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Apuntes para hacer una buena crítica en la EVAU
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
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En esta crítica vamos a relacionar a Simone de Beauvoir, filósofa y activista feminista, y Clara Campoamor, defensora de los derechos de la mujer española. Simone sostiene que "la mujer", tal como la definía la sociedad occidental de su tiempo, es una construcción cultural. Campoamor entendió el feminismo como un llamamiento por la igualdad de derechos. Afirma que la mujer influye en la vida política del hombre y era partidaria de que los hombres permitieran a la mujer manifestarse para ver cómo ese poder no podrían seguir ostentándolo únicamente los hombres; y defendía la concesión del voto a las mujeres. Según Simone, cuando el sujeto no decide o actúa o no puede hacerlo porque se le impide, la existencia se degrada y pierde su carácter humano, se cosifica. Ya no es posible elegir la dirección de la vida y proyectarse hacia el futuro. Victoria Kent y Clara Campoamor, a pesar de compartir una ideología feminista, no coincidían en el sufragio femenino. Kent rechazaba el sufragio femenino debido a la creencia de que la mujer no tenía una opinión política fundada, sino que recibía órdenes del marido, e influenciada por la Iglesia, su voto no sería personal. Mientras, Clara proclamaba el derecho inalienable del voto de la mujer sin depender de su orientación. Sin embargo, aunque en las sociedades más desarrolladas se hayan introducido cambios que favorecen la emancipación de las mujeres, Beauvoir afirma que la situación de “vasallaje” no ha sido abolida. Clara Campoamor soportó argumentos tales como que la mujer no podía votar por ser naturalmente histérica y sumisa o que las mujeres podrían votar a los 45 años con la llegada de la menopausia, puesto que, “en ese momento adquieren la suficiente serenidad de espíritu como para ejercer dicho derecho”. Para Beauvoir, esto es resultado de la figura del patriarcado: la mujer es definida en términos binarios como un ser opuesto al varón: pasividad frente a actividad, diversidad frente a unidad, materia frente a forma, desorden frente orden, mal frente al bien. En su discurso en las Cortes el 1 de octubre de 1931, Clara Campoamor afirmaba que se sentía ciudadano antes que mujer. Sobre esto, Simone de Beauvoir explica que, el problema se plantea cuando en la relación hombre-mujer la reversibilidad ha desaparecido y la mujer no opera la inversión de afirmarse plenamente como sujeto. La mujer, como el esclavo, se reconoce como conciencia a través de la conciencia libre del varón, y se reconoce a sí misma como dependiente de él.