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Asignatura: Lengua española. Aspectos normativos, Profesor: Rosalía García Cornejo, Carrera: Traducción e Interpretación Inglés, Universidad: UPO
Tipo: Apuntes
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Acento (del latín vulgar “accentu”): música de la palabra, notas de la partitura que leemos.
Razones de uso: a) Ambigüedades: Práctico, practico, practicó Venía / venia ; sabia / sabía No sé nada en el colegio / no se nada en el colegio b) Diferenciar palabras: Régimen – regímenes Libido – lívido Carácteres – caracteres
Consideraciones: -El español es una lengua de acento libre, a diferencia del francés por ejemplo, se acentúa cualquier sílaba, lo cual da lugar a reglas de acentuación -Se trata de unas reglas arbitrarias pero necesarias -Cualquier palabra sola, sin contexto, es tónica -Siempre refieren a la regla estándar -Se diferenciará entre acento (acento prosódico) y tilde (acento gráfico)
Signo auxiliar que según determinadas reglas en la escritura se representa el acento prosódico, que da lugar al acento gráfico, el escrito (´), siempre colocado sobre una vocal, y en ese sentido. El uso de la tilde se determina según unas reglas que afectarán a todas las palabras, incluidos nombres propios. Palabras agudas ( oxítonas): la sílaba tónica siempre será la última y se acentúan cuando esta acaba en n, s o vocal, (camión, salvó, jamás) excepto cuando le precede otra consonante (zigzags, robots). No lleva tilde cuando acaba en y (estoy, convoy) Los monosílabos son agudos, pero no llevan tilde a no ser que se trate de una tilde diacrítica (tu / tú), que se explicará más adelante. Palabras llanas (paroxítonas): la sílaba tónica siempre será la penúltima de la palabra y se acentúan cuando esta finalice en consonante distinta de n o s (lápiz, clímax).
También llevará tilde si acaba en s precedida de otra consonante (fórceps), o si acaba en y (póney).
Palabras esdrújulas (proparoxítonas): son aquellas palabras cuya sílaba tónica se encuentra en antepenúltimo lugar, y siempre van acentuadas (equívoca, régimen).
Las sobresdrújulas (superparoxítonas), cuya sílaba tónica se encuentra más allá del antepenúltimo lugar, también van siempre acentuadas (fácilmente).
Se trata de la situación en la cual aparecen dos vocales en una misma sílaba. La H intercalada no impide su formación y siguen las normas generales de acentuación.
a) Vocal abierta + vocal cerrada (o viceversa): Ai, au, ei, eu, oi, ou, ia, ie, io, ua, ue, uo En caso de llevar acento gráfico, este se colocará en la vocal abierta (tengáis, después).
b) Dos vocales cerradas distintas: Ui, iu En caso de requerir tilde, esta se colocará en la segunda vocal (acuífero). Algunos hablantes perciben los diptongos de palabras como: jesuita, incluido u obstruido. Esto se debe a que fonéticamente se articulan como hiatos, dependiendo del origen del hablante o del mayor o menor esmero de este.
Se trata de la situación en la cual se encuentran tres vocales en la misma sílaba. Siguen las normas generales de acentuación Triptongo ortográfico: vocal cerrada, vocal abierta, vocal cerrada, siendo tónica la abierta (buey, averiguáis, vieira)
En caso de que la palabra tenga tilde, esta recaerá sobre la vocal abierta.
Se trata de la situación en la cual 2 vocales son contiguas en secuencia, pero no forman parte de una misma sílaba.
Tratando la acentuación, se dan tres combinaciones: a) Dos vocales iguales: Seguirá las normas generales de acentuación (albahaca, microondas, chiita, duunviro)
b) Dos vocales abiertas: Seguirá las normas generales de acentuación (caótico, boato, acordeón) c) Vocal abierta átona + vocal cerrada tónica (o viceversa) La tilde recaerá sobre la cerrada, que será siempre la vocal tónica, con independencia de las normas de acentuación (oír, baúl, búho, prohíbo). Si la vocal tónica no fuese la cerrada, se trataría de un diptongo. Son también hiatos de este tipo los que afectan a una sucesión de tres o cuatro vocales, siempre que sea tónica una cerrada (salíais, caíais).
Existen casos en los cuales se hace difícil diferenciar un diptongo de un hiato.
Palabras sin guion :
Siguen las mismas normas que las palabras simples, contando con un solo acento prosódico, a excepción de las palabras acabadas en –mente. (portavoz, ganapán).
Palabras acabadas en –mente:
Constan de dos acentos prosódicos: el de la palabra de la que derivan y el de la terminación –mente.
Si llevara tilde en el adjetivo del que procede, la palabra compuesta la llevará en el mismo lugar (difícilmente), en caso contrario, no la llevará (obviamente).
Palabras con guion:
Conservan la acentuación gráfica de cada elemento (histórico-político, carril-bus). También se aplicará esta norma a una palabra tónica unida a otro elemento (Seúl-88).
A partir de 1999…:
Cualquier forma verbal con pronombre enclítico se acentúa según la norma general. Está Estate Supón Suponlo
Normalmente siguen las normas generales de acentuación: veis, sois (no llevan tilde por su condición de monosílabas); amabais, dijerais (sin tilde por ser llanas acabadas en s), etc.
Existe un grupo reducido de verbos terminados en – iar y – uar que, en algunas de sus formas, admiten dos acentuaciones. Esta afecta a las formas que llevan el acento prosódico en la raíz (las tres personas del singular y a la tercera del plural de los presentes de indicativo y de subjuntivo, y a la segunda persona del singular del imperativo).
Esto de da en verbos como agriar, expatriar, historiar, paliar o vidriar , entre los terminados en –iar pues, en ciertas formas la tilde permite diferenciar unas de otras (expatrio/expatrío/expatrió).
Esto también ocurre con verbos acabados en –uar, como adecuar, colicuar, evacuar, licuar y promiscuar.
Por lo tanto tan válido es decir y escribir expatrio como expatrío , palian como palían , adecuan como adecúan , evacua como evacúa , etc.
Latinismos:
Se distingue entre aquellos que no han sido adaptados a la lengua española (latinismos crudos) y los que sí han sido adaptados.
Los latinismos crudos son usados con plena conciencia de que se usan formas latinas, en ese caso la palabra se escribe con su grafía originaria y no se añaden tildes (ya que en latín no se utilizan). Para marcar que se tratan de formas extranjeras se usan comillas o la letra cursiva.
Suelen referir a nombres científicos de animales o plantas ( campanula isophylla ). Los adaptados son latinismos usados corrientemente en el español. Se someten a las reglas generales de acentuación, tanto en palabras simples (álbum, tedeum) como de sintagmas (áveas corpus).
Palabras extranjeras:
Se saben si está adaptada o no por la RAE, que indica si es un préstamo lingüístico o una palabra adaptada.
Se distinguen en adaptadas y no adaptadas (extranjerismos crudos) que conservan su grafía originaria, escrita entre comillas o en cursiva. No siguen las reglas de acentuación españolas (catering, gourmet).
Las adaptadas (tanto a escritura como a pronunciación) se someten a las reglas del español (béisbol, córner).
Los nombres propios de esas lenguas extranjeras no se utilizaran acentos que no haya en la lengua de origen, excepto que se hayan adaptado (Wilmer, Damian, Robert). Si se trata de voces adaptadas a nuestra lengua, sí se acentuarán (París, Támesis).
Palabras con los sufijos: –iaco / -iaca (cardíaco, cardiaco); -mancia (nigromancia, nigromancía); -plejia / -plejía, -scopia / -scopía (artroscopia, artroscopía).
Palabras como: olimpiada / olimpíada; periodo, período (ambas acentuaciones están permitidas).
Gladíolo / Gladiolo: Planta ornamental. La primera forma es acorde a la etimología, pero la segunda es hoy en día mayoritaria y más recomendable.
Alvéolo / Alveolo: Celdilla o cavidad. La forma esdrújula de la palabra es la más cercana a la etimología y la predilecta en el uso culto, aunque la forma llana es usada con frecuencia y válida.
*Auréola / Aureola : Círculo luminoso alrededor de la cabeza de los santos. Debe evitarse la forma esdrújula, pues es considerada incorrecta, con lo que se adoptará la forma llana.
*Metéoro / Meteoro: Fenómeno atmosférico. En el español actual, la forma llana es la correcta, pese a que en su origen griego, la forma era esdrújula ( metéoron ).
Reúma / Reuma: Enfermedad que causa inflamación en las articulaciones. Ambas acentuaciones son válidas, aunque es más común el uso de la forma llana y con diptongo.
Estructurar la comunicación escrita Desambiguar mensajes, darle el significado exacto a cualquier texto
Hay que tener en cuenta que las reglas de puntuación son menos objetivas que las reglas de acentuación, porque en algunos casos puede haber cierto margen de subjetividad, dependiendo de quien escribe el texto, sin que varíe el significado. Son también menos numerosas que las de acentuación. Pueden considerarse objetivas, en tanto que son las imprescindibles, las descritas por la RAE. La que puede variar de unos autores a otros ha sido llamada puntuación estilística. Los autores se valen de ella para aspectos estilísticos.
Cuando se rompe el orden lógico de los elementos de la oración. Segmentos de hipérbaton.
Orden lógico Sujeto + Verbo + CD + CI + CC
1. El sujeto y el verbo pueden intercambiar sus posiciones y no será necesario poner signos de puntuación ( Juan compró un regalo en el Corte Inglés ayer ). 2. El complemento directo y el complemento indirecto pueden aparecer alterados y no se indicará mediante ningún signo gráfico ( El presidente gobierna su país // Gobierna el presidente su país ). 3. Que haya un desplazamiento hacia la derecha no requerirá ser indicado mediante signos de puntuación ( Gobierna su país el Presidente con mano firme // El presidente gobierna con mano firme su país ). 4. Desplazamientos a la izquierda:
a) Si algún elemento se desplaza a la primera posición del enunciado y luego aparece el sujeto, se requiere una coma. Si lo que sigue es el verbo, no suele requerir coma ( Para su hijo Juan, el señor X dejó en herencia una casa // Para su hijo Juan dejó en herencia una casa ).
b) Si entre el sujeto y el verbo se coloca cualquier elemento, siempre debe ir encerrado entre comas ( El señor X, para su hijo, dejó en herencia una casa ).
c) Si el elemento que se intercala se coloca después del verbo puede no ir entre comas, pero lo más común es que sí ( Los representantes de Japón ofrecieron (,) en aquella cumbre (,) plenas garantías).
d) Si el elemento que se sitúa a la izquierda es una oración, se debe indicar con una pausa ( Cuando lo vio, quiso huir ).
La puntuación puede determinar la diferencia entre frases explicativas y especificativas ( Los periodistas que investigan cumplen con su deber // Los periodistas, que investigan, cumplen con su deber ).
Determinadas estructuras sintácticas requieren siempre de puntuación:
1. Vocativos o elementos apelativos ( Salud, Federica, que tengas paz ). 2. Enumeraciones ( Para las instituciones, multinacionales, bancos, etc. ).
3. Cuando el verbo se omite, entre el sujeto y cualquier complemento (Los desplazados tienen todavía una oportunidad; los muertos, ninguna. 4. Conjunciones adversativas, pero, aunque, sin embargo… ( No sólo hay sequía, sino que el desierto crece ya alarmantemente ). 5. Las oraciones absolutas de participio o gerundio ( Recogidas sus pertenencias, se refugia en la única tienda disponible ). 6. Algunas partículas con valor explicativo, conclusivo o introductorio: es decir, esto es, o sea, en fin… ( Muchos países temían que la unión monetaria fuera ruinosa para su economía; pues bien, el euro es ya una realidad ).
Sus funciones son marcar las pausas y la entonación con que deben leerse los enunciados, organizar el discurso y sus diferentes elementos para facilitar su comprensión, evitar posibles ambigüedades en textos que, sin su empleo, podrían tener interpretaciones diferentes, y señalar el carácter especial de determinados fragmentos del texto.
2.4.1. El punto
Signo de puntuación (.) cuyo uso es señalar gráficamente la pausa que marca el final del enunciado –que no sea interrogativo o exclamativo–, de un párrafo o de un texto. Se escribe sin separación de la palabra que lo precede y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. La palabra que sigue al punto se escribe siempre con inicial mayúscula
Tipos
1. Punto y seguido: Separa oraciones más o menos extensas que semántica y sintácticamente son independientes, pero tienen trabazón temática. 2. Punto y aparte: Se utiliza para indicar la conclusión de un párrafo; es decir, de un fragmento formado por un conjunto de oraciones que presenta unión temática. Un nuevo párrafo supone un giro novedoso en la información. 3. Punto final: Se utiliza para indicar que el texto ha concluido totalmente. 4. El punto de las abreviaturas y siglas Admón., etc., Sr., OTAN. 5. El punto en los números. Los números de más de cuatro cifras se agrupan de tres en tres con un espacio entre ellos, sin puntos (10 000). En las horas y fechas se utiliza el punto (8.30, 04.07.2013). También se utiliza en decimales, al igual que la coma (3.14). Se puede utilizar un punto volado en multiplicaciones o separaciones silábicas (2.3=6, Ma .rí.a).
Omisión del punto
nos ayudaría ); adjetivos explicativos u oraciones relativas explicativas (Los soldados, cansados, volvieron al campamento con dos horas de retraso) ; o cualquier otra clase de comentario, explicación o precisión de algo que ya se ha dicho.
10. Al invertirse el orden lógico en los elementos de un enunciado y se anteponen al verbo elementos que deberían ir pospuestos. En este caso, se introduce una coma detrás del elemento ( En los calurosos días del agosto sevillano, los turistas toman el sol a orillas del Guadalquivir ). 11. Cuando en una oración simple los complementos circunstanciales se adelantan al verbo, se marca con coma en caso de que sea largo, si no, se puede prescindir de esta ( Muy contento estás tú hoy). Se indica también cuando otros complementos verbales anticipan su aparición. Si esta anticipación va a expresar el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional ( Sobre política no quiero oír hablar / Sobre política, no quiero oír hablar ), aunque si se trata de un enunciado muy largo, la coma se hace necesaria ( La costumbre de hacer regalos a los niños cuando terminan las clases, nunca la hemos seguido en mi casa ). 12. Cuando la subordinada adverbial aparece anticipadamente en una oración compuesta, se utiliza la coma para delimitar a la primera: Si la hubieras visto llegar vestida de novia, parecía una princesa. Si la oración subordinada es muy breve, se puede prescindir de la coma: Si lo sé no vengo. 13. Se coloca coma detrás de ciertos enlaces como esto es, es decir, a saber, pues bien y similares ( Por tanto, los que no tengan invitación no podrán entrar al recinto ), así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican toda la oración, como efectivamente, generalmente, naturalmente … ( Naturalmente, los invitados deben vestir de etiqueta ). En caso de que estas expresiones vayan en medio de la oración, deberán ir entre comas. 14. En oraciones coordinadas distributivas o disyuntivas, la coma aparece antes de introducir el nexo correspondiente: Comeremos, bien en casa de la abuela, bien en un restaurante. En las oraciones adversativas ocurre lo mismo: Puedes llevarte mi cámara de fotos, pero ten mucho cuidado. Lo mismo sucede en oraciones subordinadas consecutivas ( El sol me está dando en la cara, así que tendré que cambiarme de asiento), y causales explicativas y lógicas (Es noble, porque tiene un palacio). 15. Se separa por comas el sobrenombre si se ha citado antes el nombre real: José Martinez Ruíz, Azorín. Sin embargo, no se utiliza cuando el sobrenombre no puede utilizarse solo, si no que tiene que ir acompañado del nombre propio: Alfonso X el Sabio. Conviene encerrar entre comas la mención de un autor detrás de su obra: La escultura El pensador, de August Rodin, es la más conocida de su autor. En cartas u otros documentos, sirve para separar la fecha del lugar: Sevilla, 24 de julio de 2010. Lo mismo sucede para separar el día de la fecha: Martes, 24 de diciembre de 2009. Lo mismo sucede con el número y la calle: Marqués de Paradas, 23 ; y el nombre de una colección y el volumen o tomo: Boletín de la Real Academia Española , XXL. También ocurre esto cuando los apellidos y el nombre aparecen invertidos: Gómez Torrego, Leonardo.
Usos incorrectos de la coma
1. No se coloca coma entre el sujeto y el predicado, aun cuando se haga una pausa en el discurso oral: *Las pequeñas cosas, son las que endulzan la vida. Esto también es incorrecto cuando el sujeto está compuesto por varios elementos: *Mis padres, mis tíos, mis abuelos, me felicitaron ayer. Se exceptúa de la regla el caso en el que los elementos del sujeto finaliza con un etc.: Los violinistas, el pianista, la soprano, etc., formaban un
conjunto armonioso. También se puede colocar coma si entre el sujeto y el predicado hay un inciso: Mi hermano, como ya sabes, es futbolista.
2. No se escribe coma detrás de pero cuando va precedido a una oración interrogativa o exclamativa: Pero ¡qué poca vergüenza! 3. En las cartas, correos, etc., después de un querido amigo o formas introductorias similares, no se escribe coma, sino dos puntos: Querido amigo: te escribo para decirte…
2.4.3. Los dos puntos Signo de puntuación (:) que representa una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto. Detiene el discurso para llamar al atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Se escriben pegados a la palabra o el signo que los antecede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue.
Usos de los dos puntos
1. Preceden a una oración de carácter explicativo: Los siguientes son los días laborables de esta semana: el lunes, el miércoles y el viernes. 2. Cuando, por interés, se anticipan los elementos de la enumeración de tal manera que los dos puntos sirven para cerrarla y dar paso al concepto que los engloba: Septiembre, octubre y noviembre: estos son los meses más lluviosos en Sevilla. 3. Preceden a la reproducción de citas o palabras textuales, que deben ir entre comillas e iniciando con mayúscula: El presidente dijo: “La guerra no perturbará el bienestar de los ciudadanos estadounidenses”. 4. En documentos y cartas, en el encabezamiento. La palabra que sigue va en el renglón siguiente y con mayúscula inicial: Muy señor mío: Lamento comunicarle el fallecimiento del ilustre lingüista… 5. En textos jurídicos y administrativos como decretos, sentencias o instancias, se colocan tras el verbo que presenta el objetivo fundamental del documento, que va escrito en mayúcula, en párrafo aparte: CERTIFICA:
Que Rosalía García realiza su tarea docente en el Grado de Traducción e Interpretación.
SOLICITA: Que le sea reconocida su labor
6. Conecta oraciones sin necesidad de nexo:
a) Relación entre causa y efecto ( Come muchísimo últimamente: ha engordado diez kilos).
b) Conclusión, consecuencia o resumen de lo dicho. Se puede utilizar el punto y coma ( Varios vecinos monopolizaron la reunión con problemas particulares: no llegaron a ponerse de acuerdo).
c) Explicación de lo dicho anteriormente ( Los fonemas se definen mediante rasgos pertinentes: rasgos que definen un signo en oposición a otro dentro del sistema de la lengua).
d) Se pueden emplear conectores ([ Ahora bien, a saber, en otras palabras, dicho de otro modo, por ejemplo, verbi gratia , etc.]: La información visual causa un gran impacto en los televidentes. Por ejemplo: las torturas en Iraq).
Usos de los puntos suspensivos
1. Al final de una enumeración abierta o incompleta, con el mismo valor que un etc.,
con lo que su colocación sería redundante: Los Reyes Magos fueron generosos con ellos
y les colmaron de regalos: juguetes, caramelos, vestidos…
2. Indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que indica duda, vacilación, suspense…: No sé… Creo que… llamaré y le cantaré las cuarenta. 3. Señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido. Es frecuente cuando se trata de un refrán o fragmento literario: El escolar recitaba muy solemne: “Con diez cañones por banda…”. 4. Sin valor de interrupción, sino función empática o expresiva: Ser… o no ser… Esa es la cuestión. 5. Se emplean entre paréntesis o entre corchetes para indicar la supresión de una palabra o fragmento en una cita textual: El alemán omite también el artículo, contra el uso de las lenguas románicas e incluso del inglés, ante parejas de palabras que designan objetos concretos […]. 6. Insinuar, evitando su reproducción, palabras o expresiones mal sonantes, puediéndose poner la letra inicial de dicha palabra: Esa chica tan modosita es una verdadera p…
Consideraciones
1. Si finalizan el enunciado, no se añade el punto de cierre, se escriben solo los tres puntos suspensivos: Es hermoso despertarse y ver el sol, los árboles, la luz en las ventanas... 2. Si los puntos suspensivos van tras una abreviatura, se suma el punto de esta: Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón.... 3. Se pueden colocar otros signos tras los puntos suspensivos, como (,), (;) o (:), sin espacio entre ellos: Pensándolo bien...: mejor que no se presente. 4. Los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre de interrogación o exclamación, en caso de que el enunciado que encierren esté incompleto: ¡Si te dije que...! Es inútil, nunca haces caso a nadie. O fuera si está completo: ¿Me habrá traído los libros?... Seguro que sí. 5. Pueden darse casos en los que se junten el punto de abreviatura, los puntos suspensivos y los signos de exclamación o interrogación: — ¿Viste a ese Sr....? — Sí, el Sr. González estuvo aquí.
2.4.6. Los signos de interrogación y exclamación Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) sirven para representar en la escritura, respectivamente, la entonación interrogativa o exclamativa de un enunciado. Son signos dobles, pues existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado correspondiente; no obstante, existen casos en los que solo se usan los signos de cierre. Los signos de apertura (¡¿) son característicos del español y no deben suprimirse por imitación de otras lenguas.
Consideraciones de los signos de interrogación y exclamación
1. Tras los signos de interrogación y exclamación se puede añadir cualquier singo de puntuación excepto el punto, ya que este viene incluido en el signo de cierre: Ana, ¿vas a salir con tus amigas? 2. Los signos de apertura indican el inicio de la pregunta o exclamación, aunque no siempre corresponda con el inicio del enunciado, caso en el que empezará en minúscula: Cuando llegó, ¿llamó? 3. Los vocativos pueden ocupar el primer lugar del enunciado y, en ese caso, el vocativo no forma parte de la exclamación/interrogación: Ana, ¿vas a salir con tus amigas? Puede ocurrir que el vocativo vaya al final, entonces se considera incluido en el enunciado: ¿Vas a salir con tus amigas, Ana? 4. Cuando se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden considerar oraciones independientes o parte de un mismo enunciado: ¿Ha llegado Juan? ¿Vendrás a cenar a casa? 5. Cuando la exclamación está compuesta por elementos breves que se duplican o triplican, los signos de exclamación deben encerrar todos los elementos: ¡Ja, ja, ja!
Usos de los signos de interrogación y exclamación
1. Los signos de cierre, entre paréntesis, se usan para expresar la duda en caso de la interrogación: Tendría gracia (?) que llegara tarde el primer día de clase. o sorpresa en la exclamación: Ha terminado la carrera con treinta años y está tan orgulloso (!). Además, en la mayoría de los casos, esta sorpresa encierra ironía. Pueden ocupar cualquier sitio en la oración. 2. Cuando el sentido es a la vez interrogativo y exclamativo, se pueden combinar ambos signos: ¿Cómo te has atrevido! / ¡Cómo te has atrevido? O colocar ambos signos: ¿¡Cómo te has atrevido!? / ¡¿Cómo te has atrevido?! 3. El uso de los signos de interrogación de fechas dudosas, sobre todo en obras de carácter enciclopédico. Se recomienda usar ambos para encerrar una fecha dudosa, aunque se puede usar solo el de cierre: Berceo, Gonzalo de (1195-¿1246?) / Berceo, Gonzalo de (1195-1246?).
(Actividad 2 del tema 1)
2.4.7. El paréntesis El paréntesis es un signo ortográfico doble con la forma ( ), usado para insertar una
información complementaria o aclaratoria en un enunciado. Los paréntesis se escriben
pegados a la primera y la última palabra del enunciado que enmarcan, y separados por
un espacio de las palabras que los preceden o los siguen, a excepción de que sea un
signo de puntuación.
Usos del paréntesis
1. Interrumpir un enunciado con un inciso aclaratorio o accesorio, aunque las comas
y las rayas también pueden utilizarse con este fin : Las asambleas (la última duró casi
cuatro horas sin ningún descanso) se celebran en el salón de actos. Pese a esto, el uso
del paréntesis implica un mayor grado de aislamiento del enunciado que encierran y
suelen ser oraciones con sentido completo.
pegados a la primera y última palabra del enunciado que enmarcan, y separados por un
espacio de las palabras que los siguen y preceden, excepto si lo que sigue a los
corchetes es un signo de puntuación.
Usos de los corchetes
1. Hacer un inciso dentro de un paréntesis: Una de las últimas novelas que publicó
Galdós (algunos estudiosos consideran su obra Fortunata y Jacinta [1886-87] la mejor
novela española del siglo XIX) fue El caballero encantado (1909). Este orden se invierte
en operaciones matemáticas, donde los corchetes encierran operaciones que contienen
otras ya encerradas entre paréntesis.
2. En poesía, se coloca un corchete de apertura delante de las últimas palabras de un verso cuando no se ha transcrito en una sola línea y se termina, alineado a la derecha, en el renglón siguiente: Y los ritmos indóciles vinieron acercándose,
Juntándose en las sombras, huyéndose y [buscándose.
3. En la transcripción de textos, se emplean para cualquier modificación en el texto
original o aclaraciones: Hay otros [templos] de esta misma época de los que no se
conserva nada.
4. En transcripciones fonéticas: duende [d-wén,de]. 5. Se utilizan tres puntos entre corchetes para indicar, en la trancripción de un texto,
que se ha omitido un fragmento del original: Pensé que él no pudo ver mi sonrisa […]
por lo negra que estaba la noche.
Combinación con otros signos
Es idéntica a la de los paréntesis.
2.4.9. La raya
Signo de puntuación representado por un trazo horizontal (—) de mayor longitud que el
guion (-). Cuando se usan dos rayas (de apertura y cierre), se escriben pegadas a la
primera y última palabra del enunciado que enmarcan, y separadas por un espacio de la
palabra o signo que les precede o sigue, excepto si se trata de un signo de puntuación el
que sigue a la raya de cierre.
Usos de la raya
1. Para encerrar aclaraciones o incisos: Para él la fidelidad —cualidad que valoraba
por encima de cualquier cosa— era algo sagrado. También pueden utilizarse comas o
paréntesis.
2. Para introducir una nueva aclaración en un texto ya encerrado entre paréntesis: Si
desea más información (la bibliografía —incluso en español— es bastante extensa),
deberá acudir a otras fuentes.
3. En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada
interlocutor, sin que se mencione el nombre de estos: —¿Cuándo volverás? —No lo sé.
Normalmente, estas intervenciones se escriben en líneas distintas. En textos narrativos,
la raya se utiliza para introducir o enmarcar los comentarios del narrador en
intervenciones de los personajes, y se debe tener en cuenta:
a) No se escribe raya de cierre si tras el comentario del narrador no sigue hablando inmediatamente el personaje.
b) Se escriben dos rayas, de apertura y cierre, cuando las palabras del narrador interrumpen la intervención del personaje y esta continúa inmediatamente después. c) Cuando el comentario del narrador va introducido por un verbo de habla, su intervención se inicia en minúscula. d) Cuando el comentario del narrador no se introduce con un verbo de habla, las palabras del personaje se cierran con un punto y el inciso del narrador inicia con mayúscula.
e) Si el signo de puntuación tras el inciso son dos puntos, se escriben tras la raya de cierre.
4. Las rayas se usan para enmarcar los comentarios del transcriptor de una cita textual:
Es imprescindible —señaló el ministro— que se refuercen los sistemas de control
sanitario.
5. Sirve para introducir cada elemento de una relación en líneas independientes. Debe
dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. Al puntuar este tipo de
relaciones, hay dos opciones:
a) Escribir con inicial minúscula cada concepto, cerrando los enunciados con punto y coma, excepto el último, con un punto. También se puede prescindir de la puntuación.
b) Escribir con inicial mayúscula cada concepto, cerrando los enunciados con punto.
6. En listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, un elemento común ya expresado en la primera de sus menciones. Se debe dejar un espacio en blanco tras la raya: Verbos intransitivos
— irregulares — regulares — transitivos
Tras la raya de sustitución no debe escribirse el signo de puntuación que sigue.
7. La raya se usa precedida de un punto (.—) en los casos siguientes:
a) En los epígrafes de un libro, cuando el texto que sigue comienza en la misma línea: Género de los sustantivos.— Por el género, los sustantivos se dividen en españlo en femeninos y masculinos […]
b) En obras teatrales, para separar el nombre de cada personaje en las
intervenciones: MARÍA.—¿Dónde vas?
JUAN.— A dar una vuelta.
2.4.10. Las comillas
Signo ortográfico doble del cual se usan diferentes tipos en español: las comillas
angulares («»), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’). En los textos impresos, se
Signo ortográfico auxiliar, también llamado crema , representado por dos puntos
dispuestos horizontalmente sobre la vocal a la que afectan (¨).
Usos de la diéresis
1. Se debe colocar obligatoriamente sobre la u para indicar que esta debe pronunciarse
en las combinaciones gue y gui, como en las palabras vergüenza o pingüino. Las
mayúsculas no son una excepción. En ediciones actuales de textos antiguos no
modernizados, también puede encontrarse la diéresis en las combinaciones que y qui
con la misma finalidad, como en qüestion.
2. En textos poéticos, este signo puede colocarse sobre la primera vocal de un
diptongo para indicar que las vocales deben pronunciarse en sílabas distintas: «¡Oh!
¡Cuán suave resonó en mi oído / el bullicio del mundo y su ruido!».
2.4.13. El guion Este signo ortográfico (-), que cuenta con una longitud menor que la raya (—).
Usos del guion
1. Como signo de unión entre palabras u otros signos:
Se utiliza para vincular los dos elementos que integran una palabra compuesta
( franco-alemán ), o bien para expresar distintos tipos de relaciones entre palabras
simples ( relación calidad-precio ). En ambos casos las palabras conservan su
acentuación original.
1.1. Puede unir nombres propios, comunes y adjetivos: 1.1.1. Nombres propios:
a) Formar nombres de pila o apellidos compuestos: Marco-Andrés, Sánchez-
Cano.
b) Establecer relaciones circunstanciales entre nombres propios: trasvase Tajo- Segura.
1.1.2. Nombres comunes:
a) Crear compuestos ocasionales mediante la unión de dos sustantivos, donde el
segundo funciona como modificador del primero: viviendas-puente. Pueden escribirse
también sin guion, con espacio intermedio: sofá cama.
b) Establecer relaciones entre conceptos, que pueden ser fijas ( kilómetros-hora ),
o circunstanciales ( conversaciones Gobierno-sindicatos ).
c) Con valor de conjunción copulativa, para unir dos sustantivos con mismo
referente: El director-presentador del programa. Es preferible el uso de la conjunción y.
1.1.3. Adjetivos: a) Los gentilicios pueden separarse con guion (germano-soviéticas) o escribirse
unidos sin guion (italofrancés). En este último caso, el primer adjetivo pierde el acento
y tiende a adoptar, si la tiene, la variante en –o.
b) Cuando se trata de aplicar a un sustantivo dos adjetivos calificativos o
relacionales, se escribe guion intermedio entre ambos adjetivos cuando cada uno
conserva su forma plena: análisis lingüístico-literario. El primer adjetivo permanece
invariable en forma masculina singular, mientras que el segundo concuerda en género y
número con el sustantivo al que refiere. Ambos conservan la acentuación como palabras
independientes. Si el primer adjetivo no es ya un adjetivo independiente, sino un
elemento compositivo átono que funciona como prefijo, se une sin guion al segundo
elemento: análisis morfosintáctico.
1.2. Aunque normalmente los prefijos se unen directamente a la palabra base,
cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que empieza con letra mayúscula,
se coloca guion intermedio: anti-OTAN, anti-Mussolini. Si se desea unir en
coordinación dos prefijos asociados a una misma palabra base, el primero se escribe de
forma independiente y con guion: Se harán descuentos en casos de pre- o
recontratación de servicios.
1.3. Uso estilístico a) Separar el prefijo de su base, para hacer hincapié en el valor semántico del
precomponente: pre-presentación, re-presentación.
b) Vincular palabras que quien escribe desea presentar como un todo: ser-
para-sí.
1.4. Otras combinaciones gráficas
a) Números. Para designar el espacio entre uno y otro: páginas 23-45 ;
expresión de períodos ( 1998-1999, curso académico 71-72 ); o expresión de fechas
(24-5-2000), donde también se admite el uso de la barra o el punto.
b) Letras y números, o prefijos y números: DC-10, Barcelona-.
2. Como signo de división de palabras a final de línea 2.1. El guion no debe separan letras de una misma sílaba; por tanto, el guion de
final de línea irá colocado tras una sílaba de la palabra: te- / léfono. A excepción de
aquellas palabras compuestas o integradas por una palabra y un prefijo:
a) Se pueden dividir coincidiendo con el silabeo de la palabra: ma- /
linterpretar.
b) Se pueden dividir separando sus componentes: mal- / interpretar. Esto solo
es posible si los dos componentes del compuesto tienen existencia independiente, o si el
prefijo sigue funcionando como tal en la lengua moderna. Tampoco es posible la
división tras el prefijo si la forma a la que aparece unido no es una palabra que puede
funcionar de manera independiente.
2.2. Dos o más vocales seguidas nunca de separan, sean diptongo, hiato o
triptongo, excepto si forman parte de dos elementos de una palabra compuesta: contra- /
espionaje.
2.3. Cuando la primera sílaba de una palabra es una vocal, no se dejará esta letra
sola al final del renglón, excepto si esta va precedida de una h : he- / rederos.
2.4. Para dividir con guion de final de línea las palabras que contienen una h
intercalada, se actuará como si esta letra muda no existiese. En estos casos, no podrá
aplicarse ninguna regla general que dé como resultado la presencia, a comienzo de
renglón, de combinaciones gráficas como: * desi- / nhibición, *de- / shumanizar …