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TEMA DOS DE DIPLOMATICA, UNIVERSIDAD DE MURCIA
Tipo: Apuntes
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Tema 2: Concepto de documento diplomático Conceptos de documentos: En cuanto a la definición de “documento”, hay que decir que es una definición polémica por las distintas atribuciones que se le han atribuido desde la Edad Media (doctrina, enseñanza moral, consejo, pruebas justificadoras etc), y muy en relación con la archivística, ya que, según Rafael Núñez Lagos, en principio existió el documento, este documento produjo el archivo e hizo necesario al archivero, que es el que ahora tutela al documento. Aunque un archivero, pese a que por su formación conoce aspectos de la diplomática, no resulta ser un profesional o especialista en dicha materia. Etimológicamente, el término documento es la versión romance de documentum, y éste a su vez deriva del verbo docere, que significa enseñar, instruir. En este sentido se encuentra usado en los autores clásicos latinos, y es un testimonio sobre unos hechos, que, por tanto, pretende enseñar o dar a conocer algo, independientemente de la materia en que haya sido confeccionado e independientemente del medio que se haya usado para la enseñanza e instrucción que con él se pretende dar. En definitiva, el concepto de documento se ha ido confeccionando poco a poco a través de su proceso de evolución histórica, el cual, en su concepto más genérico, viene a decir que el documento es un objeto corporal, producto de la actividad humana (por iniciativa propia), que queda reflejada en él y que conserva y transmite permanentemente la representación de un hecho ajeno a él. Empleado como medio de expresión histórica o una noticia en diferentes soportes sobre los que realizarlo, como piedra, pergamino, papel, lienzo, película cinematográfica etc, además, también puede ser variado respecto a las formas de realizarlo, generalmente con signos gráficos, ya sea mediante tinta, grabados o un largo etcétera. En cuanto a su contenido, puede ser también muy variado, como biografías, testamentos, funerario, relato etc. Ante el documento considerado como una cosa que representa otra, cabe una doble posibilidad y actitud: contemplarlo en su aspecto exterior como el objeto de una evidencia que es, pues tiene realidad; se puede ver y palpar; tiene espacialidad, temporalidad y causalidad, o tratar de obtener una opinión sobre su contenido, como una fuente de conocimiento que demuestra algo y que puede responder a determinados interrogantes, aunque puede ser falso o no. Dicho esto, los documentos, ante su polémica y amplia definición, pueden restringirse de manera destacable, pudiendo profundizar y distinguir también al documento escrito, en el que los hechos se representan a través de la escritura. En el documento escrito se perciben los signos gráficos y sólo mediante un proceso intelectual se puede adquirir el contenido representado, mientras que en los demás documentos se deduce de la observación y por lo tanto la percepción es más completa y más directa.
Dentro de los documentos escritos podemos a su vez restringir su contenido y prescindir de los documentos meramente narrativos como son, por ejemplo, las inscripciones conmemorativas, los anales, las crónicas, las biografías etc, los documentos que suelen denominarse fuentes narrativas para la Historia, informativos y subjetivos. Así, tendremos un concepto más estricto del documento, entendido como la representación escrita de las relaciones políticas, jurídicas, sociales o administrativas establecidas entre los hombres tanto en el nivel particular como en el oficial (pero con una visión general), por ejemplo, los documentos de deslindes de tierras, económicos, los de Cortes, padrones, etc, siendo estos los verdaderos documentos diplomáticos , redactados de forma distinta a los narrativos, siendo más objetivos. Suelen denominarse, en orden a la Historia, fuentes documentales. Finalmente, también podemos decir que los documentos escritos pueden hablarnos sobre lo mismo con distintas maneras y características. En estos documentos diplomáticos podemos profundizar en: Documento dispositivo : Representa un acto jurídico de la autoridad, con el fin de hacerse obedecer. Ejemplos: Leyes, Decretos, Sentencias, Resoluciones etc. Documento probatorio : Prueba de un acto jurídico. Documento confirmativo : Renueva un documento dispositivo. Documento administrativo : No tiene un valor jurídico de por sí, pero trata sobre aspectos o actos de la administración pública siguiendo patrones determinados, desde un punto de vista jurídico. Valores del documento diplomático: Inicialmente, los documentos no tuvieron ni tienen una finalidad histórica, sino que nacieron para que la administración pudiese cumplir sus fines. Son los años los que poco a poco los van convirtiendo en documentos para la historia: progresivamente van perdiendo su función administrativa y van adquiriendo su valor histórico. Según Theodore R. Schelenberg, los documentos tienen un valor primario y secundario. El valor primario del documento es exclusivamente administrativo o jurídico; es permanente mientras que el documento es necesario en la actividad administrativa; es considerable durante un período de tiempo inmediatamente siguiente a las actividades administrativas; continúa siéndolo durante años por motivos técnico-administrativos y por posibles conflictos legales. El valor secundario se alcanza cuando el documento ya ha perdido su utilidad administrativa, momento en el cual puede ser consultado por el público. Así, los distintos valores del documento son: Valor jurídico : Sentido primigenio del documento, justifica o prueba un acto legal ante un posible juicio.