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Análisis del texto 'Capítulo XXI' de Platón donde se explica la relación entre opinión y conocimiento, el papel de las Ideas y el pensamiento. Definición de términos como 'opinión sin conocimiento', 'pensamiento', 'ciencia dialéctica' y 'Ideas'. Contraste entre el mundo sensible y el mundo inteligible.
Tipo: Diapositivas
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DIÁLOGO
1. Enumera los principales sucesos y acontecimientos políticos que Platón vivió en su juventud
La verdadera motivación de la filosofía platónica fue política, según el propio autor confiesa en su “Carta VII”, en la que dice que desde muy joven sintió deseos de participar activamente en la política de su ciudad, pero la realidad política de su tiempo le resultó decepcionante y le llevó a la convicción de que todos los Estados de su tiempo estaban enfermos, es decir, mal gobernados, debido a la inepti- tud o inadecuación de sus gobernantes.
3. Explica cuál es el remedio o la “medicina política” que Platón propone para acabar con los
Platón cree hallar este remedio en la filosofía. En efecto, como dice en la “Carta VII”, tras la decepción con la política real de su tiempo, se vio obligado a reconocer “en alabanza de la verdadera filosofía, que de ella depende el obtener una visión perfecta y total de lo que es justo, tanto en el terreno político como en el privado, y que no cesará en sus males el género humano hasta que los que son recta y ver- daderamente filósofos ocupen los cargos públicos, o bien los que ejercen el poder en los Estados lle- guen, por especial favor divino, a ser filósofos en el auténtico sentido de la palabra.” Esta “medicina política” contra la enfermedad de los Estados de su tiempo se conoce con el nombre de teoría de filó- sofo-gobernante y pretende asegurar que aquellos que dirijan el estado sean los más capaces, no sólo intelectualmente, sino moralmente.
4. Enumera y resume tres teorías filosóficas defendidas por los sofistas y que Platón critica
a) Relativismo: Ninguna verdad es absoluta; toda verdad es siempre relativa. b) Escepticismo: Es imposible estar absolutamente ciertos de ninguna cosa; las facultades humanas son tan limitadas que no nos permitan llegar nunca a verdades de las que podamos estar completamen- te seguros. El conocimiento es imposible. c) Empirismo político: En política, lo que se llama “justo” y “bueno” es aquello que el pueblo o la ma- yoría, más o menos desinformada, toma por tal, aun cuando no lo sea real y objetivamente (pues en realidad no existe lo real y objetivamente justo).
5. Explica en qué consiste el intelectualismo moral de Sócrates y cómo influirá sobre Platón.
El intelectualismo moral de Sócrates es una teoría ética que afirma que sin conocimiento sobre aquello que es el bien, lo justo y los demás valores éticos, no puede haber acciones verdaderamente buenas y justas. Y, si alcanzáramos el conocimiento de dichas cosas, los seres humanos, siendo como somos seres racionales, no podríamos más que actuar justa y rectamente. En suma, la virtud se basa en el co- nocimiento del bien, sin el cual no puede existir; por otra parte, lo contrario de la virtud, es decir, el vicio, no es ni más ni menos que desconocimiento de lo verdaderamente justo y bueno. Esta teoría éti- ca influyó poderosamente sobre Platón, quien la acepta plenamente y además la aplica al terreno de la
13. La teoría de las Ideas es, en primer término, una teoría de la realidad. Explica de qué manera esta teoría de la realidad sirve a Platón para justificar su posición frente al relativismo de los sofistas.
En efecto, la teoría de las Ideas es una teoría que afirma que existe al menos un ámbito de la realidad que es inmutable y no sometido al nacimiento y a la muerte ni a variación alguna a lo largo del tiempo. Sólo porque hay realidades así es posible plantearse la posibilidad de alcanzar conocimiento científico, es decir, un conocimiento objetivo, universal, no cambiante y definitivo sobre alguna parte de la reali- dad. Pero si es posible lograr un conocimiento con estas características, aunque sea sólo sobre una par- te de la realidad (la más auténtica), entonces no tienen razón los sofistas al defender que toda verdad es siempre relativa y que es imposible alcanzar ninguna verdad absoluta y objetiva. Y es que los sofistas no distinguen entre ser y parecer; para ellos real es lo que parece real y las cosas son como nos parece que son. De ahí su relativismo.
14. Sintetiza las semejanzas y diferencias entre los objetos matemáticos y las Ideas.
Semejanzas: Ambos son inmateriales, eternos, inmutables, perfectos e ideales, trascendentes, invisi- bles, inteligibles, y, por tanto, sólo accesibles a la inteligencia; también son modelos que las cosas sen- sibles copian imperfectamente. Diferencias: Los objetos matemáticos no acaban de ser plenamente subsistentes, pues copian a algunas Ideas; éstas son, en cambio, absolutamente subsistentes. En este sentido podemos decir que las Ideas son más reales y auténticas que los objetos matemáticos. Además, éstos admiten la pluralidad, mientras que las Ideas que copian son únicas y no admiten la pluralidad.
15. Resume la principal crítica que Platón formula contra la democracia ateniense.
La democracia ateniense se basa en el supuesto erróneo de que cualquier ciudadano es competente moral e intelectualmente para desempeñar los cargos públicos relevantes en la vida política, sin nece- sidad de una previa educación y de un examen exhaustivo de su capacidad e integridad moral e intelec- tual. De ahí que bajo la democracia ateniense dichos cargos se asignen por sorteo, por turno o por vo- tación de la mayoría más o menos desinformada.
16. La democracia ateniense era, entre otras cosas, un sistema para la elección de los cargos pú- blicos importantes. Formula la alternativa que Platón propone a la democracia para seleccionar a los dirigentes políticos.
La alternativa que Platón formula se sintetiza en la llamada teoría del filósofo gobernante. Esta teoría propone un gobierno de filósofos, es decir, un gobierno formado por los mejores ciudadanos que han sido formados moral e intelectualmente por el propio Estado para que, cuando les llegue el momento, asuman la dirección del gobierno y las principales funciones públicas. El sistema educativo estatal, y no la decisión de la mayoría, se convierte entonces en el instrumento de selección y de formación de las mejores naturalezas, destinadas algún día a dirigir la ciudad.
17. Resume brevemente la relación entre conocimiento (filosofía) y política
Influenciado por el intelectualismo moral de su maestro Sócrates, Platón está convencido de que sin conocimiento sobre el verdadero bien y la verdadera justicia no puede haber acciones verdaderamente justas y buenas. De ahí que el buen gobernante deba formarse en el conocimiento del bien y de la justi- cia para ser capaz de conducir a la ciudad hacia el bien y la justicia. De lo contrario, los gobernantes son como ciegos conduciendo a otros ciegos. Ahora bien, el bien y la justicia en el Estado no son sino un reflejo del Bien y de la Justicia en sí, es decir, de las Ideas eternas de Justicia y de Bien. De modo que la ciencia que el político necesita conocer no es otra que la filosofía, la cual le proporcionará una visión general sobre el Bien en sí, la Justicia en sí y otros valores eternos. Dicho conocimiento le ser-
virá para ver más claro en el mundo de los asuntos humanos a la hora de gobernar, y también para diri- gir con ecuanimidad y moderación su vida personal, lejos de ambiciones personales que pongan en peligro el buen gobierno y la armonía de la ciudad. El orden político del Estado debe ser un reflejo del orden cósmico representado por el Mundo de las Ideas, de ahí la necesidad de conocer éste último me- diante la filosofía si se quiere lograr la armonía y la justicia en el Estado.
18. ¿En qué consiste gobernar la propia alma?
Gobernar la propia alma consiste en lograr la armonía entre sus partes. Lo mismo que en el mundo sensible existe un orden imperfecto que copia el orden perfecto representado por el mundo de las Ideas, el alma debe existir también un orden natural entre sus partes que copie el orden del mundo de las Ideas. Este orden natural consiste en que la parte racional ejerza un sabio control sobre las partes irracionales del alma, es decir, sobre la parte irascible (emociones y pasiones) y la parte apetitiva (ape- titos y deseos materiales); cuando esto ocurre estamos ante un alma bien gobernada o un alma en ar- monía. Si, por el contrario, es una de las dos partes inferiores la que se impone, estamos ante un alma mal gobernada. Gobernar la propia alma consistirá entonces, no en eliminar las emociones ni los de- seos materiales, sino en moderarlos lo necesario para que no se desborden y acaben tomando el con- trol, apartándola del orden natural, de lo bueno y de lo conveniente.
19. ¿Y gobernar bien el Estado? Según Platón ¿por qué es importante que los dirigentes políticos sepan también gobernar su propia alma?
Gobernar bien el Estado es semejante a gobernar bien la propia alma: En esencia, se trata de que las dos clases inferiores (guardianes y productores), se sometan a la superior (gobernantes filósofos), que representan la racionalidad. Se trata de reflejar también el orden natural de las cosas, a imitación del orden que reside en el Mundo de las Ideas. Hay desorden y, por tanto, mal gobierno, cuando quienes no están preparados para dirigir el Estado ni por naturaleza ni por educación, asumen las funciones de gobierno. Es decir, cuando quienes asumen esta función no son los verdaderos filósofos, sino aquellos que tienen una naturaleza y educación de productor o de guardián. Entonces se rompe el orden natural y entonces reina el mal gobierno.
Por otra parte, es necesario que los dirigentes políticos sepan también gobernar su propia alma para llevar una vida recta en el terreno personal; de este modo, en su acción de gobierno, no se dejarán lle- var por ambiciones personales de poder, de riqueza o de gloria, porque han moderado los deseos de estas cosas, es más, en cierta medida desprecian estas cosas, pues, gracias al conocimiento que les ha proporcionado la filosofía, saben que no dan la verdadera felicidad humana, que son sólo “vanas sombras” del verdadero bien.
20. Diferencias entre Platón y los sofistas a la hora de entender la educación que deben recibir los aspirantes a dirigentes políticos.
Para Platón el fin de la educación de los aspirantes a gobernantes debe ser seleccionar y formar moral e intelectualmente a los mejores; la disciplina que permite lograr este objetivo es la filosofía o dialéctica, que deberá conducirlos al concomiendo de las Ideas, particularmente de las Ideas de Bien, Justicia y Belleza, y que irá precedida por el estudio de las matemáticas como preámbulo de la filosofía; en cam- bio, para los sofistas el fin de la educación debe ser ayudar a quienes acuden a ellos a lograr poder, popularidad o influencia en la Asamblea; de ahí que los sofistas enseñen disciplinas como la oratoria, la retórica o la erística, tendentes a aumentar el poder de persuasión, clave del éxito político en la de- mocracia ateniense.
Por otra parte, las diferencias entre Platón y los sofistas se dan, no sólo en el objetivo que debe lograr la educación de los aspirantes a políticos y en las disciplinas que deben cultivarse, sino también en la manera misma de entender la educación y en el método: En efecto, para los sofistas la educación es una mera transmisión de conocimientos del que sabe al que no sabe, de ahí que consideren justificado cobrar por sus enseñanzas; en cambio, para Platón, en la línea de Sócrates, educar no consiste en
contesta verdadero o falso. V si estás de acuerdo con la interpretación que se hace del texto; y F en caso contrario. En caso de que contestes F, razona tu respuesta en tu cua- derno de clase, apoyándola en el texto.
a) V b) F (Una opinión puede ser recta, pero sin conocimiento) c) F (El momento referido se recogen en el “Libro IV” de La República , no en el “Libro V”; concretamente en 441c y siguientes) d) V (al menos eso es lo que dice en 506c y nuevamente en 506d), e) V f) F (unidad y multiplicidad) g) F (intervienen tres: el ojo, lo visto y la luz) h) V i) F (Es causa de ambas cosas) j) F ( se refieren al conocimiento y la verdad, que aparecen mencionados unas líneas antes)
nes del capítulo XVIII del “Libro VI” que aparecen a la izquierda de la siguiente tabla y rela- ciónalas con las que aparecen en la columna de la derecha
1-g, 2-f, 3-e, 4-d, 5-c, 6-b, 7-a
pero ahora con las expresiones que aparecen en el capítulo XIX del “Libro VI”
1- h 2-f, 3-d, 4-e 5-a, 6- b, 7-c, 8-g
se refiere cada uno y remarcando la contraposición entre ambos; deberás partir de la informa- ción del texto y completarla con tus conocimientos sobre la filosofía del autor. Sigue la siguiente pauta (ver los consejos del apartado final “La Prueba de Acceso a la Universidad”
TABLA DE OPOSICIONES
CONVIENEN A “LO MÚLTIPLE”
Muchas cosas buenas Lo bueno en sí Muchas cosas hermosas Lo bello en sí Múltiples Unidad, Una sola Idea Aquello que es Es visto, no concebido; vistas Concebidas, pero no vistas
LO MÚLTIPLE E IDEAS: Con la expresión “lo múltiple” se refiere Platón en este texto a lo sensi- ble, una de cuyas características es la pluralidad o la multiplicidad, frente a la unicidad de cada Idea. Esta contraposición se refleja muy bien en los ejemplos del texto: Hay muchas cosas sensibles buenas (“mu- chas cosas buenas”), pero la Idea de Bien que todas esas cosas imitan es única (“lo bueno en sí”), y lo mismo pasa con las cosas hermosas y la Idea de Belleza (“lo bello en sí”); en general la realidad sensible es múltiple, mientras que cada Idea es única. En 507b Platón, por boca de Sócrates, identifica claramen- te “lo múltiple” con lo sensible cuando dice que “es visto, pero no concebido”; en cambio, las Ideas se identifican con la realidad inteligible, pues de ellas se dice que son “concebidas, pero no vistas”. Como se sabe, Platón distingue dos niveles de realidad: por una parte la realidad sensible, aludida en el texto con la expresión “lo múltiple”; y por otra parte, la realidad inteligible, de la que forman parte las Ideas y los objetos matemáticos. El texto se refiere sólo a las Ideas, dejando de lado los obje- tos matemáticos. Las realidad sensible es el ámbito de cosas que nos muestran los sentidos, particu- larmente la vista; se trata de cosas materiales, sometidas al nacimiento y a la muerte, y en constante devenir; tienen por tanto una realidad impermanente, evanescente o inestable. En todo caso, lo poco o mucho que tienen de real se lo deben a que participan de las Ideas o las copian. Las Ideas, en cambio, pertenecen al ámbito de la realidad inteligible, que puede concebirse, pero no verse, como dice el tex- to, concretamente en 507c; al contrario que las realidades sensibles, no admiten la pluralidad, son realidades inmateriales, ingénitas e imperecederas, inmutables y constituyen, por decirlo así, los mo- delos ideales o paradigmas que las cosas sensibles imitan imperfectamente. Por eso son la esencia de las cosas sensibles y por eso el texto alude a ellas con la expresión “aquello que es”, es decir, aquello que permanente y eternamente es, en contraposición a lo sensible, que es impermanente y pura apa- riencia.
5. DEFINE el término “opinión sin conocimiento” que aparece en el texto, partiendo de la información ofrecida por el texto y completándola con el conocimiento que tengas de la filosofía del autor: TABLA DE CONTRAPOSICIONES
OPINIÓN SIN CONOCIMIENTO OPINIÓN CON CONOCIMIENTO Defectuosa Opinión recta sin conocimiento (Opinión recta con conocimiento) Como unos ciegos que van por buen camino Cosas feas, ciegas y tuertas Cosas claras y hermosas Cosas que uno no sabe (Cosas que uno sabe)
OPINIÓN SIN CONOCIMIENTO: La opinión es para Platón un grado de saber limitado exclu- sivamente a las cosas del mundo sensible; opinión es el saber imperfecto que los seres humanos tene- mos acerca de cualquier cosa que sea sensible. Es, pues, un grado de saber inferior al conocimiento científico ( episteme ), el cual no versa sobre las cosas sensibles, sino sobre las inteligibles. Además, la opinión se basa en los sentidos, es poco fiable, relativa y cambiante, lo mismo que su objeto; se con- trapone en todo esto al conocimiento, que es un saber basado en la inteligencia y no en los sentidos, enteramente fiable, universal, objetivo y permanente. En el texto, sin embargo, se habla en realidad de “opinión sin conocimiento” y de “opinión recta sin conocimiento” , de la cual se dice que es “defectuosa”. La opinión sin conocimiento- debemos contraponerla a la opinión con conocimiento. En efecto: Cuando opinamos, sea con conocimiento o sin él, estamos hablando siempre de cosas sensibles. Por otra parte, nuestra opinión puede ser recta o no recta. Por ejemplo, cuando alguien opina que es bueno cumplir la ley de la ciudad, su opinión es recta, mientras que si alguien opina que es bueno actuar siempre contrariamente a la ley, su opinión no lo es. Hay, pues, opiniones rectas y opiniones no rectas. Las primeras son acertadas, las segundas no lo son.
que da el ser a las Ideas y las hace inteligibles para el alma, a la manera como el sol hace visibles las cosas sensibles para el ojo humano.
7. Define el término “Idea del Bien”, exprimiendo la información que el texto da y comple- tándola con tus conocimientos de fuera del texto.
IDEA DE BIEN
Como el sol o el hijo del bien con respecto a la visión y lo visto Lo que proporciona la verdad a los objetos de conocimiento y a la facultad de conocer A la vez objeto de conocimiento y causa del conocimiento (ciencia) y de verdad. Hace que las cosas inteligibles sean precisamente inteligibles Dota del ser y la esencia a las cosas inteligibles (como el sol hace con las cosas sensibles) No es esencia, sino algo por encima de la esencia.
RESPUESTA IDEA DE BIEN: Para Platón, la Idea de Bien es la Idea suprema, representa la máxima perfección y, por tanto, lo máximamente real. Es también la expresión del orden de lo real (causa final y causa del orden del mundo), así como de la unidad del Mundo de las Ideas (principio unificador de todas las Ideas). Todas las Ideas participan de ella. Además es la causa de su realidad (función ontológica) y de su cognoscibilidad (función epistemológica), y además su conocimiento es el objetivo último de la educación filosófica del gobernante, pues se requiere para poner orden tanto en la propia alma como en la sociedad (función ético-política). La Idea de Bien cumple, pues, al menos estas 5 funciones en el sistema filosófico de Platón. En el texto, Platón trata de explicar qué es la Idea de Bien, pero lo hace por analogía con el sol, al que llama “el hijo del bien”. Por lo que se refiere a la función epistemológica de la Idea de Bien, el texto viene a decir en 508b-d que, lo mismo que el sol hace visibles los objetos visibles al iluminarlos con su luz, la Idea de Bien hace inteligibles las Ideas al iluminarlas con la verdad y de este modo el alma puede lograr de ellas un conocimiento claro (inteligencia). En 508d también se dice que la Idea de Bien, al tiempo que causa el conocimiento y la verdad de las demás Ideas, ella misma es también obje- to de conocimiento, es más, es la meta última que persigue la educación filosófica. En esto también se asemeja el bien al sol: el sol no sólo hace visibles las cosas sensibles, sino que también él mismo es visible y objeto de la visión (508b). También dice el texto que, al igual que el sol, el Bien en sí no es sólo causa de la cognoscibilidad de las Ideas, sino también de su ser mismo y de su esencia, y es que las Ideas, en tanto que modelos de perfección, copian o imitan a la Idea de Bien, de la cual participan. Por último, el texto esboza hacia el final una enigmática frase sobre cuyo significado los expertos han debatido mucho: “El bien no es esencia, sino algo que está por encima de aquélla”. Un significado posible de esta frase es que las esencias de las cosas sensibles son, en sentido estricto, las Ideas. La Idea de Bien sería la esencia de todas las esencias, es decir, una especie de súper-esencia en torno a la cual la realidad en su conjunto alcanza el orden y el sentido.
8. Aclara las expresiones contrapuestas “aquel otro mundo” y “este” mundo; define los con- ceptos filosóficos a los que aluden, remarcando la contraposición entre ambos, y sirviéndote tanto de la información del texto como de tus conocimientos sobre Platón.
La luz y la visión se parecen al sol El conocimiento y la verdad son semejantes al bien Opiniones cambiantes Objetos del conocimiento Envuelto en penumbras (La luz de la verdad) Lo que nace y muere (Lo ingénito e imperecedero)
AQUEL OTRO MUNDO Y ESTE MUNDO: En el contexto de este capítulo del “Libro VI”, con la expresión “aquel otro mundo” se está refiriendo Platón en 508d al mundo sensible; mientras que con el demostrativo “éste” se refiere al mundo inteligible. La clave está en que cuando habla de “aquel otro mundo” menciona a la luz, la visión y el sol, que gobierna el mundo sensible; por el con- trario, cuando se refiere a “este” otro mundo, habla del conocimiento, la verdad y la Idea de Bien, que, a semejanza del sol en el mundo sensible, gobierna en el reino de lo inteligible. Como sabemos, Platón distingue dos ámbitos de realidad: las realidades sensibles, accesibles a la vista o a otros sentidos, materiales, cambiantes, sometidas al nacimiento y a la muerte, impermanen- tes, etc… Por otra parte tenemos las realidades inteligibles, formadas por los objetos matemáticos y las Ideas; se trata de realidades inmateriales, invisibles e inaccesibles a los sentidos, pero accesibles a la inteligencia, ingénitas e imperecederas, inmutables, trascendentes, subsistentes, etc… Estas reali- dades son imitadas imperfectamente por las realidades sensibles, las cuales deben su existencia y su esencia a las realidades inteligibles. Y así como en el mundo de las realidades sensibles (“aquel otro mundo”) reina el astro sol, en el mundo inteligible (“este” otro mundo) gobierna la Idea de Bien. En el texto se mencionan algunas características que definen al mundo sensible: Por ejemplo, en 508cd se dice de las cosas sensibles que, por estar “envueltas en la penumbra”, no pueden ser objeto de conocimiento ( episteme ), sino tan sólo de “opiniones cambiantes”, que como sabemos representan un grado de saber inferior basado en los sentidos. También se alude al mundo sensible con la expre- sión “lo que nace y muere”, en alusión a la impermanencia que definen las cosas sensibles, y en con- traposición a las realidades inteligibles, que, como hemos dicho antes, son ingénitas e imperecederas. Por último, el texto alude a las realidades inteligibles con la expresión “objetos del conocimiento”, para remarcar el hecho de que sólo ellas, iluminadas por la verdad y el ser, pueden ser objeto de ver- dadero conocimiento.
9. Haz lo mismo con los términos “esencia” y “generación”.
Por obra del Bien Por obra del sol Las cosas inteligibles Las cosas que son vistas El ser El crecimiento y la alimentación El Bien no es esencia, sino algo por encima
LA ESENCIA Y LA GENERACIÓN : En general, en filosofía se ha denominado “esencia” a la na- turaleza última e invariable de una cosa, o de la realidad en general, que es, por así decirlo, su verda- dero ser en base al que se explican sus cualidades y su comportamiento. Para Platón las esencias de las cosas sensibles se hallan, no en ellas, sino “separadas” de ellas; son las Ideas trascendentes. En el texto se viene a decir que la Idea de Bien aporta a las cosas inteligibles, además de su inteligibilidad, “el ser y la esencia” (509a). “Esencia” tiene aquí en parte el significado que hemos mencionado antes de naturaleza invariable y última de una cosa, pero creemos que, para entenderlo bien en este contex- to, hay que contraponerlo al término “la generación”. Esta expresión es usada por Platón en varias ocasiones para referirse al mundo sensible, que es un mundo de cosas que nacen y mueren; en este texto va asociada también a “las cosas que son vistas”, de las que se dice que reciben del sol “la gene- ración, el crecimiento y la alimentación” (509a). Análogamente, las cosas que son inteligidas reciben de la Idea de Bien “el ser y la esencia”. Así, el Bien es causa del ser de las cosas inteligibles, lo mis- mo que el sol es causa de las cosas sensibles. Entendemos que con las expresiones “esencia” y “gene- ración” se alude, respectivamente, al carácter invariable de las realidades inteligibles y al carácter perecedero y cambiante de las realidades sensibles. Las primeras son esencias invariables e ingénitas, mientras el ser de las segundas se caracteriza por “la generación y el crecimiento”; no son esencia. Tampoco son propiamente “ser”, sino devenir, que, como se sabe, es algo intermedio entre el ser (lo permanente e invariable) y el no ser (la nada).
12. PLATÓN Y AGUSTÍN DE HIPONA: Documéntate sobre San Agustín (Agustín de Hipo- na, siglo V). ¿Cómo reinterpretará San Agustín la Idea de Bien?
Véase: http://www.webdianoia.com/medieval/agustin/agustin_filo.htm http://www.wikiteka.com/apuntes/contexto-historico-san-agustin/ http://www.xtec.es/~fcarrio1/hfilo/dossieres/dossieragustin.doc
13. ACTUALIZACIÓN: ¿Se podría seguir manteniendo en algún sentido desde la ciencia moderna —astronomía, física, cosmología— que el orden imperfecto visible en el universo físi- co plasma un orden perfecto matemático del cual es reflejo? Indaga en qué consiste el llama- miento que Platón hizo a los astrónomos de su época de “salvar los fenómenos” y di si eso mis- mo serviría hoy en día para la astronomía actual.
Platón animó a los astrónomos de su época a “salvar los fenómenos”. La verdadera astronomía no debía ser una astronomía empírica, sino que debía “salvar los fenómenos”. ¿Qué quiere decir esto? Veamos: Aun cuando los sentidos nos muestren una trayectoria irregular de los planetas y de otros astros, prueba de la imperfección del mundo sensible, la inteligencia debía de ser capaz de explicar el movimiento visible e irregular de algunos astros como resultado de movimientos circulares perfectos y regulares. Y justamente eso es lo que hicieron los astrónomos que siguieron a Platón: expresar el movimiento irregular de los planetas como resultado de la combinación de movimientos circulares, regulares, armónicos y proporcionados, descriptibles matemáticamente pero ocultos a la vista. Algo semejante es lo que hace la ciencia moderna desde la revolución científica del Renacimiento y desde Galileo: Para que la razón y la experiencia se armonicen y “encajen” en el experimento, habrían de darse en la realidad condiciones ideales que no se dan; condiciones ideales, sin embargo, que la razón puede comprender. En cierto sentido, la ciencia moderna indaga una realidad definida por condiciones ideales, más perfecta y matemáticamente expresable, oculta tras la realidad visible que los sentidos nos muestran, menos perfecta y más inexacta. Y esa realidad ideal que la inteligencia indaga es más profunda y verdadera, y explica la realidad sensible que los sentidos nos muestran.
contesta verdadero o falso. V si estás de acuerdo con la interpretación que se hace del texto; y F en caso contrario. En caso de que contestes F, razona tu respuesta en tu cuaderno de clase, apoyándola en el texto.
a) F (es justo al revés) b) V c) V d) F (se refiere a los objetos matemáticos, que no son cosas sensibles, pero tampoco Ideas) e) V f) F (en ambos casos partimos de hipótesis) g) V (510cd) h) F (se refiere a los objetos matemáticos, no a las Ideas) i) F (los objetos matemáticos son invisibles e inteligibles) j) F (se refiere a objetos sensibles que copian imperfectamente los objetos ma- temáticos y que son usados por los matemáticos para apoyar su razonamien- to; los objetos matemáticos no son sensibles, por tanto no pueden ser palpa- bles) k) F ( Se refiere a las Ideas, no a los objetos matemáticos) l) V m) V n) F (De esto se habla más bien en 511c; pero además, aunque ahí se dice que las matemáticas no son conocimiento, también queda claro que no son tam- poco simple opinión o creencia, sino algo intermedio) o) V p) F (Es falso que la creencia sea el saber más oscuro; es la imaginación)
nes del capítulo XX del “Libro VI” que aparecen a la izquierda de la siguiente tabla y re- laciónalas con las que aparecen en la columna de la derecha. (Atención: en dos ocasiones, dos expresiones de la izquierda repiten el mismo concepto de la derecha).
1-b, 2-d, 3-e, 4-b, 5-a, 6-c, 7-a
pero ahora con las expresiones que aparecen en el capítulo XXI del “Libro VI”. (Atención: dos expresiones de la izquierda enlazan con el mismo término de la derecha).
1-g, 2-e, 3-c, 4-a, 5-f, 6-g, 7-d, 8-b
IMÁGENES: Este término aparece en varias ocasiones en el capítulo XX, pero con dos referentes diferentes. En primer lugar, el término “imágenes” hace referencia a los objetos que ocupan el seg- mento inferior del género de lo visible: sombras y reflejos en el agua y en otro tipo de superficies (509d-510a). Se trata de los objetos con menor grado de realidad y autenticidad; no sólo porque son sensibles, sino porque, dentro del género de lo visible copian los objetos del segmento superior: los animales, las plantas y las cosas fabricadas (todos los objetos naturales y artificiales del mundo mate- rial). En correspondencia con su grado inferior de realidad, el alma humana tan sólo puede alcanzar sobre ellos un grado de saber que Platón denomina imaginación, que es el grado más oscuro y distor- sionado de la opinión. Por otra parte, en 510b se usa también el término “imágenes”, pero ahora se refiere a los objetos del segmento superior del género de lo visible (seres naturales y seres fabricados), que justamente antes eran los modelos imitados por los objetos del segmento inferior. Así, los diagramas y las “figuras visibles” de triángulos, cuadrados, números, etc… que dibujan los matemáticos para ayudarse a discu- rrir pertenecen, en tanto que “cosas fabricadas” o artificiales, al segmento superior de lo visible. Pero ahora aparecen como copias de los objetos matemáticos, a los que se parecen; por eso se les llama aquí también “ima´genes”, porque son “imágenes” o copias visibles de los objetos matemáticos. Así, lo que antes era modelo de las sobras y reflejos, ahora aparece como “imagen” o copia de los objetos matemáticos. Las “imágenes” en el primer sentido imitan a las “imágenes” o copias en el segundo sentido y son, por tanto, las primeras son menos auténticas y reales.
7. ¿A qué se refiere la expresión del texto “aquello a que ellas se parecen”? Define y clarifica el concepto al que se refiere sirviéndote, tanto de la información que aporta el texto, como de tus conocimientos sobre la filosofía platónica.
“AQUELLO A QUE ELLAS SE PARECEN”: Esta expresión, que aparece en 510d, se refiere a los objetos matemáticos, de los que el texto cita como ejemplos “el cuadrado en sí y su diagonal”. La expresión alude al hecho de que los matemáticos usan figuras visibles o dibujos, que imitan a los ob- jetos matemáticos, los cuales son en realidad invisibles e inteligibles. Los objetos matemáticos son para Platón, en efecto, objetos inteligibles, y, según dice el texto, ocupan el segmento inferior del género de lo inteligible. Se trata, por tanto, lo mismo que las Ideas, de objetos inmateriales, ingénitos e imperecederos, inmutables, abstractos, invisibles a la vista, pero accesibles a la inteligencia. Aristóteles nos dice que Platón consideró que, aunque inteligibles, los objetos mate- máticos se diferencian de las Ideas en que admiten la pluralidad (hay muchos círculos, por ejemplo), mientras que las Ideas que estos objetos imitan son únicas (hay una sola Idea de Circularidad). Son los inteligibles inferiores, frente a las Ideas, que son los inteligibles superiores. Por lo demás, en el texto, concretamente en 510b-e, se dice que a la hora de investigar sobre los obje- tos matemáticos, el alma parte de hipótesis o axiomas no demostrados y que injustificadamente toma por evidentes (axiomas) y en ellos funda sus demostraciones; además, como hemos dicho, se ayuda para discurrir sobre ellos de copias sensibles que se les parecen, siendo que dichos objetos son inteli- gibles y por tanto, invisibles. Estos inconvenientes son los que justifican que Platón considere que el saber que el alma obtiene sobre los objetos matemáticos sea una forma inferior de conocimiento a la que denomina “pensamiento”, más clara que la opinión pero menos clara que el conocimiento que se alcanza con la contemplación de las Ideas ( noesis o inteligencia)
8. Define el término “pensamiento” con el significado con el que aparece en este capítulo
PENSAMIENTO : Platón usa el término “pensamiento” para referirse a un grado de saber, o a un determinado estado mental del alma, caracterizado por ser más claro que la opinión, pero menos cla-
ro que la “inteligencia”, que corresponde el grado de saber más elevado y más claro. El pensamiento no es opinión, sino una forma de conocimiento ( episteme ), pero una forma inferior, más oscura que la “inteligencia” ( noesis ). Si ésta última versa acerca de las Ideas (inteligibles superiores), el pensamien- to versa acerca de los objetos matemáticos (inteligibles inferiores), los cuales imitan a las Ideas. En el texto, concretamente en 511d, se dice que “pensamiento” es el nombre que Platón asigna a la opera- ción de los geómetras y demás. Además, se dice que “es algo que está entre la simple creencia (opi- nión, doxa ) y el conocimiento ( noesis, inteligencia). A lo largo de todo el capítulo Platón justifica por qué esto es así. En síntesis, la razón de ello tiene que ver con la manera de proceder de los mate- máticos, que, por una parte, se apoyan en figuras visibles para razonar sobre los objetos matemáticos, que no obstante son inteligibles; y, por otra parte, fundan sus teoremas en hipótesis o axiomas no sufi- cientemente justificados, tomándolos injustificadamente por verdades evidentes sin más.
9. Define la expresión “ciencia dialéctica”, contraponiéndola a la expresión “las llamadas ar- tes”. (Sírvete tanto de la información que el texto aporta, como de tus conocimientos sobre la filosofía de Platón).
TABLA DE OPUESTOS
Segundo segmento de la región inteligible Investiga objetos inteligibles (Primer segmento) Parte de las hipótesis hasta el principio (Idea) Usa hipótesis sin remontarse al principio La geometría y las ciencias afines. Los geóme- tras y demás No recurre a nada sensible Se apoya en figuras sensibles (“cosas palpables”) Visión del ser y de lo inteligible más clara (Visión del ser menos clara) Se apoya en la razón por sí misma y en su poder dialéctico
Contemplan lo inteligible por medio del pensa- miento, no de los sentidos Inteligencia Pensamiento, entre la simple creencia y el cono- cimiento
CIENCIA DIALÉCTICA y “LAS LLAMADAS ARTES”: Platón denomina “ciencia dialéctica” a la ciencia suprema, que se ocupa de alcanzar conocimiento sobre las Ideas y sus relaciones, y particu- larmente de la relación de cada Idea con la Idea de Bien. Por eso, en el texto, concretamente en 511b, Platón la coloca en “el segundo segmento de lo inteligible”, en correspondencia con las Ideas. La dia- léctica es, pues, la que proporciona un conocimiento más auténtico, estable y objetivo sobre la esencia de la realidad, pues las Ideas son las esencias de lo real. Se identifica con la filosofía, y en el “Libro VII” de La República , aparece como la enseñanza suprema en la que deberán formarse los futuros filósofos antes de acceder al cargo de gobernantes, pues sólo ella puede conducirles al conocimiento de la Idea de Bien, necesario para poner orden en su propia vida y en el Estado. En el texto, concreta- mente en 511b, se deja claro que, a diferencia de “las llamadas artes”, la ciencia dialéctica se apoya exclusivamente en el “poder dialéctico de la razón” y “sin recurrir en absoluto a nada sensible”. Ade- más se dice, que, aun cuando parte de hipótesis, las toma como simples supuestos, usándolas para elevarse desde ellas hasta el principio, es decir, hasta la Idea investigada. Todo ello hace que Platón, por boca en esta ocasión de Glaucón (511b), afirma que la ciencia dialéctica proporciona una “visión del ser y de lo inteligible” más clara que “las llamadas artes”; por eso es la única que proporciona conocimiento en sentido estricto ( noesis o inteligencia). Por lo que se refiere a “las llamadas artes”, Platón se refiere con esta expresión a las matemáticas (a “la geometría y las ciencias afines a ellas”: aritmética, astronomía, armonía, etc…). Estas ciencias se ocupan de los llamados entes matemáticos, que ocupan el primer segmento inferior de lo inteligible, pues son objetos inteligibles y comparten con las Ideas características comunes (inmateriales, invisi- bles, eternos, subsistentes, inmutables, etc...). Sin embargo, a la hora de conocerlos, los matemáticos se apoyan en figuras sensibles que copian imperfectamente dichos objetos; además, como se dice en el texto, parten de hipótesis que toman como verdades evidentes y definitivas, y deducen de ahí sus
12. Continúa tú EL ESQUEMA anterior en el punto 4, sintetizando las ideas del capítulo XXI y mostrando la estructura expositiva o argumentativa del texto.
4. Aclaración sobre la manera de conocer las Ideas (dialéctica) 4.1. Las conoce la razón por sí misma, sin recurrir a los sentidos **4.2. Parte de hipótesis, pero sin tomarlas como principios definitivos
13. TEXTO ARGUMENTATIVO: Considera el texto que va desde 510c (“Creo que sabes que…”) hasta 511d inclusive (hasta “…creencia y el conocimiento”). Sintetiza las ideas prin- cipales del texto mostrando su estructura argumentativa. Al tratarse de un texto predomi- nantemente argumentativo, lo mejor es hacer un breve resumen que recoja EL TEMA, LA TESIS y LOS ARGUMENTOS en defensa de la misma, exponiéndolos con claridad, conci- sión y orden (ver el apartado “Orientaciones para la Prueba de Acceso a la Universidad”).
El TEMA central de este texto, que es un fragmento del símil de la línea, es la distinción entre objetos matemáticos e Ideas, entre matemáticas y dialéctica. La TESIS que el autor defiende sobre este asunto es que el saber sobre los objetos matemáticos, aún siendo más claro que la opinión, es inferior en claridad al de las Ideas, lo que nos lleva denominarlo pensamiento, no conocimiento en sentido estricto ( noesis , inteligencia). Las RAZONES O ARGUMENTOS en que Platón se basa para defender dicha tesis son las siguientes: 1- A la hora de investigar sobre los objetos matemáticos, los matemáticos parten de hipótesis (axio- mas) que dan por buenas y verdaderas al considerarlas evidentes. A partir de aquí, mediante de- ducciones extraen sus teoremas (510bc). En cambio, la ciencia dialéctica, que es la ciencia que in- vestiga sobre las Ideas y sus relaciones, aún cuando parte también de hipótesis, las toma como simples supuestos desechables para ir ascendiendo, paso a paso, hasta el conocimiento de la Idea. 2- Por otra parte, las matemáticas, aún cuando se ocupan de objetos que, lo mismo que las Ideas, son inteli- gibles, sin embargo, a la hora de discurrir sobre ellos, los matemáticos se sirven de “figuras visibles”, que son en realidad copias imperfectas de esos objetos invisibles. En cambio, la dialéctica, al investigar las Ideas hace uso sólo del poder dialéctico de la razón, sin recurrir en su apoyo a nada sensible. 3- En suma, debido a estas deficiencias del método que emplean los matemáticos, las matemáticas no proporcionan la misma claridad que el método dialéctico (aplicable sólo a las Ideas). Por todas las anteriores razones, y a modo de conclusión o TESIS, el texto afirma que las matemáticas no pro- porcionan conocimiento en sentido estricto ( noesis ), sino algo que podemos llamar “pensamiento”, para hacer referencia a algo más claro que la simple opinión, pero más oscuro que el conocimiento, que es propio sólo de las Ideas. (No obstante, el pensamiento es el grado inferior de conocimiento en sentido laxo - episteme ).
14. ACTUALIZACIÓN: Actividades sobre el texto: a) Leed y comentad en clase el texto anterior.
b) Resume brevemente en qué consiste la posición que podemos denominar “platonismo ma- temático”. El platonismo matemático defiende que los objetos matemáticos tienen una existencia metafísica real, en sentido fuerte, al margen y con independencia de la existencia o no de la mente humana. Los objetos de la matemática no son invenciones de la mente humana, sino objetos inmateriales con existencia plena, so- bre los cuales la mente puede discurrir.
c) Busca información en Internet sobre “matemáticos platónicos” contemporáneos o el “pla- tonismo matemático”. Haz un breve resumen por escrito. Véanse, por ejemplo. http://www.elpombo.com/foro/archive/index.php/t-773.html http://divulgamat.ehu.es/weborriak/Historia/MateOspetsuak/Platon1.asp http://piluky.lacoctelera.net/categoria/filosofia-la-ciencia
15. RELACIÓN CON SÓCRATES: Resume la influencia de Sócrates sobre su discípulo Platón.
Véanse las páginas de la 19 a la 23 del apartado del libro “Contexto filosófico de Platón”. Véase también el cuadro de la página 23.