



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: filosofia del dret, Profesor: , Carrera: Dret + Ciències Polítiques i de l'Administració, Universidad: UB
Tipo: Apuntes
1 / 5
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




Capítulo 1. Hacer lo que es debido (11-41)
En este primer capítulo, el autor ofrece un planteamiento general de la cuestión que le va a ocupar a lo largo del libro (“qué es lo justo”) y esboza las tres respuestas principales que después analizará con más detalle. Ya desde el principio se observa el recurso a una técnica que usará con frecuencia, la del ejemplo o caso concreto. Nótese que el libro no trata de casos concretos, sino de una cuestión más abstracta como es la de la justicia, pero recurre a ellos con el fin de que podamos comprender mejor el sentido de cada una de las respuestas (o “teorías” de la justicia) y de que nos demos cuenta de que, a pesar de su abstracción, las teorías de la justicia tienen consecuencias concretas, es decir, permiten formarse una opinión acerca de qué es lo justo en un caso concreto. En todo caso, de lo que se trata es de que seamos capaces de aplicar esas teorías no ya sólo a esos casos que el autor expone sino a cualesquiera otros.
Comienza con el relato de la subida del precio de ciertos productos y servicios con ocasión del huracán Charley, que sacudió Florida en 2004, y el juicio u opinión que mereció dicha subida le permite enunciar a continuación tres criterios de justicia.
(tres criterios de justicia)
Estos son los tres criterios de justicia en los que se va a centrar el libro. Cada uno de ellos es el “núcleo” o idea fundamental de otras tantas teorías de la justicia o, mejor, de otras tantas “familias” de teorías de la justicia, porque, según cómo se interprete cada una de esas tres ideas, dará lugar a teorías o concepciones diferentes. En síntesis, las tres respuestas a la pregunta sobre qué es lo justo son: maximizar el bienestar, respetar la libertad o cultivar la virtud.
Obsérvese que, como en el caso de los precios abusivos, distintas concepciones de la justicia pueden coincidir en su respuesta a un problema concreto. En este caso, además, se observa que estar en contra de los precios abusivos (ser partidario, por ejemplo, de su regulación legal) puede basarse en la opción por un criterio como el de la virtud o bien por una determinada interpretación de los otros criterios (el del bienestar o el de la libertad).
(la permanencia de la idea de virtud en las concepciones contemporáneas de la justicia)
Sandel se refiere ahora al debate suscitado en Estados Unidos acerca de qué soldados estaban en condiciones de recibir una cierta condecoración militar (el Corazón Púrpura). Lo hace para ilustrar el hecho de que la idea de la virtud, aunque típica de las teorías “antiguas” de la justicia, sigue estando presente en las discusiones contemporáneas acerca de lo que es justo, a pesar de que estas discusiones parezcan girar en principio sólo sobre las ideas de bienestar y libertad. Es una manera de advertirnos de que no podemos dejar de lado el concepto de “virtud”, considerándolo propio de la ética antigua (por ejemplo, la de Aristóteles, o la griega clásica en general), porque entonces no comprenderíamos bien el sentido de las discusiones contemporáneas sobre la justicia.
(la coherencia como exigencia ineludible para nuestras ideas sobre lo justo)
Aquí Sandel plantea un asunto que también se ha planteado en nuestro país y en muchos otros: después del “rescate” de bancos u otras entidades financieras (es decir, después de que estas entidades hayan recibido enormes sumas de dinero público), los ejecutivos bancarios siguieron cobrando primas muy altas, y esto generó indignación. Sandel indaga la causa de esta indignación: ¿indigna la codicia de estos ejecutivos, o el hecho de que reciban las primas aún habiendo fracasado en su gestión? ¿Es la codicia o el fracaso la causa de que consideremos que dichas primas no son merecidas? Y si es el fracaso, se plantea una nueva pregunta: ¿fueron realmente los ejecutivos de la banca y de la bolsa los causantes de la crisis financiera? ¿O más bien se debió a fuerzas externas a ellos e incontrolables por ellos? En cuyo caso, ¿por qué han de cobrar esas altas primas si resulta que la buena marcha de la economía, o la mala, no depende de ellos?
En esta sección, Sandel ilustra cómo un problema concreto nos puede llevar a replantearnos otras cuestiones de mayor alcance, y lo hace mediante una técnica argumentativa típica: la de buscar contradicciones entre las soluciones que damos a distintos problemas. El pensamiento debe estar libre de contradicciones; por eso, si nuestras respuestas a cuestiones de justicia son contradictorias, eso significa que algo anda mal en nuestras respuestas, y que algo debemos cambiar en ellas, o por lo menos en alguna de ellas.
(qué teorías de la justicia existen y cómo se articula el razonamiento moral)
manera que el caso del tranvía sin frenos nos obliga a buscar razones para determinar cuál de las dos intuiciones es correcta, o en todo caso cuál es más fuerte y debe prevalecer cuando choquen entre ellas, como en el supuesto del tranvía.
A diferencia del caso anterior, éste es un caso real, pero se parece mucho al del tranvía sin frenos. Muestra cómo, en la práctica, tenemos que enfrentarnos a menudo con dilemas morales que ponen a prueba nuestras creencias.
(¿de qué manera hemos de abordarlos? ¿Cómo pueden resolverse?)
Importa retener que, aunque uno no se vaya a encontrar nunca en situaciones tan extremas o ante elecciones tan trágicas, el análisis de estos casos permite ofrecer soluciones para los problemas morales cotidianos o, por lo menos, permite intentarlo, y estamos obligados a intentarlo si creemos que somos seres racionales y, en particular, si creemos que la coacción que se ejerce sobre los ciudadanos por medio del derecho debe justificarse racionalmente y no en el nombre de creencias dogmáticas no justificadas.
El autor asemeja el razonamiento moral con un ir y venir entre las acciones y las razones o, si se quiere, entre lo concreto y lo abstracto, de manera que poco a poco vayamos ajustando nuestras creencias sobre asuntos concretos con nuestros principios más generales, siempre guiados por la coherencia y tratando de descartar las contradicciones. Sandel evoca aquí el modo socrático/platónico de reflexión ética, que se basa en esa técnica de ajuste. Se trata, pues, como dice al final, de determinar:
Qué creemos en materia moral
Por qué lo creemos
Y si es correcto lo que creemos
Michael Sandel, Justicia Apuntes de lectura