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apuntes memoria, Apuntes de Psicología del Aprendizaje

Asignatura: Psicología de la Memoria, Profesor: José María Ruiz Vargas, Carrera: Psicología, Universidad: UAM

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 24/12/2017

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MEMORIA
TEMA 1: INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA MEMORIA?
La memoria es vida, soy yo. Si la pierdo, pierdo mi identidad personal.
1. El valor de la memoria: Nacemos con los preámbulos para que se desarrolle, en interacción con el medio. Es una
base de datos, un proceso complejísimo horizontal del que el resto de los procesos (que son verticales) están
“chupando”.
Nuestro cerebro guarda huellas o impresiones de todo lo que le llega, desarrollando la memoria, es el correlato
fisiológico (o biológico). Ningún recuerdo está en ningún lugar del cerebro. Cualquier recuerdo está distribuido en
redes de memoria en el cerebro. La mayor parte de la memoria humana son sistemas de memoria de ensayo único, con
sólo una experiencia se queda grabado para toda la vida, sin necesidad de refuerzos. Estamos diseñando para ir
guardando las huellas de todo lo que vivimos. Es absolutamente imprescindible, no podemos hacer nada sin la
intervención de la memoria.
La función de la memoria es la formación o creación de una base de conocimiento en el animal, que nos sirva de guía
de la conducta. Gracias a esto sobrevivimos, tiene función adaptativa. Cualquier cosa que hagamos implica la
movilización ingente de conocimiento, el cual está en tu memoria.
Desde hace varias décadas, a partir de los datos procedentes del campo de la neurofisiología (daños en memoria), se
planteó que la memoria es más que una sola cosa. La memoria no es una entidad, si no un conjunto de sistemas de
memoria. Cada vez sabemos más dónde están implementados los diferentes sistemas en el cerebro.
COMPLETAR
Las repercusiones que tiene Ebbinghaus y Bartlett: frente a la influencia inmediata y prolongada de E el trabajo de B
tuvo una escasa influencia en su tiempo. Desde la década de 1970, la influencia de B no ha dejado de aumentar.
Actualmente, B es un referente obligado para cualquier investigador de la memoria humana. El trabajo de E, a pesar
de estar tan centrado en la metodología, tuvo tanta influencia en comparación con B porque la de B no encajaba con
los parámetros de la filosofía de la ciencia de ese momento; por ello nos vamos a su contexto histórico. E era un
filósofo asociacionista y encaja en ese momento. B, por el contrario, prescinde de los materiales de E no tienen
significado en su modo de ver la memoria en plan naturalista; coge materiales contrarios (historias, narraciones…).
Crea 2 nuevos métodos: la repetición repetida y serial (¿). La filosofía de la época era el positivismo lógico, que se fue
suavizando hasta que el trabajo de B consiguió ser reconocido.
Marcos teóricos en la investigación de la memoria (Capítulo 2 del libro):
La filosofía de la ciencia dominante juega siempre un papel determinante en el impacto y la repercusión de los
productos científicos. El primero compartía los presupuestos teóricos del asociacionismo, la filosofía dominante,
mientras que el de B no. E asumía que la formación de asociación es la base de la memoria y del conocimiento sobre
el mundo (asociacionismo). B criticaba la concepción mecanicista/asociacionista de la memoria y defendía una visión
constructivista de la memoria y de la mente (cognitivismo).
Asociacionismo: (empirismo) el dogma básico es que las experiencias sensoriales son la fuente última del
conocimiento acerca del mundo: “todo lo que está en mi mente estuvo antes en mis sentidos”. La propiedad
más importante de una asociación es su fuerza Cuanto mayor es la frecuencia con la que dos elementos
aparecen juntos, más fuerte será la asociación entre ellos (ej., MESA-SILLA). Las asociaciones más fuertes
tienden a dominar y a interferir con las más débiles (ej. El alfabeto). Para los asociacionistas, la contigüidad
(el lecho de que un elemento vaya uno al lado de otro temporal y/o espacialmente), es la condición necesaria
para la formación de asociaciones (memoria), y la interferencia la causa principal del olvido. La memoria es
un sistema pasivo que acepta estímulos y produce automáticamente cadenas E-R.
El aprendizaje verbal: versión conductista de la herencia de Ebbinghaus. Surge en el seno del conductismo y lo hace
porque no todos los psicólogos conductistas trabajaban exclusivamente con animales (a partir de la década de los 50).
Como el conductismo lo que entiende es que el problema principal es el aprendizaje, surgen algunos que quieren
estudiar la memoria; tienen que inventarse una etiqueta y la llaman aprendizaje verbal. Los estudios sobre ApVer
sirvieron de puente o facilitaron la transición del conductismo al cognitivismo. Aunque se remontan a comienzos del
SXX, alcanzan su mayor producción e influencia en las décadas de los 50/60. Tienen unas características esenciales
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MEMORIA

TEMA 1: INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA MEMORIA?

La memoria es vida, soy yo. Si la pierdo, pierdo mi identidad personal.

  1. El valor de la memoria: Nacemos con los preámbulos para que se desarrolle, en interacción con el medio. Es una base de datos, un proceso complejísimo horizontal del que el resto de los procesos (que son verticales) están “chupando”.

Nuestro cerebro guarda huellas o impresiones de todo lo que le llega, desarrollando la memoria, es el correlato fisiológico (o biológico). Ningún recuerdo está en ningún lugar del cerebro. Cualquier recuerdo está distribuido en redes de memoria en el cerebro. La mayor parte de la memoria humana son sistemas de memoria de ensayo único, con sólo una experiencia se queda grabado para toda la vida, sin necesidad de refuerzos. Estamos diseñando para ir guardando las huellas de todo lo que vivimos. Es absolutamente imprescindible, no podemos hacer nada sin la intervención de la memoria.

La función de la memoria es la formación o creación de una base de conocimiento en el animal, que nos sirva de guía de la conducta. Gracias a esto sobrevivimos, tiene función adaptativa. Cualquier cosa que hagamos implica la movilización ingente de conocimiento, el cual está en tu memoria.

Desde hace varias décadas, a partir de los datos procedentes del campo de la neurofisiología (daños en memoria), se planteó que la memoria es más que una sola cosa. La memoria no es una entidad, si no un conjunto de sistemas de memoria. Cada vez sabemos más dónde están implementados los diferentes sistemas en el cerebro.

COMPLETAR

Las repercusiones que tiene Ebbinghaus y Bartlett: frente a la influencia inmediata y prolongada de E el trabajo de B tuvo una escasa influencia en su tiempo. Desde la década de 1970, la influencia de B no ha dejado de aumentar. Actualmente, B es un referente obligado para cualquier investigador de la memoria humana. El trabajo de E, a pesar de estar tan centrado en la metodología, tuvo tanta influencia en comparación con B porque la de B no encajaba con los parámetros de la filosofía de la ciencia de ese momento; por ello nos vamos a su contexto histórico. E era un filósofo asociacionista y encaja en ese momento. B, por el contrario, prescinde de los materiales de E no tienen significado en su modo de ver la memoria en plan naturalista; coge materiales contrarios (historias, narraciones…). Crea 2 nuevos métodos: la repetición repetida y serial (¿). La filosofía de la época era el positivismo lógico, que se fue suavizando hasta que el trabajo de B consiguió ser reconocido.

Marcos teóricos en la investigación de la memoria (Capítulo 2 del libro): La filosofía de la ciencia dominante juega siempre un papel determinante en el impacto y la repercusión de los productos científicos. El primero compartía los presupuestos teóricos del asociacionismo, la filosofía dominante, mientras que el de B no. E asumía que la formación de asociación es la base de la memoria y del conocimiento sobre el mundo (asociacionismo). B criticaba la concepción mecanicista/asociacionista de la memoria y defendía una visión constructivista de la memoria y de la mente (cognitivismo).

  • Asociacionismo: (empirismo) el dogma básico es que las experiencias sensoriales son la fuente última del conocimiento acerca del mundo: “todo lo que está en mi mente estuvo antes en mis sentidos”. La propiedad más importante de una asociación es su fuerza Cuanto mayor es la frecuencia con la que dos elementos aparecen juntos, más fuerte será la asociación entre ellos (ej., MESA-SILLA). Las asociaciones más fuertes tienden a dominar y a interferir con las más débiles (ej. El alfabeto). Para los asociacionistas, la contigüidad (el lecho de que un elemento vaya uno al lado de otro temporal y/o espacialmente), es la condición necesaria para la formación de asociaciones (memoria), y la interferencia la causa principal del olvido. La memoria es un sistema pasivo que acepta estímulos y produce automáticamente cadenas E-R.

El aprendizaje verbal: versión conductista de la herencia de Ebbinghaus. Surge en el seno del conductismo y lo hace porque no todos los psicólogos conductistas trabajaban exclusivamente con animales (a partir de la década de los 50). Como el conductismo lo que entiende es que el problema principal es el aprendizaje, surgen algunos que quieren estudiar la memoria; tienen que inventarse una etiqueta y la llaman aprendizaje verbal. Los estudios sobre ApVer sirvieron de puente o facilitaron la transición del conductismo al cognitivismo. Aunque se remontan a comienzos del SXX, alcanzan su mayor producción e influencia en las décadas de los 50/60. Tienen unas características esenciales

propias respecto a los problemas qué se plantearon, a los métodos que usaron y las variables utilizadas. Los problemas son: el aprendizaje (Cond), la retención, las asociaciones y el olvido. Las unidades de estudio son las sílabas sin sentido (E), pseudopalabras y palabras. Las tareas son el aprendizaje serial y de pares asociados (en lugar de aprender lista de palabras, se presentan parejas de palabras que nunca se ven juntas para que las aprendas y luego en el test nos dan la primera palabra y evocamos la segunda) y métodos son el recuerdo (serial y libre-(tiene connotaciones morales. Tiene una trascendencia extraordinaria porque el sujeto se siente libre de las cadenas para recordar lo que ha aprendido en el orden que el estime oportuno, ahí vemos lo creativa que es la memoria. Sin esto no hubiésemos avanzado nada o casi nada), reconocimiento y los ahorros. Las variables que manipulan son la longitud de las listas, intervalo de retención, similitud y significatividad de las sílabas, frecuencia de uso de las palabras, etc. (factores clave para ver los elementos clave).

El marco de la psicología experimental cognitiva de la memoria: El objetivo de este enfoque es comprender la naturaleza y el funcionamiento de la mente humana (mentalismo). Los psicólogos cognitivos actuales están interesados tanto por los procesos cognitivos conscientes como por los no conscientes. Los primeros sólo se centraban en los conscientes. El dogma que resume la psicología cognitiva es que la conducta es explicable en términos de elementos causales internos. Todas las ciencias parten de los postulados básicos, que es algo que no hay que demostrar, es algo que se asume o no.

  • Postulados básicos de la psicología cognitiva: el primero es el presupuesto mentalista, que dice que la actividad humana no puede ser entendida ni explicada científicamente sin apelar a constructos mentales internos. Los antecedentes causales del comportamiento son siempre entidades mentales: los procesos mentales. No somos máquinas, toda acción humana está planificado, organizado y controlado por procesos mentales internos. El segundo es el presupuesto funcionalista que es que la mente no es una sustancia ni distinta ni idéntica del cerebro, sino el resultado de la especial organización de éste, que le confiere determinadas propiedades funcionales. La psicología actual es monista, sistema cerebro-mente. El tercero es el computacional que dice que los fenómenos mentales pueden entenderse como procesos de cómputo (cálculo). Éste implica 2 proposiciones: (a) se asume que los seres humanos son seres autónomos e intencionales que procesan información para interactuar con el mundo externo, y (b) la mente es u sistema de propósito general que procesa símbolos (2 versiones: fuerte y débil), no solucionamos sólo un tipo de problemas). Por último, el cuarto es el presupuesto restrictivo, que dice que el procesamiento de información está sometido a restricciones internas, es decir, no tiene infinitos grados de libertad, nuestro cerebro no puede hacer todo, tiene una serie de limitaciones que se concretan en dos ideas: (a) la mente es un procesador de capacidad limitada (la capacidad atencional es limitada pero variable, en cada momento es distinta), y (b) la mente depende de un sustrato neurológico (el encéfalo), aunque no está totalmente constreñida por él.

NIVELES DE ANÁLISIS: “Para comprender un mecanismo que realice una tarea de procesamiento de información, se necesitan muchas clases diferentes de explicaciones”. La memoria está siendo estudiada por psicólogos cognitivos, neuropsicólogos cognitivos y neurocientíficos cogntivos. No trabajan todos en el mismo nivel de análisis, no trabajan lo mismo ni usan los mismos métodos. El término memoria se refiere a una actividad (un acto de memoria- una persona a través de un acto de memoria recuerdo episodios de cuando era pequeño), a un proceso cognitivo, a un sistema o conjunto de sistemas y a los componentes y funciones de los distintos niveles de organización del SN involucrado. Para entender la memoria necesito muchas clases diferentes de informaciones. David Marr distingue 3 niveles de análisis:

  1. Nivel intencional o experiencial (él lo llama el nivel de la teoría computacional): hace años se acordó de que el término computacional no era el más adecuado porque induce a confusión porque no se llevan a cabo ningún tipo de computaciones (ahora ya no existe). Es en el que uno se tiene que preguntar qué función cumple la memoria y para qué sirve.
  2. Nivel algorítmico o representacional: define las estructuras y procesos. Especifica cómo trabaja la memoria. Encontrar los algoritmos de lo que entra (input) y lo que sale (output). Éstos siempre son distintos, quiere decir que hay una serie de algoritmos (reglas) que lo que hacen es cambiar lo que sale con lo que entra.
  3. Nivel implementacional o fisiológico: se refiere a la neurobiología de la memoria. Cómo están implementados los algoritmos en la memoria para que los input se transforma en el output.

Herencia de Ebbinghaus: enfoque cualitativo

proceso constructivo guiado por esquemas, por eso también es un proceso esquemático. Combinamos la información específica almacenada con la información general contenida en el esquema. Cuando aprendamos algo nuevo accedemos a nuestros esquemas previos. Si no tenemos esquemas previos no podemos aprender

Influencia del conocimiento previo: percibo el mundo en función del esquema que tengo, es decir, de cómo entendí yo el concepto anteriormente. Están basados en la experiencia vivida.

La memoria implica una serie de fases (codificación, retención y recuperación) y existen entidades discretas (huellas de memoria o engramas) que representan experiencias de eventos pasados y constituyen la base de la memoria

Bartlett observó que el cambio más evidente que se producía con el paso del tiempo consistía en que las reproducciones eran cada vez más breves, así como que se omitían detalles o determinados elementos que no encajaban en las expectativas de los sujetos. Además, se producían transformaciones de palabras o nombres por otros más familiares, se cambiaba el orden de los acontecimientos y, lo más relevante, el contenido de la historia se distorsionaba hasta hacerlo cada vez más compatible con las experiencias culturales de los sujetos.

2.1. Marcos teóricos en la investigación de la memoria: Ebbinghaus y Bartlett resultan modélicos en este sentido. ¿Por qué el trabajo de Ebbinghaus gozó de una extraordinaria aceptación desde su aparición y el de Bartlett, por el contrario, tuvo que esperar casi cinco décadas para ser reconocido y valorado? La respuesta es muy simple: el primero compartía los presupuestos teóricos de la doctrina del asociacionismo, dominante en la psicología desde sus inicios como ciencia hasta bien entrada la década de 1960, mientras que el segundo n. El trabajo de Ebbinghaus tuvo una acogida y una influencia inmediata, destacable y muy prolongada precisamente porque, en el fondo, lo que indagaba era la formación de asociaciones como base de nuestra memoria y de nuestro conocimiento acerca del mundo. El trabajo de Bartlett, por el contrario, pasó prácticamente desapercibido y se mantuvo en el olvido casi absoluto durante aproximadamente medio siglo porque criticaba abiertamente la concepción mecanicista/ asociacionista de la memoria humana al tiempo que propugnaba una visión constructivista de la mente, en general, y de la memoria, en particular. El trabajo de Bartlett se adelantó, en realidad, varias décadas a la revolución cognitiva de la década de los sesenta del pasado siglo. (1970 en adelante prevalece Bartlett).

Asociacionismo: el dogma básico del empirismo sostiene que las experiencias sensoriales son la fuente última del conocimiento acerca del mundo. La frase que recopilaría la esencia de esta doctrina es: “todo lo que está en mi mente estuvo antes en mis sentidos”. Por otro lado, la propiedad más importante de una asociación es su fuerza. Cuanto mayor es la frecuencia con la que dos elementos aparecen juntos, más fuerte será la asociación entre ellos. Además, las asociaciones más fuertes tienden a dominar y a interferir con las más débiles. Así, por ejemplo, es muy difícil decir el alfabeto en cualquier orden distinto al familiar. La contigüidad es la condición necesaria para la formación de asociaciones la interferencia es la causa principal del olvido. Son cadenas de E-R.

  • La tradición del aprendizaje verbal: (Herencia de Ebbinghaus). Aunque en las primeras décadas del siglo XX surgieron propuestas alternativas a Ebbinghaus, la de él fue la predominante hasta los años 60. Los numerosos estudios sobre lo que, a principios del pasado siglo, Meumann llamó “aprendizaje verbal” constituyen la mejor prueba de la fortísima y duradera influencia de Ebbinghaus. Como veremos a continuación, los estudios sobre “aprendizaje verbal” resultan cruciales para entender el cambio paradigmático del conductismo asociacionista al cognitivismo. Las características definitorias del AV fueron los problemas estudiados, los métodos utilizados y las variables manipuladas. Claramente, los psicólogos del AV estuvieron interesados por el aprendizaje, la retención y las asociaciones. Las unidades verbales que estudiaron (sílabas sin sentido, pseudopalabras y palabras) también definieron su campo. Utilizaron dos tareas de laboratorio: el aprendizaje serial (inventado por Ebbinghaus) y el aprendizaje de pares asociados (ideado por la psicóloga norteamericana Mary Calkins en 1894). Estas tareas ofrecían numerosas posibilidades de variación: la longitud de las listas y la longitud del intervalo de recuerdo; la similitud, significatividad o pronunciabilidad de las sílabas sin sentido; la frecuencia de uso de las palabras; la recombinación de estas variaciones, etc. En cuanto a las medidas de retención, utilizaron tres: el recuerdo (serial y libre), el reconocimiento y los ahorros. Todo esto refleja la orientación E-R.

Psicología cognitiva : Su objetivo es comprender la naturaleza y el funcionamiento de la mente humana. Los cognitivistas asumen que los patrones de conducta observable, junto con las experiencias subjetivas privadas, dependen de sucesos mentales inobservables que implican a su vez, mecanismos y procesos mentales. Su objetivo son los procesos cognitivos tales como la percepción, la memoria, el lenguaje, etc.

La psicología cognitiva actual considera que la conducta externa es explicable en términos de elementos causales internos. Los cognitivistas están interesados por los procesos cognitivos conscientes y no conscientes, y por el modo como unos y otros actúan sobre las representaciones mentales, de modo que la organización y la forma de tales representaciones internas y constituyen su genuino objeto de estudio.

  • Presupuestos básicos de la psicología cognitiva: los postulados no se demuestran científicamente, se asumen: (1) el presupuesto mentalista, que asume que la actividad humana no puede ser entendida ni explicada científicamente sin apelar a constructos internos (mentales). (2) el presupuesto funcionalista, que entiende que la mente no es una sustancia ni idéntica ni distinta del cerebro, sino el resultado de la organización peculiar de éste, que le confiere determinadas propiedades funcionales. (3) el presupuesto computacional, que supone que “una forma válida de describir los fenómenos mentales confines explicativos consiste en concebirlos como procesos de cómputo” (Adarraga, 1991). Este presupuesto implica las dos siguientes proposiciones: a) los humanos son seres autónomos e intencionales que procesan información para interactuar con el mundo externo, y b) la mente es un sistema de propósito general que procesa símbolos. Respecto a este presupuesto computacional, tradicionalmente se han distinguido dos posiciones o versiones, una fuerte que admite una equivalencia funcional entre el funcionamiento de un ordenador y el de la mente humana, y una versión suave que acepta el lenguaje y los conceptos de las ciencias del cómputo pero sin admitir la equivalencia funcional entre el funcionamiento de un ordenador y el de la mente humana, y una versión suave que acepta el lenguaje y los conceptos de las ciencias del cómputo pero sin admitir la equivalencia entre el funcionamiento de los sistemas artificiales y el sistema humano de procesamiento de información. (4) El presupuesto restrictivo, que considera que el procesamiento de la información está gobernado por constricciones internas. Este supuesto se ha explicitado tradicionalmente afirmando que la mente es un procesador de capacidad limitad, tanto a nivel estructural como de recursos, así como que depende de un sustrato neurológico (encéfalo), aunque no está totalmente constreñida por él.
  • Conexionismo: este nuevo paradigma, llamado conexionismo o de procesamiento distribuido paralelo o de redes neuronales, postula que la información que hay en memoria se encuentra distribuida a través de una red constituida por un gran número de unidades simples de procesamiento densamente interconectadas.

Neurocincia cognitiva: Se interesa por el estudio conjunto de cerebro y cognición. “como el cerebro produce la mente”. Cowan, Harter y Kandel (2000) destacan tres momentos clave en la génesis de la Neurociencia Cognitiva: (1) el que incluye las décadas de 1950 y 1960, años en los que se considera que surge una neurociencia coherente, queriendo significar con ello que disciplinas hasta entonces independientes, como la neuroanatomía, neurofisiología, neurofarmacología, neuroquímica y conducta, van fusionándose hasta configurar un campo unificado al que se denominará “neurociencia”. (2) El segundo momento se sitúa a principios de la década de 1980, cuando se produce una integración de la neurociencia con otras áreas de la biología; en especial, con la biología molecular y la genética molecular. (3) El tercero y último se data a mediados de la década de 1980, por entender que es entonces cuando propiamente aparece la neurociencia cognitiva, como resultado- según se ha dicho- de la fusión de la neurobiología de sistemas, que concurre con su interés por comprender la estructura y la función de los sistemas sensoriales y motores del cerebro y la Psicología cognitiva, que aporta una rigurosa metodología para el análisis de la cognición. En esta aventura destacan dos hechos fundamentales: por un lado, que investigadores procedentes de niveles epistemológicos diferentes están compartiendo, por primera vez, marcos teóricos y paradigmas experimentales comunes, y, por otro, el hecho de que la evidencia procede de estudios con personas sanas, con pacientes con diversos daños cerebrales, y con animales de diferentes especies sanos y lesionados. En la actualidad existen distintos frentes visibles de investigación con el objetivo común de dilucidar las mismas cuestiones acerca de la naturaleza de la memoria; a saber, (1) cuáles son los distintos sistemas de memoria en los seres humanos y en los animales, (2) cuáles son sus características funcionales y (3) cuáles son los sistemas cerebrales en los que están implementados.

2.3. Niveles de análisis El término “memoria” no sólo se refiere a un proceso cognitivo, sino también a una conducta o actuación (en cuanto “acto de memoria” de un sujeto concreto bien adaptado, así como a los componentes y funciones de los distintos niveles de organización del sistema nervioso implicados. David Marr ha sido el teórico que más claramente ha insistido en la idea de que son necesarias diferentes explicaciones en diferentes niveles de análisis para comprender un sistema de procesamiento de información. En su obra póstuma de 1982, Visión , distinguió tres niveles de análisis: el Nivel 1, o de la teoría computacional, que define el objetivo y la lógica de la computación, y especifica qué hace el sistema y por qué; el Nivel 2 o de la representación y el algoritmo, que define la representación del input y del output así como el algoritmo, es decir, la serie de pasos computacionales para la transformación de uno

TEMA 3: ARQUITECTURA DE LA MEMORIA:

3.1. La arquitectura funcional de la memoria: perspectiva cognitiva: Sería a partir de la década de 1950, coincidiendo con el resurgimiento del cognitivismo, cuando se inicia el gran avance en el estudio científico de la memoria, que se va a caracterizar por el planteamiento de nuevos interrogantes acerca del funcionamiento de la memoria y, muy concretamente, por el deseo explícito de desvelar sus elementos componentes, es decir, sus estructuras y procesos. La cuestión de la arquitectura de la memoria se convirtió en lo más importante de esta investigación.

Se habla de arquitectura para hacer referencia a los componentes básicos del diseño de un sistema de procesamiento de información, con la salvedad de que tales componentes representan las estructuras físicas subyacentes sólo a un nivel abstracto (Simon y Kaplan, 1989). En este sentido, se postula que para desempeñar adecuadamente sus funciones, la memoria cuenta con una arquitectura funcional en la que están especificados los componentes básicos de toda arquitectura cognitiva; a saber, una estructura organizativa (los componentes invariantes o sistemas de memoria), unos procesos que operan en ella (codificación, almacenamiento y recuperación) y un sistema de control.

  • El modelo modal: la arquitectura de la memoria según Atkinson y Shiffrin: (IMPORTANTE) Sin duda alguna, el prototipo más influyente de la categoría “modal” ha sido el modelo propuesto en 1968 por Richard Atkinson y Richard Shiffrin. En esencia, dicho modelo distingue dos dimensiones fundamentales: las características estructurales y los procesos de control. Las primeras hacen referencia a los componentes invariantes y permanentes del sistema de memoria, y se concretan en tres almacenes diferentes: los registros sensoriales, el almacén a corto plazo (ACP) y el almacén a largo plazo (ALP). Los segundos se refieren a las actividades de carácter eventual o transitorio a las que recurre el sujeto para controlar el flujo de información, es decir, para operar sobre la memoria y controlarla; por ejemplo, los procesos de atención selectiva, repaso, rastreo, búsqueda, codificación, selección de claves para la recuperación a largo plazo, reglas de decisión, etc. En resumen, la dinámica de este modelo implica que la información del ambiente entra en el sistema de procesamiento a través de los almacenes sensoriales, donde se produce un registro inmediato del input en la dimensión sensorial correspondiente. Estos almacenes de memoria son de modalidad específica, por lo que existen tantos registros sensoriales separados como modalidades sensoriales hay (visión, audición, olfato, etc.). Una vez que la información ha entrado en el registro sensorial, se produce una exploración o barrido (scanning) de esa información, bajo el control del sujeto, al tiempo que se lleva a cabo un proceso de búsqueda de asociaciones en el ALP. La información seleccionada, como resultado de la exploración y la búsqueda, es transferida al ACP. La información no seleccionada se pierde rápidamente por un proceso de decaimiento. Así, el contenido de los registros sensoriales está sujeto a un decaimiento rapidísimo del orden de milisegundos, a menos que sea transferido al ACP.

Percepción conocimiento del mundoDecaimiento: pérdida de información por la pérdida de actuación de neuronas. Implícito: adquirir conocimiento sin tener consciencia de ello.

Los registros sensoriales tienen tres características básicas: son memorias sensoriales específicas de la modalidad sensorial (si el input es visual, en contenido será de naturaleza visual; si auditiva, de naturaleza auditiva, etc.), su capacidad es virtualmente ilimitada y su tiempo de retención de la información es extremadamente corto (entre 0,5 y 4-5 segundos, según las modalidades). Una vez en el ACP, la información recibe atención y el suficiente procesamiento como para ser categorizada y reconocida. Este segundo componente es considerado como la memoria de trabajo del sujeto, cuya característica más destacada en su limitada capacidad. Se asume que toda la información que entra por el ACP desaparece rápidamente por un proceso de desplazamiento, a menos que el sujeto la someta a un proceso de repaso. No obstante, la tasa de olvido del ACP es sensiblemente menor que la del registro sensorial. Aunque es difícil de estimar, el olvido se supone que ocurre en un período de tiempo comprendido entre los 15 y 30 segundos. Esta pérdida de información depende claramente de los procesos de control del sujeto, ejercido por el repaso de la información

  • Un enfoque funcional: el marco de los niveles de procesamiento : En 1972, Fergus Craik y Robert Lockhart publicaron un trabajo, con el título de “Niveles de procesamiento: un marco para la investigación de la memoria”, que supuso, en aquellos años, la alternativa más sólida al enfoque estructural. Estos autores propusieron que la memoria debía ser considerada como el producto de los distintos análisis o procesos a los que es sometida la información que nos llega del medio. Los procesos atencionales y perceptivos que tienen lugar en el momento del aprendizaje determinan qué información será almacenada en la memoria a largo plazo. Por tanto, este enfoque se va a centrar, básicamente, en los procesos de codificación que se llevan a cabo en el momento de la entrada de la información. En la propuesta de Craik y Lockhart encontramos cuatro grandes supuestos sobre la memoria: (1) Las huellas de memoria son el resultado del análisis perceptivo, que implica una jerarquía de niveles o fases de procesamiento. El nivel de procesamiento más superficial incluye el análisis de las características físicas o sensoriales de un estímulo, como las líneas, los ángulos, el brillo, el tono, etc., mientras que el nivel de procesamiento más profundo implica el análisis semántico o cognitivo. (2) A mayor profundidad de procesamiento, mayor duración de las huellas de memoria y mayor retención.

3.2. Disociaciones de memoria: Hablar actualmente de disociaciones de memoria es hablar de los efectos diferenciales de determinadas variables sobre las expresiones explícitas e implícitas de la memoria. Como señalaba Tulving (1983), la lógica de las disociaciones implica que se manipule una sola variable y que sus efectos sean observados y comparados en dos tareas diferentes; entonces, si las ejecuciones respectivas no correlacionan positivamente, se asume que las dos tareas están disociadas.

Tipos de disociaciones: Se distinguen diferentes tipos de disociaciones: (1) En términos generales, se dice que se ha producido una disociación funcional, si se comprueba que la variable manipulada ha afectado a la ejecución en una tarea pero no en la otra, o que ha afectado a la ejecución en ambas tareas pero en direcciones diferentes. (2) Se habla de disociación evolutiva cuando, por ejemplo, la variable edad produce efectos diferenciales entre un grupo de niños y un grupo de adultos en diferentes tareas. Los adultos más viejos presentaban niveles significativamente inferiores en los test de recuerdo y de reconocimiento (memoria explícita) pero ninguna diferencia respecto a los jóvenes en los test de memoria semántica (implícita). (3) Disociaciones farmacológicas son las que ejercen determinadas drogas psicoactivas. El hallazgo general es que un buen número de drogas psicoactivas afectan a la memoria aunque de un modo diferencial o disociativo, en el sentido de que algunos sistemas de memoria resultan alterados (explícita)

Representación previa. Interferencia

  • Memoria declarativa y memoria no declarativa; memoria explícita e implícita: Larry Squire establece una distinción, dentro de la memoria a largo plazo, entre una memoria declarativa, que se define como la capacidad para adquirir, retener y recuperar consciente intencionadamente eventos y conocimiento sobre el mundo, y que depende de las regiones temporo-mediales (incluido el hipocampo), y la memoria no declarativa, un término paraguas bajo el que se incluye un conjunto heterogéneo de capacidades de aprendizaje y memoria que se expresan a través de la acción, que no permiten el acceso a ningún contenido consciente de memoria y que dependen de regiones distintas a las del lóbulo temporal medial. Graf y Schacter (1985) definieron la memoria explícita como el tipo de recuperación (no sistema de memoria) que se revela cuando la ejecución de una tarea exige la recolección consciente de experiencias previas, mientras que la memoria implícita es aquella que se revela cuando la ejecución de una tarea se ve facilitada en ausencia de recolección consciente. Ej: explícita- recordar y reconocer; implícita-efecto del priming. Respuestas emocionales: se dan en la amígdala. Respuestas esquemáticas: cerebelo. Aprendizajes no asociativos: vías reflejas. Memoria explícita debe considerarse sinónimo de recuperación intencional y deliberada, y el de memoria implícita sinónimo de recuperación no intencional y automática.
  • Clasificación de la memoria: La taxonomía de la memoria propuesta por Squire parte de la división de la memoria a largo plazo en dos grandes apartados: la memoria declarativa, que es explícita e incluye un subsistema de memoria para eventos (la memoria episódica) y otro para conocimiento general (la memoria semántica); y las memorias no declarativas, que son implícitas e incluyen la memoria procedimental (una serie de fenómenos asociativos de memoria como las habilidades motoras y cognitivas), el priming y el aprendizaje perceptivo (aprendizaje implícito), el condicionamiento clásico (en el que se distinguen las respuestas emocionales condicionadas y las respuestas esqueléticas) y el aprendizaje no-asociativo.

La clasificación de la memoria humana de Schacter y Tulving en cinco grandes sistemas podría considerarse como una versión ampliada y modificada del esquema de Atkinson y Shiffrin (registros sensoriales, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo).

  • Los grandes sistemas de la memoria humana:

Implícita No declarativa

primaria corto plazo explícita cognitiva

implícita cognitiva declarativa priming conceptual no contextual

Implícita- no declarativa Priming perceptivo

explicita cognitiva declarativa autobiogáfica contexto espacio- temporal

  1. Memoria operativa: es el sistema que permite mantener actividad y accesible una cantidad limitada de información, durante un corto espacio de tiempo, mientras se manipula mentalmente esa u otra información. Este concepto de memoria operativa, considerada como una definición operacional de la memoria a corto plazo, es un producto de la investigación experimental cognitiva e incluye cuatro componentes: el ejecutivo central, que tiene funciones de control, el lazo fonológico y la agenda visoespacial, con funciones de almacenamiento y repaso, y el retén episódico, considerado el componente de almacenamiento del ejecutivo central, con capacidad para integrar la información de los dos componentes anteriores en representaciones episódicas.
  2. Memoria procedimental: se refiere a los sistemas involucrados en la adquisición, mantenimiento y uso de habilidades motoras y cognitivas. Son memorias de acción conductual o cognitiva. El sistema procedimental se caracteriza por el aprendizaje gradual y creciente. Los cambios que resultan del aprendizaje procedimental no hay posibilidad de traducirlos a proposiciones verbales ni a ninguna otra forma simbólica, razón por la cual sus producciones no tienen valor de verdad. La evidencia neurocognitiva a favor de la existencia de una memoria procedimental es muy abundante e incluye un conjunto heterogéneo de subsistemas: (1) el aprendizaje de habilidades motoras, como destrezas adquiridas de tipo motor o visomotor. (2) el aprendizaje de habilidades cognitivas, en el que se incluye toda destreza mental adquirida, como el cálculo mental, la habilidad para resolver problemas de determinado tipo, la habilidad para generar palabras, etc. (3) la memoria de hábitos, referida al conjunto de disposiciones o tendencias adquiridas de un modo gradual, que son específicas de un conjunto de estímulos y guían la conducta. (4) el aprendizaje emocional, en el que se incluyen el desarrollo de las fobias y las respuestas condicionadas de miedo, depende de la activación de la amígdala. (5) el condicionamiento clásico simple, una forma básica de aprendizaje asociativo, se forma y se almacena en el cerebro. (6) memoria no asociativa, del tipo de la habituación o sensibilización.
  3. El sistema de representación perceptiva: (PRS) comprende un conjunto de subsistemas específicos de dominio cuya función es mejorar la identificación de palabras y objetos mediante el procesamiento y la representación de la información relativa a la forma y la estructura, no al significado ni a ninguna propiedad asociativa. El PRS es un sistema presemántico que está involucrado habitualmente en expresiones d memoria no conscientes o implícitas como el priming perceptivo. La evidencia procedente de estudios cognitivos, neuropsicológicos y

después”. Sperling realizó una serie amplia de experimentos, empezando por replicar los hallazgos de Cattell. En su primer experimento, Sperling confirmó que, en efecto, la amplitud de aprehensión media de los sujetos, en una tarea de informe total, se situaba alrededor de 4,5 letras. Tras esto, el objetivo debía ser encontrar una explicación a esa limitación tan dramática (4,5 ítems) de la capacidad de la memoria inmediata humana. Pueden plantearse 2 hipótesis alternativas: (1) si se tiene en cuenta que el tiempo de exposición empleado es muy corto (50 ms), es posible que los sujetos no puedan decir más de 4 o 5 letras porque, en realidad, no tienen tiempo para ver e identificar más. (2) es posible que los sujetos sí tengan tiempo suficiente para ver e identificar todas las letras, pero en el momento de dar el informe son incapaces de recordar más de 4 o 5. La primera hipótesis suponía imputar la limitación al sistema visual, mientras que la segunda significaba imputarla al sistema de memoria. Después realizó dos experimentos más. En el primero la VI fue la duración de la exposición taquistoscópica. Se trataba de nuevo, de una tarea de amplitud de aprehensión con informe total n la que el tiempo de exposición fue variando desde 15 a 500 ms. Los resultados no variaron respecto a los experimentos anteriores: los sujetos seguían siendo incapaces de recordar más de 4 o 5 letras. En consecuencia, la limitación no era imputable al sistema visual. Después, había que comprobar si los sujetos disponían en su sistema de memoria de más información de la que podían dar en el momento del informe. Sperling sometió a prueba esta hipótesis realizando varios experimentos que introducían una novedad respecto a los anteriores. En concreto, a partir de ahora pediría a los sujetos que diesen informes parciales y no informes totales; es decir, que tras cada presentación informasen sólo de una parte del estímulo. El tamaño del informe parcial debe estar siempre por debajo de la amplitud de memoria inmediata del sujeto (4-5 ítems). El procedimiento general seguido por Sperling fue: 1) duración 50 ms por ensayo; 2) cada presentación iba seguida por un sonido de 2500, 650 o 250 Hz, que indicaba a los sujetos que recordaran sólo las letras de la fila superior, media o inferior respectivamente; 3) Si bien el sonido aparecía siempre después de la presentación de las letras, el intervalo entre desaparición de las letras y aparición del sonido constituía la variable independiente. En la condición de demora 0 ms (después de desaparición del estímulo), los sujetos tenían disponibles un promedio de 9,1 letras, una cantidad dos veces mayor que la amplitud de memoria inmediata (4,5 letras) y que confirmaba la insistencia de los sujetos de que veían más de lo que podían recordar. A medida que aumentaba la demora de la señal auditiva se producía un declive; la información disponible se perdía progresiva y rápidamente en función del tiempo transcurrido.

Estos resultados permitieron establecer varias conclusiones, a saber: a) toda la información presentada queda a disposición del sujeto durante más tiempo que el que dura el estímulo físico. B) la información se mantiene disponible por un espacio de tiempo muy corto (alrededor de 500 ms para la modalidad visual) y su cantidad decae como una función de la demora de la señal. C) el decremento en el rendimiento del sujeto como una función de la demora de la señal es la prueba clave de la existencia de un almacén de memoria sensorial

Recordadas

(llamada memoria icónica para la modalidad visual). D) la discrepancia entre los valores de los informes parciales y los del informe total (denominada superioridad del informe parcial) pone de manifiesto la intervención de dos sistemas distintos de memoria en estas situaciones: uno de gran capacidad y de muy corta duración, llamado registro sensorial visual o memoria icónica, y otro de capacidad muy limitada y de una duración significativamente superior, llamado memoria inmediata o a corto plazo. Evolución del concepto de memoria icónica : durante años se ha asumido la existencia de una memoria visual a muy corto plazo llamada memoria icónica y se consensuaron las características básicas, que se concretaron en que es una memoria unitaria, visible, de alta capacidad, de naturaleza precategorial y que decae rápidamente. Tal concepción se mantuvo inalterable hasta aproximadamente mediados de la década de 1980, cuando algunos artículos arrojaron dudas sobre algunas de sus características y aquella visión de la memoria icónica comenzó a cambiar. El modelo dominante ahora sobre la memoria icónica se resumen en los siguientes puntos: a) la memoria sensorial visual no es un sistema unitario sino que incluye dos fenómenos con propiedades muy diferentes: la persistencia visible y la memoria icónica. B) la memoria icónica es de naturaleza post-categorial. C) tiene una gran capacidad de almacenamiento y aunque decae rápidamente, persiste en varios niveles del sistema perceptual-cognitivo el tiempo suficiente (su duración se estima entre 150-300 ms) como para constituir una fase imprescindible del ciclo perceptivo.

TEMA 5: LA MEMORIA A CORTO PLAZO: La memoria a corto plazo es un sistema muy limitado en su capacidad y en el tiempo que puede retener la información. Sólo retiene la información durante el breve tiempo que exige su uso. El motor de la cognición: Según el modelo de memoria de Atkinson y Shiffrin, una vez que la información procedente de los sentidos ha sido procesada a cierto nivel en las memorias sensoriales y antes de su eventual entrada en el sistema de memoria a largo plazo, dicha información es transferida al sistema de memoria a corto plazo. Desde la aparición de los primeros modelos de memoria, la MCP fue considerada, básicamente, como un sistema para retener la información procedente del exterior. Aunque Atkinson y Shiffrin señalaron explícitamente que la memoria a corto plazo podía considerarse como la memoria operativa del sujeto, es decir, el sistema con el que trabaja toda la memoria, e incluso asumieron una conexión bidireccional con la MLP, los investigadores de la época pusieron un especial interés en estudiar sólo como eran tratados los inputs procedentes del mundo externo. En consecuencia, la MCP fue considerada durante mucho tiempo como un sistema relativamente simple. La MCP no podía seguir siendo considerada solamente como un almacén para los inputs externos, si no como un sistema en el que convergen los inputs precategoriales procedentes de las memorias sensoriales y los inputs altamente elaborados procedentes de la MLP. ¿Diferentes términos para el mismo sistema? Memoria primaria, a corto plazo y operativa. William James (1890) distinguió entre memoria primaria y memoria secundaria. Para él, la primaria es cuantitativamente diferente a la secundaria, y se refiere a la información que está recibiendo atención y que constituye el presente psicológico del sujeto. Psicólogos basados en Hebb (1949) utilizan el término de memoria a corto plazo para referirse a un sistema que retiene la información procedente del exterior por un espacio de tiempo muy breve y najo un formato especial mientras se transfiere a un sistema estable y permanente. Después, Hitch (1974) introducen el término memoria operativa para referirse, precisamente, a un sistema capaz de retener y manipular temporalmente la información. Cada uno de los tres términos ha ido acompañado de un cambio de énfasis. Así, memoria primaria (MP) significó poner un énfasis especial en el papel de la atención y la conciencia; “memoria a corto plazo” (MCP) suponía centrarse en el tiempo de retención de la información en dicha memoria, y “memoria operativa” (MO) supuso destacar el papel de la memoria como sistema de control del procesamiento de la información. Los avances en investigación psicológica básica nos llevan a asumir que la memoria a corto plazo y la operativa se refieren al mismo sistema de memoria, que a su vez, sería el mismo sistema en el que “el momento inmediatamente presente”. Consideramos que los 3 términos referidos hacen referencia al mismo y único sistema de memoria a corto plazo; un sistema cuya función es mantener, durante un corto espacio de tiempo, una porción limitada de información mientras se manipula o se utiliza para realizar operaciones cognitivas complejas, y al que nos referiremos con la expresión clásica de memoria a corto plazo. La memoria a corto y a largo plazo: ¿dos sistemas separados o un único sistema? Hebb planteó la necesidad de asumir la existencia de dos sistemas de memoria separables (MCP-MLP). Dado que el cambio estructural requiere un tiempo considerable para producirse, planteó la necesidad de un sistema de memoria a corto plazo responsable de mantener mientras tanto la información. En pocas palabras, los dos frentes originales del debate están representados, por un lado, por los defensores de una teoría unitaria de la memoria (sólo existe un sistema: la memoria a largo plazo) y por la explicación del olvido en términos de interferencia, y, por otro, por investigadores que consideran que sus

MCP. Presentan pues una disociación entre su MCP que no ha resultado dañada por la lesión y su MLP, que ha quedado afectada. Por último, hay otro tipo de pacientes, aquellos que han sufrido daños en regiones frontoparietales, que presentan el patrón inverso. Así, se pone de manifiesto la existencia de dos sistemas separados de memoria. c. Estudios con neuroimágenes: evidencia neurocognitiva: los datos de estudios de neuroimagen con personas sanas ofrecen unos resultados relativamente claros. Si las diferencias en el recuerdo de los ítems que aparecen al principio y al final de la lista se deben –como postulan los defensores del modelo del almacén único- al grado diferente d discriminabilidad de los ítems, entonces tanto con el recuerdo de los ítems del principio como con los del final deberán activarse las mismas regiones, aunque diferirán en el grado de activación; y si por el contrario, el recuerdo diferencial de los ítems del principio y del final de la lista se debe al trabajo de la MLP y de la MCP, respectivamente –como predicen los modelos del doble almacén-, entonces la recuperación de los primeros y de los últimos ítems de la lista deberá activar regiones cerebrales diferentes. El área crucial en este estudio fue la más claramente asociada con los procesos de memoria a largo plazo, esto es, el sistema de memoria hipocampal o del lóbulo temporal medial. Los resultados de esto apoyaron las predicciones de los modelos de doble almacén al demostrar que sólo la recuperación de las palabras del principio de la lista activaba las áreas cerebrales tradicionalmente asociadas con la MLP. Además, ninguna de estas áreas del lóbulo temporal medial se activó con la recuperación de los ítems del final de la lista, que sí activaron áreas de la corteza frontal y parietal, asociadas con la MCP. En conjunto, los datos presentados de naturaleza cognitiva, neuropsicológica y neurocognitiva constituyen evidencia convincente a favor de la distinción entre MCP y MLP.

5.2. La estructura de la memoria a corto plazo: Es un conjunto de procesos que permiten el almacenamiento temporal de la información necesaria para realizar cualquier actividad cognitiva compleja. Como ya se ha dicho, Atkinson y Shiffrin fueron los primeros en señalar que la MCP es, en realidad, una memoria de trabajo, el sistema de memoria del que nos valemos para mantener activada una cantidad limitada de información mientras llevamos a cabo una tarea cognitiva. Es una memoria de trabajo: El modelo sobre la arquitectura de la MCP es el modelo multicomponente de Alan Baddeley. Él junto con Hitch plantearon que la MCP es, en realidad, una memoria de trabajo central cuya función es precisamente mantener activada la información (externa e interna) mientras participa en la realización de un rango amplio de tareas. Si un sistema común de capacidad limitada es necesaria para realizar diversas tareas cognitivas, entonces el hecho de que una tarea secundaria concurrente absorba una cantidad importante de su capacidad tendrá un efecto nocivo sobre la realización de dichas tareas, incluso cuando éstas no tengan un componente obvio de memoria a corto plazo. El método de la tarea secundaria: si la MCP se usa para la amplitud de memoria inmediata y la MCP es esencial para el razonamiento, la comprensión y el aprendizaje, entonces la realización de la tarea secundaria de amplitud de dígitos consumirá gran parte o casi toda la capacidad disponible de la MCP, y, por consiguiente, alterará significativamente la capacidad para razonar, comprender y aprender. La técnica de la tarea secundaria tuvo como objetivo demostrar experimentalmente que el viejo concepto unitario de MCP era inadecuado. En cualquier situación de doble tarea, se puede producir una independencia total, una dependencia total o un nivel intermedio de dependencia entre las dos tareas. Cuando ninguna tarea interfiere con la otra, se infiere que las dos tareas dependen de mecanismos o depósitos de recursos separados; cuando una tarea perturba la otra, se infiere que ambas están mandando los mismos recursos atencionales. Según los resultados del experimento de Baddley y Hitch, en la realización de la tarea de amplitud de memoria y en la de razonamiento, está implicado el mismo sistema de capacidad limitada. Además, los sujetos podían mantener una tasa de error constante de aproximadamente un 5% con independencia de la carga de dígitos. El recuerdo en la porción de primacía de la curva de posición erial se alteró sólo con la carga de 6 dígitos. Sin embargo, la magnitud del efecto de recencia no se vio alterada ni siquiera bajo la condición de 6 dígitos, lo que se interpretó como que el efecto de recencia y la amplitud de dígitos podrían reflejar la operación de diferentes componentes o sistemas de memoria. El modelo de memoria operativa de Baddeley: Baddeley y Hitch demostraron experimentalmente que el rendimiento en las tareas de razonamiento verbal, comprensión y aprendizaje dependía de la capacidad de un sistema de MCP de recursos limitados. Cuando la carga de memoria era de 1 o 2 dígitos, no se producía ninguna perturbación en dicho sistema, lo que les llevó a pensar que el mantenimiento de estos ítems dependía probablemente de un componente específico del sistema de MCP. Este componente se sobrecargaba con 6 dígitos. Estas interpretaciones implicaban abandonar la idea de que la MCP era un sistema unitario. Sus resultados encajaban en un sistema multicomponente de

memoria a corto plazo al que llamaron memoria operativa o de trabajo. Desde 1974, cuando Baddeley y Hitch publican la primera versión de dicho modelo, la MCP es considerada como un sistema de memoria operativa, en el sentido de que es el hipotético sistema cognitivo que trabaja al servicio de la cognición compleja. El modelo inicial proponía la existencia de 3 componentes funcionales de memoria operativa: un ejecutivo central, al que se considera como un sistema de control de capacidad atencional limitada, que es responsable de la manipulación de la información y del control de dos sistemas subsidiarios de almacenamiento. Dichos sistemas son: el lazo fonológico, cuya función es el almacenamiento y el mantenimiento de la información en un formato fonológico y la agenda visoespacial, dedicada al almacenamiento y mantenimiento de la información visual y especial. Hace pocos años, Baddeley añadió un cuarto componente, el buffer episódico, un almacén que usa un código multidimensional. Así pues, en su formulación más reciente, este modelo incluye 3 buffers para diferentes formas de información y un ejecutivo central para organizar las relaciones entre los buffers y la MLP (es un modelo débil).

A. El lazo fonológico: tiene 2 componentes: un almacén fonológico para mantener pasivamente en un formato acústico las huellas de memoria durante unos segundos antes de que se desvanezcan y un proceso activo de repaso articulatorio que es análogo al habla subvocal. La función del repaso es recuperar y rearticular la información retenida en el almacén fonológico para refrescar la huella de memoria. Es un sistema temporal de almacenamiento y específico de dominio en el que los inputs verbales entran automáticamente y, además, puede recodificar los estímulos presentados visualmente en un formato fonológico a través de un proceso de articulación subvocal. El proceso de recuerdo opera en el nivel del sonido y no del significado. El habla irrelevante accede al almacén fonológico y altera el proceso de recuerdo de las palabras presentadas visualmente. El ruido, por el contrario, no tiene efecto alguno porque se mantiene fuera del almacén fonológico por la acción de un filtro que distingue entre ruido y habla

B. La agenda visoespacial: es el sistema de la MCP que se asume tiene como función mantener y manipular la información visual y espacial, dos procesos que resultan esenciales para llevar a cabo muchas tareas cognitivas. Asimismo, se postula que este sistema funciona independientemente del lazo fonológico; es decir, que la codificación visual-espacial y la codificación fonológica no interfieren entre sí. Dentro de este sistema se distingue un componente pasivo (almacén visual) y un proceso dinámico de recuperación y repaso (escriba interno)

C. El ejecutivo central: fue considerado como el centro de control de la memoria a corto plazo, con dos sistemas esclavos a su servicio (el lazo fonológico y la agenda visoespacial), cuya función básica era organizar los recursos atencionales. Cuando una tarea concreta exige el trabajo del lazo fonológico o de la agenda visoespacial, el ejecutivo despliega los recursos necesarios. Ha pasado a ser considerado un controlador atencional, más que un sistema de memoria. El modelo de control de la acción de Norman y Shallice establece que las acciones pueden realizarse bajo uno de los tres siguientes modos de control: 1) de un modo totalmente automático, 2) sin dirección consciente o de un modo parcialmente automático y 3) de un modo consciente y deliberado. En cada nivel, el control es ejercido por un mecanismo distinto. Las acciones totalmente automáticas son controladas por esquemas y hábitos que utilizan claves ambientales. Las acciones parcialmente automáticas se desarrollan bajo el control de un mecanismo de contención (Norman y Shallice lo llamaron contention scheduling ), una especie de programa de “resolución de conflictos. Cuando surge una

letras se olvidaran tan rápidamente (después de sólo 3 segundos ya se había perdido un 30%) teniendo en cuenta que la MCP nunca estaba sobrecargada.

  • ¿Decaimiento o interferencia?: El estudio de Peterson y Peterson fue acogido con gran interés porque presentaba una técnica muy sencilla para estudiar el olvido a corto plazo. Pero, sobre todo, sus resultados tuvieron un gran impacto porque fueron interpretados en términos de decaimiento. En efecto, estos investigadores atribuyeron el olvido a corto plazo a un proceso de decaimiento de las huellas de memoria, que tiene lugar como resultado del desvanecimiento o de la erosión de las huellas por el simple paso del tiempo y es independiente de la naturaleza del material distractor. La explicación del olvido en términos de decaimiento tuvo un impacto tremendo en el seno de la psicología del aprendizaje verbal , que vio tambalearse todo el campo al ser amenazado su presupuesto fundamental, esto es, que el aprendizaje verbal es el producto de la formación de asociaciones entre ítems y que el olvido es el resultado de la interferencia entre las nuevas y las viejas asociaciones. En un sentido amplio, la interferencia puede ser de dos tipos: proactiva y retroactiva. Se habla de interferencia proactiva cuando una información antigua perturba el aprendizaje y la retención de información nueva, y de interferencia retroactiva cuando la información nueva ejerce efectos negativos sobre la recuperación de información antigua. Los resultados eran difícil de explicar porque, según la teoría de la interferencia , no hay razón para que los dígitos de la tarea distractora interfieran tan drásticamente con las letras que hay que recordar al pertenecer a categorías distintas. En consecuencia, el olvido encontrado podía ser atribuido al simple paso del tiempo. Si el olvido a largo plazo encontraba una explicación adecuada en los principios de interferencia, entonces los resultados de Peterson y Peterson parecían sugerir la necesidad de postular dos sistemas de memoria separados: un sistema de MCP, en el que el olvido es el resultado del decaimiento, y un sistema de MLP, en el que el olvido se produce por interferencia.
  • Liberación de la interferencia proactiva: El trabajo de Keppel y Underwood supuso un desafío para la interpretación del olvido a corto plazo en términos e decaimiento. Estos demostraron que, en el primer ensayo, el recuerdo de las tres letras era virtualmente perfecto, mientras que la tasa tan rápida de olvido encontrada por los Peterson sólo se producía después de que los sujetos hubieran recibido varios ensayos. Keppel y Underwood explicaron este hallazgo de la siguiente manera: a medida que el sujeto va realizando sucesivos ensayos en la tarea de Brown-Peterson, recordar el trigrama de letras es cada vez más difícil porque los ensayos previos están generando interferencia proactiva (IP). Lo que significa que la MCP pierde información rápidamente (en unos 15-20 segundos) porque en cada nuevo ensayo se presenta y evalúa material similar al ya presentado. En trabajos posteriores, tal y como veremos a continuación, otros investigadores confirmaron. Si tras varios ensayos se cambia la clase de los ítems la ejecución aumenta (a esto se le llama liberación de la interferencia proactiva). Estoa autores predijeron que la IP aumentaría cuando los sucesivos ítems o conjuntos de ítems que hay que recordar fueran todos de la misma clase, mientras que el cambio de la clase de ítems reduciría el efecto de la interferencia. Wickens & co administraron la tarea de Brown-Peterson a un grupo experimentar y a un grupo control. El procedimiento fue: 1) el experimentador leía el trigrama que había que recordar; 2) se encendía una luz verde para comenzar a nombrar colores que iban apareciendo en un tambor giratorio; 3) después se encendería un luz rojo para que el sujeto recordara el trigrama. El grupo control fue evaluado en cuatro ensayos sucesivos con la misma clase de material. El grupo experimental realizo tres ensayos con trigramas de números y en el cuarto se les cambió a consonantes. Este fue el crítico: ambos grupos recibieron el mismo material bajo las mismas condiciones y ambos grupos habían realizo tres ensayos previos en la misma tarea. Sin embargo, el control había empleado la misma clase de material en los 4 mientras que el experimental tenía una experiencia previa con una clase distinta de ítems. El rendimiento de ambos grupos fue casi idéntico en los 3 primeros ensayos, pero en el tercero había caído por debajo del 30% la exactitud del recuerdo. En el cuarto, el cambio de clase de material provocó un cambio espectacular que tuvo una recuperación hasta un nivel cercano al inicial. La ejecución se va deteriorando a lo largo de los ensayos porque se va generando IP. Si el material cambia, los sujetos son liberados de la interferencia y su nivel de recuerdo es cercano al 90%. La liberación de la IP es muy consistente y se ha comprobado que se produce cuando se cambia de una clase verbal a otra o de una categoría semántica a otra. Una liberación más pequeña se observa cuando el cambio es de una clase connotativa de palabras a otra. Una escasa o nula liberación se produce con cambios de clases gramaticales, como de verbos a nombres. La liberación de la IP se produce con cambios en una amplia variedad de características, pero, como señaló Wickens parece claro que los cambios semánticos son los más eficaces, un hallazgo que revela que la MCP es también sensible al significado.

Límites de capacidad:

  • Estimación de la capacidad de la MCP: Tradicionalmente, ha habido dos formas de medirla, a través de tareas de amplitud y a partir del efecto de recencia en el recuerdo libre. Miller concluyó que la capacidad de la memoria inmediata parecía ser un valor fijo alrededor de 7, con independencia de que los estímulos fuesen números, palabras o tonos musicales. Abundantes estudios posteriores sobre amplitud de memoria han confirmado esto. Sin embargo, mediante la aplicación de diferentes métodos matemáticos que permiten calcular la capacidad de la MCP teniendo en cuenta las palabras pertenecientes a la porción de recencia de la curva de posición serial, se ha comprobado que dicha capacidad es muy inferior al mágico número siete. El descubrimiento del llamado “efecto de recencia negativa” pone de manifiesto la estrecha relación entre MCP y MLP. Craik elaboró las correspondientes curvas de posición serial y encontró los efectos típicos de primacía y recencia. Llamó al recuerdo malo de las palabras del final de cada lista efecto de recencia negativa, que demuestra que la contribución de la MLP no es idéntica en todas las porciones de la curva de posición serial, y, por otro lado, que cuando esta posibilidad es tenida en cuenta, los cálculos indican que la capacidad de la MCP es sólo de unas tres unidades. El problema del establecimiento de los límites de capacidad de la MCP está demostrando ser mucho más complejo. En 1975, Donald Broadbent, apela a la intervención de la MCP y de la MLP en las tareas de amplitud de memoria y argumenta que, si la MCP tiene una capacidad limitada, dicho límite parece ser de 3 y no de 8 ítems como había propuesto Miller, ya que el 7 tradicional surge de la ocasión concreta que supone la tarea de amplitud de memoria para recuperar información de diferentes formas de procesamiento. En un trabajo mucho más reciente Cowan (2001) constata la gran controversia que sigue existiendo todavía, que continúa abierta a considerables diferencias de opinión y de interpretación. Tras una exhaustiva revisión de esta área de investigación, Cowan concluye que un elevado número de estudios coinciden en señalar que la MCP tiene una capacidad muy limitada y que dicho límite en las personas adultas se acerca a 4 chunks, y que sólo será observable en condiciones rigurosamente controladas por estar sujeto a los efectos de variables tan complejas como las estrategias de procesamiento o la capacidad del foco atencional.
  • MCP y recodificación: Miller demostró que la capacidad de la MCP es independiente de la cantidad de información contenida en los ítems. Si la amplitud promedia de un adulto es de n ítems, dicha amplitud es independiente de que tales ítems sean dígitos, letras, palabras u oraciones, ya que los “ítems” se refieren a unidades subjetivas basadas en el conocimiento previo. Para apoyar esta idea de insensibilidad entre capacidad de memoria y cantidad de información por ítem, Miller apeló al concepto de recodificación (que él llamó chunking ). Por “recodificación” se entiende el proceso de agrupamiento de los ítems en unidades de orden superior. Cuando los materiales que hay que retener pueden agruparse, como ocurre con las letras en palabras, o las palabras en oraciones, la amplitud de memoria debe medirse en términos de esas unidades mayores. Miller llamó chunks (literalmente, “pedazos”, “trozos”) a tales unidades de orden superior. En opinión de Cowan (2001), un “chunk” debe definirse con respecto a las asociaciones entre los conceptos de la MLP, ya que se trata de “una colección de conceptos con fuertes asociaciones entre sí y con asociaciones mucho más débiles con otros chunks familiares” (p. 89). En otras palabras, un “chunk” se refiere a una unidad de información que se define subjetivamente y que se organiza de acuerdo con una regla o algún patrón familiar. Por ejemplo, una secuencia de 4 letras puede ser representada como 4 “chunks” (e.g., E-R-T-N) o como 1 “chunk” (e.g., TREN), según se pueda recodificar como una palabra o no. Esto significa que mientras la capacidad de la MCP se mantiene relativamente constante, podemos incrementar funcionalmente dicha capacidad gracias al uso eficaz de las estrategias de recodificación. La gran aportación de Miller fue, por tanto, demostrar que aunque el número de“chunks” que pueden ser almacenados en la MCP es fijo o está limitado, la complejidad o cantidad de información contenida en tales unidades no tiene límite alguno. Resulta lo mismo de fácil (o de difícil) retener 4 letras no relacionadas que 4 palabras (lo que supondría un gran número de letras) que 4 frases (equivalentes a un elevadísimo número de letras). Por esta razón, desde pequeños aprendemos que la agrupación de los ítems en unidades de orden superior (los chunks ) es una estrategia de memoria muy eficaz. Ese proceso de recodificación o chunking puede establecerse, al tratarse de unidades subjetivas, por el simple agrupamiento. Por ejemplo, es muy difícil recordar correctamente la serie de dígitos 9-3-1-8-6-4-1-7-3; sin embargo, tal dificultad desaparecerá si agrupamos los dígitos de esta manera 93 186 41 73, que es lo que hacemos con cualquier teléfono de Barcelona. La entonación resulta igualmente eficaz para recordar grandes cantidades de ítems. Un ejemplo muy ilustrativo de esto último lo encontramos en el modo como los niños aprenden el abecedario. Si observamos cómo un grupo de niños recita las letras del