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Asignatura: psicologia, Profesor: , Carrera: Relaciones Laborales, Universidad: UMA
Tipo: Apuntes
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Es una idea muy extendida en nuestra sociedad que el trabajo genera estrés en la personas y puede llegar a producir graves problemas en su salud. Sin embargo el estrés es un fenómeno adaptativo de los seres humanos que contribuye en buena medida a su supervivencia, a un adecuado rendimiento en sus actividades y a un desempeño eficaz en muchas esferas de la vida. Ahora bien lo que es negativo es que esas experiencias sean excesivas, incontroladas e incontrolables. De forma general, Lazarus y Folkman (1986) plantean que el estrés surge cuando se produce un desequilibrio entre las demandas del ambiente y los recursos de la persona, es decir, el estrés hace referencia a esa experiencia de presión y de demandas excesivas que la persona ha de afrontar sin tener los recursos adecuados ni saber muy bien como hacerlo.
Desde el punto de vista organizacional en el mundo de la empresa los resultados y la eficacia organizacional se evalúan en términos de beneficios económicos, de posición de liderazgo en el mercado, de calidad de producto y/o servicio y de viabilidad competitiva a medio y largo plazo. Sin embargo generalmente en las empresas no hay preocupación por medir las consecuencias negativas que estas variables tienen sobre las personas.
En general son muchos los aspectos de una organización que afectan al bienestar del individuo: las condiciones ambientales, el tipo de trabajo, las relaciones sociales, los roles que se desempeñan, los sistemas de promoción o el estilo de dirección. Últimamente se esta tomando conciencia de estos problemas y las organización empiezan a pensar que proporcionar calidad de vida laboral es forma de conseguir de las personas una mayor implicación en la misión y los objetivos de la organización. En este sentido una excesiva presión sobre los individuos deviene a la larga en problemas como absentismo laboral, rotación en los puestos de trabajo, falta de motivación.
El origen histórico del concepto de estrés parte de las investigaciones que realizó Hans Selye en el año 1936 y que dieron lugar al llamado síndrome general de adaptación.
Ante una situación de amenaza para su equilibrio, el organismo emite una respuesta con el fin de intentar adaptarse. H. Selye define este fenómeno como el conjunto de reacciones fisiológicas desencadenadas por cualquier exigencia ejercida sobre el organismo, por la incidencia de cualquier agente nocivo llamado estresor. Se puede definir, pues, como la respuesta física y específica del organismo ante cualquier demanda o agresión, ante agresores que pueden ser tanto físicos como psicológicos (figura 1).
Hans Selye
Fig. 1: Síndrome general de adaptación (Hans Selye, 1936)
En este proceso de adaptación por parte del organismo se distinguen las fases de alarma, de adaptación y de agotamiento.
Fase de alarma
Ante la aparición de un peligro o estresor se produce una reacción de alarma durante la que baja la resistencia por debajo de lo normal. Es muy importante resaltar que todos los procesos que se producen son reacciones encaminadas a preparar el organismo para la acción de afrontar una tarea o esfuerzo (coping).
Esta primera fase supone la activación del eje hipofisosuprarrenal; existe una reacción instantánea y automática que se compone de una serie de síntomas siempre iguales, aunque de mayor a menor intensidad:
Fase de resistencia o adaptación
En ella el organismo intenta superar, adaptarse o afrontar la presencia de los factores que percibe como una amenaza o del agente nocivo y se producen las siguientes reacciones:
Fase de agotamiento
La mayor parte de los modelos sobre el estrés manejan conceptos y procesos similares a los expuestos más arriba. A modo de ilustración se categorizar brevemente varios modelos sobre el estrés, centrándonos en aquellos que han captado más la atención de los investigadores.
Modelo ajuste persona-trabajo (Kahn, Wolfe, Quinn, Snack y Rosenthal, 1964). Según este modelo, el desajuste entre las capacidades y las habilidades demandadas por el puesto y aquellas que posee el individuo es la principal fuente de estrés. La persona no será capaz de atender los requerimientos que le plantean las tareas asignadas a su puesto. La definición confuso del rol laboral y/o la existencia de demandas contradictorias en el mismo son consideradas una fuente importante de estrés.
Modelo de demanda-control (Karasek, 1979). Este es uno de los modelos más empleados en la explicación del estrés laboral. El supuesto fundamental es que el estrés se producirá cuando tienen lugar altos niveles de demanda derivados del puesto (presión temporal, elevada carga de trabajo…) en ausencia de control sobre los mismos (ej. autonomía). Es la combinación de ambas condiciones la que produce el estrés. Si por el contrario concurren una alta demanda y un alto control, se producirá aprendizaje, motivación y crecimiento personal. Posteriormente Karasek y Johnson (1986), ampliaron el modelo demandas-control introduciendo la dimensión de apoyo social. Parece ser que la función del apoyo social es la de incrementar la habilidad para hacer frente a una situación de estrés mantenido, por lo que resulta un moderador o amortiguador del efecto del estrés en la salud (Karasek y Johnson, 1986). El apoyo social hace referencia al clima social en el lugar de trabajo en relación tanto con los compañeros, como con los superiores. Tiene dos componentes: relación emocional que el trabajo comporta y soporte instrumental.
Modelo de demandas-control. Fuente: Karasek, 1979.
Modelo de la valoración cognitiva (Lazarus, 1991. El proceso central es la valoración que el individuo hace de los estímulos presentes en su entorno y de su capacidad para afrontarlos. Si se estima una capacidad insuficiente o, visto de otro modo, una demanda excesiva del ambiente, se experimentarán los efectos del estrés.
Modelo de valoración cognitiva de Lazarus (1986)
Revisando la literatura sobre estrés y los modelos, Peiró (1993) plantea un modelo integrador del estrés que se presenta a continuación como resumen de los modelos anteriores. Este enfoque se denomina modelo integrador del estrés (Peiró, y Ramos,
Cuando se agrupan los factores estresantes, algunos autores apuntan al menos 7 categorias: 1) Estresores del ambiente físico 2) Demandas estresantes del trabajo 3) contenido del trabajo 4) relaciones sociales en el trabajo 5) Estrés relacionado con las nuevas tecnologías, 6) Estresores relacionados con el desarrollo de la carrera, 7) fuentes extra-organizacionales
Además la combinación de estresores puede resultar fatal, pensemos en unas malas condiciones físico-ambientales unidas a una larga jornada laboral o la monotonía.
1) Estresores del ambiente físico.
2) Demandas estresantes del trabajo.
De acuerdo con la literatura sobre condiciones de trabajo, cabe esperar que una presencia escasa o excesiva de las características que se verán más adelante conllevará,
focal). Así pues el rol se elabora y se desempeña en el marco de la interacción social que protagonizan la persona focal y los emisores de rol que componen su conjunto de rol.
4.2. Relaciones interpersonales y grupales como estresores laborales. Las relaciones interpersonales y grupales son habitualmente valoradas como positivas y diversos teóricos de la motivación han señalado que la afiliación es uno de los motivos básicos de la persona. Parece que las oportunidades de relación con otros son un factor relacionado con la satisfacción laboral y con la disminución de la ansiedad, pero no siempre las relaciones interpersonales son causa de agrado y a veces se pueden convertir en uno de los estresores más severos. Dentro de este epígrafe podemos estudiar las siguientes variables:
La presencia y densidad social en los lugares de trabajo. La densidad social muestra una relación curvilenia con indicadores de satisfacción. Esta mejora en la medida en que va creciendo la densidad social en el lugar de trabajo (más oportunidades, más relaciones), pero superados ciertos umbrales, mayores incrementos (hacinamiento, falta de privacidad), producen disminución de la satisfacción y menos feedback, falta de privacidad y espacio personal y eso redunda en unos bajos niveles de satisfacción laboral.
Por otro lado el conjunto de relaciones de una persona (con los superiores, con los compañeros, con los subordinados, con los clientes, etc) son potenciales fuentes de estrés.
o Falta de apoyo emocional o Falta de relación entre iguales (soledad del directivo)
Por otro lado la falta de cohesión interna de los grupos de trabajo es un estresor grupal importante, aunque el conflicto cumple funciones positivas porque estimula la búsqueda de mejores soluciones a los problemas e impulsa a buscar mejores formas de funcionamiento.
En resumen, las relaciones interpersonales y el trabajo en grupo resulta ser uno de los elementos mas valorados en el trabajo y:
La incorporación de nuevas tecnologías en las organizaciones tiene importantes implicaciones para númerosos aspectos laborales y organizacionales. Se suelen producir transformaciones en las tareas y puestos de trabajo y también cambios en los sistemas de trabajo, en la supervisión y en las estructuras y formas organizacionales.
6. Estresores relacionados con el desarrollo de la carrera. Debido a que diferentes puestos de trabajo presentan asociados determinados tipos y niveles de responsabilidad, recompensas y oportunidades, las personas aspiraran a alcanzar ciertas posiciones y progresaran en su carrera en la medida en que su entorno laboral les ofrezca oportunidades para ello. Relacionados con este tipo de estresor aparecen las siguientes variables:
A continuación presentamos las diferentes fases profesionales por la que puede pasar cualquier trabajador y los principales estresores asociadas a cada fase.
En la fase inicial del desarrollo de la carrera el sujeto empieza con un conjunto de expectativas y en la medida en que exista una discrepancia seria con la realidad del "día a día" se va a producir el fenómeno llamado "sorpresa" o "shock de la realidad". Durante esta fase además se pueden dar fenómenos de estrés si existe falta de información y si existe conflicto o ambigüedad de rol.
En la fase de consolidación de la carrera el estrés mas importante viene del equilibrio que hay que mantener entre las demandas del trabajo y las demandas familiares y por supuesto la preocupación por la consolidación de la carrera profesional. Esta consolidación viene marcada por la competencia con los otros, por un incremento en la demanda, por cambios de residencia, por adaptaciones tecnológicas, etc.
Todos estos problemas se van a confirmar en la fase de mantenimiento de la carrera, donde muchas personas se empiezan a cuestionar las expectativas iniciales, la validez de su trabajo, las pérdidas familiares e interpersonales, etc.
Por último, en la edad cercana a la jubilación surgen otros problemas derivados del proceso de envejecimiento y de cambios en las habilidades físicas y mentales. Surgen problemas de adaptación a las nuevas tecnologías, menos posibilidades de promoción, el afrontamiento de posibles obsolescencias en conocimientos y habilidades, y otro tipo de preocupaciones familiares (enfermedades, abandono de los hijos del hogar, planteamientos de vida ante la nueva situación que se avecina, etc).
7.- Fuentes extraorganizacionales de estrés laboral: relaciones trabajo-familia
Un aspecto frecuentemente citado por los profesionales es la necesidad de conseguir un equilibrio entre la vida del trabajo y la vida fuera del mismo. Gutek y y colbs (1988) han señalado 3 procesos por los cuales las experiencias y los acontecimientos externos al trabajo pueden influir sobre las experiencias de estrés laboral:
Procesos relacionados con el rol. Se ha hablado de conflicto de rol cuando resulta incompatible el desempeño del rol laboral y el rol familiar. La sobrecarga de rol supone la acumulación de demandas laborales y familiares resultando excesivas para la persona dados los recursos que este dispone. Por último la acumulación de roles supone sin embargo que la persona al ocupar diferentes roles incrementa sus oportunidades de interacción social, de desarrollo personal y de autoestima.
Procesos de desbordamiento o de generalización. Con estos términos se refieren los autores a aquellos fenómenos por los cuales determinadas experiencias y cambios en los estados afectivos producidos en el ámbito familiar desbordan ese ámbito y alcanzan el laboral y a la inversa. Esto ocurre con sentimientos positivos (ej. haber tenido un hijo, un ascenso), como negativos (ej. enfermedad del conyugue, muerte de un familiar, divorcio…). En general parece que es mas frecuente la influencia del trabajo, generalmente negativa, sobre la familia.
Fuentes de estrés de la vida familiar que pueden influir sobre el trabajo. Existen un conjunto de estresores dentro del ámbito familiar que pueden influir sobre el trabajo. Podemos distinguir los siguientes:
Eventos normativos. Toda una serie de eventos que se producen a lo largo del ciclo vital familiar pueden influir en el entorno laboral. Podemos citar el matrimonio, la llegada de los hijos, el comienzo o la finalización de la escolarización, la jubilación del cónyuge, el fallecimiento, etc. El potencial estresor de cada uno depende del significado y las circunstancias en que se producen.
Eventos ocasionales importantes. Estos eventos suelen producir un nivel de estrés superior a los anteriores (muerte de un hijo o enfermedad grave, la separación de la pareja o muerte prematura, el cambio de residencia familiar, etc). Estos estresores que un principio son eventuales se pueden convertir en crónicos durante un largo periodo de tiempo. Estos estresores pueden agravar la presencia de estresores anteriores (dificultades económicas) o aliviarlos (eliminación de frecuentes discusiones en una pareja).
Estresores crónicos familiares que tienen que ver con el desempeño de roles en la familia y la existencia de conflictos interpersonales (en la pareja, entre padres e hijos, etc).
Estrés por las relaciones y conflictos familia-trabajo. Son aquellos estresores donde el desempeño de determinado rol en el trabajo influye negativamente en el entorno familiar. Podemos citar por ejemplo la relevancia del rol en el trabajo o el compromiso con la carrera profesional como factores negativos para la familia. Este tipo de compromisos suponen muchas veces largas jornadas de
excesivo con el trabajo. Estos sujetos son activos, enérgicos, competitivos, ambiciosos, agresivos, impacientes y diligentes. Parece ser que el patrón tipo A es elicitado y reforzado en determinados ambientes laborales para conseguir el logro social o la búsqueda de estatus. Los sujetos tipo A aumentan su probabilidad de exposición a ciertos estresores (como la sobrecarga de rol) a la vez que, dado su fuerte compromiso con el trabajo reducen su probabilidad de realizar determinadas conductas (ocio, vacaciones, etc), que mejoren su resistencia al estrés.
Los instrumentos clásicos utilizados para evaluar el estrés en las organizaciones podrían englobarse en tres categorias:
1.Listados (Checklist)
Los listados son los instrumentos más útiles para evaluar aspectos concretos de una pequeña compañía. En muchas ocasiones se diseñan "ad-hoc" para evaluar el contexto organizacional. La dificultad que presentan estos instrumentos es la falta de baremación y por tanto contrastación con otras muestras.
Los datos administrativos, permiten completar la evaluación del estado de salud de la organización o de los individuos que la forman. Muchas consecuencias negativas del estrés se pueden recoger a partir de bajas laborales, absentismo, baja puntualidad, quejas somáticas, rotación, índice de accidentes, etc... Se deben considerar estos datos para garantizar que los programas de intervención reportan beneficios económicos al reducir su tasa de aparición.
Existe una gran profusión de cuestionarios y escalas empleados para evaluar el estrés laboral en sus diferentes variantes. Podemos distinguir entre aquellos que evalúan el estrés laboral de forma comprensiva (incluyendo fuentes de estrés, variables mediadoras y personales y respuestas al estrés) o aquellos más específicos que se centran en una de las dimensiones (solo valoran la respuesta al estrés, sus fuentes de estrés etc…).
situaciones reales o imaginadas, en orden creciente de dificultad, ante las que el sujeto presenta ansiedad, hasta conseguir que se acostumbre a estar relajado y no desarrolle respuestas emocionales negativas. 3) Modificación de Pensamientos automáticos y deformados. Pretende identificar y modificar los pensamientos irracionales del individuo. Los pensamientos automáticos son aquellos dramáticos y absolutos, difíciles de desviar. Los pensamientos deformados son diferentes, ya que llevan al sujeto a utilizar esquemas de generalización, por ejemplo. Por ello, se persigue obtener una descripción objetiva de determinada situación, por parte del sujeto, identificar las distorsiones que emplea y eliminar dichas distorsiones, modificándolas mediante razonamientos lógicos. 4) Detención del Pensamiento , que pretende modificar los pensamientos de carácter negativo y repetitivo del sujeto, que además le llevan a sufrir ansiedad, porque dificulta el problema y no lo soluciona. Consiste en un proceso mediante el que ante la aparición de una cadena de pensamientos negativos y repetitivos, se intenta evitarlos mediante su interrupción (vocalizando “basta”, por ejemplo) y sustituirlos por otros más positivos y dirigidos a controlar la situación. 5) Inoculación del Estrés (Miechenbaum y Cameron, 1974). Es una técnica parecida a la Desensibilización Sistemática. En ella, el sujeto debe crear su propia lista de las situaciones que le resulten más estresantes, ordenadas de menor a mayor. Deberá imaginar esas situaciones y aprender a relajarse. Después deberá desarrollar unos pensamientos para afrontar el estrés y sustituirlos por los anteriores pensamientos estresantes. En último lugar el individuo usará, en vivo, esos nuevos pensamientos de afrontamiento y esas técnicas de relajación en situaciones reales no imaginadas para ser capaz de abordar las situaciones estresantes.
Técnicas Conductuales
Su objetivo es dotar al individuo de estrategias de comportamiento que le ayuden a afrontar un problema.
1) Entrenamiento Asertivo. Pretende enseñar al sujeto para que logre una mayor capacidad de la expresión de sus sentimientos, necesidades y deseos de manera clara ante los demás de manera asertiva. Todo ello mediante Role – Playing. 2) Entrenamiento en habilidades sociales. También esta técnica utiliza el Role – Playing, pero en este caso persigue enseñar al sujeto un repertorio de conductas que tengan una mayor probabilidad de alcanzar éxito para conseguir metas personales y desenvolverse con seguridad en situaciones sociales. 3) Técnica de Solución de Problemas (D´Zurilla y Golcfried, 1971). Intenta ayudar al sujeto a decidir aquellas soluciones que son más adecuadas para resolver distintas situaciones, ya que el fracaso continuo a la hora de solventar problemas provoca un alto grado de ansiedad e impotencia. 4) Moldeamiento Encubierto (Cautela, 1971). Esta técnica busca cambiar las secuencias de conductas que para el individuo son negativas y, por supuesto, aprender conductas satisfactorias, mediante la imaginación de una cadena de conductas deseadas en situaciones donde el sujeto suele encontrar dificultad. 5) Técnicas de Autocontrol. El objetivo de este grupo de técnicas es lograr que el sujeto controle su propia conducta mediante el adiestramiento de su capacidad para poder regular las circunstancias que acompañan a su comportamiento. En el ámbito laboral, son de gran utilidad, sobre todo aquellas como la delegación (distribución
de responsabilidades) y la negociación (compresión de otros puntos de vista, por ejemplo) que facilitan al empleado una serie de recursos para el ordenamiento de su tiempo en el trabajo.
Técnicas Fisiológicas
Su objetivo es reducir la activación fisiológica y su consiguiente malestar emocional y físico.
Estrategias de Intervención y prevención del Estrés a nivel organizacional
Las posibles medidas que se pueden adoptar ante el estrés van en dos direcciones paralelas: la primera es modificar los aspectos negativos derivados de la organización del trabajo y del contenido de las tareas, y la otra consiste en cambiar la percepción que la persona tiene sobre la situación a través de las técnicas que hemos visto anteriormente. Ahora, por tanto nos centramos en pautas de intervención y prevención del estrés laboral a un nivel organizacional:
Con respecto a la intervención sobre la organización, ésta puede acompañarse de técnicas de intervención sobre el individuo. Sin embargo, no tiene sentido actuar sobre la persona (a través de campañas de estilos de vida o técnicas de relajación) sin actuar sobre el origen del problema, es decir, la organización. Plantear un programa de intervención sobre el estrés laboral requiere que la Dirección reconozca la necesidad de modificar determinados aspectos organizativos, de lo contrario cualquier intento se verá abocado al fracaso. Entre las posibles estrategias de intervención sobre los factores organizativos que provocan estrés, podemos destacar los siguientes:
1.- La planificación del trabajo es un recurso para reducir el estrés. Conociendo el tipo de personas que trabajan en la organización y adecuando el puesto de trabajo a las características de las personas que lo ocupan lo máximo posible, se puede reducir el nivel de estrés resultante.