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Asignatura: EDUCACIÓN SOCIAL, Profesor: , Carrera: Educación Social, Universidad: UCM
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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`dp4Importancia de acuñar el término “diversidad funcional”
Las mujeres y hombres con diversidad funcional constituyen un colectivo que ha sido tradicionalmente discriminado de una manera diferente al resto de colectivos que también han sufrido o sufren discriminación, y los términos limitantes o despectivos utilizados para denominar a estas personas han jugado un papel fundamental. Según el artículo de Romañach y Lobato “Diversidad funcional, nuevo término para la lucha por la dignidad en la diversidad del ser humano”, la terminología utilizada anteriormente (retraso, discapacidad, etc.) viene derivada de la tradicional visión del modelo médico de la diversidad funcional, en la que se presenta a la persona diferente como una persona biológicamente imperfecta que hay que rehabilitar y “arreglar” para restaurar unos supuestos patrones de “normalidad”. No obstante, según este mismo artículo, las personas con diversidad funcional son diferentes, desde el punto de vista médico o físico, de la mayor parte de la población. Por tanto, al tener características diferentes y dadas las condiciones de entorno generadas por la sociedad, se ven obligadas a realizar las mismas tareas o funciones de una manera diferente, algunas veces a través de terceras personas. Por este motivo el término “diversidad funcional” se ajusta más para describir la realidad que viven estas personas, ya que funcionan de manera diferente o diversa que la mayoría de la sociedad, pero esa manera no es ni mejor ni peor que la normativa.
La diversidad funcional motórica
Según Rodríguez Cuello (2011) el alumno o alumna con diversidad funcional motórica es <<aquel que presenta alteraciones en el aparato motor de manera permanente o transitoria debido a un deficiente funcionamiento en el sistema óseo-articular, muscular y/o nervioso y que limita actividades que pueden realizar el resto de niños/as de su misma edad>>.
En lo que se refiere a las necesidades educativas especiales de este alumnado, es el Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) quien se encarga de identificarlas y evaluarlas a través de la evaluación psicopedagógica. La evaluación psicopedagógica es el “proceso de recogida, análisis y valoración de la información relevante sobre los
elementos que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje para identificar la NEE de determinados alumnos/as que presentan dificultades en su desarrollo personal o desajustes respecto al currículo escolar por diferentes causas para fundamentar y concretar las decisiones respecto a la propuesta curricular y el tipo de ayuda que precisan para progresar en el desarrollo de las distintas capacidades” (O.M de 14 de febrero de 1996).
los siguientes aspectos de la persona: condiciones personales, historia académica, desarrollo general, nivel de competencia curricular, y estilo de aprendizaje. No obstante también es imprescindible tener en cuenta los contextos en los que se mueve y desarrolla la persona con la que estamos trabajando: escolar, familiar y social, para realizar una buena evaluación y posterior intervención.