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Asignatura: Ciencias Psicosociales Aplicadas, Profesor: , Carrera: Enfermería, Universidad: UAX
Tipo: Apuntes
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La dependencia de drogas es un problema complejo por la amplitud y diversificación de los factores que convergen en la aparición del fenómeno y sus repercusiones (sanitarias, sociales, políticas, etc.).
El fracaso sucesivo de algunos planteamientos nos sitúan desde hace unos años con la necesidad de promover un enfoque más amplio e integrador que destaque, sobre todo, la importancia del sujeto y su comportamiento en la relación sustancia-individuo-contexto, considerando que el consumo de drogas corresponde a unas necesidades o motivaciones personales que es necesario atender. La Organización Mundial de la Salud (OMS) (2) define la drogodependencia como una enfermedad crónica recidivante.
Se entiende por droga toda sustancia que, introducida en el organismo vivo, puede modificar una o más funciones de éste. Posee unos efectos inmediatos (psicoactividad) o persistentes, de tal naturaleza que existe una evidente tendencia al uso continuado del producto.
Dependencia psíquica****. Situación en la que existe un sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico que exige la administración de forma regular o continua de la droga, para producir placer o evitar malestar.
Dependencia física****. Estado de adaptación que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos cuando se interrumpe la administración de la droga o se influye en su acción por la administración de un antagonista específico.
Síndrome de abstinencia. Conjunto de síntomas y signos de carácter psíquico y físico peculiares de cada tipo de drogas, que aparece cuando se suspende o reduce su ingesta tras un consumo previo regular.
Tolerancia****. Estado de adaptación caracterizado por la disminución de las respuestas a la misma cantidad de droga o por
la necesidad de una dosis mayor para provocar el mismo grado de efecto farmacodinámico.
Abuso****. El uso excesivo de drogas, bien de modo esporádico o continuo, que no guardan relación con una práctica médica aceptable. Politoxicómano****. Es la persona que consume varias drogas simultáneamente o en distintos momentos.
En cuanto a su origen , las drogas pueden ser: naturales como el opio y sintéticas como el LSD, semisintéticos como la heroína.
En estos momentos es bastante difícil establecer tal clasificación porque aún no se conocen con precisión ni la estructura ni la composición exacta de muchas sustancias.
Difícil porque sustancias de estructura química similar no siempre producen acciones farmacológicas ni clínicas iguales.
Esta clasificación plantea también algunos inconvenientes, ya que el efecto final de una sustancia depende de varios factores como pueden ser: la droga consumida, la dosis, la frecuencia, la vía de administración, el ambiente del consumo y la persona que la consume.
A pesar de las consideraciones anteriores, una clasificación clínica puede ser la que se muestra a continuación:
Depresores del SNC
Alcohol
Psilocibina
Derivados del Cannabis
Marihuana
Hachís
Delta 9-tetrahidro cannabinol
Disolventes volátiles
Colas
Esencias: nafta y bencina
Disolventes: acetona y tolueno
Éter
Anticolinérgicos
IMAO: inhibidores de la monoaminooxidasa; SNC: sistema nervioso central.
Alteraciones del aparato digestivo (nauseas, gastritis, úlceras), alteraciones del sistema nervioso (temblores, encefalopatías), alteraciones del sistema circulatorio (miocardiopatías, estrellas vasculares), ateraciones sexuales (impotencia sexual, frigidez, esterilidad), avitaminosis, desnutrición y disminución de las defensas del organismo.
El síndrome de abstinencia puede ir desde temblor, hasta el cuadro de delirium tremens.
Síndrome alcohólico fetal que padecen los recién nacidos de madres alcohólicas.
Produce analgesia o disminuyendo el nivel de la sensación dolorosa.
Suele producir trastornos orgánicos como vómitos, estreñimiento, pérdida de peso y de apetito que acarrea causas de desnutrición y alteraciones sexuales (frigidez e impotencia).
El mal uso de esta droga, sobre todo, cuando se administra por vía intravenosa, es la causante del contagio de enfermedades como la hepatitis, SIDA, endocarditis, etc., a consecuencia de la ausencia de medidas higiénicas, así como la práctica de compartir jeringas.
Aumento de la frecuencia cardiaca, disminución del apetito y de la fatiga, alteraciones psiquiátricas, las arritmias e incluso las crisis epilépticas.
La utilización de la vía esnifada de forma repetida, provoca ulceraciones y puede llegar a originar perforaciones del tabique nasal.
Influye la situación ambiental de consumo y, sobre todo, el estado y la personalidad del consumidor.
Es frecuente con el consumo de Cannabis, que aparezca sudoración, taquicardia, sequedad de boca, lipotimia, congestión conjuntival, así como euforia, sensación de bienestar, hilaridad, exaltación sensoperceptiva y disminución de la memoria inmediata.
La manifestación clínica usual va desde la simple somnolencia hasta el tono hipotónico más o menos profundo, dependiendo de la dosis.
El síndrome de abstinencia puede variar desde insomnio, irritabilidad, náuseas, palpitaciones hasta estados confusionales o incluso crisis epilépticas.
Desde principios de la década de los años noventa aparece un nuevo fenómeno emergente caracterizado por el uso de nuevas drogas y la aparición de nuevos patrones de consumo.
•..1 heroína (estabilización)
•..2 crack (poco extendido)
Necesidades y limitaciones desde el enfoque bio-psico-social. Se distinguen dos programas en base a su objetivo;
Fase de desintoxicación****. Se refiere al proceso de depuración de la droga, durante el tiempo suficiente, hasta la eliminación del síndrome de abstinencia y el logro de la deshabituación física. Ha de ser voluntaria y en ella la motivación del paciente desempeña un papel importante. Exige inicialmente una valoración médica inicial que posibilite la supresión del uso de la droga, vigilar y paliar las posibles consecuencias negativas de la depuración y reconstruir lo más rápidamente posible la situación metabólica que la presencia del tóxico había alterado.
Fase de deshabituación****. Plantea como objetivo general cambiar un hábito de dependencia de las drogas por otro que conlleve un estilo de vida nuevo, siendo vital que tanto el paciente como su familia participen de forma activa en un programa de tratamiento.
Objetivos concretos; la abstinencia total de heroína, cocaína y otras drogas y la modificación del estilo de vida del drogadicto, aprendiendo una estrategia de afrontamiento de los problemas y dificultades que le permitan dar una salida personal a su experiencia con las drogas.
Es necesario elaborar un plan terapéutico conductual de apoyo, de modificación de conducta y de adquisición de habilidades sociales , que posibilite cambiar en profundidad la estructura del sujeto, su mundo intra y extrapersonal.
Fase de inserción social****. Constituye el objetivo final del proceso terapéutico; conseguir la plena rehabilitación del individuo y su inserción en el medio social. Es necesario un abordaje multidisciplinario que implique la adecuación de los recursos asistenciales ordinarios, complementado por servicios especializados , tanto públicos como privados concertados.
Es importante simultanear programas específicos y recursos inespecíficos de la comunidad, destinados a la formación profesional y al empleo protegido de la población en general.
Modalidades del tratamiento.
En las modalidades de tratamiento ambulatorio, el sujeto no ha llegado a desligarse de su entorno familiar y social, manteniéndose en ocasiones laboralmente activo. En estos casos, el problema de la inserción social se minimiza, aunque se deben disponer las medidas asistenciales y preventivas necesarias para facilitar la transición en dicho proceso de normalización y evitar o reducir en la medida de lo posible el riesgo de la reincidencia. También tenemos el tratamiento de internamiento.
Centros ambulatorios de referencia. Reciben las demandas de tratamiento, bien de forma directa, bien a través de dispositivos inespecíficos. En primer lugar, se procede a la valoración de la demanda de modo que pueda establecerse un plan de intervención individualizado.
Las actividades que desarrollan estos centros atienden numerosas vertientes: psicoterapéuticas, educativas, ocupacionales, sanitarias, comunitarias, etc. El centro además opera como punto de referencia para la coordinación con otros recursos (sociales, sanitarios, judiciales, laborales, etc.) que requieren completar el tratamiento.
Unidades de desintoxicación hospitalaria. Ubicadas en hospitales generales o psiquiátricos, proporcionan atención específica para superar el síndrome de abstinencia (de heroína o de alcohol), retornando los sujetos inmediatamente al centro de referencia.
Comunidades terapéuticas. Centros residenciales donde se desarrollan actividades terapéuticas, educativas y ocupacionales, durante determinados períodos de tiempo, produciéndose después la derivación al centro de referencia. Se configuran como meros eslabones de la cadena asistencial, cumpliendo funciones muy específicas, que habrán de completarse con la vuelta del sujeto a su ambiente habitual. Su nivel de exigencia es muy alto.
Centros de día. Los usuarios no residen en el centro, aunque pueden pasar en él la mayor parte del día. El trabajo se desarrolla en un entorno próximo al habitual del sujeto. Tienen funciones de carácter educativo y ocupacional.
Pisos tutelados. Son residencias provisionales, utilizadas por un grupo de usuarios bajo la supervisión de profesionales, que suelen ubicarse en las últimas fases del proceso de tratamiento/ reinserción. La actividad principal es proyectar al individuo hacia una vida normalizada, recibiendo progresivamente menos atención por el centro de referencia.