









Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Anàlisi funcional, Profesor: , Carrera: Matemàtiques, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
1 / 16
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!










166 Medida Exterior 17.
disjuntos dos a dos, su ´area sea la suma de las ´areas de estos rect´angulos. Precisamente, la propiedad de que la medida del “todo”sea igual a la su- ma de las medidas de las “partes”, es lo que se tomar´a como definici´on de medida abstracta. An´alogas consideraciones cabe hacer sobre el concepto de volumen de un cuerpo en el espacio.
Definici´on 17.1 Sea X un conjunto y F una familia de subconjuntos de X. Una aplicaci´on μ : F ⊂ P(X) → [0, ∞] se dir´a que es una medida finitamente aditiva , si para cada colecci´on finita (Ai) de conjuntos disjuntos dos a dos
μ(Ai).
μ se dir´a que es una medida (o tambi´en medida numerablemente aditiva o σ-aditiva) si para cada colecci´on numerable (Ai) de conjuntos disjuntos dos
μ(Ai).
(Supondremos que α < +∞, α + ∞ = ∞, para cada α ∈ R).
Esta definici´on, siendo tan general, permite la construcci´on de numerosas medidas:
p , si A tiene p elementos ∞ , si A es infinito.
Pero en este curso la ´unica medida que estamos interesados en construir es la medida de Lebesgue en Rn, que denotaremos por “m”, y que mide longitudes, ´areas o vol´umenes seg´un que n=1,2 ´o 3.
17.2 Medida Exterior 167
Semintervalos de Rn
La primera familia sobre la que definiremos la medida de Lebesgue ser´a la de semintervalos.
Definici´on 17.2 En Rn^ llamaremos Semintervalo a cada producto cartesia- no de n intervalos acotados de R de la forma [ai, bi), ai < bi i = 1, 2 ,... , n. La medida del semintervalo I =
∏n i=1[ai, bi) es el n´umero real m(I) = (b 1 − a 1 ) × (b 2 − a 2 ) × · · · × (bn − an).
Por convenio, consideraremos al ∅ como un semintervalo de medida 0.
Para n = 2 un semintervalo es un rect´angulo de lados paralelos a los ejes coordenados, al que le falta parte del borde. Puede parecer un poco extra˜no comenzar este proceso de medir con la consideraci´on de un tipo tan particular de rect´angulos, en vez de trabajar desde un principio con rect´angulos arbitrarios, definiendo su medida como el producto de las longitudes de sus lados. La raz´on de esto est´a en que aceptar, de entrada, que la medida de un rect´angulo abierto y del rect´angulo cerrado que tiene los mismos lados coinciden, puede ser demasiado fuerte para una mentalidad matem´atica: Lo anterior tiene m´as apariencia de teorema que de algo asumible como hip´otesis. Como punto de partida nos deber´ıamos de limitar, pues, a considerar todos los rect´angulos del mismo tipo, en lugar de rect´angulos arbitrarios (por ejemplo todos abiertos, o todos cerrados o semintervalos). Y de to- das estas subfamilias, la m´as adecuada es la de semintervalos: Mediante semintervalos podemos obtener una partici´on numerable del plano (y de cualquier conjunto abierto), en cambio eso no es posible hacerlo a base s´olo de rect´angulos abiertos o de rect´angulos cerrados. Para nuestros prop´ositos, lo anterior constituye una importante propiedad de los semintervalos de la que habremos de hacer uso en m´as de una ocasi´on (Ver Zaanen [30]).
Nuestro objetivo inmediato es demostrar que “m” es una medida σ- aditiva sobre la familia de semintervalos. Posteriormente extenderemos esta medida a conjuntos m´as generales (ser´ıa deseable que esta extensi´on la pu- di´esemos hacer a cada subconjunto de Rn, pero, como veremos, esto es imposible manteniendo el car´acter σ-aditivo de la medida). Para todo ello necesitaremos destacar algunas de las propiedades de la familia de semin- tervalos y de la medida definida sobre ella.
17.6 Medida Exterior 169
tomando como factores a estos intervalos, se obtiene trivialmente una par- tici´on finita del semintervalo I, uno de cuyos miembros es el semintervalo J. Por tanto I \ J es igual a la uni´on del resto de los semintervalos de la partici´on.
La partici´on del semintervalo I, obtenida de la forma anterior, diremos que constituye un cuadriculado o red del semintervalo I. M´as generalmente, sea el semintervalo I =
∏n i=1[ai, bi) y consideremos en cada eje una partici´on finita de [ai, bi). Entonces, la colecci´on de semintervalos, {Ks}, obtenidos como antes (es decir, formando los n-productos posibles que tienen en el factor i, (i = 1,... , n), un semintervalo de la partici´on de [ai, bi)), constituye una partici´on de I que se denomina cuadriculado o red de I.
Lema 17.5 Si {Ks} es un cuadriculado del semintervalo I entonces,
m(I) =
m(Ks).
Demostraci´on. Para no complicar en exceso las notaciones, supongamos n = 2. Sea I = [a 1 , b 1 ) × [a 2 , b 2 ), y
a 1 = t 0 < t 1 <... < tp = b 1 ; a 2 = u 0 < u 1 <... < uq = b 2
particiones de [a 1 , b 1 ) y [a 2 , b 2 ). Entonces cada cuadr´ıcula es de la forma Ks = [ti, ti+1) × [uj , uj+1), luego
∑ m(Ks) =
i,j
(ti+1 − ti)·(uj+1 − uj )
i
(ti+1 − ti)
j
(uj+1 − uj )
i
(ti+1 − ti)·(b 2 − a 2 )
=(b 2 − a 2 )(b 1 − a 1 ) = m(I).
Proposici´on 17.6 Sean I 0 , I 1 ,... , Ip una colecci´on finita de semintervalos de Rn.
m(Ik).
m(Ik) ≤ m(I 0 ).
170 Medida Exterior 17.
Demostraci´on. (a) Prolongando los lados de los semintervalos I 0 , I 1 ,... , Ip (como en la proposici´on anterior) se obtiene en cada eje una colecci´on finita de semintervalos disjuntos. Si se construyen a partir de ellos todos los n- productos posibles, la colecci´on finita Ks de semintervalos disjuntos de Rn que resulta, proporciona un cuadriculado de cada Ik. Concretamente, cada Ik es la uni´on de los Ks que lo cortan. Se tiene pues que
m(Ik) =
Ks⊂Ik
m(Ks).
tambi´en contenido en alg´un Ik (k ≥ 1), y por tanto
m(I 0 ) =
Ks⊂I 0
m(Ks) ≤
k
Ks⊂Ik
m(Ks) =
m(Ik).
(b) Se demuestra de forma an´aloga. Para quien no le guste la demostraci´on anterior, vamos a ver, a continuaci´on, la singular demostraci´on que dio Von Newman [24] de este resultado. Demostraci´on*. (a) Supongamos, en primer lugar, que todos los intervalos Ik =
[aki , bki ) verifican que las longitudes de sus lados son mayores que 1, es decir bki − aki > 1, y denotemos por NIk al n´umero de elementos de Ik que tienen como coordenadas (todas) n´umeros enteros. Si se tiene en cuenta que un semintervalo de R cuya longitud l est´e comprendida entre los n´umeros naturales N y N + 1 (N ≤ l ≤ N + 1), contiene N o N + 1 enteros, resulta que ∏n
i=
(bki − aki − 1) ≤ NIk <
∏^ n
i=
(bki − aki + 1).
Como NI 0 ≤
NIk , de la relaci´on anterior resulta que
∏^ n
i=
(b^0 i − a^0 i − 1) ≤
k
i
(bki − aki + 1).
Si las longitudes de los lados de los Ik no fuesen todas mayor o igual que 1 entonces, tomando r un natural suficientemente grande, los semintervalos
desigualdad 17.1 se obtiene ∏^ n
i=
(rb^0 i − ra^0 i − 1) ≤
k
i
(rbki − raki + 1),
172 Medida Exterior 17.
lo que implica, por ser ε arbitrario, que
m(I 0 ) ≤
k=
m(Ik).
(b) Si los semintervalos Ik son disjuntos entre s´ı y est´an contenidos en I 0 entonces, por la proposici´on anterior, se tiene que para cada p ∈ N ∑^ p
k=
m(Ik) ≤ m(I 0 ),
luego tambi´en
k=1 m(Ik)^ ≤^ m(I^0 ). Corolario 17.8 Si F denota a la familia de semintervalos de Rn, la aplica- ci´on m : F ⊂ P(Rn) → [0, ∞] , que asigna a cada semintervalo el producto de las longitudes de sus lados, es una medida numerablemente aditiva.
Demostraci´on. Si el semintervalo I se escribe como
donde los Ik son semintervalos disjuntos entre s´ı entonces, del apartado (a) de la proposici´on anterior, se deduce que
m(I) ≤
m(Ik)
y del apartado (b) que (^) ∑ m(Ik) ≤ m(I).
Medida exterior
En esta secci´on vamos a extender la medida de semintervalos a conjuntos m´as generales. Vamos a comenzar asignando a cada subconjunto A de Rn un n´umero real (+∞), m∗(A) ≥ 0, que pretendemos sea su medida.
Definici´on 17.9 Si A ⊂ Rn, llamaremos medida exterior del conjunto A, al elemento de [0, +∞],
m∗(A) = inf
donde este ´ınfimo est´a extendido al conjunto de colecciones numerables, {Ik}, de semintervalos que recubren el conjunto A.
17.11 Medida Exterior 173
Es inmediato comprobar que la definici´on anterior tiene perfecto sentido, ya que, por una parte, para cada conjunto existe alguna colecci´on numerable de semintervalos que lo recubre, y por otra, todas la sumas
m(Ik) est´an acotadas inferiormente por 0, luego el extremo inferior de todas ellas exis- te en [0, +∞]. Precisamente por ser la medida exterior del conjunto A el extremo inferior de un conjunto de n´umeros reales, se deduce
Proposici´on 17.10 Sea A un conjunto de Rn. El n´umero α ∈ [0, +∞] es la medida exterior de A si y s´olo si se dan las dos condiciones
se tiene que α ≤
m(Ik).
Probaremos a continuaci´on que la medida exterior de un semintervalo coin- cide con su n-volumen, es decir la medida que ya le hab´ıamos asignado. Pero, desafortunadamente, m∗^ no es numerablemente aditiva sobre la tota- lidad de P(Rn) y, por tanto, no es una medida sobre P(Rn). Sin embargo, podremos encontrar despu´es una familia M de subconjuntos de Rn, suficien- temente amplia (contiene a los semintervalos, a todos los abiertos, cerrados etc.), de forma que la restricci´on de m∗^ a M s´ı que sea numerablemente aditiva.
Proposici´on 17.11 La medida exterior de un semintervalo I es igual al producto de las longitudes de sus lados. Es decir m∗(I) = m(I).
Demostraci´on. Sea I un semintervalo no vac´ıo de Rn. Por definici´on
m∗(I) = inf
donde este ´ınfimo est´a extendido al conjunto de colecciones numerables, {Ik}, de semintervalos que recubren el conjunto I. Como un recubrimiento trivial de I lo constituye el propio {I}, resulta que
m∗(I) ≤ m(I).
17.15 Medida Exterior 175
Proposici´on 17.14 La medida exterior de Lebesgue es invariante por tras- laciones. Es decir, para todo conjunto A de Rn^ y para todo punto x, se tiene que m∗(x + A) = m∗(A).
Demostraci´on. El resultado es cierto si A es un semintervalo. En efecto, si A es el semintervalo
∏n i=1[ai, bi), entonces es evidente que
x + A =
∏^ n
i=
[xi + ai, xi + bi).
Por lo tanto
m∗(x + A) =
(xi + bi − (xi + ai)) =
(bi − ai) = m∗(A).
En general, si A es un conjunto cualquiera, veamos que m∗(x + A) ≤
que m∗(x + A) ≤
m(x + Ik) =
m(Ik).
Esto significa que m∗(x + A) es una cota inferior del conjunto { ∑
por tanto m∗(x + A) ≤ m∗(A). La desigualdad contraria se obtiene de la anterior escribiendo A = (−x)+ (x + A). As´ı,
m∗(A) = m∗((−x) + (x + A)) ≤ m∗(x + A).
Por ´ultimo, vamos a ver que la medida exterior de Lebesgue no es nume- rablemente aditiva. Para ello vamos a dar el ejemplo cl´asico de Vitali, el cual proporciona, a partir del axioma de elecci´on, una familia numerable de conjuntos de R, disjuntos dos a dos, cuya suma de medidas no coincide con la medida de la uni´on de ellos.
Ejemplo 17.15 (Vitali) Sea A un conjunto acotado de n´umeros reales con m∗(A) > 0. Supongamos, por ejemplo, A ⊂ [−r, r). Definimos sobre A la relaci´on de equivalencia
x ∼ y ⇔ x − y ∈ Q.
176 Medida Exterior 17.
Obviamente cada clase de equivalencia es de la forma (x+Q)∩A, luego es un conjunto numerable. Se deduce pues que existe una cantidad no numerable de clases de equivalencia. Sea V un conjunto obtenido seleccionando en cada clase un ´unico representante (observar que para ello se hace uso del Axioma de Elecci´on), y consideremos, para cada racional q del intervalo [− 2 r, 2 r), el conjunto Vq = q + V. Se tiene entonces
x = q 1 + a 1 = q 2 + a 2 ⇒ a 1 − a 2 ∈ Q.
Es decir los puntos de V , a 1 y a 2 , est´an relacionados, y esto implica, por la construcci´on de V , que a 1 = a 2 , y por tanto, q 1 = q 2.
En efecto, sea x ∈ A, y sea a ∈ V tal que q = x − a ∈ Q. Entonces
x = q + a ∈ q + V,
siendo |q| = |x−a| < 2 r, como se sigue f´acilmente de que tanto x como a est´en en [−r, r). De igual modo si x ∈ Vq, es decir x = q + a con − 2 r ≤ q < 2 r y a ∈ V (por tanto −r ≤ a < r), entonces x ∈ [− 3 r, 3 r). Teniendo en cuenta lo anterior, vamos a comprobar que
m∗(Vq),
lo que demostrar´a que m∗^ no es σ-aditiva en todo Rn: Por una lado, de la monoton´ıa de la medida exterior, se deduce que
Por otro, como la medida exterior es invariante por traslaciones, m∗(Vq) = m∗(V ), y por tanto ∑ m∗(Vq) = 0 , si m∗(V ) = 0 ∑ m∗(Vq) = ∞ , si m∗(V ) > 0
igual a
m∗(Vq). (Comprobar adem´as que la primera opci´on, es decir m∗(V ) = 0, no puede darse).