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INFORME ACADEMICO SOBRE EUTANASIA, Apuntes de Sociología y ética

INFORME ACADEMICO SOBRE EUTANASIA

Tipo: Apuntes

2020/2021

Subido el 16/02/2021

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UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO
ESCUELA DE PSICOLOGÍA
INFORME ACADÉMICO
La Eutanasia En Pleno siglo XXI: Una perspectiva ética”
ESTUDIANTE:
Albines Chuna Juan Manuel
Cabanillas Salazar Paola
Chapoñan Palacios Maria Elena
Ruiz Cubas Rosa
DOCENTE:
Raquel Viviana Villalobos Peña
ASIGNATURA:
Ética
Chiclayo, 2019
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UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO

ESCUELA DE PSICOLOGÍA

INFORME ACADÉMICO

La Eutanasia En Pleno siglo XXI: Una perspectiva ética” ESTUDIANTE: Albines Chuna Juan Manuel Cabanillas Salazar Paola Chapoñan Palacios Maria Elena Ruiz Cubas Rosa DOCENTE: Raquel Viviana Villalobos Peña ASIGNATURA: Ética Chiclayo, 2019

ÍNDICE

  • I. INTRODUCCIÓN........................................................................................................
  • II. DESARROLLO DEL INFORME.............................................................................
  • II.1. Antecedentes sobre el tema de estudio.......................................................................
    • II.1.1. ¿Qué es un dilema ético?.....................................................................................
    • II.1.2. ¿Qué es la eutanasia?..........................................................................................
    • II.1.3. Fundamento sobre el sentido de la vida.............................................................
  • II.2. Fundamentos éticos....................................................................................................
  • II.3. Análisis desde perspectivas éticas............................................................................
  • III. CONCLUSIONES...................................................................................................
  • IV. BIBLIOGRAFÍA.....................................................................................................

II.1. Antecedentes sobre el tema de estudio II.1.1. ¿Qué es un dilema ético? Para Hidalgo (2007) el dilema ético es una narración en la que se plantea una situación posible y conflictiva en el ámbito moral para el individuo. Se presenta como una elección disyuntiva, el sujeto protagonista se encuentra ante una situación decisiva donde existen dos opciones A y B; ambas soluciones factibles y defendibles desde la conciencia. Lo ético, por su parte, es aquello que se ajusta a las normas morales: es decir, que se adapta a lo que se considera bueno, positivo o aceptable. Un dilema ético, por lo tanto, se produce cuando una persona se encuentra forzada a elegir entre alternativas que, de alguna forma, pueden provocar una falta moral. II.1.2. ¿Qué es la eutanasia? Según Berengueras (2006), la palabra eutanasia proviene de las voces griegas eu= bueno y thanatos = muerte, “Buena muerte”. Este término a evolucionado y actualmente hace referencia al acto de acabar con la vida de otra persona a petición suya, con el fin de minimizar el sufrimiento. Para Vílchez (2001) la eutanasia se entiende como una acción u omisión que por su naturaleza o en la intención apresura la muerte para evitar grandes dolores y molestias al paciente, a petición de el mismo, de sus familiares o por iniciativa de un tercero que presencia, conoce e interviene en el caso concreto del moribundo. Esta definición la sitúa en el nivel de las intenciones y procedimientos usados en procesos irreversibles de muerte. Independientemente del momento en que se ejecute la decisión, lo importante es que hay una intención de apurar un proceso que es irreversible. Se diferencia de las acciones en los casos de recién nacidos enfermos, enfermedades crónicas y ancianos, en los cuales la cuestión no es la abreviación de su vida, sino la eliminación. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como la Asociación Médica Mundial (AMM), acepta como definición de eutanasia: “el acto deliberado de poner fin a la vida, a petición propia o de algún familiar”. Por su parte, la Real Academia de la Lengua Española (2001), define la eutanasia como “acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte, con su consentimiento o sin él” a) Tipos de eutanasia: Madrid (2009) recalca cuatro tipos de eutanasia:

Eutanasia Pasiva: Consiste en la inhibición de actuar o en el abandono en el tratamiento iniciado, evitando intervenir en el proceso hacia la muerte. · Eutanasia Activa: Caracterizada porque la provocación de la muerte mediante acciones dirigidas a acortar o suprimir el curso vital. La muerte del paciente resulta, en consecuencia, de una acción directa (mediante la administración de dosis mortales de estupefacientes o de una substancia letal) y efectiva de un tercero, generalmente un médico. Eutanasia voluntaria: Aquella que se produce cuando el paciente competente (racionalmente hablando), después de discernir y evaluar la información sobre su estado de salud, solicita la eutanasia. Eutanasia no voluntaria: Se plantea cuando no se conoce, ni se puede conocer, si el paciente desea morir. La expresión se suele utilizar en los casos de pacientes en estado vegetativo que, mientras pudieron, no anticiparon directrices sobre sus preferencias de tratamiento. Debido a la situación, la decisión debe ser tomada por un tercero competente. b) Referentes históricos de la Eutanasia: Hipócrates de Cos (S. V a.C.), considerado como el “Padre de la Medicina” mantenía una postura contraria a la eutanasia puesto que, en el Juramento hipocrático se afirma que el médico no dará medicamento mortal por más que le sea solicitado, lo que permitió a la medicina proteger a la vida del paciente, aun en condiciones vulnerables de salud. No obstante, Sócrates y Platón posiblemente constituyen los primeros en consentir el suicidio bajo ciertas condiciones, argumentando que una enfermedad dolorosa era una buena razón para dejar de vivir. Sin embargo, otros grupos de la Grecia Clásica representados por los pitagóricos, aristotélicos y epicúreos estaban en contra de esta práctica Más adelante, Cicerón (106 – 43 a. C) emplea la palabra Eutanasia como sinónimo de muerte digna, honesta y gloriosa. Séneca expresó: “Es preferible quitarse la vida, a una vida sin sentido y con sufrimiento”. Y Epiceto (50 – 130 d.C) predicaba la muerte como una afirmación de la libre voluntad. Al llegar el Cristianismo la Iglesia católica romana modificó completamente la legislación del suicidio divulgando que cualquiera que atentara contra su propia vida no recibiría cristiana sepultura. Por su parte, para San Agustín el suicidio era algo detestable y abominable, Dios otorgaba la vida y los sufrimientos, por lo tanto, tenían que soportarse. En el año 693 se anunció que cualquiera que intentara suicidarse sería automáticamente excomulgado y durante doce siglos el suicidio se había convertido en el pecado mortal por excelencia para los cristianos En el Renacimiento, el concepto de Eutanasia adquiere su real significado y se considera como tal al buen morir, siendo la muerte el último acto de la vida; por lo que había que ayudar al moribundo con todos los recursos disponibles para lograr una muerte digna y sin sufrimiento.

Luxemburgo, se negó a firmar la ley alegando un problema de conciencia. Poco después, el Parlamento limitó sus poderes y aprobó más tarde dicha legislación. Suecia: La eutanasia pasiva y el suicidio asistido están legalizados, aunque se prohíbe la eutanasia activa. La pasiva se legalizó en 2002 y el suicidio asistido es tolerado por la falta de disposiciones legales en el Código Penal. Uruguay: De acuerdo con el artículo 27 del Código Penal, un juez puede perdonar la pena por un homicidio cometido por piedad para que el moribundo evite el sufrimiento y cuando la muerte sea inminente. II.1.3. Fundamento sobre el sentido de la vida Viktor Frankl afirma sobre su experiencia en el Holocausto que tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como en seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente. Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo. Tanto dichas tareas como el significado de la vida, difieren de un hombre a otro, de un momento a otro, de forma que resulta imposible definir el significado de la vida en términos generales. Ningún hombre ni ningún destino pueden compararse a otro hombre o a otro destino. Ninguna situación se repite y cada una exige una respuesta distinta; unas veces la situación en que un hombre se encuentra puede exigirle que emprenda algún tipo de acción; otras, puede resultar más ventajoso aprovecharla para meditar y sacar las consecuencias pertinentes. Y, a veces, lo que se exige al hombre puede ser simplemente aceptar su destino y cargar con su cruz. Cada situación se diferencia por su unicidad y en todo momento no hay más que una única respuesta correcta al problema que la situación plantea. Cuando un hombre descubre que su destino es sufrir, ha de aceptar dicho sufrimiento, pues ésa es su sola y única tarea. Ha de reconocer el hecho de que, incluso sufriendo, él es único y está solo en el universo. Nadie puede redimirle de su sufrimiento ni sufrir en su lugar. Su única oportunidad reside en la actitud que adopte al soportar su carga. II.2. Fundamentos éticos 2.2.1. Tema 1: Los actos humanos a) “Los actos humanos son aquellos que proceden de la voluntad deliberada del hombre, es decir, los que realiza con pleno conocimiento y libre voluntad.” (Rodríguez, 2014) b) “Únicamente cuando intervienen inteligencia y voluntad el hombre es dueño de sus actos, y por tanto, plenamente responsable de la consecuencia de ellos.” (Pardo, 2008)

c) “El hombre es responsable de sus actos, porque él es consciente de su realización, conoce y quiere, y es aquí cuando estos son sujetos de moralidad, porque son estos los que transmiten la bondad o malicia del que lo realiza.” (Costa, 2003) Argumentación: La idea de que la muerte podría representar un alivio para una vida condenada a horribles sufrimientos no es nueva, por lo que el derecho a morir con dignidad es parte constitutiva del derecho a la vida. Ello implica que el significado que se atribuye al concepto morir con dignidad se distingue radicalmente del propuesto por los defensores de la eutanasia. En efecto, lo que podemos entender por derecho a una muerte digna es el derecho a vivir (humanamente) la propia muerte; y en esta afirmación lleva implícita la idea que ante la inevitabilidad de la muerte cabría un cierto ejercicio de nuestra libertad. Puesto que la muerte no podría ser considerada como un fenómeno meramente pasivo, que ocurre en nosotros y frente al cual permanecemos impotentes (acto del hombre), sino como un acto humano, es decir, como un acto en el que nuestra libertad podría intervenir en alguna medida. 2.2.2. Tema 2: Libertad y Responsabilidad moral a) “ Los actos pertenecen al agente porque sin su querer no se hubieran producido, y es el agente quien escoge la finalidad de sus actos y, por consiguiente, quien mejor puede dar explicaciones de los mismos.” (Ayllón, sf) b) “ Cada persona es responsable de sus actos ante los demás y ante la sociedad.” (Ayllón, sf) c) “ El acto libre es conformado por la inteligencia y la voluntad, la inteligencia permite conocer lo que es bueno o malo, y, la voluntad elige lo que previamente ha sido conocido por la inteligencia.” (Ayllón, sf) Argumentación: La eutanasia es un acto realizado libremente, pues, como ya se ha descrito, suele practicarse de forma pasiva, activa y voluntaria, en los tres casos, la persona es plenamente consciente del acto realizado, pues hace uso de sus facultades superiores principalmente de la inteligencia y la voluntad, ello para: abandonar su tratamiento con la finalidad de acelerar su muerte para evitar su sufrimiento (E. pasiva); hacer uso de alguna sustancia letal (E. activa); o el paciente luego de evaluar la información de su condición de salud, decide voluntariamente solicitar la eutanasia (E. voluntaria). Asimismo, cabe señalar que es un acto moralmente malo o ilícito, pues trae consecuencias negativas tanto para sí mismo como para su entorno cercano. Para sí mismo en el sentido de que debe responder de su acción ante algo o alguien, de forma inmediata es la conciencia, sin embargo, en la eutanasia, la última instancia que está detrás de toda conciencia: es Dios. (Frankl, como se citó en Ramón Ayllón, sf). Así también en el entorno cercano, suele traer consigo consecuencias negativas, en los casos de eutanasia activa y voluntaria se requiere de un médico para

II.3. Análisis desde perspectivas éticas ÉTICA PERSONALISTA TEMA UTILITARISMO RELATIVISMO EMOTIVISMO Los actos humanos son aquellos que proceden de la voluntad deliberada del hombre, es decir, los que realiza con pleno conocimiento y libre voluntad. E U T A N A S I A E N Es evidente que el morir no cae en el ámbito de nuestra libertad: inevitablemente cada uno de nosotros morirá. Por tanto, en relación a nuestra propia muerte, lo único que podría estar sujeto a la libertad es la actitud que adoptemos ante ella. Legalizar los homicidios con el argumento de respetar el derecho de las personas a decidir sobre sus propias vidas y poniendo como justificación la piedad del acto ante el sufrimiento del enfermo, basándose en el contexto y evadiendo cualquier tipo de responsabilidad. O bien el enfermo impone su voluntad sobre un médico o familiar; o bien el familiar o médico imponen su voluntad sobre un enfermo que ya no puede ejercerla, o la tiene viciada tanto sufrimiento. Únicamente cuando intervienen inteligencia y voluntad el hombre es dueño de sus actos, y por tanto, plenamente responsable de la consecuencia de ellos. El causar la muerte de alguien, ya sea de forma activa o pasiva, implica una acción transitiva guiada por la voluntad del hombre; de modo que en la eutanasia la finalidad es compasiva, esta intención buena puede modular o rebajar la responsabilidad de una acción tomada con inteligencia. Cada vez más personas se conducen por la vida justificando sus actos de acuerdo al contexto en que se desarrollen, generalmente buscando evadir la responsabilidad sobre dichos actos, pero además esta forma de actuar ha ido modificando la manera en que reaccionamos ante diferentes situaciones. En base a realidades personales se construye un mundo emocional que justifica y valida cualquier hecho, decisión o motivo, apelando a la libertad como el principio básico para justificar cualquier decisión y su consecuencia. El hombre es responsable de sus actos, porque él es consciente de su realización, conoce y quiere, y es aquí cuando estos son sujetos de moralidad, porque son estos los que transmiten la bondad o malicia del que lo realiza. Si en un momento dado, un acto es considerado útil para la sociedad, entonces es considerado lícito. Un ejemplo claro de esta concepción es la posición de supresión de la vida de aquellas personas que ya no aporten a la sociedad y sean una carga económica para la misma, la familia o el Estado. Sostiene la idea de que por diversidad de juicios, los valores morales son relativos y califican a los diferentes actos como buenos o malos en base a las normas morales y por lo tanto pueden ser diferentes para cada persona en diversos periodos de su vida. De acuerdo a la razón práctica, descendiendo a los casos concretos como la eutanasia, se decide atenuar la responsabilidad de quien auxilia a un enfermo en su suicidio, en atención a las circunstancias presentes.

P L E N O S I G L O

Los actos pertenecen al agente porque sin su querer no se hubieran producido, y es el agente quien escoge la finalidad de sus actos y, por consiguiente, quien mejor puede dar explicaciones de los mismos. Lo fundamental es reconocer si una acción es buena o mala, es buena cuando sus consecuencias son útiles (nos acercan a la felicidad) y es mala cuando sus consecuencias no lo son (nos alejan de ella); respecto a la eutanasia, las consecuencias para el entorno próximo del sujeto son útiles al dejar de tener a cargo a una persona enferma. Si quien ejecuta la acción (eutanasia) está de acuerdo con ella y considera que es buena, ello resulta suficiente. La acción puede quedar justificada si realmente las circunstancias del sujeto han causado sufrimiento en él mismo y en su entorno más cercano. Cada persona es responsable de sus actos ante los demás y ante la sociedad. Lo que realmente importa es que las consecuencias de la muerte de la persona sean útiles para aquellos que la ejecutan o están de acuerdo con ello, por tanto, no debe responderse por ello ante quienes no están involucrados. Cada persona es libre de actuar según su criterio, pues no existe una verdad absoluta y por tanto, cada quien asume si quitarle o no la vida a alguien que sufre. El acto, al haber sido realizado como consecuencias de sus sentimientos, queda libre de culpa y responsabilidad; pues la persona solo busca lo mejor para el sujeto enfermo, en este caso aliviar el sufrimiento. El acto libre es conformado por la inteligencia y la voluntad, la inteligencia permite conocer lo que es bueno o malo, y, la voluntad elige lo que previamente ha sido conocido por la inteligencia. El acto será bueno solo si realmente beneficia a la mayoría de la población, en este caso, a los involucrados o entorno cercano del sujeto. El acto será justificado o rechazado de acuerdo a las circunstancias que lo rodeen; con ello se establece que en ocasiones, la eutanasia puede quedar justificada por el contexto o circunstancias que rodean al sujeto. Una decisión de vida o muerte no puede ser tomada solamente por la razón, ya que involucra el desgaste emocional del paciente y de quienes acompañan su enfermedad. El bien moral constituye el valor o la cualidad intrínseca buena de un acto humano. El bien moral se valora de forma funcional relacionado a aquellas normas que sirven a la satisfacción de las necesidades individuales (interés propio), o a una comunidad de acción. No hay un bien absoluto, por lo que el bien recibe varias connotaciones. La bondad o maldad de un acto humano depende del sentimiento de aprobación o rechazo que pueda generar en el hombre.

III. CONCLUSIONES

Se concluye que una consideración ética de la muerte, a la medida de la dignidad de la persona, reconocerá el valor indisponible de cualquier vida

humana y rechazará cualquier argumento ideológico que lleve a considerar unas vidas como dignas y otras no; por lo tanto, sobre esta base, se

promueve la inviolable dignidad de la persona humana, la defensa de sus derechos que le son inherentes, desde la objetiva y prudente

consideración de la realidad y sentido de la vida y de la muerte. (Paola Cabanillas Salazar)

Asimismo, la eutanasia posee una connotación inmoral debido a la transgresión que supone sobre la vida, y, por tanto, sobre la naturaleza del hombre; además, no son suficientemente significativas las circunstancias o los fines del acto, basta con saber que el acto en sí mismo es inmoral para determinar la naturaleza de este. (Juan Manuel Albines Chuna) Así también, se puede concluir que todo ser humano posee una dignidad intrínseca e inviolable, que no es susceptible de gradaciones, y que es independiente de la edad, salud o autonomía que se posea, por tanto, esa dignidad inherente a toda vida humana le confiere el derecho irrenunciable a la vida y es un deber de todos protegerla, incluso cuando la persona pueda no valorarla. (Rosa Cristina Ruiz Cubas)

Finalmente, se puede concluir que la eutanasia es un acto realizado libremente y con pleno conocimiento pues intervienen las facultades inteligencia y

voluntad. Asimismo, es considerado un acto malo o ilícito porque existe una responsabilidad moral, tanto si es ejecutado voluntariamente o por

terceras personas. Es por ello, que nuestro país debe invertir en cuidados paliativos para aliviar el sufrimiento del paciente en relación a su

enfermedad y tratamiento, así como prevenir los problemas emocionales y sociales que dicha enfermedad trae consigo, todo ello con la finalidad de

evitar que los pacientes tomen la decisión de acabar con su vida, pues, aunque físicamente no se encuentren bien, no han perdido su dignidad

humana, es decir el derecho que tiene cada individuo de ser respetado y valorado, por el sólo hecho de ser persona. (Maria Elena Chapoñan

Palacios)

IV. BIBLIOGRAFÍA

Ayllón (S.f). En torno al hombre. Recuperado de: file:///C:/Users/Samantha/Downloads/Libertad%20y%20Responsabilidad.pdf Berengueras (2006). Eutanasia, crimen o derecho. Recuperado de: file:///C:/Users/Samantha/Downloads/Dialnet-EutanasiaCrimenODerecho-2540937%20(1).pdf Costa, P. (2003). Ética, bioética y ética profesional. Universidad fasta: departamento de formación humanística. Argentina. Facultad de derecho (SF). El bien moral. Universidad Santo Toribio de Mogrovejo. Recuperado de: file:///C:/Users/Albines%20Chugna/Downloads/El%20bien %20moral%20(2).pdf Frankl, V. (2015). El hombre en busca de sentido. Herder Editorial. Recuperado de: https://aidatu.org/wp-content/uploads/2018/07/el_hombre_en_busca_de_sentido_viktor_frankl.pdf Hidalgo (2007). ¿Qué es un dilema ético?. Ciclo básico de formación docente, 2(1), 14-18. Recuperado de: http://www.cise.espol.edu.ec/sites/cise.espol.edu.ec/files/pagina-basica/Nota%20te%CC%81cnica%20n.%C2%BA%202%20-%20%C2%BFQue%CC %81%20es%20un%20dilema%20e%CC%81tico%3F.pdf Madrid (2009). La eutanasia. Perspectiva ética, jurídica y médica. Recuperado de: https://eprints.ucm.es/11693/1/La_Eutanasia_perspectiva_etica_juridica_y_medica.pdf Pardo, A. (2008). Sobre el acto humano: aproximación y propuesta. Revista de persona y bioética, vol. 12, núm. 2, julio-diciembre, pp. 78-107. Universidad de La Sabana, Colombia. Real Academia Española. (2001). Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de: https://dle.rae.es/?w=eutanasia Rodríguez, J. (2014). Acto humano y ética. Revista Médica de Postgrado. Vol. XIV No. 1. Enero-Marzo. UCLA, Venezuela. Vílchez (2001). Sobre la eutanasia. Revista de psicología, 10(1), 177-187. Recuperado de: https://revistapsicologia.uchile.cl/index.php/RDP/article/view/18561/ Villamor (2018). El mapa de la eutanasia en Occidente: 29 países la prohíben y 9 la permiten. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales. 11 (1). Recuperado de: https://www.actuall.com/vida/el-mapa-de-la-eutanasia-en-occidente-29-paises-la-prohiben-y-9-la-permiten/