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El proceso de cuidar, Apuntes de Administración de Empresas

Asignatura: Anàlisi comptable, Profesor: sergio a, Carrera: Administració i Direcció d'Empreses, Universidad: UV

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 01/06/2017

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lydia_meneses_romero 🇪🇸

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Material para la Actividad 1
Material extraído de:
Benavent MA, Ferrer E, Francisco C. (2008). Fundamentos de enfermería (Colección Enfermería S21).
Madrid; Valencia: DAE.
INTRODUCCIÓN
Una disciplina está pensada y construida desde su historia, desde la práctica profesional, desde la filosofía de la
ciencia y desde la historia comparada de las ciencias. En la asignatura ‘Bases históricas, epistemológicas y éticas de la
disciplina enfermera’ se ha tratado de ir describiendo cómo es y cómo ha sido la construcción de la disciplina
enfermera desde la historia y desde la filosofía de la ciencia. Se ha podido seguir su evolución a imagen y semejanza
del resto de las disciplinas científicas, sometidas a las influencias de las distintas corrientes o paradigmas que los
seres humanos crean basándose en nuevos giros del pensamiento.
A partir de esta asignatura (‘Bases metodológicas de los cuidados de enfermería’) se pretende una aproximación,
desde la teoría, a la práctica enfermera. Hablar de la metodología y de la atención de enfermería parece que haga la
práctica profesional más próxima. Pero hablar de práctica no significa en modo alguno dejar de lado la teoría, sino
todo lo contrario.
EL PROCESO DE CUIDAR
Se trata de establecer el puente entre "forma de
pensar" y "forma de hacer" y reunir ambas en lo que se
definirá como "proceso de cuidar" (Ver Cuadro 1). De
este modo atravesar el puente se convierte en una
acción imprescindible en el desarrollo de la disciplina
enfermera cuya base es el proceso de cuidar.
Como ayuda para poder llevar a cabo el proceso de cuidados, se presentará a continuación el instrumento
metodológico necesario para ello.
Las distintas acciones que comporta el proceso requieren un soporte metodológico que permita mantener un orden
entre dichas acciones y garantizar así la consecución de la meta u objetivo que se propone en dicho proceso.
El aprendizaje y la utilización de un soporte metodológico incidirá en la denominada forma de pensar y forma de
hacer, de manera que cuando se vaya a llevar a cabo el proceso de cuidar se pensarán y se realizarán las acciones
siguiendo el orden que establezca el soporte metodológico seleccionado.
Otra de las ventajas que aporta la utilización de un determinado método es la posibilidad de poder justificar, probar
y evaluar el proceso de cuidar.
Por tanto, se puede afirmar que el ejercicio profesional de la enfermería requiere un instrumento metodológico que
ayude a llevar a cabo el proceso de cuidar y ordene y cohesione las acciones que dicho proceso comporta a la vez
que permita dejar constancia de las acciones realizadas, posibilite su evaluación y facilite alcanzar el fin perseguido.
Tomando como punto de partida el significado de los términos "proceso" y "cuidar", se tratará de mostrar el alcance
de lo que se denomina proceso de cuidar. A continuación, y ya que es a partir del reconocimiento de este proceso
cuando se inicia el desarrollo disciplinar de la enfermería, se hará referencia al propio proceso de cuidar.
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Material para la Actividad 1

Material extraído de:

  • Benavent MA, Ferrer E, Francisco C. (2008). Fundamentos de enfermería (Colección Enfermería S21). Madrid; Valencia: DAE.

INTRODUCCIÓN

Una disciplina está pensada y construida desde su historia, desde la práctica profesional, desde la filosofía de la ciencia y desde la historia comparada de las ciencias. En la asignatura ‘Bases históricas, epistemológicas y éticas de la disciplina enfermera’ se ha tratado de ir describiendo cómo es y cómo ha sido la construcción de la disciplina enfermera desde la historia y desde la filosofía de la ciencia. Se ha podido seguir su evolución a imagen y semejanza del resto de las disciplinas científicas, sometidas a las influencias de las distintas corrientes o paradigmas que los seres humanos crean basándose en nuevos giros del pensamiento.

A partir de esta asignatura (‘Bases metodológicas de los cuidados de enfermería’) se pretende una aproximación, desde la teoría, a la práctica enfermera. Hablar de la metodología y de la atención de enfermería parece que haga la práctica profesional más próxima. Pero hablar de práctica no significa en modo alguno dejar de lado la teoría, sino todo lo contrario.

EL PROCESO DE CUIDAR

Se trata de establecer el puente entre "forma de pensar" y "forma de hacer" y reunir ambas en lo que se definirá como "proceso de cuidar" (Ver Cuadro 1). De este modo atravesar el puente se convierte en una acción imprescindible en el desarrollo de la disciplina enfermera cuya base es el proceso de cuidar.

Como ayuda para poder llevar a cabo el proceso de cuidados, se presentará a continuación el instrumento metodológico necesario para ello.

Las distintas acciones que comporta el proceso requieren un soporte metodológico que permita mantener un orden entre dichas acciones y garantizar así la consecución de la meta u objetivo que se propone en dicho proceso.

El aprendizaje y la utilización de un soporte metodológico incidirá en la denominada forma de pensar y forma de hacer, de manera que cuando se vaya a llevar a cabo el proceso de cuidar se pensarán y se realizarán las acciones siguiendo el orden que establezca el soporte metodológico seleccionado.

Otra de las ventajas que aporta la utilización de un determinado método es la posibilidad de poder justificar, probar y evaluar el proceso de cuidar.

Por tanto, se puede afirmar que el ejercicio profesional de la enfermería requiere un instrumento metodológico que ayude a llevar a cabo el proceso de cuidar y ordene y cohesione las acciones que dicho proceso comporta a la vez que permita dejar constancia de las acciones realizadas, posibilite su evaluación y facilite alcanzar el fin perseguido.

Tomando como punto de partida el significado de los términos "proceso" y "cuidar", se tratará de mostrar el alcance de lo que se denomina proceso de cuidar. A continuación, y ya que es a partir del reconocimiento de este proceso cuando se inicia el desarrollo disciplinar de la enfermería, se hará referencia al propio proceso de cuidar.

La descripción del alcance y la complejidad de este proceso unido al análisis del pensamiento enfermero desarrollado entorno a aquél, pondrán de manifiesto la necesidad que los profesionales de la enfermería tienen de utilizar una determinada manera de pensar y de hacer, fundamentada en lo que se denomina "pensamiento crítico y método científico" [1].

El significado de proceso

Si al expresar una acción se hace utilizando el término "proceso" se está queriendo transmitir a quien lee o escucha los siguientes significados, entre otros, "acción de ir hacia adelante"; "conjunto de las foses sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial"; "acción de seguir una serie de cosos que no tiene fin" [2]. Por tanto, el término proceso se refiere a,

  • Una sucesión de acciones.
  • Dirección hacia delante de las acciones.
  • Acciones vinculadas entre sí por el objetivo que persiguen.
  • Acciones que pueden no tener fin.
  • Acciones de pensar y acciones de ejecutar.

La perspectiva que da esta definición del término proceso es adecuada a la idea expresada anteriormente acerca de la vinculación entre pensamiento teórico y ejercicio práctico.

Ambas acciones, consideradas como principales para la definición de la disciplina enfermera, comparten un mismo objetivo, la construcción de dicha disciplina. La relación existente entre ambas puede ejemplificarse como una espiral en dirección hacia delante y sin fin.

El pensamiento enfermero

La acción de pensar y su consecuente, el pensamiento, reflejan la capacidad del ser humano para imaginar, considerar o discutir. Al examinar los hechos y reflexionar sobre ellos se obtiene un dictamen o una conclusión sobre el suceso.

La manera en que una persona imagina, considera, discute, reflexiona o examina un hecho no responde al azar o a la casualidad, sino que se encuentra condicionada por una serie de factores (Ver Tabla 1) considerados intrínsecos a la persona y que son puntos de partida con los que el individuo inicia el abordaje de nuevas reflexiones.

Estos elementos de partida para considerar o discutir un hecho son el resultado de elaboraciones anteriores que el individuo ha procesado y que modulan su particular perspectiva de análisis a partir de sus experiencias y de lo que se podría considerar como factores extrínsecos. Estos factores extrínsecos serían los tipos de pensamiento predominantes en el entorno social y cultural en el que vive cada ser humano y que éste ha ido construyendo.

Si se hace referencia al pensamiento propio de las enfermeras, se podría definir corno el conjunto de ideas propias y comunes presentes en todas las personas que componen el colectivo profesional de la enfermería. Este pensamiento será único en cuanto a los aspectos abordados en la acción de pensar y homogéneo en la manera de abordar la reflexión sobre esos aspectos. Ahora bien, ya que los hechos o sucesos sobre los que se produce el pensamiento enfermero son tan variados, los resultados de la acción de pensar responderán a esa variedad.

la acción de cuidar se utilizará el término "sujeto", entendido como "ser del cual se predica o anuncia alguna cosa" donde el ser se entiende en un sentido individual y colectivo), entendido como individuo o como colectividad.

El proceso de cuidar en enfermería (Ver Cuadro 2) se definiría como el ejercicio de las posibilidades o de las facultades propias de la profesión de la enfermería. Significa una forma de pensar propia en torno al ser humano, a su salud, al entorno y al cuidado y una forma de hacer condicionada por los resultados de la acción de pensar.

Alcance y complejidad del proceso de cuidar

Al definir el término proceso se vio que su significado mostraba una cierta complejidad porque hacía referencia a una secuencia de acciones cuya relación se establece en el fin que persiguen. Si además a este proceso se lo califica "de cuidar", es decir, si se le atribuye como finalidad cuidar, se está describiendo una acción extraordinariamente compleja ya que a la consideración del proceso como una serie de acontecimientos proyectados hacia delante y que no tienen fin se le añaden la continuidad, la variedad y la diversidad que exige la acción de cuidar.

Al hablar de proceso de cuidar se está aludiendo a una secuencia de acciones que se podría señalar cuándo comienzan, pero cuyo fin no se dará hasta la conclusión de la vida misma [4].

Los seres humanos llevan a cabo, para sí mismos y para los demás, un proceso de cuidar que se prolonga desde el nacimiento hasta la muerte y que, como es obvio, está en continua variación. Nightingale coloca los cuidados de salud en un estatus de profesionalización y responsabiliza a las enfermeras de su realización.

El proceso de cuidar como acción profesional queda vinculado a las enfermeras, a quienes se les exige un compromiso que va más allá de la mera realización de una serie de acciones de cuidados aprendidas como parte de las costumbres culturales de un grupo humano y sin más base que la tradición. Este compromiso alcanza al desarrollo disciplinar por cuanto resulta necesario:

  • Definir qué son y cómo son esas acciones de cuidados que encierra el proceso de cuidar.
  • Establecer la relación entre dichos cuidados y la especificidad de la acción profesional de las enfermeras.
  • Identificar, describir y analizar un instrumento profesional que haga posible el proceso de cuidar.

Todo esto exige que las enfermeras se doten de una nueva forma de pensar que le permita reformular esa nueva manera de hacer que le exige su condición profesional. La teoría y la práctica, el pensar y el hacer quedan vinculados en la profesionalización del proceso de cuidar.

Acciones que comporta el proceso de cuidar

Si se ha considerado que el alcance y la dimensión del proceso de cuidar están unidos al alcance y la dimensión de la vida misma, puede resultar pretencioso y reduccionista intentar enumerar las acciones que comporta dicho proceso. A pesar de ello se correrá el riesgo puesto que lo que se pretende es aportar al lector unos conocimientos que lo capaciten para "hacer enfermería" a la vez que le muestran una parte de ese número casi infinito de posibilidades para poder "pensar en enfermería". Por tanto, no existe incoherencia entre las afirmaciones realizadas acerca de la dimensión y el alcance del proceso de cuidar y el enunciado de las actividades que comporta.

La enfermera responsabilizada del proceso de cuidar debe estar capacitada para llevar a cabo una serie de actividades. Éstas están marcadas por la definición que se ha presentado sobre el proceso de cuidar y sobre la vinculación de dicho proceso a lo que se identifica como pensamiento crítico. Las actividades son las siguientes:

  • Identificar la necesidad de cuidado: hay que considerar las variables individuales, grupales y culturales que modifican esta necesidad. El mantenimiento y la calidad de vida sólo son posibles si se mantienen los cuidados. Ahora bien, la necesidad de un cuidado se manifiesta de formas diferentes en función de una serie de variables vinculadas al propio individuo y a su grupo y que a su vez están influidas por la cultura y por la sociedad. Identificar la necesidad de cuidado supone para el profesional un ejercicio complejo, puesto que le obliga a dotarse de la información que le permita identificar el efecto de las variables en cada suceso o situación concreta y tener conocimiento del efecto que las distintas culturas tienen sobre la manifestación de la necesidad de cuidados.
  • Identificar el tipo de cuidado requerido: el objetivo es dar respuesta a esa necesidad detectada. Para ello la enfermera, además de necesitar un conocimiento técnico acerca de los tipos de acciones que le permitirán satisfacer la necesidad identificada, deberá conocer si el sujeto ya ha realizado acciones encaminadas a satisfacer esta necesidad, qué tipo de acciones son y determinar el valor real que tienen en esa situación y el valor entendido como significado para el sujeto.
  • Identificar la capacidad del sujeto para llevar a cabo dicho cuidado: se entiende que cuidar es algo que uno se da a sí mismo pero que a la vez es un acto de reciprocidad [4]. Cuando la enfermera cuida no puede ni debe olvidar que está adentrándose en el ámbito de autonomía del sujeto. Esto coincide con las propuestas de Henderson u Orem cuando se refieren a que el sujeto debe ser autónomo en el menor tiempo posible y tiene que participar al máximo nivel de sus posibilidades en el proceso de cuidados.

Para poder llevar a cabo esta actividad, la enfermera deberá determinar las posibilidades de participación del sujeto en su proceso de cuidados e identificar, además de sus posibilidades físicas y mentales, su actitud e interés en la participación y finalmente la aceptación explícita.

  • Identificar la manera en que se podrá satisfacer dicho cuidado: cuando ya se ha podido concretar la necesidad de cuidado de un sujeto, el tipo de cuidados que necesita y su capacidad de participación, es necesario que se diseñe la manera de efectuar la acción de cuidar. Concretar las tareas a realizar, determinar el tiempo que cada una de estas tareas exige y establecer el material o instrumentos que se requieren.
  • Determinar la delegación de acciones: el compromiso que las enfermeras asumen al hacer partícipe al sujeto en su proceso de cuidados obliga a identificar cuál o cuáles de las acciones necesarias deben llevarse a cabo personalmente y cuál o cuáles se pueden delegar en el propio sujeto. Pero la delegación no sólo es posible hacerla en el sujeto, sino que la enfermera también podrá distribuir algunas de las acciones programadas entre el personal técnico y los cuidadores informales que componen el equipo de cuidados.
  • Considerar el carácter ético del proceso de cuidar: los valores que condicionan (o pueden condicionar) la expresión de la necesidad del cuidado por parte de la persona y su identificación y propuesta de satisfacción por parte del profesional dotan de carácter ético al proceso de cuidar. La enfermera no puede actuar en el proceso de cuidar desde posicionamientos dogmáticos o fundamentalistas respecto a la manera de entender la vida y la muerte, así como respecto a las prioridades que cada ser humano establece en su vida, ni la manera con que cada persona vive su espiritualidad.
  • Ejecutar las acciones concretas del cuidado: la ejecución es la muestra del hacer y la práctica de la enfermería profesional requiere la realización de una serie de técnicas variadas en cuanto a su complejidad. Cabe considerar que la técnica no es más que un instrumento para llevar a cabo los cuidados y no un cuidado en sí mismo. Las técnicas, como instrumentos para cuidar, exigen que el profesional posea una formación en dichas técnicas de manera que:
  • Adquiera la habilidad necesaria para realizarlas.