




























Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Dimensio social de la persona, Profesor: Lupicinio Iñiguez, Carrera: Psicologia, Universidad: UAB
Tipo: Apuntes
1 / 36
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





























La dimensión social de la persona
1.1.Las actitudes: Definición, estructura, formación, funciones, medición, relación actitud-comportamiento, cambio de actitudes. -Las personas tenemos intereses +/-, favorables o desfavorables → las actitudes están orientadas a nuestros gustos. -Término en sociología: las OPINIONES -Podemos llegar a predecir el comportamiento de las personas si conocemos sus opiniones o actitudes → no siempre! El ser humano puede actuar en discordancia. Ej: Tabaquismo: actitud al respecto: noción de que es dañino para la salud. Comportamiento: fumar. → Muchas veces depende de nuestro fines o motivaciones intrínsecas Definición: Predisposiciones a responder a ciertos estímulos de una manera determinada, con determinados tipos de respuesta. Es un sentimiento positivo o negativo general y perdurable hacia alguna persona tema u objeto. Estructura: 3 componentes Afectivo: Aquella parte de la actitud que tiene que ver con el sentimiento hacia X Cognitivo: Aquella parte que tiene que ver con la información que disponemos de X Conductual: Clase de predisposición que se deriva de los otros dos componentes (afectivos y cognitivo) -Ejemplo de X: aborto, actitud a favor o en contra. → Toda conducta tiene una parte cognitiva detrás. → El componente afectivo no guarda necesariamente relación con el tipo de información que disponemos. Formación: -Las actitudes se van formando durante y en el proceso de socialización de un individuo. Influencia paternal/maternal (o de agente socializador) ◦ por recompensa/ castigo → no es el mecanismo principal Control de información ◦ para un niño los padres son la fuente de información más fiable → estos dos puntos ayudan a formar o modular las actitudes de los niños, mas no la determinarán => no existe una relación causal. La socialización es muy compleja ya que no depende solo de los padres. El factor más importante:
Grupos de referencia: grupo al que una persona no pertenece necesariamente, pero del cual adopta para si mismo todas sus normas y actuando como tal. Funciones: → 2 tipos
intrínseca. Función egodefensiva: Actitudes encaradas a defendernos a nosotros mismos. Nos protegen de sentimientos negativos hacia nosotros mismos o hacia los otros (que son como nosotros). En ocasiones las actitudes negativas protegen o refuerzan nuestra propia identidad. → actitud extrema negativa: cumple función de protección a uno mismo. Ej.: homófobos: “tienen miedo de ser homosexuales” (no siempre) Expresión de valores autorrealizadores: El ser humano muestra una necesidad de hacer pública sus opiniones, porque así podemos reforzar la idea que uno tiene de si mismo. Expresamos sobretodo las opiniones que tienen que ver con los aspectos más relevantes en la definición de uno mismo. → Necesidad de confirmar con los de otros la validez de las propias opiniones: brinda tranquilidad. Todos buscamos consciente o inconscientemente la aprobación de los demás o diferenciarnos de los demás. Esta expresión de los valores autorrealizadores nos permite este juego de aprobación/diferenciación continuo. Función instrumental: Actitudes que se tienen y manifiestan porque ayudan a conseguir una meta o un fin (que se tiene en un momento determinado). Uno puede generar actitudes favorables o desfavorables si le sirven para conseguir una meta. Función de economía: VAGOCOGNTIVO: el ser humano tiende a ahorrar procesamiento de la información si es posible. Se adoptan actitudes que sirven para economizar el pensamiento. No se tiene que matizar; se simplifica. Ej: los estereotipos. Es mucho más fácil “conocer” a alguien si se le clasifica, si se le etiqueta.
información. Actitudes como guía en el procesamiento. El ser humano percibe con un filtro, uno de esos filtros son las actitudes. → 3 momentos (de filtrar información) Búsqueda activa de la información que es relevante para nuestra actitud Percepción de información relevante: La info que no buscamos, que llega
Expectativas (sobre los resultados) Actitudes Valor (otorgado a las consecuencias de tu comportamiento) Intención Comportamiento Creencias normativas Normas Subjetivas Motivación -Creencias normativas: son lo que uno cree que harían las personas importantes para uno mismo → sometimiento al criterio de los demás → Idea: el comportamiento está causado por las intenciones -Actitud favorable: intención de hacer una cosa → hay que tener en cuenta las normas subjetivas -Cambio de actitud
con el tiempo el otro grupo de sujetos también cambió de actitud. Al recordarles la fuente retrocedieron o se vio reforzada (según el grupo) → pierden el efecto de la fuente temporalmente. ▪ Más maneras de generar credibilidad:
comunicación, masiva difusión (tecnología, ordenador, móviles) → transforma las relaciones → reflejo de un cambio social y un cambio en nuestras vidas → máquinas de comunicación están creando nuevas formas de relacionarse y con ellas, experiencias psicológicas nuevas.
-El lenguaje
-busca dar la explicación a porqué podemos comunicarnos con otros -estudia las conversaciones y su estructura
realidad consiste en que las personas hablen sobre los objetos, poniendo en relación unos objetos con otros. La realidad social (los fenómenos y procesos sociales) es de naturaleza simbólica. Es decir, no son los objetos sino el tipo de relación que mantenemos con ellos los que le confieren su dimensión social y su significado. Apelar a naturaleza simbólica significa reconocer que lo social emerge en el mundo de significados compartidos por las personas: lo social se instituye en la intersubjetividad, en el mundo de significados comunes que construye y de los que participa una colectividad de seres humanos. Es decir, lo social no radica en las personas sino entre las personas. En efecto, simultáneamente al aprendizaje de la utilización del lenguaje, aprendemos también los conceptos y las nociones que configuran y explican la realidad. Por ello, los conceptos y las categorías que constituyen nuestro marco significativo y nuestra manera de pensar se conforman mediante nuestro lenguaje. Como afirma Shotter (1993): nuestra forma de hablar depende del mundo en la medida en que lo que decimos está enraizado en lo que los hechos del mundo nos permiten decir; pero lo que tomamos como hechos del mundo depende de nuestra forma de hablar de ellos. Ambos aspectos deben su existencia separada a su interdependencia (sintéticamente, podríamos decir que el lenguaje tiene un carácter constitutivo y constituyente). Es decir, cuando construimos la realidad los significados que producimos, las nociones que creamos, las explicaciones que elaboramos, etc. pasan a formar parte de la realidad. Construimos la realidad lingüísticamente y éstas construcciones las utilizamos para poder hablar y continuar construyendo la realidad en un proceso que no tiene fin.
distintas versiones. Estas no deben interpretarse basándonos en estructuras o procesos cognitivos ya que ello supondría defender que es “la mente” el origen y el fundamento y la explicación del uso de determinadas nociones, de la configuración de los razonamientos, de que se posean determinadas formas de pensar o de que se actúe de una forma concreta. Para la PD, todo lo anterior tiene una naturaleza y un origen social: los seres humanos estamos atravesados por discursos que nos configuran como somos y que nos proveen de recursos para la acción. Lo que la gente expresa oralmente y/o escribe no tiene nada que ver con un acceso privilegiado a su mente, ni tampoco con la exteriorización de una creencia o de una actitud, ni es la revelación de la personalidad, del temperamento, etc. Nuestras manifestaciones ponen en evidencia discursos, tramas y argumentos que constituyen y construyen la vida social. Por ello, no debe buscarse su origen en la experiencia individual sino en la cultura discursiva que nos envuelve. En este sentido, la PD apoyándose en el lenguaje desplaza la atención del individuo a las construcciones sociales que se favorecen en las relaciones. Ello significa que la búsqueda de explicaciones se desvía del interior de las personas al espacio comunicativo y relacional. O lo que es lo mismo, hacia las acciones de las personas. Este interés hacia las acciones implica aceptar que mediante éstas las personas construyen realidades en contextos concretos, versiones sobre los acontecimientos que persiguen y tratan de cumplir una función específica en el espacio donde se produce la relación. 2 Decir, “ el cristal se ha roto”, puede ser una información ( te notifico que...), una insinuación (...y pienso que tu eres el responsable), una petición (...remplácelo por otro) o una excusa (...sin que pudiese evitarlo). La cultura discursiva en la que estamos insertos/as, supone que cada vez que nos pronunciamos respecto a algo creamos un texto (el discurso se hace patente mediante el texto3), construimos una versión contextual adecuada a las circunstancias comunicativas en las que participamos. Esta versión está configurada por un conjunto coherente y sistemático de afirmaciones, expresiones, metáforas, imágenes y otros elementos que construyen un objeto de manera determinada y que favorecen los intercambios comunicativos con otras personas. Diversos textos pueden formar parte de un mismo discurso si contribuyen a crear la misma imagen global del objeto en cuestión. Por ello, es importante no obviar que las mismas palabras, enunciados, fotografías, expresiones, metáforas, etc. pueden formar parte de diversos discursos si contribuyen a crear en cada caso un marco narrativo diferente. El significado de lo que decimos depende del contexto discursivo, del marco conceptual global en que nos integramos en cada caso. Así, un discurso es el marco de referencia o trasfondo conceptual que utilizamos en el momento de interpretar las palabras. Entre texto y discurso existe una doble relación: los discursos se manifiestan en las cosas que decimos y escribimos y la interpretación de estas cosas depende de su contexto discursivo.
4. El discurso como constructor de realidades Las visiones convencionales de la Psicología asumen que el discurso refleja la naturaleza de las entidades que describe. Sin embargo, para la PD los discursos se conectan y se construyen con unos propósitos y para obtener unas consecuencias determinadas. Así la versatilidad del lenguaje permite la construcción de diferentes textos y distintas versiones. Por ello, hablar de construcción supone enfatizar que el discurso está orientado hacia la acción: el discurso construye nuestra realidad vivida (Wetherell y Potter, 1996). Los discursos no son ideas abstractas, maneras de decir que poseen una existencia con independencia del mundo real. Precisamente, ocurre todo lo contrario: los discursos están íntimamente relacionados con el funcionamiento de la sociedad. El discurso es una práctica social, tiene un valor de uso y su naturaleza es constructiva. Es decir, no es que las relaciones de las personas con los objetos estén afectadas o influidas por el lenguaje que las vehicula sino que están construidas por él: los significados que construimos mediante nuestras explicaciones no están fijados para siempre sino que están en permanente construcción y abiertos a cambios y desarrollos continuos. Están abiertos porque su origen se encuentra en los intercambios y negociaciones entre las personas, pero también porque dependen del manejo del lenguaje en que se formulan y de los procedimientos socialmente instituidos de adscripción de sentido. No sólo hay textos orales y escritos (conversaciones, narraciones, cartas, artículos, etc.) Los anuncios, las películas, la ropa, el peinado, los edificios, etc. también son textos. Cualquier cosa susceptible de ser interpretada puede ser considerada un texto en la medida en que constituye la manifestación de un discurso. No hay ningún aspecto de la vida humana que no signifique algo, por ello, todo lo que nos rodea puede ser considerado como un texto. El significado de la acción discursiva hay que entenderlo en base a la consideración de un sujeto social constituido como sujeto linguística y socialmente competente. La comprensión del significado no necesita remitirse a una realidad interior de procesos y estructuras cognitivas, sino que el sentido de la acción viene dado por un proceso de interpretación en base a claves socialmente compartidas: un saber de sentido común que remite a las propias versiones que las personas que actúan hacen de su propia acción. Todo discurso provoca efectos discursivos que remiten a los significados compartidos que han permitido la construcción, mantenimiento y circulación de ese discurso. En ningún caso se trata de efectos psicológicos o individuales sobre el oyente o sobre el hablante. Por ejemplo, los efectos de utilizar imágenes de mujeres semidesnudas en la publicidad remite a ciertos discursos sobre la sexualidad, el poder, la masculinidad y la agresividad que sostienen un determinado orden social y estipulan un repertorio de relaciones.
atribución. 7.1. Las explicaciones cotidianas En función del contexto y de los/as interlocutores/as, recurrimos a diferentes tipos de explicaciones (filosóficas, históricas, sociológicas, científicas, mágicas, etc.) y es dónde éstas adquieren sentido. Cada tipo cumple diferentes funciones y genera distintos efectos. Las explicaciones cotidianas son las que solemos utilizar en nuestras relaciones cotidianas y son las que contrapone la PD a las formulaciones explicativas de las teorías de la atribución. Distinción entre atribuciones internas y externas La distinción entre fuentes potenciales de la acción (interna y externa) dista de ser obvia. Una de las razones es que, frecuentemente, las atribuciones no son singulares, sino que pueden aparecer asociadas5 en función del contexto: situaciones extremas, sucesos interpersonales complejos, cuando es relevante establecer con exactitud la atribución, etc. Construimos explicaciones adaptadas a los contextos relacionales y en función de los efectos que tratamos de producir. Así, una atribución interna puede formularse como externa y al revés:
-Tendemos a buscar una razón, si no encontramos causas → mundo caótico -Los procesos de atribución (→ ampliamente investigado) -¿Cómo damos cuenta de los fenómenos del mundo?
función de metas. Se trata de dar cuenta del para que se produce un cambio.
hombre (machismo); protección contra la coerción (querían obligarme); mantenimiento de la credibilidad (lo hice porque me estaba llamando mentiroso), etc.
-se vive en primera persona. ¿Cómo se constituye nuestro yo? -la pertinencia a grupos o a categorías sociales, nuestra experiencia propia cotidiana -etc...