









Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
En este documento se presentan dos obras clave en el campo de la influencia personal: 'Cómo ganar amigos y la influencia' de Dale Carnegie y 'El principio de la reciprocidad' de Robert Cialdini. Aprende a salir de la rutina mental, hacer amigos, aumentar tu popularidad y tu influencia, y resolver conflictos efectivamente. Además, descubre cómo la reciprocidad es una herramienta poderosa para influir en las personas.
Tipo: Ejercicios
1 / 15
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!










Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva son los siguientes:
El método Organízate con eficacia (en inglés GTD o Getting Things Done ) es un proceso en cinco pasos para dominar el arte de ocuparse relajada y controladamente de las cosas. Con independencia del entorno en el que nos encontremos, cuando nos ocupamos de nuestra vida y nuestro trabajo y de sus permanentes cambios pasamos por cinco etapas:
Influencia Robert Cialdini El principio de reciprocidad es una de las armas de influencia más poderosas y eficaces que poseemos. Si alguien nos hace un favor, un regalo de cumpleaños o nos invita a una fiesta, nos sentimos obligados a hacer lo mismo por él en virtud de este principio. Una de las características más llamativas del principio de la reciprocidad y del sentido de obligación que lo acompaña es su presencia en todas las culturas del hombre. No hay, ni ha habido, sociedad humana que no los respetara. Según algunos antropólogos, se trata de un mecanismo único de adaptabilidad humana que hace posible la división del trabajo, el intercambio de distintos tipos de bienes y servicios y la creación de una red de interdependencias que convierte a los individuos en unidades altamente eficientes. Las sociedades humanas obtienen una gran ventaja competitiva del principio de la reciprocidad y, en consecuencia, se ocupan de que sus miembros se eduquen y crean en él. Cada uno de nosotros ha aprendido a respetarlo y todos sabemos qué sanciones sociales y qué escarnio sufren aquellos que lo violan. Una de las razones por las cuales la reciprocidad puede ser tan efectiva como mecanismo para obtener el consentimiento
de los demás es el enorme poder que encierra. El respeto a este principio suele ser tan grande que, si no fuera por él, muchas solicitudes serían rechazadas sin más. En ese sentido, incluso las personas que habitualmente provocarían nuestro rechazo -tales como un vendedor molesto, conocidos indeseados o representantes de organizaciones extrañas e impopulares- pueden mejorar sus posibilidades de aceptación con tan sólo hacernos un pequeño favor antes de pedirnos algo. A modo de ilustración, podemos recordar el ejemplo de la sociedad seudo-religiosa Hare Krishna. De raíces indias, esta organización experimentó un espectacular crecimiento económico y en número de miembros en Occidente a partir de los años setenta. Al principio, su búsqueda de financiación se llevaba a cabo de una manera muy curiosa: los adeptos con las cabezas rapadas, vestidos con ropas tradicionales hindúes y acompañados por el sonido de las campanitas, cantaban y bailaban al unísono en la calle, pidiendo limosna.
Toyota captó por primera vez la atención mundial en los ochenta, cuando se intuía que había algo especial en la eficiencia y calidad japonesas. Los coches nipones duraban más que los norteamericanos y necesitaban muchas menos reparaciones. En los años noventa se hizo evidente que había algo más especial en Toyota, comparada con los demás fabricantes de automóviles en Japón. No fueron los diseños atractivos o las prestaciones, aunque el montaje fuera más cuidado y los diseños mucho más refinados. La forma en que Toyota diseñaba y fabricaba los coches dotaba sus procesos y producción de una consistencia increíble. La increíble consistencia del rendimiento de Toyota es el resultado directo de su excelencia operacional , que ha convertido en un arma estratégica. Esta excelencia operacional se basa, en parte, en herramientas y métodos de mejora de calidad, hechas famosas por Toyota en el mundo de la fabricación, como just-in-time, kaizen, flujo pieza a
trabajador, y se juzgaba de acuerdo a sus capacidades y las actividades que este hacía. A partir de la aparición del trabajador de conocimiento, la óptima gestión de las organizaciones se torna más crítica para competir entre países desarrollados tales cómo EE.UU. países de Europa Occidental, Japón y Rusia. La efectividad se define como un hábito, una práctica que, de no ser incorporada y puesta en acción, hace inefectivo hasta al más inteligente, creativo, diestro y capaz de los ejecutivos pues de nada sirve que un ejecutivo tenga conocimientos suficientes si no sabe cómo aplicarlos y en qué momento aplicarlos. Como se sabe en las organizaciones a veces surgen situaciones inesperadas que necesitan de una solución instantánea, es entonces donde nuestros ejecutivos deben saber aplicar sus conocimientos y saber resolver los problemas instantáneamente, tomando una decisión que si bien no es la adecuada de un momento a otro puede significar el éxito o el fracaso de la organización. Otro punto que un ejecutivo altamente exitoso debe tomar en cuenta es “ Controlar su tiempo” Se destaca la realización de una periódica comparación entre lo que se ha planificado hacer y lo que en realidad se hace y de esta manera detectar las tareas que están consumiendo más tiempo del ejecutivo, para luego priorizar actividades en las que se va a participar, delegar tareas que no sean del nivel en que debe estar el ejecutivo y otras labores protocolares que restan mucho más tiempo de lo que un ejecutivo podría desear. Se destaca esta actividad como la más importante y que define al ejecutivo eficaz en su esencia.
por Jason Fried y David H. Hansson Hay una nueva realidad. Hoy todo el mundo puede montar una empresa. Las herramientas que antes estaban fuera de nuestro alcance hoy son accesibles para todos. Tecnologías que costaban fortunas ahora se compran por casi nada o son incluso gratuitas. Una persona puede hacer el trabajo de dos o tres y, en ocasiones, el de todo un departamento. Cantidad de proyectos que hace unos años eran imposibles actualmente son fáciles de llevar a cabo. No es necesario que trabajes todas las horas del mundo para lograr que tu proyecto funcione. Una jornada semanal de entre 10 y 40 horas es suficiente. No necesitas jugarte todos los ahorros de tu vida o entramparte hasta las cejas. Empezar un negocio y, al mismo tiempo, seguir con tu trabajo habitual puede aportarte los ingresos que necesitas. Ni siquiera precisas una oficina. Hoy en día puedes trabajar desde casa o colaborar con gente que no has visto en tu vida y que viven a miles de kilómetros de distancia. Ha llegado la hora de “reiniciar” el concepto de trabajo. Empecemos.
Piense y hágase rico por Napoleon Hill Napoleon Hill desencadenó una polémica que continúa afectando al género de la superación personal. Mientras sus partidarios subrayan su utilidad a la hora de guiar y encauzar los períodos de crisis, cambio y transición, sus detractores le achacan voluntarismo vano, sensacionalismo y superficialidad. Este asunto ha sido objeto de varios estudios, algunos de los cuales respaldan la efectividad de la autoayuda como sustituta de la terapia. En cambio, otros la ponen en tela de juicio. Sea como fuere, Piense y hágase rico inauguró una nueva época. Salvando las obvias distancias temporales y culturales, buena parte de los libros de negocios y autoayuda actuales son deudores del enfoque pragmático y la metodología práctica expuestos por Napoleon Hill, así como su estilo directo, personal y exhortador.
¿Quién se ha Llevado mi Queso? de Spencer Johnson ¿Quién se ha llevado mi queso? es un cuento que trata sobre el cambio y la forma de enfrentarlo. En un laberinto conviven Oli y Corri, dos ratoncitos, y Kif y Kof, dos seres del tamaño de los ratones que poseían un aspecto y un modo de actuar muy semejante al de los humanos. Estos personajes son muy distintos y representan prototipos de caracteres humanos con los cuales, al leer el libro, se pueden identificar muchas personas. La vida de los cuatro personajes del cuento está gobernada por la lucha diaria por conseguir el alimento que los mantiene vivos: el queso. Así, cada día los cuatro se enfrentan en una ardua carrera con el fin de encontrar el preciado alimento para lograr sobrevivir. Un día encuentra una cantidad inmensurable de queso, por lo que lo Kif y Kof deciden quedarse a vivir en ese lugar para no tener que estar todos los días corriendo para encontrarlo. Estos dos personajes viven y disfrutan de la cercanía de la fuente de vida que encontraron, mientras que los otros dos personajes, los ratoncitos, siguen buscando y viviendo la misma rutina que tienen desde que nacieron: buscar la porción diaria de queso, viviendo en la misma sala mientras dure el botín hallado. El drama comienza cuando una mañana el queso se termina, los ratones no han vuelto y Kif y Kof quedan perplejos y desolados ante tal situación y su ánimo comienza a ceder. Así, aunque parezca muy infantil, este cuento nos enseña a adaptarnos a los cambios de los que depende nuestra existencia. Se trata de una historia llena de situaciones en las que Spencer Jonson nos muestra cómo luchar contra los problemas que vivimos en este mundo donde lo único constante es el cambio. Además, el autor presenta una visión muy interesante del miedo que el hombre tiene al cambio y las consecuencias que trae aparejadas.
recogida de información basada en la observación de comportamientos naturales, discursos, respuestas abiertas para la posterior interpretación de significados. Mientras que los métodos cuantitativos aportan valores numéricos de encuestas, experimentos, entrevistas con respuestas concretas para realizar estudios estadísticos y ver cómo se comportan sus variables. Muy aplicado en el muestreo. Sin embargo, el concepto de método cualitativo analiza el conjunto del discurso entre los sujetos y la relación de significado para ellos, según contextos culturales, ideológicos y sociológicos. Si hay una selección hecha en base a algún parámetro, ya no se considerará cualitativo. Digamos que es el método de investigación cualitativa no descubre, sino que construye el conocimiento, gracias al comportamiento entre las personas implicadas y toda su conducta observable.