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Asignatura: Lingüística, Profesor: Arlette Sere, Carrera: Filología Árabe, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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1.- Las teorías clásicas: Austin y Searle 2.- El enfoque interaccionista 1.- Los fundadores: Austin y Searle Decir, es también hacer. Esta idea, no totalmente nueva, se extiende sobre todo a principios del siglo XX con la toma de conciencia de lo que se llama hoy en día la dimensión pragmática del lenguaje. Abarca los distintos campos de investigación vinculados con las ciencias del lenguaje – retórica y estilística, semántica, sociología del lenguaje y, sobre todo, filosofía del lenguaje -. 1.1.- J.L. Austin Se puede considerar al filósofo J.L. Austin como el fundador de una verdadera teoría de los actos de lenguajes con la publicación póstuma en 1962 de su obra, How to do things with word,s en la que se recoge las William James Lectures, conferencias pronunciadas en 1955, y que ponen en tela de juicio uno de los fundamentos de la filosofía analítica anglosajona según el cual el lenguaje tiene como meta principal la descripción de la realidad y que las frases pueden ser evaluadas como verdaderas o falsas. Austin empieza su análisis a partir de una simple constatación, numerosas frases que no son preguntas, ni frases imperativas, ni tampoco exclamaciones, no son evaluables desde el punto de vista de su vericondiconalidad. No sólo no describen la realidad sino que la modifican o, al menos, intentan cambiarla. Distingue, en un primer momento, los enunciados constatativos, que describen la realidad y los enunciados performativos que la modifican. Estos enunciados performativos tienen como características cumplir el acto que nombran por el único hecho de nombrarlo (decir: “Te lo prometo” es cumplir un acto de promesa). A lo largo de sus conferencias radicaliza esta posición, precisando que la oposición constatativo/performativo no es tan simple como parece. Admite que cualquier frase completa corresponde al menos al cumplimiento de un acto y distingue tres tipos de actos distintos: locutivos, ilocutivos y perlocutivos. En esta fase de sus trabajos abandona la distinción constatativos/ performativos y la significación que encierra performativo se encuentra en la noción de acto ilocutivo. Austin propone en su última conferencia una clasificación de carácter empírico de los actos. Luego ensancha esta perspectiva al decir que, de hecho, todos los enunciados tienen valor de acto, es decir un valor ilocutivo - de promesa, de pregunta, de afirmación, de oferta...- que les permite tener algunos efectos particulares en el contexto interlocutivo. 1.2.- J.R. Searle: actos directos y actos indirectos Actos directos El americano J.R. Searle, siguiendo la teoría de Austin, desarrolla la teoría de los actos en dos de sus dimensiones esenciales: las intenciones y las convenciones – la expresión lingüística -, aunque este autor sólo se interesa por los actos ilocutivos. Su contribución principal consiste en distinguir, en una frase, lo que depende del acto ilocutivo, y que llama el marcador de la fuerza ilocutiva, de lo que depende del contenido del acto, y que llama el marcador del contenido proposicional. De esta manera, en la frase “te prometo ir mañana”, “te prometo” es el marcador de la fuerza ilocutiva e “ir mañana” es el marcador del contenido proposicional. El locutor al pronunciar esta frase tiene una primera intención, - la de prometer ir al día siguiente - y satisface esta intención por medio de reglas lingüísticas convencionales que fijan la significación de la frase, al tener la intención de hacer saber a su interloctor que tiene la intención de prometer ir al día siguiente. La segunda contribución de Searle consiste en 1) intentar hacer la descripción de las condiciones según las cuáles un acto ilocutivo puede tener o no éxito, 2) hacer el inventario y la clasificación de los diferentes actos de lenguaje, 3) describir para cada categoría de actos y cada acto particular sus realizaciones lingüísticas y 4) establecer las condiciones de éxito de cada acto.
Actos indirectos En los actos de lenguaje no hay una correspondencia biunívoca entre significante y significado: un mismo acto puede realizarse de diferentes maneras e, inversamente, una misma estructura lingüística puede expresar valores ilocutivos diversos. Más específicamente, un acto de lenguaje – como la orden – puede tener las apariencias de otro acto de lenguaje, la de una pregunta, - por ejemplo, “¿Puedes pasarme la sal?” -. En tales casos, se habla de actos indirectos. Searle ha demostrado que las formulaciones indirectas pueden ponerse en correlación con algunas de las condiciones de éxito del acto de lenguaje que se desea efectuar; por tanto, los actos de lenguaje pueden realizarse directa o indirectamente. En este último caso debe distinguirse las realizaciones indirectas convencionales – o lingüísticas - de las no convencionales. Cuando el valor derivado proviene del valor literal, el mecanismo se emparenta a un valor de tropo - tropo ilocutivo –; a menudo un mismo enunciado presenta de manera simultánea varios valores, jerarquizados o no. Esta pluralidad ilocutiva, junto con la complejidad de los mecanismos permiten identificar los valores de un enunciado dado. Esta identificación hace intervenir de manera simultánea diferentes factores, lingüísticos y extralingüísticos y, también, contextuales. En consecuencia, en cuanto a su valor pragmático, en el funcionamiento del discurso los enunciados se prestan a menudo, a negociaciones o a malentendidos entre los interlocutores. 2.- El enfoque interaccionista Los actos de lenguaje, tal como los conciben Austin y Searle, aparecen como entidades abstractas y aisladas, destacadas de su contexto de actualización y de los demás actos que los preceden o que los siguen en el encadenamiento discursivo. En la comunicación, los actos de lenguaje funcionan siempre en un contexto, y dentro de una secuencia de actos que no se encadenan por casualidad. En la perspectiva interaccionista, se considera que los actos de lenguaje van insertados en el contexto comunicativo. Un mismo acto puede ser construido por varios locutores, y un mismo enunciado, cuando se dirige simultáneamente a varios destinatarios puede recibir valores diferentes para los diferentes destinatarios. La unidad elemental relevante ya no es el acto aislado, sino al menos el par de actos – intercambio