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Resumen para el estudio de oposiciones
Tipo: Apuntes
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España es, sin duda, uno de los países más ricos en cuanto a la literatura de tradición oral. Conocemos manifestaciones muy antiguas gracias a los Cancioneros y a recopilaciones llevadas a cabo por multitud de historiadores, literatos y etnólogos. Ya en tiempos medievales existía una enorme riqueza literaria de carácter oral en la Península ibérica: las moaxajas, las jarchas, las cantigas de amigo… Esta tradición se ha mantenido a lo largo de los siglos hasta nuestros días, en los que también encontramos autores interesados por las formas literarias populares: Lorca, Alberti, etc. En el presente tema realizamos un recorrido histórico que nos permita ver la evolución y principales características de la multitud de manifestaciones literarias de carácter oral que aquí se han desarrollado, en el que incluiremos los cantes flamencos, manifestación artística de tipo literario-musical sin parangón en el resto del mundo. Obviamente, en las páginas que siguen habremos de remitir a lo expuesto con más detenimiento en otros temas al aludir a determinadas manifestaciones literarias, como la poesía cancioneril o el romancero.
La literatura de tradición oral es la que primero aparece en la cultura humana. Cada vez que se habla de un nuevo grupo dominante surge su cultura oral. En muchas civilizaciones se observa que el lenguaje primitivo de la liturgia y la religión tiene que ver con el lenguaje poético. Por eso conviene diferenciar entre rito, mito y símbolo.
Al conjunto de obras anteriores que se han conservado se les denomina “patrimonio” o “tradición” y son las que sirven de punto de partida a los nuevos creadores, a los que les proporciona la lengua literaria, los recursos estilísticos, los temas, los motivos, los géneros y las formas de expresión. Por lo tanto, toda obra nueva mantiene una relación inevitable con el pasado, ya sea de manera inconsciente o consciente, para denegar o aceptar sus formas, porque, en definitiva, la literatura estableció un diálogo con la sociedad de su época y traspasó esa barrera espacio- temporal hasta llegar a nuestros días. También la tradición se enfrenta a la originalidad como rechazo, por cansancio o vacío de unas formas desgastadas. No obstante, debemos tener también presente que no siempre tradición y originalidad están en pugna, pues es importante recordar la imitación como método de creación muy habitual durante épocas como la Edad Media y el Renacimiento.
Folklore es un término inglés que define al conjunto de tradiciones, creencias y costumbres de las clases populares ; y es la ciencia que estudia estas materias. El movimiento romántico busca con nostalgia las raíces auténticas de la cultura y las encuentra en el arte del pueblo, por lo que se dedica a exaltarlo con apasionamiento. Las características más importantes del folklore son:
La literatura popular es una gran utilizadora de los lugares comunes o tópicos sobre los grandes temas de la realidad: se llaman lugares comunes por ser los más utilizados y porque reunían las creencias de grandes grupos de hombres sin distinción de cultura o creencia. Son temas tan integrados en la vida que se convierten en materia literaria y artística. Aunque muchos de ellos ya provenían de la Antigüedad Clásica, sobre todo los podemos apreciar en nuestra literatura medieval, donde los lugares comunes serán la vida , la muerte , el amor , la bondad y la maldad , el destino , la fama , etc. Uno de los tópicos más característicos de esta época será la muerte , con su poder igualatorio y
2.1.2 Clasificación de la lírica en la península ibérica 2.1.2.1 La lírica arábigo-andaluza 2.1.2.1.1 La moaxaja En el siglo IX Mocáddam de Cabra crea la moaxaja, cuyas características son
pérdida, tardanza o ausencia del amado. Posee una estructura paralelística que suele ir acompañado del leixaprén (terminar una estrofa y comenzar la siguiente con las mismas palabras), mientras que la jarcha posee estructura zejelesca. El autor galaico-portugués es un poeta culto que crea a partir de una canción preexistente tradicional; el autor arábigo-andaluz recoge la canción en su composición. 2.1.2.2.2 Cantiga de amor Responde a la cansó provenzal donde el trovador, mediante un yo lírico masculino, expone sentimientos subjetivos y se identifica con el enamorado. Tenía melodía propia y original creada a la par que los versos. Desde el punto de vista métrico, suele tener la estructura propia de la llamada cantiga de maestría : cuatro estrofas de siete versos octosílabos o decasílabos, con la estructura abbaccb , abbacca , ababcca , ababccb. Tiene una gran importancia en ellas el paralelismo. 2.1.2.2.3 Cantigas de escarnio y maldecir Derivadas del sirventés provenzal, son composiciones de marcado carácter satírico. En principio, existía una distinción entre las cantigas de escarnio (que utiliza sobreentendidos y palabras encubiertas) y la de maldizer (maldecir), en las que el poeta expresa bien a las claras sus insultos. Sin embargo, en los cancioneros no suele distinguirse entre ambas. En cuanto a la métrica, siguen las mismas convenciones que las cantigas de amor. 2.1.2.2.4 Composiciones menores Por cuestiones de espacio no entraremos a caracterizar el resto de composiciones menores de este género y sólo las citaremos: Tenzón, Cantiga de seguir, Pranto (Lamento). 2.1.2.3 La lírica tradicional castellana 2.1.2.3.1 Villancico El zéjel o villancico surgen en la España musulmana desde donde se extiende al resto de la Península. En Castilla recibe el nombre de villancico o villancete, de carácter popular. Es la forma preferida de la lírica tradicional. Consta de un estribillo, formado por dos o tres versos, y las estrofas, cuyo último verso rima con el estribillo y anuncia la repetición total o parcial de este. El tema más importante del villancico es el amor tratado desde diferentes puntos de vista. La mayor parte de los villancicos de contenido amoroso recogen los mismos temas que las cantigas de amigo y las jarchas: los temas de despedida, ausencia y abandono son comunes a los tres núcleos peninsulares. Además, en lo que a la forma métrica respecta, la jarcha y el villancico prefieren la estructura zejelesca y la cantiga la paralelística. 2.1.3 Pervivencia de la lírica tradicional La pervivencia de la lírica tradicional se garantiza mediante dos orientaciones:
determinado con digresiones o, mediante descripciones y diálogos, caracterizar a los personajes. 2.2.2 El público El gusto del público es semejante al del propio juglar, pero éste tiene que esforzarse por mantener su atención, por lo que introduce continuamente elementos maravillosos, atuendos guerreros, detalles de batallas singulares, etc. El juglar podía introducir versos nuevos para dar más dramatismo o acortar y pasar el platillo pidiendo que fueran generosos con él y, así, poder terminar la historia; incluso si era muy tarde y se mantenía la expectación, convocaba a la audiencia para el día siguiente. Recitaba de memoria, pero si esta le fallaba, disponía de fórmulas y recursos que improvisaba. Por eso los textos de las gestas tienen gran movilidad. 2.2.3 Cantares de gesta: su conocimiento actual El actual conocimiento de los cantares de gesta se debe a que algunos amanuenses los copiaron en manuscritos a modo de libreto de juglar con el que refrescaba la memoria antes de recitar o aprendía los versos nuevos. Algunos de estos manuscritos eran pequeños y se llamaban juglarescos; estaban hechos sobre un pergamino usado y su finalidad era ser útiles a los juglares; no eran libros de lecturas. Hubo un momento en el que la tradición épica se estructuró en forma poemática juglaresca; es cuando surge un poeta consciente, culto, que refunde y organiza el material tradicional, fenómeno semejante a la transmisión homérica en la antigüedad clásica. Desde el siglo XIII, en Francia se copian los textos juglarescos en bellos manuscritos de biblioteca. En Castilla esto no ocurrió, debido a la existencia de las prosificaciones de los cantarse en las crónicas, por lo que no perduró la mayor parte de la épica medieval. 2.2.4 Las fabulosas biografías de los héroes Las figuras centrales de los cantares de gesta son los héroes, cuyas hazañas e historia despiertan la admiración y el orgullo nacional. Lo más importante del Cid, por ejemplo, quizá sea el destierro, pero el público quiere saberlo todo y por eso las gestas se organizan en ciclos , de manera semejante a la epopeya griega. Se trata, pues, de la historia poética de unos héroes donde la inventiva transforma la tradición histórica. Como duran dos o tres siglos, se incorporan nuevos personajes a los ya conocidos y así se percibe como una interminable novela episódica, que cuanto más se alarga, más se parece a una novela caballeresca (que surge como tal en la segunda mitad del siglo XII). Son extensos relatos épicos, que suponen un gran esfuerzo de imaginación y poesía, y que pronto se trasladarán a la prosa.
Menéndez Pidal define al romance como un fragmento de poema conservado por la memoria popular. Es un tipo de canción épico-lírica cuyo fin es entretener; se transmite oralmente de generación en generación, por lo que presenta muchas variantes.
Los romances más viejos pertenecen a los siglos XIV y XV; si tenemos en cuenta al autor, el primer romance conocido es de Carvajal, poeta de la corte de Alfonso V de Aragón, de 1442. Pero los romances tradicionales son de autoría colectiva, como los juglarescos. Sin embargo, en el siglo XV arranca una corriente por la que numerosos poetas cultos crean romances y los difunden. 2.3.1 Clasificación Los romances son la crónica viva de la época, por lo que sus temas principales son el amor, la muerte, la guerra y el heroísmo. Podemos clasificar los romances por la fecha de su difusión:
Alonso, D.; Cancionero y romancero español. Salvat. Madrid. Caro Baroja, J.; Ritos y mitos equívocos. Istmo. Madrid. Caro Baroja, J.; “El romancero oral en la tradición oral moderna”. Primer coloquio internacional , dirigido por Diego Catalán. Universidad de Madrid. Frenk, M.; Corpus de la antigua lírica popular hispánica (siglos XV a XVIII). Castalia. Madrid. Frenk, M.; Lírica española de tipo popular. Alatorre. Madrid. Gamboa, J.M.; Una historia del flamenco. Espasa Calpe. Madrid. Machado, A.; Cantes flamencos. Espasa-Calpe. Madrid. Menéndez Pidal, R.; Flor nueva de romances viejos. Espasa-Calpe. Madrid. Rodríguez Almodóvar, A.; Cuentos al amor de la lumbre. Anaya. Madrid. Solís Llorente, R.; Flamenco y literatura. Dante. Madrid.