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Arqueoloxía II, Apuntes de Arqueología

Asignatura: Arqueologia II, Profesor: Mª Mercedes Torres Carro, Carrera: Historia, Universidad: USC

Tipo: Apuntes

2017/2018

Subido el 12/01/2018

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TEMA 1. INTRODUCCIÓN A LA PRÁCTICA ARQUEOLÓGICA: ASPECTOS LEGALES Y
PRÁCTICOS.
1. Marco legislativo del Patrimonio histórico/cultural.
Dentro del marco estatal:
LEY 16/1985, de 25 de Junio del Patrimonio Histórico Español (BOE 29/06/1985)
REAL DECRETO 111/1986 DEL 10 DE Enero, Boletín Oficial de Estado 02/03/1994
Marco autonómico de Galicia:
LEY 8/1995 del 30 de octubre del patrimonio cultural de Galicia DOG80/11/1995 ; BOE
01/12/1995
Decreto 199/1995 del 10 de Julio DOGA 60/08/1997
1.1. Concepto y tipos de patrimonio.
Es el conjunto de bienes heredados del pasado que deseamos proteger.
Tipos:
Patrimonio Natural o Medioambiental: está constituido por el medioambiente, la variedad
de paisajes, flora y fauna de un territorio determinado.
Patrimonio nacional: hay una serie de bienes artísticos de diferente tipo, arquitectónicos,
culturales, que dentro del patrimonio en general están vinculados con la Casa Real.
Patrimonio cultural o histórico: es muy variado. Puede ser patrimonio arqueológico,
arquitectónico, tecnológico, industrial, científico, técnico, bibliográfico, museográfico,
documental, inmaterial… este patrimonio está regulado por la legislación.
1.2. Concepto de Patrimonio Cultural de Galicia:
Formado por los bienes materiales e inmateriales que por su conocido valor propio deben ser
considerados como de interés relevante en un aspecto concreto, para la permanencia e identidad de la
cultura Gallega a través del tiempo.
Lo integran los bienes muebles, inmuebles , e inmateriales de interés artístico, histórico,
arquitectónico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico y técnico.
También forman parte el patrimonio documental y bibliográfico, los conjuntos urbanos, los lugares
etnográficos, los yacimientos y zonas arqueológicas, los sitios naturales, los jardines y parques que
tengan valor artístico, histórico o antropológico.
1.3. Tipos de bienes que integran el Patrimonio histórico/cultural: clases de bienes
inmuebles y concepto de zona arqueológica.
Los bienes inmuebles están ligadas al suelo y no pueden ser trasladados. Si se trasladan pierden su
naturaleza contextual.
Los bienes muebles pueden ser trasladados, cuya vida o conservación no está ligada al suelo.
Los bienes inmateriales no son tangibles, son escurridizos, frágiles e invisibles (lengua, danza, canto,
teatro…)
Clases de bienes inmuebles: son conjuntos históricos, jardines históricos, sitios o territorios
históricos, zonas paleontológicas, los monumentos y las zonas arqueológicas.
El concepto de monumento: la construcción u obra que es producto de la actividad humana de
relevante interés arqueológico, artístico, etnográfico, científico, técnico, con inclusión de los
muebles, instalaciones y accesorios que expresamente se señalen como parte integrante del él, y que
por sí solo constituya una unidad singular.
Estos son: los lugares, las ruinas, los yacimientos y las piezas confeccionadas o utilizadas por el ser
humano, existente sobre o bajo la superficie del territorio nacional.
Concepto de zona arqueológica: es el lugar o paraje natural donde existen bienes inmuebles o muebles
susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica, tanto si se encontrasen en la superficie,
en el subsuelo o bajo las aguas territoriales.
1.4. Categorías del patrimonio Cultural.
En el patrimonio Cultural de Galicia se distinguen diferentes categorías de bienes:
Registro de bienes de Interés Cultural de Galicia (BIC): los bienes muebles, inmuebles e
inmateriales más destacados. Se inscriben en el registro mediante decreto de la Xunta de Galicia, a
propuesta de la Consellería de Cultura. Cada bien tiene un código, y el acceso al registro será público.
Catálogo del Patrimonio Cultural de Galicia: los bienes del patrimonio cultural de Galicia, que sin
llegar a ser declarados de interés cultural, posean especial singularidad, se incluyen en el catálogo y
gozan de la protección prevista de la ley.
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TEMA 1. INTRODUCCIÓN A LA PRÁCTICA ARQUEOLÓGICA: ASPECTOS LEGALES Y

PRÁCTICOS.

  1. Marco legislativo del Patrimonio histórico/cultural. Dentro del marco estatal:
  • LEY 16/1985, de 25 de Junio del Patrimonio Histórico Español (BOE 29/06/1985)
  • REAL DECRETO 111/1986 DEL 10 DE Enero, Boletín Oficial de Estado 02/03/ Marco autonómico de Galicia:
  • LEY 8/1995 del 30 de octubre del patrimonio cultural de Galicia DOG80/11/1995 ; BOE 01/12/
  • Decreto 199/1995 del 10 de Julio DOGA 60/08/ 1.1. Concepto y tipos de patrimonio. Es el conjunto de bienes heredados del pasado que deseamos proteger. Tipos:
  • Patrimonio Natural o Medioambiental : está constituido por el medioambiente, la variedad de paisajes, flora y fauna de un territorio determinado.
  • Patrimonio nacional : hay una serie de bienes artísticos de diferente tipo, arquitectónicos, culturales, que dentro del patrimonio en general están vinculados con la Casa Real.
  • Patrimonio cultural o histórico : es muy variado. Puede ser patrimonio arqueológico, arquitectónico, tecnológico, industrial, científico, técnico, bibliográfico, museográfico, documental, inmaterial… este patrimonio está regulado por la legislación.

1.2. Concepto de Patrimonio Cultural de Galicia: Formado por los bienes materiales e inmateriales que por su conocido valor propio deben ser considerados como de interés relevante en un aspecto concreto, para la permanencia e identidad de la cultura Gallega a través del tiempo. Lo integran los bienes muebles, inmuebles, e inmateriales de interés artístico, histórico, arquitectónico, paleontológico, arqueológico , etnográfico, científico y técnico. También forman parte el patrimonio documental y bibliográfico, los conjuntos urbanos, los lugares etnográficos, los yacimientos y zonas arqueológicas, los sitios naturales, los jardines y parques que tengan valor artístico, histórico o antropológico. 1.3. Tipos de bienes que integran el Patrimonio histórico/cultural: clases de bienes inmuebles y concepto de zona arqueológica. Los bienes inmuebles están ligadas al suelo y no pueden ser trasladados. Si se trasladan pierden su naturaleza contextual. Los bienes muebles pueden ser trasladados, cuya vida o conservación no está ligada al suelo. Los bienes inmateriales no son tangibles, son escurridizos, frágiles e invisibles (lengua, danza, canto, teatro…) Clases de bienes inmuebles : son conjuntos históricos, jardines históricos, sitios o territorios históricos, zonas paleontológicas, los monumentos y las zonas arqueológicas. El concepto de monumento: la construcción u obra que es producto de la actividad humana de relevante interés arqueológico , artístico, etnográfico, científico, técnico, con inclusión de los muebles, instalaciones y accesorios que expresamente se señalen como parte integrante del él, y que por sí solo constituya una unidad singular. Estos son: los lugares, las ruinas, los yacimientos y las piezas confeccionadas o utilizadas por el ser humano, existente sobre o bajo la superficie del territorio nacional. Concepto de zona arqueológica: es el lugar o paraje natural donde existen bienes inmuebles o muebles susceptibles de ser estudiados con metodología arqueológica, tanto si se encontrasen en la superficie, en el subsuelo o bajo las aguas territoriales. 1.4. Categorías del patrimonio Cultural. En el patrimonio Cultural de Galicia se distinguen diferentes categorías de bienes: Registro de bienes de Interés Cultural de Galicia (BIC): los bienes muebles, inmuebles e inmateriales más destacados. Se inscriben en el registro mediante decreto de la Xunta de Galicia, a propuesta de la Consellería de Cultura. Cada bien tiene un código, y el acceso al registro será público. Catálogo del Patrimonio Cultural de Galicia: los bienes del patrimonio cultural de Galicia, que sin llegar a ser declarados de interés cultural, posean especial singularidad, se incluyen en el catálogo y gozan de la protección prevista de la ley.

Inventario General del Patrimonio Cultural de Galicia : los bienes declarados de interés cultural (BIC), los catálogos y aquellos otros que sin estar incluidos entre los anteriores, merezcan ser conservados se incluyen en el Inventario. 1.5. Concepto el Patrimonio arqueológico. Integran el patrimonio arqueológico de Galicia bienes muebles e inmuebles de carácter histórico, susceptibles de ser estudiados con método arqueológico, fueran o no extraídos, y tanto si se encuentran en la superficie o en el agua. También forman parte los elementos geológicos o paleontológicos relacionados con la historia humana, sus orígenes, sus antecedentes y su desarrollo sobre el medio. Todos estos bienes arqueológicos son de dominio público, su titularidad es de las administraciones públicas, que tienen la responsabilidad de su tutela: hallados en excavaciones arqueológicas o cualquier trabajo sistemático, remoción de tierras, obras de cualquier índole, de forma casual… Cualquier invención en el patrimonio arqueológico ha de ser autorizada por la administración competente: Consejería de Cultura. Por su condición de “ocultos” su gestión ha de estar muy basada en la planificación y en la prevención: arqueología preventiva. Es la dirección general de patrimonio la que ordena la intervención en cualquier terreno público o privado en donde se constante la existencia de un yacimiento o restos arqueológicos. Ordena también el control arqueológico, entendido como supervisión por un arqueólogo, de las obras que afecte o puedan afectar a un espacio en donde se presuma la existencia de restos. 1.6. Definición de actividades arqueológicas según la legislación autónoma gallega. Prospección arqueológica: explotación superficial y sistemática sin remoción del suelo (terrestre subacuática). Dirigida al estudio e investigación para el hallazgo de restos históricos o paleontológicos, así como de los componentes geológicos y ambientales relacionados con ellos. Engloba tanto las observaciones y el reconocimiento sistemático de la superficie como la aplicación de técnicas que la arqueológica reconoce como válidas. Sondeo arqueológico: remoción de tierras complementarias de la prospección para comprobar la presencia de un yacimiento o conocer su estratigrafía. En este apartado se incluye cualquier toma de muestra. Excavación arqueológica: remoción en el subsuelo o en medio acuático para descubrir e investigar toda clase de restos históricos o paleontológicos relacionados con ellos. Estudio del arte rupestre: entendido como el conjunto de tareas de campo orientadas a la investigación, a la documentación gráfica por medio de calco y a cualquier manipulación o contacto con el soporte de los motivos representados. Las labores de protección, de consolidación y de restauración arqueológica, están encaminadas a favorecer su conservación. La manipulación con técnicas agresivas de materiales arqueológicos. 1.7. Situaciones en las que se puede realizar una actividad arqueológica. Se puede realizar una actividad arqueológica cuando se cumplan los requisitos legales: Marco legislativo estatal: cualquier intervención arqueológica debe ser autorizada por la administración autónoma competente. El marco legislativo autonómico : se requiere autorización previa. Se requiere la presentación de un proyecto que contenga un programa detallado y coherente, que acredite la conveniencia e interés científico de la investigación u abate da idoneidad técnica del arqueólogo directo. Las solicitudes habrán de acompañarse de la autorización del propietario del terreno. Arqueología de urgencia o de rescate : es la que se realiza en los yacimientos que se encuentran en peligro por cualquier tipo de intervención y se hayan agotado todas las posibilidades de evitar su destrucción. En áreas históricas: la legislación vigente exige la colaboración de un informe de impacto ambiental siempre que se vaya a realizar una obra o instalación. Las leyes de patrimonio exigen la realización la realización de seguimientos y excavaciones en las áreas históricas en la mayoría de las ciudades. Es imprescindible un arqueólogo para evaluar el alcance de la intervención, prospectar, hacer un seguimiento arqueológico o excavar. Financiación: promotor de las obras, las instituciones públicas también contratan mediante concurso público y las empresas de arqueológica.

Hasta que los objetos sean entregados, al director le serán aplicadas las normas del depósito legal.

  • Una vez depositados los materiales y presentada la memoria correspondiente a cada institución, estos quedan a disposición del público, con el fin de facilitar otros estudios e investigaciones.
  • La responsabilidad por los daños y prejuicios que pudiesen resultar de la ejecución de actuaciones arqueológica recaerá sobre el solicitante de la autorización. Responsabilidades éticas del arqueólogo como profesional del Patrimonio: Ver cómo afecta su trabajo a otros colectivos (organismos encargados de Patrimonio de la zona afectada y los miembros de la sociedad histórica local). Ver cómo afecta la intervención a los propietarios de los terrenos (solicitar un permiso de acceso a sus tierras). Mantener informado a los diferentes colectivos afectados (charlas, permisos de visita a la excavación, pagina web con información…). Responsabilidades del arqueólogo con respecto a personas que comparten la profesión:
  • Explicar con claridad la forma de recuperación, documentación y archivos de los datos.
  • Dar facilidad para que los resultados puedan ser comparados con los de otros proyectos.
  • Necesidad de que los informes estén disponibles para otros investigadores:
  • Copia a la administración local, autonómica o estatal encargada del Patrimonio.
  • Copia que acompañe los hallazgos.
  • Copia al archivo o biblioteca más próxima.
  • Copia al cliente.
  • Copia a cualquier grupo interesado que haya participado.
  • Debe documentar de forma detallada toda la actividad de campo desarrollada.
  • Conservar de forma adecuada toda la información generada: archivo.
  • La interpretación, síntesis o publicación es propiedad intelectual del arqueólogo.
  • La información recogida en la actividad de campo es técnicamente propiedad de quien financia la actividad.
  1. Las fases de la actividad arqueológica: trabajo de campo y de laboratorio. La investigación y la práctica arqueológica tiene que desarrollarse siguiendo un proceso ordenando de trabajo: metodología. Esto conlleva a que el único escenario del trabajo arqueológico no sea solamente el campo. El trabajo de laboratorio es absolutamente necesario antes y después de la investigación sobre el terreno. Por ello, en el proceso de trabajo arqueológico hay tres fases:
  • La elección y planteamiento del tema que se quiere investigar (gabinete, laboratorio, archivo, bibliografía…).
  • La recogida de datos es el trabajo de campo.
  • El análisis, la interpretación y la publicación son en los gabinetes, laboratorio, archivo… El diseño de un proyecto de investigación arqueológica:
  • Esbozar el tema. El tema elegido tiene que abordar cuestiones que contribuyan al conocimiento.
  • Fijar los objetivos. Hay que esbozar la contribución que esperamos aportar como respuesta a nuestras preguntas.
  • Hay que precisar el alcance de la investigación.
  • Demostrar que hay posibilidades de obtener una respuesta.
  • Aclarar el procedimiento y los métodos a seguir.
  • Buscar financiación. Hacer un presupuesto realista para conseguir realizar el trabajo. Los programas gubernamentales: el gobierno estatal y el autonómico: hay ayudas para grupos de investigación aplicada en temas de conservación y protección del patrimonio cultural (Empresas y Fundaciones).
  • Si se plantea cualquier tipo de intervención arqueológica hay que solicitar los permisos correspondientes y un proyecto de intervención. Proyecto de intervención: debemos poner un título y señalar cual es el investigador principal y hacer un resumen.

En el resumen: deben aparecer los antecedentes y el estado de la cuestión; la situación geográfica del yacimiento, las características y las excavaciones; la cronología; y la bibliografía más relevante (comentada). En la 2ª parte del trabajo debemos tener los objetos concretos e interés de los mismos; la aplicabilidad y la utilidad práctica de los resultados previstos; la metodología de la excavación o prospección y el plan de trabajo, la experiencia del equipo de investigación en los últimos 5 años; la justificación de la subvención solicitada; y las recomendaciones para la conservación y el depósito de los materiales recuperados. Una vez finalizada la intervención debemos elaborar un informe valorativo. Debemos entregar un informe escrito sobre la actividad de campo y una ficha por cada nuevo yacimiento localizado. Cada comunidad Autónoma tiene sus propios modelos. En la intervención arqueológica debe aparecer:

  1. La ficha técnica el arqueólogo, el promotor, el proyecto la intervención, la autoría del documento, el equipo de trabajo (equipo técnico, equipo arqueológico los auxiliares), el código de la intervención, la fecha de inicio y la de finalización.
  2. Resumen de la intervención.
  3. Los planteamientos y los objetivos: la descripción y la caracterización del yacimiento, la problemática arqueología y la problemática de patrimonio.
  4. Los trabajos arqueológico realizado, la metodología y los resultados (el sistema de registro, las fases del trabajo (Roza superficial, planteamiento y el replanteamiento, la planimetría…)
  5. Conclusión.
  6. Bibliografías.
  7. Anexo gráfico y documental. A partir de ahí comienza una nueva fase de laboratorio: La primera etapa es la limpieza de los artefactos y ecofactos exhumados durante las fases de excavación, con una metodología adecuada. Después de la limpieza se hace una clasificación de este material en categorías tales como la cerámica, el metal, el vidrio… Posteriormente estos artefactos y ecofactos son siglados , con un criterio totalmente diferenciador y reversible, lo que permite la identificación en el material arqueológico del área y campaña de excavación, y la Unidad Estratigráfica a la que está adscrito. La siguiente etapa supone la clasificación de los materiales por formas y por tipos, en especial la cerámica. Hay fichas distintas para cada tipo de material. Una vez realizados estos pasos, se procede a dibujar, fotografiar y describir cada pieza que se considere necesaria por su interés cronológico, forma,… Un proceso destacado lo constituye la recopilación de la información de los trabajos anteriores, que se volcaran en una Base de Datos mediante la información de las fichas de descripción de los materiales en la que se recojan aspectos como la localización, la descripción, la tipología, la cronología, el dibujo… Por último se llevara a cabo la restauración y la aplicación de tratamientos de conservación de aquellos objetos que los exijan, principalmente el vidrio, metal, enfoscados… el objeto final de este proceso será, a parte de su recuperación, su exposición pública. El análisis de los datos obtenidos en la excavación, en vistas a su interpretación histórica. Además de la ordenación, la clasificación, los inventarios y la restauración de los materiales y su análisis y del estudio detenido , hay que tener en cuenta otros aspectos. Los datos proporcionados por la estratigrafía convenientemente registrada. Todos aquellos elementos que nos permitan saber todo lo posible de la vida del pasado, para tratar de hacer. Una reconstrucción ambiental (restos de vegetación y análisis de polen). Una reconstrucción faunística (zooarqueologia). Un estudio de los restos humanos (datos de edad, vida media, enfermedades, medicina malformaciones, nutrición…). Un estudio de los sedimentos y basureros (dieta). Un estudia de la tecnología, los tipos de útiles, la procedencia de la materias primas… Un estudio de la cronología…

Diferentes definiciones de yacimiento: Sitio en el que se encuentran restos arqueológicos. Lugares con una amplia concentración de restos (materiales, estructuras, utensilios, etc.) susceptibles de estudio para la arqueología. Los restos pueden encontrarse sobre la superficie o enterrados. Un yacimiento arqueológico, zona o sitio arqueológico es una concentración de restos arqueológicos (materiales, estructuras y restos medioambientales). En él podemos encontrar una concentración de restos de actividad humana y está constituido por la presencia de artefactos, elementos estructurales, suelos de ocupación y otra serie de anomalías. Clarke (1977) los define como “una localización geográfica que contiene un conjunto articulado de actividades humanas o sus consecuencias y a menudo un conjunto de estructuras asociadas; los asentamientos pueden ser domésticos, centros ceremoniales, complejos industriales o campamentos temporales”. K. Butzer (1982) los define como “el registro tangible de un lugar de actividad humana en el pasado” Higgs y Vita Finza (1972) definen un yacimiento como “un lugar donde existe un depósito o conjunto de depósitos que contienen evidencia de actividad humana”. Plog y Wait (1978): “una agregación de materiales culturales discreta (especialmente delimitada o al menos con variaciones perceptibles en la densidad de artefactos) y potencialmente interpretable (los materiales tienen la suficiente entidad como para ser interpretados en términos del comportamiento humano)”. Un yacimiento es cualquier lugar que tenga evidencias físicas, vestigios, materiales de actividades humanas desarrolladas en el pasado. Los vestigios, materiales deben estar agrupados y poder ser delimitados en el estado, aunque en muchos casos es imposible precisar dónde empieza y termina el yacimiento. Los vestigios materiales tiene que ser funcionalmente significativos: estar estructurados, presentar un conjunto de interrelación este carácter estructurado contextual de los materiales es lo que nos permite establecer su funcionalidad.

  1. Tipos de yacimiento y criterios de clasificación. El criterio funcional. Existen diferentes tipos de yacimientos. Para clasificar se utilizan diferentes criterios, que atienden a diversos aspectos.
  • La situación geográfica: de montaña, de valle fluvial, costeros, en llano…
  • La formación del yacimiento: puede ser estratificado (aquel que reúne los vestigios y las unidades estratigráficas correspondientes a diferentes momentos) y sin estratificar.
  • La vida del yacimiento: puede ser intacto o primario, alterado o secundario.
  • El clima: árido, húmedos o secos. (Se conservan de una forma u otra según el clima).
  • La duración: pueden ser yacimientos permanentes (que se han formado en el sitio y perduran a través del tiempo) o yacimientos temporales (son los que presentan restos aislados o dispersos; son estacionales, de ocupación repetida o esporádica).
  • La cronología (cultural): época en que se desarrolló la actividad en el yacimientos; la cultura a la que pertenece.
  • La clasificación funcional (tipológica): a. Se habla del lugar de habitación o asentamiento (aire libre, cueva, abrigo, castro/ asentamiento fortificado, ciudad, villa…). b. Un lugar funerario (túmulos, cistas, fosa, urna sepulcro, sarcófago, necrópolis…). c. Lugar de culto, rituales y ceremoniales (altares, templos…). d. Lugares de actividad económica o productiva (explotación de recursos primarios, factorías, centro comercial…). Sin embargo, a efectos de documentar los yacimientos algunos investigadores consideran dos grandes categorías: a. Yacimientos prehistóricos: todos los yacimientos que datan entre el Paleolítico y la Edad del Bronce. Se pueden documentar: materiales dispersos en superficie, restos aislados, cuevas y abrigos, estructuras constructivas u alineación de piedras, concheros, minas, canteras y áreas de aprovechamiento de materias primas, arte rupestre y lugares de enterramiento. b. Yacimientos clásicos o cronología posterior: aquellos de cronología comprendidas entre la Edad del Hierro y la actualidad.

Se pueden documentar: materiales dispersos en superficie, estructuras constructivas, minas y canteras, cuevas, abrigos y arte rupestre, necrópolis y enterramientos, tumbas monumentales y caminos y vías de comunicación. En ambos casos debemos recoger información sobre el contenido y sobre la forma y distribución espacial de los restos , como veremos más adelante. La clasificación inicial de un yacimiento nos permite centrar nuestro campo de trabajo y plantearnos en líneas generales la forma en la que vamos trabajar. Así se facilita así la recuperación del máximo de información y podemos resolver satisfactoriamente el trabajo. Los yacimientos se han formado en un espacio determinado u a lo largo del tiempo. Por eso hay que analizarlos desde una doble perspectiva: espacial y temporal. Hay que disponer de unidades dentro de ambas escalas para poder operar a nivel interpretativo. 2.1. La escala espacial. El yacimiento o sitio arqueológico se encuentra en un lugar , en donde se conservan lo restos y las huellas con las que vamos a tener que trabajar (concentración de evidencias), y que forman el registro arqueológico (contexto estratigráficos). El territorio : los yacimientos cuando fueron creados no existían de forma aislada. Son fruto en gran medida del entorno. Cada yacimiento formaba parte de pautas más extensa del comportamiento humano a mayor escala. Estas pautas más extensas son las que dan lugar al paisaje cultural o la totalidad de las actividades físicas y sociales de un área. Otras entidades a considerar:

  • Son la región arqueológica ( la agrupación de sitios o yacimientos que representan ciertos grados de homogeneidad).
  • Área arqueológica ( reúne cierto número de regiones , A veces coincide con el concepto de “área cultural” en Etnología). Hay que desarrollar enfoques analíticos espaciales concretos y apropiados. 2.2. La escala temporal. El concepto de yacimiento puede aplicarse a todos los restos materiales hechos o utilizadas por el hombre desde la Prehistoria a la Civilización industrial. Desde esta perspectiva, se contemplan gran variedad de yacimientos (la época y el grupo social que vivió en ellos. La dimensión temporal es necesaria. Mide la duración de esa gran variedad de yacimientos y territorios Una de las unidades que tienen relación con el tiempo son: Los contextos : en sentido amplio, que es como lo vamos a entender, se entiende por contexto una unidad estratigráfica. Estas unidades tienen un significado temporal y espacial. Pueden ser de diferente tipo (pozo, tumba, granero…). Pueden estar alterados por la presencia de objetos depositados en épocas distintas. Se están intactos pueden dar asociaciones muy precisas de objetos que podrían servir para establecer cronologías y para las reconstrucciones de acontecimientos o actividades. Interesa conoce el panorama cambiante de los distintos contextos de la excavación. Estratificación de un asentamiento. Desde la perspectiva que se acaba de exponer, si queremos reconstruir las actividades del pasado resulta imprescindible: Debemos identificar unos patrones de comportamiento: en el interior del yacimiento y en el yacimiento entero. En el interior del yacimiento debemos ver la formación de los contextos estratigráficos y la transformación del panorama cambiante de estos contextos. En la región o en territorio debemos ver el contexto paisajístico y la modificación del paisaje. El registro estratigráfico hace referencia al conjunto de vestigios materiales directos e indirectos derivados de la vida humana en todos los tiempos. El registro arqueológico. Consideramos que el registro arqueológico es una acción conjunta de procesos naturales y culturales en contextos con diferentes grados de antropización. El yacimiento es una parte del registro arqueológico, pero existen vestigios que no resulta apropiado denominar yacimiento. La otra manifestación significativa del registro arqueológico que también es resultado de la interacción entre los procesos naturales e la actividad antrópica.

embargo, se puede establecer en función del material datable más moderno contenido en el estrato (siempre que no se trate de un residuo o de una intrusión) y gracias a la cronología absoluta de los estratos que le siguen o le pertenecen en la sucesión estratigráfica. La distribución vertical y horizontal de todo material obtenido en un sitio arqueológico es tan importante como el material en sí. La relación espacio-temporal refleja el patrón de la actividad humana en la misma medida que el estilo, la forma y la técnica con que se hizo el artefacto, o la significación de la presencia de cualquier ecofacto: contextualización. Definición de SCHIFFER: Entiende que los contextos estratigráficos arqueológicos son el registro, material del comportamiento humano y de los procesos de transformación natural que se han producido ene l yacimiento. Estos contextos se han formado en virtud de una serie de procesos culturales y no culturales (naturales) que los ha transformado espacial, cualitativa u formalmente, y también en sus relaciones recíprocas. Las transformaciones que ha sufrido el registro arqueológico desde la época en que los objetos se construyeron y se usaron en el pasado, hasta el día que el arqueólogo los encuentra son muy complejas Por ellos el registro arqueológico se define como el reflejo irregular de un sistema de comportamiento antiguo. La función del arqueólogo es filtrar el registro arqueológico, entendido como palimpsesto de las distorsiones causadas por los varios procesos. Referirlo al contexto sistemático original. El segundo gran grupo de elementos del registro arqueológico lo integran los ARTEFACTOS. Los artefactos son cualquier objeto modificado por el hombre. Fabricado por el hombre: estable o arruinados, desechados, incompletos, semidestruidos o rodados, e incluso desaparecidos. Informan sobre el proceso de producción, tecnología y morfología. El tercer grupo de los elementos lo integran los ECOFACTOS: Son cualquier objeto natural, manipulados o no (flora, fauna, huesos…). Son naturales. Informan de una actividad del hombre en el pasado, o de los rasgos medioambientales en que vivía ese hombre. Además, ambos están asociados y distribuidos espacialmente como un conjunto.

  1. Componentes del registro arqueológico. El registro arqueológico está compuesto por una mezcla de elementos de origen geológico, biológico y cultural. Los componentes de origen fisiogénico o geogénico reflejan los procesos físicos fundamentales de un yacimiento, con sin intervención humana o animal. La erosión, el transporte o la sedimentación (polvo eólico, depósitos del agua, los movimientos de pendiente y los corrimientos en las cuevas). Los componentes de origen biogénico que es el resultado de la actividad vegetal y de los animales residentes o visitantes en un sitio determinado. Es el conjunto con los seres humanos. Los componentes de origen antropogénico donde: son los materiales minerales, vegetales o animales que son incorporados al yacimiento por el hombre, deliberada o accidentalmente; pueden ser residuos o rasgos producidos por la alteración de las aportaciones o de la actividad humana; pueden ser sedimentos minerales producidos por la aceleración de los procesos naturales normales como resultado de la intervención humana. En función del momento en que se generan los sedimentos arqueológicos durante la formación y transformación del registro pueden clasificarse en:
  • Elementos o materiales primarios : se incorporan al registro de forma directa por la actividad humana animal (polvo aportado por los pies y las vestimentas, objetos manufacturados y los restos generados durante su proceso de elaboración, restos de alimentación tanto vegetales como animales…).
  • Elementos o materiales secundarios: se producen por la alteración in situ (física, química o bioquímica) de los materiales primarios (restos de las conchas trituradas en los concheros, restos cerámicos fragmentados, restos de vegetales digeridos por el ganado…).
  • Elementos o materiales terciarios : son los resultantes de la re-movilización de los primarios y secundarios, por acciones diversas (materiales de un poblado erosionado y transportados por un curso fluvial que los deposita en otra parte, vertederos, rellenos estructurales con escombros de ocupaciones anteriores).

En función de la posición que los materiales arqueológicos ocupan con respecto a la posición original, el registro arqueológico pueden encontrarse en:

  • los componentes del registro se encuentran tal y como se depositaron en el momento de formación del registro sin que su estructura y la distribución interna haya sido modificada.
  • En posición secundaria: cuando los materiales arqueológicos han sido desplazados por causas naturales o culturales a una posición diferente de la original. En este caso hay dos subcategorías: a. La posición secundaria desplazada: cuando el registro conserva rasgos suficientes para identificar la posición original. b. La posición secundaria transportada: cuando los materiales han sido sometidos a procesos de transporte que impiden identificar su posición original.
  1. La formación del registro arqueológico: Podríamos decir que el registro se forma mediante unos procesos que pueden clasificarse en función de su naturaleza y en función del momento en el que actúan: En función de su naturaleza: procesos de origen natural (no culturales; N transforms) y procesos de origen natural , es decir, antrópicos (C transforms). En función del momento: de formación, de transformaciones y de recuperación. El registro arqueológico se ha formado en el pasado, pero se va transformando con el tiempo hasta llegar a nosotros. En la formación del registro arqueológico intervienen dos procesos que se combinan:
  • Los deposicionales que han dado lugar a la deposición de unidades estratigráficas, artefactos y ecofactos.
  • Los procesos postdeposicionales. Puede decirse que le análisis de los procesos de formación integra la historia tanto predeposicional como postdeposicionales de los vestigios materiales. Ambos quieren decir básicamente lo mismo, aunque no exactamente, y se utilizan de forma bastante confusa para designar los procesos que dan lugar a la formación de un yacimiento tal como se ofrece a la vista de un equipo de arqueólogos en la actualidad. Cada comunidad o sociedad tiene unas determinadas pautas de descarte de desechos y basuras o de eliminación de cadáveres, lo que luego se trasformará en un yacimiento de tipo habitual o funerario de características peculiares. 4.1.3. Los procesos post-deposicionales. Los procesos inciden específicamente en las alteraciones que experimentan los vestigios materiales después de su deposición o abandono, cuando entran a formar parte de la litosfera. Los diferentes elementos desechados una vez que forman parte del contexto arqueológico están sujetos a un sistema complejo de constantes y continuos cambios. Estos cambios, que pueden ser de origen natural, o humano , transforman a los materiales sepultados en el yacimiento, distorsionándolos o eliminándolos, a través del tiempo, hasta que adquieren la forma con la que llegan a ser registrados y explicados arqueológicamente. 4.1.4. Dispersiones previas al enterramiento: Se produce la distorsión parcial o eliminación /destrucción de las relaciones microespaciales. La dispersión puede producirse por:
  • Procesos geomorfológicos: antes de que los materiales queden sepultados (corrientes de agua, la fuerza de la gravedad, heladas, viento).
  • Reutilización de los materiales parte del hombre.

5.1. ALTERACIONES POSTDEPOSICIONALES en un yacimiento sepultado.

  1. Procesos de origen natural.

a. Procesos o mecanismos Geomorfológicos: forman parte de la dinámica de cambios de la superficie terrestre.

a.a. Endógenos:

Los procesos postdeposicionales muestran regularidades de carácter estadístico que los hacen susceptibles de interpretación científica. Las trasformaciones que experimenta el registro arqueológico son de tipo:

  • N (naturales: geomorfológico o biológicas).
  • C (de origen antrópico o cultural)

4.1.7. Principio de registro sesgado. Las trasformaciones postdeposicionales tienden a generar sesgos en el registro arqueológico que no están no necesariamente asociados a pautas de comportamiento humano. Dada la singularidad importancia de los vestigios orgánicos en la formación del registro surgen dos especialidades que los estudian:

  • La tafonomía: intenta explicar todos los sucesos que afectaron a un resto de un organismo del pasado, desde que el individuo murió hasta que son encontrados sus fósiles en el registro estratigráfico.
  • La bioestratinomía: estudia las causas y los tipos de los organismos y de los problemas ligados a su descomposición, transporte y deposición.
  1. Condiciones ambientales de buena preservación del registro arqueológico. En relación con los procesos postdeposicionales es preciso tener presente la existencia de ambientes externos desde el punto de vista edafoquímico y climático donde se pueden dar unas condiciones excepcionales de preservación. Ambientes de extrema aridez: la escasez de agua impide el desarrollo de la destrucción lo cual posibilita a conservación de objetos de cuero, madera o tejido. En ambientes desérticos: se producen momificaciones espontaneas lo que proporciona la posibilidad del estudio de tejidos humanos. En ambientes de extrema frialdad: suspende el proceso de descomposición de los organismos vivos durante miles de años. Ambientes de saturación hídrica:
  • La inmersión en barro: las condiciones anaeróbicas hacen que los organismos que descomponen la materia orgánica y los cadáveres no quedan desarrollarse.
  • En tales condiciones los artefactos elaborados con materias primas orgánicas, los ecofactos y los tejidos humanos no óseos pueden llegar a preservarse durante largos periodos de tiempo.
  1. Modelo de formación de los yacimientos arqueológicos.

a. Formación. Se empieza desmantelando el horizonte A y B, o al menos una arte de B. Se abren las zanjas de cimentación, huecos aras los postes y los fosos o fosas que se necesitaran. Se disponía e pavimento de tierra (a), generalmente sacada de una parte del horizonte C, batida con más o menos intensidad. Se levanta la construcción de madera, generalmente. Las escasas construcciones den piedra, se metían en el horizonte C. algunas partes de la construcción se asentaban directamente sobre el nivel del suelo y no se incrustaban en él. A continuación comienza el uso del asentamiento, que da lugar a un suelo de ocupación (b) constituido por los restos de basura, material arqueológico etc. b. La fase de abandono. Esta fase se puede pensar que la madera fue reutilizada, por la misma comunidad o por otros grupos posteriores, dejando a aire los agujeros de los postes. c. Efectos de los procesos postdeposicionales. Lluvia, viento, escorrentías impactan antes de que sean cubiertos los restos abiertos por otros depósitos posteriores. Esto da lugar a un primer desplazamiento en sentido horizontal, lo que unifica el terreno. Además se puede dar lugar a la formación de una linea de piedras. Se colmatarían los agujeros con material procedente del nivel de ocupación. d. Formación de yacimientos arqueológicos. Comienza una nueva vegetación. A través de las raíces se desmantelan los escasos restos de uso. Se comienza a dibujar las estructuras excavadas. La descomposición incorpora nuevo material al suelo. Este proceso se combina con los aportes de material con aportaciones híbridos o eólicos e híbridos.

e. Formación de un nuevo suelo sobre el yacimiento. Se crea en dos sentidos. Hacia arriba por la incorporación de materia orgánica procedente de la descomposición de la vegetación, formándose un nuevo horizonte. Hacia abajo mediante el trabajo de las raíces efectúan en el suelo y que alteran el horizonte C, de lugar a un nuevo horizonte (h) y se desdibujan los limites superiores de las estructuras arqueológicas.

TEMA 3: RECONOCIMIENTO DEL TERRITORIO EN ARQUEOLOGIA.

  1. Introducción al reconocimiento arqueológico del territorio. (falou)
  2. La prospección en superficie. En España antes de los años 60 se conoce un tipo de prospección conocida como viajes exploratorios. Se hacían prospecciones. Se basaban en informantes locales, es decir, una serie de personas que vivían allí y encontraban restos e informaban a las instituciones académicas. En ese sentido era individual y no estaba programado. En estos años se da el cambio, fundamentalmente en el mundo anglosajón. En España vamos más atrasados, detrás de los ingleses. Empiezan a cambiar levemente. Primero se elige una zona con cierta organización. La zona se elige con criterios administrativos, normalmente un término municipal o una provincia. Se revisan los mapas y se plantean los sitios en los cuales haya más posibilidades de encontrar un yacimiento. Este tipo de prospecciones dan lugar a un grupo de publicaciones, que son las cartas arqueológicas. Una de las primeras es La carta arqueológica de Soria. Se fueron recogiendo los yacimientos por provincias, lo que dio lugar a un gran avance.

f. Examen del trabajo etnográfico. Supone un peinado exhaustivo del territorio. Su grado de detalle incrementa el número de evidencias disponibles: su grado de resolución es muy alto. Proporciona una lectura continua del territorio de las sociedades del pasado y con sus resultados nos ofrecen una visión diacrónica muy precisa del poblamiento humano. Proporcionan datos globales sobre patrones de asentamiento, evolución demográfica y otras cuestiones concernientes al análisis macro-espacial. Es especialmente recomendable en donde las condiciones de perceptibilidad son malas. Es necesaria en caso de prospecciones de urgencia ante la construcción de obras de gran envergadura que pueden destruir los yacimientos. Tiene un coste muy elevado en comparación con el muestreo.

  1. Muestreo probabilísticos. Si no es posible prospectar la totalidad de un yacimiento extenso o todos los yacimientos de una región se pueden hacer un muestreo probabilísticos, prospectando una parte. Las conclusiones y los datos obtenidos para el área prospectada se van a extrapolar a todo el universo de la prospección, pudiéndose calcular por métodos estadísticos el índice de errores y la fiabilidad de los datos totales. Para obtener resultados fiables hay que tener en cuenta tres aspectos:
  2. El tamaño de la fracción que se va a prospectar: tiene que ser un tanto por ciento del total siempre mayor del 10%.
  3. La forma de las unidades de muestro , en que se va a dividir esa fracción: pueden ser cuadrados o rectángulos siendo estos últimos más eficaces.
  4. La organización del muestreo: ha de ser sistemática.

1.1. Tipos de muestreo.

a. Muestreo aleatorio simple. Se define previamente el universo del muestreo. Debe definirse también la fracción de muestreo. Por último, hay que elegir cuales van a ser las unidades de muestreo , es decir, la forma y el tamaño de las unidades que se van a prospectar. Se eligen de forma aleatoria las unidades que se van a prospectar , mediante tablas de números al azar. b. Muestreo aleatorio estratigráfico. La región o el yacimiento se dividen teniendo en cuenta las diferentes zonas naturales que existen (tierras cultivadas, bosques…) Se seleccionan las cuadriculas que se van a prospectar de la misma forma aleatoria que en el caso anterior, pero, con la diferencia de que a cada zona natural se le asigna un numero de cuadriculas proporcionales a su superficie. c. Muestreo sistemático. En este caso las cuadriculas a prospectar se eligen separadas a intervalos fijos. (Espacialidad regular). d. Muestreo sistemático estratificado (no alineado) Combina elementos de los tres anteriores. Se divide el terreno en bloques de cuadriculas y de cada bloque se prospecta un números de cuadriculas elegidas al azar.

  1. La Batida del terreno. En las prospecciones de cubrición total o en los muestreos la batida del terreno se lleva a cabo mediante el recorrido sistemático del territorio por parte del equipo de prospección. Estrategia de la batida del terreno. Para que sea eficaz debe ser practicada en equipo, y se puede realizar de diferentes formas, por ejemplo siguiendo un cuadriculado preestablecido del terreno. La naturaleza de los artefactos recogidos durante la prospección permite a menudo dar una primera horquilla cronológica. Los tipos de movimientos que se pueden utilizar para recorrer el terreno son varios: f. En transeptos paralelos. g. En transeptos ondulados. h. En transeptos orientados a 45º con dos pasadas. La cuestión fundamental es la distancia que deben separar a los prospectores en el proceso de batida del territorio.

La distancia dependerá de las condiciones de perceptibilidad del paisaje (el registro arqueológico se vea bien y que las condiciones físicas imperantes en la superficie terrestre) y de la estrategia de cobertura planeada del equipo disponible. El tipo y nº de los prospectores depende de diversos factores: i. La eficacia geométrica de las distintas alternativas posibles en relación a la investigación que se lleva a cabo. j. La intensidad de prospección requerida. k. La experiencia de los prospectores. Hay dos parámetros esenciales para calcular la intensidad de la prospección. Cartografía de los resultados: La posición de los objetos hallados se localiza en un mapa que permite, una vez acabada la prospección, situar las zonas en las que los vestigios arqueológicos son más numerosos: es lo que se llama una carta de densidad.

  1. Condiciones de perceptibilidad del registro arqueológico.

4.1. Condiciones inherentes al registro arqueológico.

  • El tamaño (extensión horizontal) de los yacimientos.
  • La potencia estratigráfica (profundidad vertical) de los yacimientos.
  • La densidad y concentración de los artefactos y de los yacimientos. Estos aspectos responden a las características funcionales, económico-sociales, políticas y demográficas de los asentamientos humanos, que originaron los yacimientos arqueológicos. Por tanto, cualquier conocimiento previo de las condiciones predominantes en el pasado, contribuyen a hacer una elección más adecuada de la estrategia de cobertura y de batida del terreno. 4.2. Condiciones debidas a factores humanos. El número de prospectores, la disposición e incluso la preparación o experiencia de los prospectores, condiciona en gran medida la obtención de resultados. 4.3. Condiciones físicas imperantes a nivel de superficie. Depende de varios factores.
  • Los procesos geomorfológicos : pueden haber ocultado en parte o totalmente determinadas clases de yacimientos. Procesos de aluvionamiento, los procesos de transgresión y regresión marina y los procesos erosivos o de roturado sistemático pueden haber afectado a yacimientos que están en lugares vulnerables.
  • La visibilidad superficial: depende básicamente del tipo de cobertura vegetal presente en el terreno que está en función del tipo de suelo predominante y de las características climatológicas de la región. En terrenos agrícolas visibilidad en diferente en según las épocas del año. Hay terrenos agrícola- ganaderos que suelen tener una visibilidad menos. Los forestales tienen una visibilidad muy mala.
  • La accesibilidad del terreno: la morfología de un terreno (orografía, vegetación, cercanía de carreteras, senderos o caminos) puede dificultar la prospección. La cobertura vegetal, la topografía y la estructura de propiedad de las tierras. El esfuerzo realizado proporciona el grado de accesibilidad que se mide por el tiempo empleado. Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de establecer la estrategia de trabajo en cuanto a cobertura y batida del terreno y registro de la información.
  1. Técnicas de prospección: escala macroespacial. Es el conjunto de procedimientos técnicos de obtención, procesado y análisis de la información arqueológica presentes en la superficie de la tierra que se logra mediante sensores situados en plataformas aéreas o espaciales. Los sistemas de teledetección: fotografías aéreas o en imágenes obtenidas por sensores instalados en plataformas artificiales o en satélites. 4.4. Fotografía aérea. Comienza a desarrollarse con fines arqueológicos desde principios del s. XX (fotografías tomadas desde el globo de la ciudad romana de Ostia o del Foro Romano). Durante la 1ª G. M. es cuando O. Crawford (fundador de la revista Antiquity) se dio cuenta que las fotografías tomadas desde el aire podían mostrar restos arqueológicos difíciles o imposibles de apreciar desde la superficie.

c. Cuando los cereales están maduros las plantas que han crecido sobre el muro son más pequeñas que las que han crecido sobre una fosa. Se puede entonces ver las sombras proyectadas por las plantas grandes sobre las más pequeñas. d. El color de los cultivos: sobre fosos y zanjas los cultivos crecen más verdes y más oscuros, mientras que sobre los muros son más claros. Cuando maduran comienzan a amarillear las plantas que crecen sobre un muro y la que crecen sobre un foso permanecen más verdes. En periodo seco, estos indicios son particularmente visibles, pues la falta de agua hace resaltar las desigualdades entre las plantas. De golpe se puede ver aparecer en los campos las formas de las estructuras arqueológicas. e. Si los campos no están sembrados pueden detectarse en ellos la presencia de restos sobre la hierba.

  1. Los indicadores edáficos: con frecuencia los yacimientos producen alteraciones en la coloración y la textura de los suelos que resultan difíciles de apreciar a ras del suelo pero se ven desde el aire. Factores condicionantes que influyen en las variaciones edafológicas como indicador: a. Tamaño y concentración de los restos, su erosión y el paso del arado produce manchas de coloración. b. Se pueden ver aparecer estructuras cuando los campos han sido segados y la tierra esta desnuda: la presencia de vestigios en el suelo puede modificar el color de la tierra en la superficie. Los aparatos que se utilizan: Avión ultraligero pendular de la casa Air Creation Avieno Piper, de alas altas, perfectamente adaptados a la arqueología aérea. 4.5. La teledetección: Es el conjunto de procedimientos técnicos para la obtención, procesado y análisis de información de la superficie terrestre, mediante sensores situados en plataformas aéreas. Su desarrollo es más reciente que el de la fotografía aérea. Los primeros experimentos estuvieron restringidos al ámbito militar tuvieron lugar en los años 50 y 60. El lanzamiento de satélites destinados a la observación de la superficie terrestre con fines civiles se afianza a partir de la década de los 70. La puesta en órbita de los Satélites tuvo gran importancia para la Geografía, la Geología, la Biología y la Arqueología. Comienza con los norteamericanos Lansat 1 a 7. Siguió la serie SPOT (Systéme Probatoire d’Observasion de la Terre) 1 a 5 que fueron puestos en órbita entre 1986 y 2002. En los años 1990 dio comienzo el programa ERS (European Remote Sensing Satellites) de la Agencia Espacial Europea, que ha puesto dos satélites en órbita. Las primeras aplicaciones exploratorias en EEUU son en los años 70. A partir de 1982 la NASA empezó a aplicar fondos de forma as regular.
  • Elementos que interviene en la teledetección.

a. Una fuente de energía: la más importante es la energía solar. b. La corteza terrestre: la tierra recibe constantemente energía procedente del sol. Al impactar en la tierra esta energía es absorbida o reflejada y emitida de nuevo al espacio de acuerdo con las características físicas de los materiales. Todos los materiales del universo emiten radiación electromagnética en forma de ondas. Las ondas electromagnéticas pueden ser de onda corta (rayos x, rayos ultravioleta…) o de onda larga (luz visible, microondas, televisión o la radio). El espectro de emisiones electromagnéticas se encuentra dividido en bandas contiguas. El objeto de la teledetección es la captura, mediante sensores capaces de registrar la radiación, de todo el espectro electromagnético. c. Sistema sensor: es el encargado de captar las diferentes interacciones de las radiaciones electromagnéticas con los diferentes materiales que componen la superficie terrestre. Su misión es codificarla, grabarla y enviarla al sistema de recepción que la graba en el sistema adecuado y la distribuye a los intérpretes. Tipos de sensores: a. Activos: incorporan su propia fuente de iluminación que emite las señales que luego recogen. b. Pasivos; no emiten señales propias, solo captan y procesan las existencias en el ambiente.

El análisis de la información captada permiten establecer interferencias relativas a dichos materiales. No hay ninguno que pueda captar toda la amplitud de emisión del espectro electromagnético. Según el número de bandas que detecten generan imágenes que se denominan multisespectrales o hiperespetrales. c. Intérprete: es un complejo sistema informático que analiza la información obtenida por los sensores, transformándola en imágenes analógicas o digitales , interpretables por el ojo humano y en mapas derivados de ellas. El documento para al usuario final.

  • Variables de resolución de cualquier investigación basada en este sistema.

a. Resolución espacial: la unidad mínima de información de las imágenes obtenidas es el pixel. Se mide en metros : una resolución de 30 metros (cada pixel abarca un cuadrado de 30 x 30 metros) sería suficiente para detectar grandes construcciones. Una de 10 metros permitiría ver anomalías más habituales. b. Resolución espectral: se refiere a la cantidad y anchura de bandas de emisiones electromagnéticas que un sensor puede registrar. Cuantas más bandas pueda registrar y más estrechas sean más posibilidades ofrecerá a nivel de interpretación. los de última generación son hiperespetrales. c. Resolución temporal: es la frecuencia con la que el sensor adquiere imágenes. Depende de los satélites (desde los 16 días a 30minutos, el Meteosat). d. Resolución radiométrica: es la capacidad del sensor para detectar variaciones en las ondas que recibe. Cuando mayor sea la precisión radiométrica mayor será la posibilidad de una precisión de una interpretación pérsica de la imagen. La teledetección espacial permite identificar ciertos elementos antrópicos en el paisaje, y con ello determinar la posible localización de yacimientos arqueológicos. VENTAJAS de la teledetección con respecto a otro tipo de imágenes u otro tipo de prospecciones: a. Menos dependencia de las condiciones climáticas, aunque a veces se vea mermada su capacidad por ciertas condiciones atmosféricas como la nubosidad. b. Puede servir para estudiar regiones extremadamente remotas e inaccesibles. Las imágenes de escáner multiespectral de infrarrojos termales con una r esolución de 5 m. muestran las diferencias de temperatura a nivel del suelo y permiten ver las calzadas utilizadas por las comunidades que vivían en la zona, que no son reconocibles a simple vista. 4.6. La prospección geofísica. (térmica y química) Se basan en los avances experimentados por la geofísica, que ha desarrollado una serie de técnicas por las cuales se pueden determinar las variaciones de la estructura del subsuelo. En todas estas prospecciones se parte de la base de que las estructuras buscadas por los arqueólogos tienen una serie de propiedades físicas características: densidad, resistencia eléctrica, susceptibilidad magnética, grado de compactación, etc. También la tierra en la que están enterradas tiene unas propiedades físicas. La prospección geofísica consiste en medir las propiedades eléctricas, magnéticas, sísmicas y acústicas o gravimétricas (grado de compactación) del suelo, de forma que las variaciones diferentes entre unas zonas y otra (anomalías) nos revelan la localización de los retos enterrados. Solo los casos en los que existe diferencia entre las propiedades físicas de las estructuras y las del medio en que están enterradas se pueden utilizar estos sistemas. En las prospecciones de este tipo se realizan un conjunto de procedimientos técnicos que se basan en la aplicación de sensores terrestres al subsuelo para localizar y caracterizar los elementos arqueológicos enterrados. Comparte con la teledetección la utilización de una parte de la gama de ondas del espectro electromagnético para determinar la presencia de vestigios arqueológicos en el subsuelo. La aplicación de sensores se realiza desde la superficie terrestre. Hay dos grupos de métodos geofísicos. a. Activos: el prospecto introduce señales en el subsuelo para medir la respuesta: resistividad eléctrica, radar de penetración terrestre, acusica. b. Pasivos: no hay ninguna emisión de señales por el prospecto: se mide la presencia e intensidad de señales asociadas con las propiedades de los materiales enterrados en el subsuelo: prospección magnética, sísmica y micro gravedad.