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Asignatura: CICLO VITAL 1, Profesor: Esperanza González, Carrera: Psicologia, Universidad: UV
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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En los niños con síndrome de Down se pueden diferenciar dos etapas. La primera, que va de 0 a 6 años, y durante la cual los niños se desarrollan muy deprisa y la segunda que sería de 6 a 12 años, en la que su evolución tiene un ritmo más pausado. En esta etapa, continúan ganando fuerza y destreza en sus movimientos, son cada vez más autónomos y capaces de lograr las metas que se proponen. El desarrollo físico del niño será notable y su actividad física continua. Por ello y para que su crecimiento sea sano y equilibrado, deberá contar con una alimentación sana y variada. En la familia adquirirá buenos hábitos alimenticios, eligiendo aquellos alimentos que le aporten los nutrientes necesarios y eviten el sobrepeso y las enfermedades que éste conlleva.
En los niños con síndrome de Down el crecimiento comienza temprano y es más acelerado que en otros niños durante los primeros años, pero en los siguientes, como ya hemos mencionado antes, se reduce, lo que produce una estatura más corta que la población general. Esta talla más baja y una mayor predisposición al exceso de peso, especialmente entre los adolescentes y adultos con trisomía 21, provocan problemas de sobrepeso.
La altura y el peso de los niños con trisomía 21, entre los seis y los doce años, aumentan más despacio que en la etapa anterior. Las niñas cambian más en esta etapa, muchas comienzan a desarrollar las características sexuales secundarias a partir de los diez años. En cuanto a la dentición, ocurre lo mismo, los niños pierden sus dientes de leche y aparecen los dientes definitivos, en un proceso más lento que el de los niños sin discapacidad.
Entre los siete y los doce años, los niños con síndrome de Down tienen más curiosidad por saber cómo funciona el mundo que les rodea, son más sociables y les gusta hablar y conocer a otras personas, fuera de su entorno.
Dichos niños por lo general tienen un desarrollo más avanzado en su lenguaje comprensivo que en su habla. Por lo tanto, no se puede suponer su nivel de comprensión sólo por su expresión verbal.
Hasta hace algunos años se pensaba que las personas con discapacidad intelectual eran incapaces de aprender, o que su desempeño máximo consistía en desarrollar habilidades para realizar algunas manufacturas, lo que ocasionó que a esta población se le negara la posibilidad de acceder a un aprendizaje de tipo académico, centrando todos los esfuerzos en la creación de talleres donde aprendieran manualidades. Posteriormente con el avance de la medicina, la psicología y la pedagogía, se reconoce que son personas con capacidad de aprendizaje, siempre y cuando el entorno les ofrezca condiciones favorables, se respete su ritmo y forma de aprender, y lo que es más importante, se crea en sus capacidades y se les brinden oportunidades.
La formación de las personas con discapacidad intelectual debe abarcar los siguientes aspectos:
•Conceptual: incluye básicamente las habilidades o competencias cognitivas y académicas (sumar restar, multiplicar, leer, hacer inferencias sencillas, etc.)
•Practico: se refiere a la capacidad de la persona de valerse por sí misma en conductas de autocuidado (aseo, comida, alimentación, tener noción de peligro, etc.)
•Social: Referente a la capacidad de comprender situaciones sociales, al buen manejo de las relaciones humanas, al desempeño de roles sociales, a la valoración de algunos actos de acuerdo con códigos morales (respetar la propiedad ajena, adaptarse a nuevas situaciones, entender el punto de vista de los demás, etc.)
Si bien es cierto que se presentan dificultades por ejemplo en la entrada y procesamiento de la información, no se puede afirmar que esto sea totalmente inmodificable. Surge el reto de generar experiencias significativas y enriquecedoras que promuevan el desarrollo del
pensamiento en el contexto familiar y escolar. Entre algunas de las dificultades a las que se enfrentan las personas con síndrome de Down se encuentran:
a. Mecanismos de atención y actitudes de iniciativa
Las dificultades se traducen en:
•Falta de iniciativa para comenzar una tarea con un objetivo definido.
•Inconstancia en la realización de una tarea
•Tendencia a la distracción.
•Tendencia a la hiperactividad y al movimiento sin objetivos claros.
b. Procesos de memoria a corto y largo plazo
Las dificultades se traducen en:
•Mayor dificultad para retener información auditiva.
•Dificultad para recordar hechos y episodios.
c. Procesos de correlación y análisis
Las dificultades se traducen en:
•Resistencia al esfuerzo en la realización de una tarea.
•Dificultad para integrar, interpretar y generalizar la información aprendida.
•Dificultad para realizar una conceptualización y programación interna.
•Dificultad para elaborar pensamientos abstractos.
•Dificultad para realizar operaciones numéricas.
D. Conducta, personalidad y sociabilidad
Las dificultades se traducen en:
a) La memoria a corto plazo
Los niños con síndrome de Down presentan con bastante uniformidad, aunque en grado diverso, deficiencias en la memoria a corto plazo: para captar y memorizar imágenes de objetos, listados
transferencia desde la memoria a corto plazo a la de largo plazo es delicado y sensible a factores externos que pueden alterar la función cerebral. Es bien conocido que lesiones cerebrales, aunque sean reversibles, ocasionadas por accidentes o traumas provocan el olvido (amnesia) de los sucesos ocurridos inmediatamente antes del accidente: la alteración cerebral impide consolidar esa información.
En el niño con síndrome de Down existen claros problemas de consolidación de la memoria. Unos pueden ser secundarios a la falta de atención o de motivación. Otros pueden deberse a carencias intrínsecas en las conexiones interneuronales y a deficiencias en ciertos núcleos y áreas del cerebro (por ejemplo, el hipocampo). Ello obliga a que la retención de la información a corto plazo deba ser asegurada por diversos métodos:
Se exige repaso sistemático y organizado de lo ya aprendido, para asegurarnos de que se encuentra consolidado.