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Asignatura: opinion publica, Profesor: Antón Rodríguez Castromil, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Setting 35a. Primer nivel: el establecimiento de la agenda 35b. Segundo nivel: teoría del encuadre (framing) 369. LA OPINIÓN PÚBLICA EN SU CONTEXTO 379.1. Opinión pública y democracia 379.2. Sistemas mediáticos y patrones de opinión pública 40a. La democracia- partidos 41b. Democracia- audiencias 4210. LA RACIONALIDAD ELECTORAL 4310.1. La campaña electoral 4310.2. La evaluación racional y el voto económico 43a. La evaluación racional 44b. El voto racional económico 4411. IDENTIFICACIÓN Y FACTORES SISTÉMICOS 4811.1. La identificación del votante 49a. El voto por identificación partidista 49b. El voto por identificación ideológica 49c. Ninguna de las anteriores 5111.2. Factores sistémicos de voto 51a. El voto en el sistema mayoritario 52b. El voto en el sistema proporcional 5212. ESTRUCTURA SOCIAL Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN 5312.1. Estructura social y voto 53a. La construcción del Estado nacional 55b. La Revolución industrial 55c. El cleavage religioso 55d. El cleavage étnico- cultural 55e. El cleavage de clase social 5612.2. Medios de comunicación y voto 5613. ELECCIONES GENERALES EN ESPAÑA 5713.1. Tipos de voto 5713.2. Patrones de voto 58a. 1977 y 1979: UCD en mayoría relativa 58b. 1982: PSOE en mayoría absoluta 58c. 1986 y 1989: PSOE en mayoría absoluta 58d. 1993: el PSOE en mayoría relativa 58e. 1996: PP en mayoría relativa 59f. 2000: PP en mayoría absoluta 60g. 2004: PSOE en mayoría relativa 6014. EL NEGATIVISMO POLÍTICO- MEDIÁTICO 60a. Efectos problemáticos del negativismo 61b. Ventajas del negativismo político- mediático 61
uan Antonio Agudo 5 Curso
La opinión pública es grupal, Analizamos grupo como uno de sus rasgos fundamentales. El grupo puede ser:
uan Antonio Agudo 7 Curso
3..a Formados por una serie de individuos que comparten un mismo interés por un tema (medio ambiente, por ejemplo). 3..b Están divididos por puntos de vista diferentes, hay debate entre los individuos. 3..c Son capaces de expresar y recibir opiniones.
1.. Definiendo la opinión pública
Las definiciones de los autores que han estudiado la opinión pública se pueden organizar en 5 grupos:
Ver anexo con cuadro de autores que han definido la opinión pública. Una forma de estructurar la opinión pública es estudiar sus dimensiones :
Profesor: Antón R. Castromil 8 Curso 2008/
3.. Métodos de estudio de la opinión pública
3....a Investigación mediante encuestas
Como método de investigación de la opinión pública, ha revolucionado las ciencias sociales. Ya se utilizaba en la antigüedad (censos de población), pero se desconocía como medio para recabar la opinión pública. En una votación, sin embargo, los resultados son agregados y no se puede partir de ellos para formular la opinión de los votantes. Por tanto, se precisan encuestas post electorales, sobre todo, para averiguar las motivaciones personales de cada individuo.
El auge de la encuesta, sumatorio de actitudes y comportamientos , procede de los medios y políticas de EEUU en los años 20 del siglo pasado. La tecnología, como hemos visto, es importante para el desarrollo de la encuesta. La Universidad de Chicago (Illinois, EEUU) sigue realizando encuestas. En España, el instituto más representativo es el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas). Las encuestas presentan problemas evidentes. Los individuos no eligen ser encuestados, por lo que muchos eligen no participar. Los que sí están dispuestos pueden ser sólo los más interesados, con lo que el resultado estaría sesgado. Existe la posibilidad de que el encuestado nunca haya pensado antes sobre lo que se pregunta, con lo que la respuesta, si existe, será parcial o inventada. También influye el orden de las preguntas, como el tipo de preguntas. El dinero es otro factor de deformación de la encuesta: si no se dispone de fondos para llevarla a cabo puede resultar poco representativa. Y lo más importante es la interpretación que damos a las encuestas: las encuestas no predicen.
3....b Grupos de discusión Frente a la encuesta, que es una técnica cuantitativa, los grupos de discusión son una técnica cualitativa. De ellos se obtiene información amplia de un número reducido de casos. Se trata de provocar una discusión abierta entre los miembros del grupo, por lo que es necesario seleccionarlos adecuadamente partiendo de una hipótesis inicial. La dinámica de las discusiones puede ser libre o estructurada (o ambas). La discusión debe ser informal y ser grabada para el equipo investigador. Las opiniones son constantemente construidas y reconstruidas. El punto fuerte es captar las dinámicas de formación y cambio de opiniones. Las opiniones tienen un origen personal, interpersonal o mediático.
Profesor: Antón R. Castromil 10 Curso 2008/
3....c Los experimentos
Se pueden utilizar para indagar en la forma en que los individuos se forman una opinión. Depende de la imaginación del promotor, por ejemplo, hay quien se centra en un listado cerrado de temas a discutir, en el visionado de imágenes, en el estudio de cómo la televisión encuadra los temas bajo ópticas temáticas (la drogadicción en general) o episódicas (el yonki, de manera que, centrándose en un individuo, se exonera de responsabilidad a los poderes públicos)... Otro experimento que se ha utilizado es la manera de presentar la información que tienen las encuestas, ya que la elección determina los resultados.
Los análisis de contenido de prensa (o de otros medios y recursos) es un experimento habitual que consiste en el seguimiento de noticias en medios de un tema concreto y en un intervalo concreto. Los análisis dotan a los investigadores de cierto grado de videncia sobre la opinión pública, pero el inconveniente es que la opinión publicada no equivale a la opinión pública. Mezclar varias técnicas resulta lo más adecuado, especialmente si se trata de experimentos.
En sentido amplio, siempre ha habido opinión pública ya que en los orígenes de nuestra especie siempre han existido comunidades cuyos miembros han establecido relaciones entre sí. La mayor parte de las sociedades ha contado con una autoridad y la comunicación entre gobernantes y gobernados ha existido siempre, como en el sentido inverso. En conclusión, en toda organización humana ha estado presente la opinión pública. La Ilustración, estrictamente, es el momento histórico en el que surge el concepto moderno de la opinión pública, hostigada por el liberalismo. La teoría sistemática, no obstante, es posterior. Ya desde finales del siglo XVII y principios del XIX se observan las primeras reflexiones sobre la opinión pública. Entonces empieza a despuntar la importancia de la opinión de los ciudadanos sobre la base de un poder limitado, dividido y en régimen de derechos y libertades.
1.2.. Edad Antigua
Los filósofos griegos suelen ser considerados como precursores de la concepción de la opinión pública. La doxa (opinión) se contrapone a la episteme (conocimiento). La doxa se entiende como un conocimiento inseguro, proclive al error y apoyado en la apariencia (visión platónica). Ya aparece el vínculo entre opiniones del pueblo y del poder. Se inicia una visión peyorativa de la opinión pública (poco autorizada, vulgar) que aún perdura.
PROTÁGORAS (485-414 a. C.) enunció su “dogma poleon” (creencia de las ciudades o el parecer público), asimilable a la teoría de la opinión pública. Punta del sofismo, ocupada de las técnicas de la persuasión, entendía el ideal pedagógico como la capacitación política apoyada en la palabra (son creadores de la Retórica) frente a su enemigo Platón (autor de La república ).
uan Antonio Agudo 11 Curso
En la Edad Media, los súbditos tenían pocas formas de opinar y mucho menos de elegir gobernante. El ágora desaparece, como el diálogo político y la participación en los asuntos de la ciudad. Sin embargo, hay algunas referencias que se asocian a la idea de opinión pública:
4.. El Renacimiento
Los siglos XV y XVI traen aires de renovación y de cultura. El orden medieval se rompe al abrirse nuevas vías de pensamiento y de acción. Principalmente, el hombre se constituye en centro del universo, siendo la razón la mejor aliada para comprender y resolver los problemas. El Renacimiento no niega el valor de lo trascendente, pero traza la frontera entre poder religioso y político, entre fe y razón.
Ver práctica del tema 2 en la web del profesor.
Este cambio de sociedad es consecuencia de transformaciones políticas, económicas y tecnológicas que caracterizan el Renacimiento. En esta época se reivindica la racionalidad individual frente al dogmatismo y teocentrismo anterior, que amenaza la unidad de la Iglesia: la Reforma protestante (ver anexos). La Reforma plantea una relación íntima y sin intermediarios con Dios, la búsqueda con uno mismo y en conciencia de la salvación. La Inquisición será la institución que describe la reacción y el antiguo orden. La represión, no obstante, no logra detener el avance hacia el pluralismo y, por tanto, de la opinión pública (aunque aún no ha surgido).
Por tanto, los cambios psicológicos (pluralismo, tolerancia y libre examen de conciencia) se convierten en instrumentos de difusión de la opinión pública junto a la imprenta, artilugio que permite extender estas ideas. La lectura, más extendida, permite que se formen opiniones individuales.
La burguesía es la nueva clase emergente y, de hecho, es la consumidora de libros y de nuevas ideas. Los excedentes obtenidos por la actividad mercantil favorecen el surgimiento de este tiempo para reflexionar. Será con esa burguesía alfabetizada (que, además, se sitúa como sujeto revolucionario en esta época y pretende alcanzar el poder político) y en los países con más nivel de alfabetización que surge la opinión pública.
Ante libros y periódicos, el poder establecido responde con censura y persecuciones por el temor a que se configure una instancia independiente intermedia entre lo público y lo privado, la opinión pública.
uan Antonio Agudo 13 Curso
Los humanistas , teóricos del momento, buscan nuevas formas de desarrollo personal y del espíritu crítico y profesan gran respeto por las opiniones individuales.
ERASMO DE ROTTERDAM (1446-1536) es el primero en estudiar, de forma racional, el comportamiento irracional (anticipándose a LEBON).
GALILEO GALILEI (1564-1642) representa el rigor científico contra el dogmatismo, el examen libre de la realidad, el empirismo.
DESCARTES propone la razón como mejor camino para llegar a la verdad (abre la vía racionalista del Derecho natural). NICOLÁS DE MAQUIAVELO (1469-1527) es, quizá, el más importante en cuanto a opinión pública y es considerado fundador de la ciencia política por sus conceptos de Estado, reputación (del príncipe) y comunicación política entre gobernantes y gobernados. Sus ideas de la opinión y la imagen del gobernante hacen que lo consideremos el primer autor que sistematiza la codificación de opiniones y técnicas de propaganda. Expresa abiertamente lo que los hombres acostumbran a hacer, la ontología (el ser, la realidad) frente a la deontología (lo que debería ser, la ética y la moral), por tanto, se separa definitivamente de la política. En su obra El Príncipe (1532) el poder político aparece secularizado y, aunque no plantea una teoría sistemática del Estado, ocupa un lugar central en su pensamiento. Reconoce abiertamente el poder de la opinión pública y plantea una teoría de lo que el príncipe debe hacer para ganarse el apoyo público y perpetuarse. La opinión para MAQUIAVELO es maleable, sensible y fácil de engañar, aunque hay que temer a su poder. Frente al posible apoyo de los notables del reino, el príncipe necesita siempre de la estima de la gente, del pueblo. No puede tenerlo en contra. La imagen es el principal recurso con que cuenta para que así sea y las técnicas para mantener la imagen son importantes ya que la imagen se puede construir y modificar. MAQUIAVELO no se plantea la verdad de la opinión sino que la opinión se une a la buena imagen. No importa que sea justo o injusto, sino que lo parezca. En Discursos sobre la primera década de Tito Livio vuelve a la idea del dirigente sabio que no ignorará a la opinión pública, que equivale, de nuevo, a la imagen que de él tienen.
Con MAQUIAVELO queda perfilado el valor político de la opinión pública, trasladable a cualquier régimen. Rompe no solo con la tradición medieval (debe ser tenida en cuenta la opinión pública) sino la clásica: si para ARISTÓTELES la opinión era rigurosa y nacía del sentido común, para MAQUIAVELO la opinión es verdadera, a secas.
En los primeros años de la Edad Moderna no existe una teoría sistemática de la opinión pública pero se apuntan líneas en torno al concepto, conviviendo lo platónico (la opinión es vulgar y poco fiable) con otras tendencias. Esta visión peyorativa platónica se confirma con el Barroco ( ver anexos ), que muestra una antropología pesimista y acentúa la desconfianza en la opinión del pueblo. Hay autores que afirman que esta desconfianza varía según el país: en los decadentes parece triunfar, no así en Inglaterra (triunfo de la Revolución “la Gloriosa” en 1688 y establecimiento del parlamentarismo frente al absolutismo del siglo XVII). Ver anexos. Profesor: Antón R. Castromil 14 Curso 2008/
obtenían por suscripción y alejadas de la censura) potencian la difusión del pensamiento ilustrado y funcionan como generadores de opinión pública. Los cafés eran propios de Londres ( coffee houses). El primero se abrió en 1652 (después de la Paz de Westfalia, 1648), convirtiéndose en lugares de recepción y difusión de noticias preferentes (gran parte de los ciudadanos de la época deben su cultura a los cafés). Hasta el siglo XVIII, con 2. establecimientos, su espacio queda consolidado. Pronto se convierten en lugares de agitación política. En Francia, pese al monopolio del café por parte de Inglaterra, se funda el primer café en 1686. Con el predominio de la importación del té, los cafés son sustituidos por las coaching inns (“posadas de dirigentes”, antecedentes de los pubs ). A mediados del XVIII surgen los clubes , sólo para público masculino y para sectores ricos de la burguesía, que estaban ideados para la conversación ( smoking rooms ). En España, lo más parecido son las tertulias : grupos de gente reunida para hablar. En Francia, muchos cafés se convierten en clubes políticos y, de ahí, en partidos políticos. Estas instituciones funcionan como difusoras de los primeros periódicos, configurándose un espacio de discusión al ser leídos por los asistentes. En los cafés también es donde surgen líderes de opinión, el director de los debates, que influiría en la opinión de los demás.
Sin embargo, más que el café, en Francia son más relevantes los salones , que aceptaban a mujeres. Son lugares de reunión de burgueses letrados y hay autores que afirman que había más discusión que en palacio. El centro de todo salón era la dueña de la casa. Las mujeres de los salones actuaban como animadoras socioculturales: invitaban a nuevos dramaturgos, a artistas, etc. Había salones especializados en temas (religión, política,...) de los que también surgirán partidos políticos. Luis XIV (1643-1715), el Rey Sol del que se dice que afirmó “yo soy el Estado”, oscurece los salones, pero resurgirán como frente político (ver anexos).
Los salones evolucionan en los jardines , auténticos salones al aire libre en época de Luis XV (1715-1774), de modo que pasear por la calle se convierte en una actividad social. A falta de periódicos, podríamos hablar de “periodismo hablado”. Las cuestiones públicas se extendían por el país a través de la correspondencia a provincias. Ya con Luis XVI (1774-1792) se decía que dependía más de la opinión pública que de la corte, pese al absolutismo de su reinado. La opinión de gentes sin derechos, armas ni voto, sin embargo, acabaría ordenando su paso por la guillotina. La creciente influencia de la opinión pública, sobre todo en época de Luis XVI, se asocia a la insostenible deuda nacional. El Estado francés estaba en bancarrota, con lo que necesitaba crear un clima de confianza para que el burgués invirtiera en él. Los burgueses se esfuerzan por instaurar un control presupuestario que garantice la rentabilidad de la deuda pública comprada. Jacques NECKER (1732-1804), ministro de Economía de Luis XVI, se propone reformar el Estado para hacerlo más atractivo. Intenta poner en orden las cuentas y llegará a tener un papel importante en la Historia de la opinión pública porque introduce la publicidad de la gestión política: a partir de NECKER se hace público el presupuesto de la Corona. NECKER es el primer político en usar el término “opinión pública”.
Profesor: Antón R. Castromil 16 Curso 2008/
A finales del XVIII existe en Europa y EEUU una red de instituciones de difusión de ideas en cuyo seno se debate y se critica sobre política y literatura. Se comentan las informaciones de los periódicos y, lo más importante, se critica la acción de los Gobiernos. Surge por primera vez el fenómeno de la opinión pública dotada ahora de influencia política. En estas instituciones se demostraba un claro interés de lo público y se creía que la gestión pública no había que dejarla a la cerrada discreción del Gobierno sino que debía ser interesante para el público. El sujeto revolucionario, sin embargo, sigue siendo la burguesía de las grandes ciudades. Y en EEUU, inmersos en su propia revolución, existen centros de opinión en torno a salones y periódicos, siempre destinados a una élite.
5.. La prensa y la opinión pública
La prensa se configura como catalizador de todo el proceso de difusión de ideas de la Ilustración. Sin una prensa libre no hubiera habida opinión pública. Por tanto, durante todo el XVIII se vive en Inglaterra y Escocia 1 una lucha de la prensa por mantener su papel al margen del poder político.
En 1695 el Parlamento inglés suprime la necesidad de obtener una licencia previa para editar periódicos. Esto equivale a la supresión de la censura previa. Atrás queda una larga lucha por la libertad de expresión en el contexto del enfrentamiento entre Rey y Parlamento. El Bill of Rights es el primer texto en recoger la libertad de expresión y de debate en 1688.
La prensa, junto a un embrionario sistema de partidos, hace posible la incipiente opinión pública, que se configura como contrapoder. El sujeto de la opinión pública va surgiendo con este movimiento. Algunos aspectos relativos a la prensa en su primera época son:
uan Antonio Agudo 17 Curso
(^1) Los Reinos de Inglaterra y de Escocia se unen en 1707, pasándose a
denominar Gran Bretaña hasta que en 1801 anexionan el Reino de Irlanda. El nombre, a partir de esta fecha, es Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda (Reino Unido, abreviado). En 1922, llega la independencia de la República de Irlanda (gran parte de la isla). El nombre del Estado pasa a ser Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (Reino Unido, abreviado) en 1927. La denominación actual que se debe utilizar para referirse al Estado es Reino Unido, mientras que será Inglaterra o Escocia (antes del siglo XVIII) o Gran Bretaña (en el siglo XVIII) la elegida para otras épocas (Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte son 4 países dentro de la Unión).
1.5.. El concepto liberal de la opinión pública
En el concepto de OP converge una serie de líneas de pensamiento y la consecuencia de cambios sociopolíticos que van desarrollándose en la Europa moderna (siglos XVII y XVIII). Pero hay que esperar al XIX para el tratamiento sistemático de la OP por la teoría política y los autores. De ahí que la teoría clásica de la OP tenga una impronta liberal ya que es el liberalismo el que hace una primera formulación política de la OP.
La sociedad estamental se sustituye por una individualista en la que el sistema de privilegios natos va desapareciendo para dar paso a la igualdad formal de todos los ciudadanos ante la ley. Las relaciones políticas se transforman porque cambia la titularidad política de la soberanía (del rey al pueblo).
Unido al concepto de soberanía popular está el poder constituyente , atribuido por primera vez en la Historia al hombre, y no a Dios. Esto implica la posibilidad de cambiar la sociedad sin aceptar como irremediables las estructuras de la sociedad. Del súbdito se pasa al ciudadano activo. De hecho, el liberalismo primigenio limita el sufragio (por sexo y por propiedades), lo que permite el monopolio político de la burguesía. La lucha por los derechos ampliados al pueblo será, pues, una constante en el XIX.
La idea que preside al nuevo régimen es una concepción antitética del poder con respecto al absolutismo, porque el poder será limitado y dividido. La consigna pasa de ser la gloria absolutista a la libertad burguesa. Otro rasgo antitético será la idea de responsabilidad, de control al Gobierno ( accountability ). El poder está sometido a control, a rendir cuentas al Parlamento e, informalmente, al régimen de la OP.
Esta visión se corresponde con el modo de producción burgués: libertad de comercio y contratación (no ya los gremios) frente a la intervención del Estado. El Estado queda, en plano teórico, como mero vigilante de las relaciones entre individuos y garante de la armonía social.
Este esquema liberal esconde como natural el hecho de que la burguesía sea la clase dominante y establezca una relación de dominación. La igualdad es un principio formal que es compatible con una desigualdad real (régimen electoral censitario, por ejemplo, que divide en dos categorías a los ciudadanos). La Declaración de Derechos de Virginia es compatible con un sistema esclavista, lo que, por otro lado, lleva con otros factores a la guerra civil (1861-1865).
La concepción liberal de la OP, por tanto, se basa en dos pilares:
La concepción del mercado económico, mercado libre, la trasladan al mercado de las ideas: el libre juego de la discusión sirve para alcanzar la verdad, escondida antes por la no utilización de la razón. La OP es la resultante de este libre debate público (llevado a cabo por individuos capacitados de razón que alcanzarán la verdad antes reservada solo a la autoridad), se sustantiviza, ya
uan Antonio Agudo 19 Curso
que como solo hay una verdad sólo puede haber una posición racional que sustente el florecimiento de esa verdad. Todo lo que se aleje de ella, de la verdad, será erróneo.
La libertad de mercado en lo económico es la libertad de expresión en lo filosófico.
7.. La constitucionalización de la libertad de expresión
Este apartado merece completarse y rescribirse.
La libertad de expresión entra a formar parte de las leyes, en concreto, de la ley de leyes, la Constitución. La libertad de expresión es importante para los liberales porque es síntesis de la discusión racional sobre los asuntos públicos.
El primer país al que atender es Inglaterra, que en 1695 abole la censura. Después, EEUU: en la Declaración de los derechos del pueblo de Virginia se recoge este derecho por primera vez y será la primera enmienda a la Constitución (1791) la que abunde en este tema. La primera enmienda es la primera gran libertad para los americanos, que regula conjuntamente la libertad de expresión y de culto. Esto tiene una explicación histórica si atendemos a que la formación de los EEUU está encabezada por emigrantes que huían de la presión religiosa. La primera enmienda es germen de todas las demás libertades y configuran una sociedad conforme a los principios liberales de esta época. En Francia, es el artículo 11 de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789) el que regula por primera vez la libertad de expresión. La Constitución de Cádiz de 1812 recoge para España, por primera vez, la libertad de expresión en una época de exaltación general contra los franceses: publicación de folletos, aparición de discursos y llamamientos,... (historiadores como José Álvarez JUNCO afirman que es en este momento que surge el concepto de nación española y no antes). La actual Constitución, de 1978, reconoce esta libertad en el artículo 20, siempre con el límite del respeto a otros derechos fundamentales. Junto a la constitucionalización de la libertad de expresión, el crecimiento del público lector y el liberalismo triunfante son la base de la opinión pública. El público lector es el sujeto de esta opinión pública.
8.. Opinión pública y poder político
A lo largo del siglo XIX se configura una teoría de la OP que se entiende en términos de legitimidad del poder político: cuenta con el respaldo de la opinión de los ciudadanos. Esta característica es central en el régimen político liberal, que se llega a denominar régimen de opinión. Como hemos visto, la OP se forma libremente a partir de la discusión racional, lo que tiene mucho que ver con la democracia deliberativa. Después, la OP se materializa y se oficializa en instituciones como partidos y asociaciones políticas que, al tiempo, tienen como objeto crear opinión. Los partidos son, por tanto, vehículos de la OP.
Los principales elementos del régimen liberal son dos:
1.6.. El aparato electoral. Sirve para sustantivizar la pluralidad de la OP en los parlamentos y surge en el liberalismo. A partir de aquí, se
Profesor: Antón R. Castromil 20 Curso 2008/