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Apuntes tema 5 MAC, Apuntes de Periodismo

Asignatura: Movimientos artisticos contemporaneos, Profesor: Violeta Izquierdo, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 25/02/2014

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Tema 5: Pintura entre dos siglos
James Ensor (1860-1949)
Pintor belga, cuyos retratos que ofrecen una visión grotesca de la humanidad, le convirtieron en
el principal precursor del expresionismo y del surrealismo. Es un personaje con un carácter muy
importante y esto marcará su pintura. Tiene un carácter difícil, comprometido con una serie de
valores. Lo más parecido que encontramos con la obra de Ensor en cuanto a expresividad es Van
Gogh.
Es un personaje difícil que vive aislado, prácticamente sin conectar con la sociedad. Él entiende
a la humanidad como un conjunto de seres zafios, y no la tolera.
Como resultado nos vamos a encontrar una serie de valores y elementos repetidos en sus
composiciones. Ensor es el preludio del Expresionismo, Surrealismo y Dada.
Temas:
Simbólicos y alegóricos: censor de los vicios públicos y privados. La hipocresía.
La humanidad: vana y odiosa.
Máscaras: payasos, esqueletos y calaveras.
Técnicas:
Pinceladas violentas, expresiva y bruscas.
Efecto agresivo.
Colores fuertes y estridentes.
Obras:
Sus primeras obras tratan temas tradicionales como paisajes, naturalezas muertas, retratos
escenas de interior y están pintadas con un colorido rico y profundo, con una iluminación suave
pero vibrante.
Representaba a la humanidad como algo estúpido, amanerado, vano y odioso, retratando a los
individuos como payasos o esqueletos y reemplazando los rostros por máscaras de carnaval. El
tema de las máscaras es casi exclusivo en la producción de este artista, que se dedicó sólo de
forma esporádica al paisaje. Su mundo está integrado por máscaras de aspecto grotesco que no
se sabe si pertenecen a un carnaval pasajero o si son la representación de las pasiones que
animan la vida de los hombres.
Es en el contexto del Simbolismo en el que se comprende los mejores grandes temas de Ensor:
la máscara, Cristo, el esqueleto, el autorretrato. Estos temas nacen en el seno del movimiento
Simbolista belga. La máscara primero ornamento, no tarda en llegar a ser humana. La cara
humana lugar por excelencia de la expresión es llevada hasta sus últimas consecuencias.
Expresa la fealdad, las muecas, las taras, y las angustias. Es la esencia misma de la vida que está
gangrenada por lo absurdo y que solo una sabiduría superior puede salvar. La máscara se
convierte para él en símbolo de la hipocresía.
Él tiene también un sentido irónico y bastante burlesco del arte, por lo que se retrata a mismo
con un sombrero de señoras Autorretrato con sombrero de flores (1883). Por ello se dice que es
precursor del Surrealismo porque incorpora elementos que no cuadran.
La entrada de Cristo en Bruselas (1889): lo representa casi como una mofa carnavalesca.
Vemos a Cristo en el centro, montado en un burro, y las personas están escondidas detrás de
máscaras: es la humanidad que se esconde detrás de sus vicios. Eso contrasta con algunos
aspectos de carácter social. Son un amasijo de figuras que se mezclan y crean una masa que se
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Tema 5: Pintura entre dos siglos

James Ensor (1860-1949)

Pintor belga, cuyos retratos que ofrecen una visión grotesca de la humanidad, le convirtieron en el principal precursor del expresionismo y del surrealismo. Es un personaje con un carácter muy importante y esto marcará su pintura. Tiene un carácter difícil, comprometido con una serie de valores. Lo más parecido que encontramos con la obra de Ensor en cuanto a expresividad es Van Gogh. Es un personaje difícil que vive aislado, prácticamente sin conectar con la sociedad. Él entiende a la humanidad como un conjunto de seres zafios, y no la tolera. Como resultado nos vamos a encontrar una serie de valores y elementos repetidos en sus composiciones. Ensor es el preludio del Expresionismo, Surrealismo y Dada.

Temas: Simbólicos y alegóricos: censor de los vicios públicos y privados. La hipocresía. La humanidad: vana y odiosa. Máscaras: payasos, esqueletos y calaveras.

Técnicas: Pinceladas violentas, expresiva y bruscas. Efecto agresivo. Colores fuertes y estridentes.

Obras: Sus primeras obras tratan temas tradicionales como paisajes, naturalezas muertas, retratos escenas de interior y están pintadas con un colorido rico y profundo, con una iluminación suave pero vibrante. Representaba a la humanidad como algo estúpido, amanerado, vano y odioso, retratando a los individuos como payasos o esqueletos y reemplazando los rostros por máscaras de carnaval. El tema de las máscaras es casi exclusivo en la producción de este artista, que se dedicó sólo de forma esporádica al paisaje. Su mundo está integrado por máscaras de aspecto grotesco que no se sabe si pertenecen a un carnaval pasajero o si son la representación de las pasiones que animan la vida de los hombres.

Es en el contexto del Simbolismo en el que se comprende los mejores grandes temas de Ensor: la máscara, Cristo, el esqueleto, el autorretrato. Estos temas nacen en el seno del movimiento Simbolista belga. La máscara primero ornamento, no tarda en llegar a ser humana. La cara humana lugar por excelencia de la expresión es llevada hasta sus últimas consecuencias. Expresa la fealdad, las muecas, las taras, y las angustias. Es la esencia misma de la vida que está gangrenada por lo absurdo y que solo una sabiduría superior puede salvar. La máscara se convierte para él en símbolo de la hipocresía. Él tiene también un sentido irónico y bastante burlesco del arte, por lo que se retrata a sí mismo con un sombrero de señoras Autorretrato con sombrero de flores (1883). Por ello se dice que es precursor del Surrealismo porque incorpora elementos que no cuadran.

La entrada de Cristo en Bruselas (1889): lo representa casi como una mofa carnavalesca. Vemos a Cristo en el centro, montado en un burro, y las personas están escondidas detrás de máscaras: es la humanidad que se esconde detrás de sus vicios. Eso contrasta con algunos aspectos de carácter social. Son un amasijo de figuras que se mezclan y crean una masa que se

ríe de la llegada de Cristo. Bufones, beatas, putas, soldados, máscaras, esqueletos… pueblan este gran lienzo en un ambiente de excitación carnavalesca de feria y de barracón, que rodea a Cristo montado en el asno y en el que él mismo se funde como un personaje más. Pero lo que da al cuadro una crepitante energía satírica no es sólo ésta parada irreverente de la sociedad, sino, junto a esto y como sustancia de esto, su inventiva pictórica, la avidez de las disonancias cromáticas y la riqueza pura, curda y violenta de su paleta. En este cuadro se descubren instintivamente las leyes del color.

Otras obras: La conspiración de nuevo todo el mundo se esconde detrás de las máscaras. Es muy constante ver todo este repertorio de figuras aisladas. En La muerte y las máscaras (1897) él viste los esqueletos, es la muerte que nos acecha.

Esqueletos disputándose el cadáver de un ahorcado (1891) representa a tres mujeres que habían pertenecido a la vida del personaje ahorcado. La figura de la izquierda está cubierta con una capa de ricos bordados, que cubre un largo vestido: es una dama. Su adversaria, con el sombrero de plumas, una chaqueta pseudo-militar y los botines de charol es una chica de vida alegre. La vencida, con la chaqueta de algodón y las faldas a rayas, es una empleada doméstica. Las tres figuras pueden ser la esposa, la amante y la criada del ajusticiado, unido por multitud de hilos a la barra que utiliza la esposa como vara: en vida, el muerto fue una marioneta de la mujer. El letrero CIVET (nombre de un guiso) hace referencia a que va a ser comido. Por los dos lados entran a la estancia máscaras ávidas, encarnación de groseras pasiones. Este cuadro es expresión de la misoginia de Ensor, su horror frente al matrimonio y su idea de que la humanidad es una horda de zafios individuos.

Esta presencia de esqueletos que disputan están también en cuadros como: Esqueletos calentándose (1888) son tres esqueletos de niños. Esqueletos disputándose un arenque rojo (1891).

El teatro de máscaras (1908) esta obra se salen de la línea, donde representa escenas de la comedia del arte, aparece los arlequines y lo más significativo es que los marcos representan el esquema del trampantojo. La pincelada es suelta y el colorido intenso, casi agresivo en su contraste verde-rojo. Otra obra parecida sería: Jardín del amor (1910), aparecen personajes de un baile de máscaras.

Edvard Munch (1863-1944)

Es un personaje atípico que no se adscribe a ningún movimiento artístico. Pocos artistas como Munch ofrecen una relación tan estrecha entre la vida y la obra: los avatares personales ejercerán una influencia decisiva en la orientación de su actividad artística. Cuando tenía 5 años muere su madre de tuberculosis, y posteriormente moriría su hermana. Estas muertes marcarán mucho su vida personal. Munch es el artista que mejor plasma el drama humano. Las pasiones humanas son tanto positivas como negativas: amor, odio, soledad, desesperanza. Todas esas pasiones van a hacer que en su caso, marquen una personalidad única que provoca que su arte sea inigualable. Es un personaje muy introvertido, solitario. Tiene una visión negativa del sexo que lo relaciona directamente con la enfermedad. Él considera a la mujer como responsable de muchas enfermedades. Nos encontramos con un personaje atormentado que va utilizar todas estas alegorías en sus composiciones.

La técnica: Trazos sinuosos, pinceladas muy anchas y largas al igual que la última etapa de Van Gogh ( La noche estrellada ). Los colores van a ser muy intensos.

Obras: Primer viaje a París: La obra más importante de este período es La niña enferma (1885-86) en la que evoca su experiencia personal con la muerte de su hermana es un cuadro sobre su hermana.

Aquí en París conocerá a los Impresionistas y Postimpresionistas como Van Gogh.

Viaje a Alemania: Insatisfecho con las limitaciones que el impresionismo le impone, marcha a Alemania. Berlín es el punto de arranque del influjo de Munch para el expresionismo alemán. Munch se convierte en figura requerida por los medios artísticos alemanes. Cultiva la curva y la contracurva, dotándola de sentido trágico. En Alemania deslumbra en un reducido tipo de personas, los impresionistas alemanes "atardecer en Karl Johan" son seres que deambulan pero no se comunican entre ellos. A igual que su carácter, la incapacidad de relacionarse con nadie. Desesperación (1892) Munch ya está trabajando sobre la temática de El grito (1893). Nos muestra a un personaje que deambula por un puente. Es una persona que no tiene comunicación, que está completamente aislada. Los cielos son agitados pero también las aguas son turbulentas. Tanto el paisaje como la figura nos transmiten esa intranquilidad.

El grito es la metáfora de la vida. Presenta un puente de aguas agitadas y turbulentas. El puente siempre tiene el significado de transcurrir y tránsito. Las aguas son violentas. La soledad y el pesimismo ahondan sobre la idea del aislamiento y la incapacidad de conectar con sus semejantes. La figura aparece deformada por su tensión interior. Aparecen otras figuras, pero no establece conexión con ellas. Se expresa la soledad del ser en medio de la gente. El Grito de terror, trae consigo una tensión y pánico que destruye la anatomía. Los rasgos del rostro desaparecen bajo el gesto. No hay nada de Realismo. Se representa el interior y no exterior. El paisaje y el espacio tienen su protagonismo. El paisaje no es mero telón de fondo, pierde su carácter descriptivo. El paisaje participa de la misma angustia humana. El fondo se mueve con líneas curvadas, sinuosas, en conexión con el Modernismo. Las gamas son contrastadas,

Beso (1897) es una referencia de los misterioso, siniestro, oscuro y negativo. La visión fatalista que Munch tenía del amor, se refleja perfectamente en la masa de negros violáceos en la que se funden las dos figuras abrazadas de este lienzo.

Pubertad (1893): en este cuadro sobre la pubertad, Munch se enfrenta a las angustias del devenir y encontrarse a sí mismo. Avanza hasta el límite entre lo físico y lo psíquico. Sobre la cama, una adolescente desnuda, sentada en una postura tensa, con los ojos abiertos que miran fijamente hacia fuera del cuadro. Su claro cuerpo atraviesa la tela blanca. Los brazos, demasiado largos, cruzados sobre el regazo, como si quisiera ocultar el motivo de su angustia. Una experiencia nueva y emocionante, la ha trasladado a un estado de extrema excitación. En el entorno, sin el menor adorno, la sombra que proyecta no parece un efecto natural, sino que tiene algo de misterioso y amenazante, en forma de oscura emanación. La muchacha se enfrenta sin recursos a su propia sexualidad. El efecto atrayente y repulsivo de Munch se debe a la representación diferenciada, pero también expresiva, de los temas que plantea el pensamiento de Freud. Que el propósito de Munch no era el exhibicionismo, sino la comprensión y la compasión, se pone de manifestó en la forma rigurosa, casi solemne, a pesar de toda la excitación interior, como si hubiera querido representar el tema de “cristo sufriente”.

Últimas obras: Muchachas en el puente (1901), representación de figuras femeninas como una poesía contenida. Munch no inventó la situación, sino que simplemente eligió un lugar determinado. Apoyadas en la barandilla se encuentran tres muchachas pintadas con colores vivos. Los personajes del entorno nos hacen ver la realidad de una manera más positiva. El

puente es un elemento de tránsito. En el reflejo del agua no se ve el sol. El artista intenta quitar el aspecto positivo de la vida quitando el sol del reflejo del agua.

La danza de la vida (1900), representación burda y grotesca de los personajes. No tiene alegría de vivir a pesar de que están en un ambiente de ocio.

Las cuatro edades (1902) busca la manera de acercarnos a las distintas edades de la mujer.

El asesino (1910) está pintado con la cara verde, con máscara, que transciende el mal. Y en su siguiente obra aparece un Autorretrato con desasosiego interior o Autorretrato junto a la ventana retransmite un sentimiento de no estar bien consigo mismo, y eso se puede apreciar en los retratos.

Tanto Ensor como Munch son personajes radicales que no se adscribe a ninguna movimiento concreto, se puede definir como un artista radical, precursor del expresionismo.

Paul Sérusier (1862-1927)

Es importante su llegada a Pont-Ave el verano de 1888. Allí frecuenta a Gauguin y sigue sus consejos. De vuelta en París, muestra a sus jóvenes colegas, los futuros “nabis”, lo que será El talismán (1888). Esta obra es uno de los grandes cuadros precedentes del arte contemporáneo. El talismán es una caja de puros. Es la ribera del río a través de su conciencia. De impacto parece un conjunto de manchas sin más, pero si nos fijamos van apareciendo las figuras. Son grandes masas de color contrastadas con colores chillones a igual que el cloisionismo. Sigue siendo una pintura realista. Es el inicio para intentar cambiar la mimesis del arte. Cuando va a París sus amigos se quedan impactados con esta obra y empiezan a hacer cosas así.

Paul Ranson vestido de Nabi como profeta, con los atributos que esto significa, la Biblia, cetro... El encantamiento del bosque sagrado es una escena enigmática donde aparece una figura que está lanzando una especie de tierra en el bosque que se va a convertir en un objeto sagrado. Los árboles son irreales para dar ese carácter fantástico y misterios a la escena.

Dos bretonas bajo un Manzano (1892): se relaciona con Gauguin y con Van Gogh por el japonismo de las flores. Estas dos bretonas aparecen íntimamente ligadas a un árbol, como si participaran de su florecimiento. El contraste entre las ramas oscuras y las flores rosas está evidentemente inspirado en las estampas japonesas. Este cuadro une dos tendencias características de Sérusier en este momento: la pasión por las estampas japonesas y la fascinación por los frescos de los primitivos italianos.

Maurice Denis (1970-1943)

Cuando vieron la obra de El talismán decidieron formar la hermandad de los artistas nabis, abandonando el naturalismo de sus maestros por una pintura capaz de expresar contenidos de manera directa. Fue el teórico del grupo, él hizo el primer manifiesto del estilo Nabi: Definición del Neo-Tradicionalismo (arte y crítica). En este manifiesto en el que se encuentra su famosa frase: " Recordad que un cuadro, antes de ser un caballo de batalla, una mujer desnuda, o una anécdota cualquiera, es esencialmente una superficie plana cubierta de colores reunidos con cierto orden ". Están dejando el campo libre para que los artistas no tengan que pintar la realidad. Al igual que la representación de una pipa y escribe: " esto no es una pipa ". Antes de ver lo que representa el cuadro es una mancha de color.

Obras de temática religiosa: Camino al Calvario (1889): Cristo lleva a cuestas el pecado de la humanidad. Nos transmiten ciertas pasiones humanas.

Nazareth (1905) vemos la influencia del modernismo.

naturaleza. La corona de flores que da título al cuadro, es un motivo frecuente en la pintura de Denis, asociado siempre a las figuras de jóvenes doncellas.

Los árboles verdes (1893) es un cuadro bastante misterioso donde parecen personajes exóticos, coloreado de forma antinatural.

Édouard Vuillard (1868-1940)

Perteneció al grupo más por la razón de amistad que de convicción, no era realmente un simbolista, sino un intimista, influido por la estampa japonesa, de composición audaz, colores ensordecidos y atmósfera ahogada, aunque también sufrió la influencia de Gauguin. Pintó sobre todo ambientes domésticos sumamente recargados donde se mezcla el vestido con la pared como en La lectora (1896)

Bajo los árboles (1897-99): la intimidad doméstica domina incluso en los paisajes de Vuillard. Estos paisajes artificiales y cercados se encuentran en las antípodas del aire libre y el pleno sol impresionista. Aunque se trate de exteriores, nunca son propiamente espacios abiertos. Vuillard recrea una atmósfera cerrada, asi sofocante. Los personajes se confunden con la vegetación, se camuflan en ella igual que en los interiores tapizados y cubiertos de alfombras y colgaduras. En este pequeño estudio al óleo, dos árboles señalan un mágico umbral de entrada al jardín. Desde el oscuro interior de éste, irradia una luz difusa. Las figuras se definas apenas como manchas de color vibrante: el azul ultramar de la mujer sentada, el blanco del niño se asoma a la tapia.

En la cama (1891) es una obra minimalista comparado con lo que hace.

Pierre Bonnard (1867-1947)

Fue un hombre modesto, sensible y reservado cuya vida transcurrió plácidamente, sin aparentes sobresaltos. Bonnard y Vuillard estaban estrechamente vinculados a la publicación simbolista La reuve blanche. Se le conoce como el Nabi japonés. Retrato de Misia Godebska (1908): Misa Godebska fue un personaje fascinante y una figura esencial en el ambiente de los salones artísticos parisinos de principios de siglo. Fue la musa de numerosos pintores y escritores. En esta obra, además del ambiente recargado y opulento, una especie de saloncito rococó, destaca la pincelada libre y colorista que nos recuerda a Renoir.

La siesta (1900): Bonnard pone el acento en la representación de un universo intimista con este desnudo de una mujer en el momento de la siesta. Recoge así un aspecto de la vida cotidiana, característico de su pintura, como la presencia del interior de una casa. Es llamativo el juego de luz y sombra que enfatiza en el cuerpo femenino, así como el uso de la línea que aporta ese aire despreocupado y natural en la posición que presenta la mujer, totalmente ajena al hecho de que sea retratada.