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Asignatura: psicologia del lenguaje, Profesor: sergio hidalgo, Carrera: Psicologia, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
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Desde que nace un niño, no empieza a hablar hasta aproximadamente al año más o menos. Esto no quiere decir que no se comunica hasta adquirir el lenguaje, puesto que antes lo que hacen es comunicarse mediante estos. Antes del lenguaje sonoro, existen otros sonidos como: la risa, el llanto (arrullos y balbuceos).
El desarrollo y la adquisición del lenguaje es un proceso rápido y complejo que se adquiere sin aparente esfuerzo. Tiene sus inicios en los primeros meses de vida, combinándose con procesos madurativos del niño en relación con su interacción social. Las primeras intenciones comunicativas del niño son formas pre-lingüísticas como gestos y sonidos de tipo protodeclarativo (referidos a alguna cosa) o protoimperativos (peticiones).
La primera palabra se produce alrededor de los 12 meses y sobre los 18- meses tienen un vocabulario de aproximadamente 50 palabras que se incrementa enormemente a los 24 meses. Creciendo de manera exponencial, a los 3-4 años tienen un lenguaje muy básico parecido al de los adultos, es decir, han conseguido aprender las reglas gramaticales y también la pragmática del lenguaje. Una característica de este vocabulario es que la comprensión es mucho mayor a lo que son capaces de producir.
Por tanto, entre los 3 y 4 años, los niños poseen un lenguaje similar al del adulto y han adquirido:
Gestos pre-lingüisticos: Antes de utilizar el lenguaje para comunicarse, se comunican mediante gestos como la sonrisa y los llantos, los cuales suscitan un comportamiento en sus padres, pero estos sonidos, no son verdaderas formas de comunicación intencionada, no muestran un comportamiento flexible dirigido a un objetivo. Por ejemplo, si con los llantos no consiguen atraer la atención, no adoptan otro comportamiento y por tanto siguen llorando. En torno a los 8 meses, los niños hacen uso de gestos de forma comunicativa como por ejemplo señalar o mostrar objetos, pero no resulta sencillo determinar si un comportamiento pretende comunicar algo o se trata simplemente de un comportamiento que agrada al niño. Por ello, para que una conducta sea comunicativa debe cumplir estos criterios:
A esta edad tan corta, producir estos intentos comunicativos es posible gracias al desarrollo cognitivo infantil. También inician la comunicación intencional en la cual los niños aplican su conocimiento sobre las relaciones entre medio y fin, donde destacan los gestos pre-lingüísticos como: aserciones o actos declarativos donde el uso de un objeto sirve como medio para captar la atención del adulto; y las peticiones o actos imperativos , que es cuando se utiliza a los adultos como medio para obtener un objeto. No cabe duda de que la interacción entre padres e hijos requiere una interpretación por parte de los padres de los mensajes infantiles ambiguos o vagos. Como decía Bruner: los padres suelen marcar los segmentos de acción mediante el uso de alguna palabra después de las acciones de los niños, lo que les ayuda a segmentar su flujo de comportamiento continuo en unidades individuales que puedan usar posteriormente. Resumiendo, quiere decir que los nuños en fase prelocutiva utilizan gestos para captar la atención del receptor y comunicarse. Competencia comunicativa y comprensión temprana: Hasta ahora se ha estado hablando de tipos simples de competencia comunicativa, de los cuales forman parte los gestos prelingüísticos infantiles y los actos de habla tempranos. A partir de aquí, los niños aparecen comprender el lenguaje de forma similar a como lo producen, restando atención a las manipulaciones concretas de los objetos de su entorno inmediato. Según Shatz (1978) los niños suelen responder al habla compleja mediante una estrategia de comprensión simple basada en acciones. Esta estrategia de acción simple consiste en responder a una emisión realizando una acción relativa al objeto especificado en dicha emisión, y por tanto, la forma sintáctica de la oración
no influirá en la respuesta del niño. Esto se puede ver claramente en un estudio que realizaron, en el cual, se realizaba una oración interrogativa con el mismo contenido que una oración afirmativa, lo que ocurrió es lo siguiente:
Se trata de una habilidad para coordinar la atención entre personas y objetos, es un componente fundamental del desarrollo social. Es necesario que se desarrolle en el primer año de vida, puesto que la no adquisición de esta capacidad puede ser un indicador temprano de patología de inicio en la infancia.
Comunicarse requiere ponerse de acuerdo sobre aquello de lo que se trata y una manera de asegurar este acuerdo es compartir el mismo centro de atención. La integración exige algún mecanismo que garantice que el foco de interés de los interlocutores es el mismo.
Una secuencia de interacción social se caracteriza por una sucesión de acciones y reacciones de cada uno de los interlocutores. Dicha secuencia exige una coordinación entre los interlocutores que les permita adaptar su conducta a la respuesta del otro. Para que exista una comunicación eficaz es importante:
La atención conjunta es muy importante para la comunicación porque a partir de este centro de atención, es posible compartir un significado de intersubjetividad. La atención conjunta, tequiere de conductas activas por parte del niño, pero no es
La percepción categórica hace referencia a la incapacidad de discriminar esos elementos de las características físicas del habla que varían de forma continua. En adultos, la percepción del habla es categorial, y, por tanto, los elementos del habla que varían de forma continua, no los percibimos así, sino de forma discreta, por categorías. Para explicar esto, se llevaron a cabo algunos experimentos: Los sonidos /b/ y /p/ difieren en cuanto al tiempo de inicio de la sonoridad (TIS /VOT), es decir el tiempo transcurrido entre la emisión del sonido en los labios y el comienzo de la vibración de las cuerdas vocales. Normalmentelos anglófonos perciben el TIS de menos de 25 milisegundos como /b/ y mayores de 25 milisegundos como /p/.
Este VOT/TIS varia de forma continua y gradual, pero a pesar de ello no lo percibimos. Esto SOLO ocurre en las consonantes , ya que en las vocales sí que se percibe de forma continua los cambios (si aumentamos el TIS/VOT la “o” acaba convirtiéndose en una “e”).
En cuanto a los niños, estos abordan el aprendizaje fonológico con ciertos conocimientos sobre cómo comunicarse de manera no verbal; aserciones y peticiones. Los primeros intentos de producir sonidos están más relacionados con la práctica del sistema de sonidos que con intentos de comunicación. Los investigadores se preguntaron que si la capacidad de percepción del habla es innata o aprendida y descubrieron que desde el nacimiento los niños presentan una capacidad de discriminación entre categorías de sonido del habla. Lo descubrieron gracias a la siguiente investigación, la cual difiere de cómo se realizan los experimentos en adultos, puesto que para obtener respuestas en bebés se utiliza un chupete especial el cual mide la rapidez de succión del bebé:
El papel de la experiencia lingüística La capacidad de percibir las distinciones fonológicas de otras lenguas pierde fuerza a lo largo del primer año de vida. Algunos de los estudios trabajados en esta línea son:
La capacidad de reorganización se refleja en la capacidad de distinguir entre secuencias de sonidos probables y menos probables, lo cual adquiere gran importancia en la capacidad de segmentar unidades de habla en palabras. Dicha capacidad es el paso previo en la adquisición infantil del vocabulario.
Los niños desarrollan primero la habilidad para segmentar el habla en palabras, luego estas palabras en silabas, estas en unidades intrasilabicas, y finalmente, estas últimas en fonemas. Alrededor de los 4 meses y medio, son capaces de reconocer su propio nombre y los niños de 8 meses son capaces de segmentar el habla en palabras en función de la probabilidad de diferentes secuencias de sonidos (la probabilidad estadística de aparición ) Y, finalmente, a los 9 meses ya tienen un gran conocimiento de los patrones de su lengua, pudiendo distinguir entre los monosílabos más probables de su lengua así como las posiciones en las que pueden aparecer.
Existen como 2 hipótesis que intentan explicar cómo se sabe que los bebés utilizan esta probabilidad estadística:
La transición al habla.
Al final del primer año coinciden dos capacidades en el niño: el dominio de los sonidos del habla en situaciones no comunicativas y el uso de gestos para trasmitir significado.
A esta edad, tienen un mayor control del sistema de producción del habla lo que les permite emitir sonidos con más precisión. Además, también tienen una maduración cognitiva que les permite representarse objetos concretos mediante símbolos específicos y expresar sus intentos comunicativos.
Aparece la primera palabra, y a veces, pueden aparecer neologismos que son simplificaciones del habla adulta o bien están relacionados con los sonidos de los objetos a los que hacen referencia. Estas palabras, revelan que los niños han aprendido la importancia de ser coherente al referirse a los objetos, y una vez se refieren a una cosa utilizando un neologismo, siempre se referirán de igual modo a “eso”.
Procesos fonológicos en las primeras palabras.
Las versiones infantiles de las palabras difieren de las adultas en muchos casos, y lso procesos fonológicos más frecuentes que podemos encontrarnos son:
Se sostiene, que estos errores ocurren, porque los niños que dominan un sistema fonológico también tienen que prestar atención a los rasgos sintácticos, semánticos y pragmáticos de sus emisiones y una secuencia fonológica compleja podría “saturar” su capacidad de procesamiento de la información. Pero, sin embargo, cuando el niño únicamente imita el habla no ocurre esto, puesto que no necesita prestar tanta atención a estos otros niveles del lenguaje.
Las primeras palabras empiezan a emitirse alrededor de los 12 meses y suelen ser palabras referidas al aquí y al ahora. Además, las primeras palabras que aprenden suelen ser sobre objetos que cambian o se mueven en respuesta a sus acciones, es decir, aprenden palabras frecuentes de su entorno. Suelen adquirirse antes las palabras concretas que las abstractas. Tienen dificultades en la comprensión de los conceptos relativos y por ello prefieren los conceptos absolutos. No es hasta los 8-10 meses cuando comprenden bien los significados de las palabras ambiguas (bromas, juegos de palabras, metáforas…)
Los niños son capaces de adquirir palabras nuevas con mucha rapidez y también utilizando el proceso de asociación rápida. Dicho proceso hace referencia a que si un niño sabe el nombre de dos cosas que le presentan, y el adulto dice el nombre de uno de esos dos objetos, y no coincide con el que el niño sabe, automáticamente, asocia que el nombre dicho por el adulto hace referencia al otro objeto. Se suelen adquirir los nombres en el siguiente orden: nombres generales, específicos, palabras de acción, modificadores, palabras personales y sociales y palabras funcionales.
¿Cómo se adquieren los significados de las palabras?
El aprendizaje referencia es el proceso por el cual se aprende a que objetos del mundo hacen referencia las palabras. La asignación del significado de las palabras que el niño hace no coincide totalmente con el significado del adulto, y por ello nos encontramos ante las sobreextensión e infraextensión :
El juego del habla adulta. El juego de la palabra original es el proceso por el cual los padres indican al niño la palabra correcta en cada caso, esto, permite al niño aprender el nombre típicamente asociado a un objeto. Este proceso puede fallar al no haber una asociación directa entre una palabra y su referente (avestruz-pájaro). Según parece, los padres suelen elegir el término de nivel básico para enseñarles a sus hijos los nombres de los nuevos objetos. Estos términos de nivel básico son aquellos en los que existen grandes similitudes entre los ejemplares de esa categoría, y en general, este tipo de términos se encuentran en una posición jerárquica intermedia. En este juego, podemos llegar a dudar de si cuando el niño señala de refiere al objeto en general o a una parte de él. Normalmente los padres utilizan la frase “esto es un X”, lo cual recibe el nombre de definiciones ostentivas , las cuales son de naturaleza ambigua pero que suelen ser coherentes en el 95% de los casos.
Las holofrases. La holofrase es una emisión de una sola palabra utilizada por el niño para expresar un significado mayor del que suelen atribuir los adultos a esa palabra. Aunque los investigadores están de acuerdo en que las holofrases hacen referencia a más de un elemento léxico, no existe consenso a la hora de determinar su significado. Existen dos teorías que tratan esta discrepancia:
Los niños empiezan a hablar utilizando combinaciones de palabras en torno a los 2 años y muestran enormes avances en la comprensión de la gramática de su lengua nativa y, aunque obviamente, los aspectos gramaticales difieren de una lengua a otra, las primeras frases producidas durante el desarrollo gramatical son parecidas en todas las lenguas del mundo. Slobin (1985) lo denomino gramática infantil básica.
La estructura de las primeras palabras. Las características que presentan las primeras emisión es, que no son simples imitaciones del adulto ni son aleatorias, sino que expresan un significado, además empiezan uniendo palabras, combinando las palabras de contenido (o clase abierta) y omitiendo las funcionales ( más leche, camión ahí ), es decir utilizan el habla telegráfica. Este fenómeno manifiesta que el niño comprende la distinción gramatical y percibe que las palabras de contenido pueden aportar más información. Otra característica es la combinación sistemática siempre suelen colocar ciertos términos en ubicaciones concretas de la oración. Es más proclive que aparece “ calcetín perdido ” que “ perdido calcetín ”. De esta forma, el niño no se limita a unir palabras sueltas, sino que las combina de forma sistemática.
Interpretación de las emisiones tempranas de varias palabras. Por tanto, ¿ cuál es el sistema del niño? Tengamos en cuenta la emisión “ niño llora ”. Esta emisión podemos describirla en cuanto a sintaxis como un sujeto seguido de un predicado, o bien en términos semánticos como un agente y una acción, o también, se podría decir que la palabra niño suele colocarse en la posición inicial y llora en la última posición. Estas descripciones difieren en cuanto a su nivel de abstracción: la descripción semántica es la más abstracta y la de posición la menos abstracta. Repasemos pues, una a una estas partes:
interrogativas…). Se trata de pedirles a los niños que imiten una frase adulta. Se ha visto, que no suelen imitar bien una frase de complejidad superior a su nivel, la modifican en otra estructura más sencilla.
Evaluación del desarrollo sintáctico en comprensión:
Se evalúa mediante: el comportamiento no verbal, escoger el dibujo correspondiente con la frase pronunciada o con el paradigma de mirada presencial. En este paradigma el niño observa dos pantallas de video donde ocurren escenas diferentes. Un altavoz emite una frase que se corresponde con una de estas pantallas, y el niño, dirige su atención a la pantalla correcta.
Diferencias individuales: Durante un tiempo se creyó que todos los niños adquirían el lenguaje de forma muy similar, pero, se demostró que algunos niños podrían presentar un desarrollo más rápidos que otros, peri que las fases evolutivas y las estrategias empleadas para adquirir el lenguaje eran parecidas. Nelson (1973) propuso dos estrategias diferentes de adquisición del lenguaje. Estas son:
En cuanto a los gestos y balbuceo gestual silábico, se demostró que eran similares a los de los niños expuestos al habla. Además, la adquisición era más rápida que en el signo, ya que por término medio producían su primer signo reconocible a los 8 meses y medio, aunque no los utilizaban de forma referencial sino como imitación. Unos autores investigaron si esta rapidez en la adquisición es debido a la expresividad icónica que es aquella que presenta una relación clara relación entre el signo y su referente. Demostraron que realmente no favorecen a la adquisición temprana del lenguaje puesto que de ser así, habría que esperar un porcentaje más alto de signos icónicos a los 13 meses. Por tanto, la expresividad icónica no es un factor relevante en la adquisición precoz del lenguaje de signos.
A los 12 meses es cuando aparece el primer signo referencial, de igual modo que en la adquisición del habla, la primera palabra aparece alrededor de esta edad. Los primeros signos (8meses) realmente eran imitaciones de los signos adultos, eran empleados con fines interactivos y peticiones de objetos familiares.
Estos estudios revelan que el transcurso del desarrollo lingüístico presenta signos similares tanto en el lenguaje de signos como en el oral. La única diferencia es la adquisición más temprana de los signos frente a las palabras, lo cual puede deberse a que el sistema visual está más desarrollado que el auditivo a los 10 meses, edad en la cual el niño tiene la capacidad cognitiva suficiente para adquirir elementos léxicos.
A partir de los 3 años empieza la etapa denominada adquisición tardía del lenguaje, las características que definen este periodo son: los niños van introduciendo más palabras función a las emisiones, es decir, aquellas palabras que no tienen significado por si solas, pero que ayudan a dar significado a la oración, de esta manera consigue progresar la morfología y complejidad de las frases (adornan sus emociones).
El desarrollo gramatical se caracteriza por la adquisición de morfemas gramaticales y estructuras sintácticas complejas y los niños se vuelven cada vez más conscientes del lenguaje que utilizan; se incrementa la conciencia lingüística (que es de gran utilidad para cuando empiezan a asistir al centro escolar). Finalmente, también aumentan las habilidades narrativas y conversacionales.
Adquisición de la morfología:
Los morfemas gramaticales son los grandes ausentes en las primeras combinaciones léxicas infantiles. Sin embargo, cuando su longitud media de emisión en morfemas se acerca a los 2,5 morfemas, comienzan a hacer su aparición morfemas como el participio y el plural, o las preposiciones (sobretodo “en” y “a”). El orden de aprendizaje es similar en todos los niños, y, los niños no aprenden los
Desarrollo sintáctico.
Los niños adquieren los morfemas gramaticales de forma gradual, sus oraciones son cada vez más largas y complejas. Algunos de los cambios en la longitud de esas oraciones reflejan el hecho de que los niños ya son capaces de expresar agente, acción y objeto en una sola oración (“ Papá tiró balón ”). Además, también desarrollan la capacidad de utilizar diferentes tipos de oraciones:
El complemento es un sintagma nominal que incluye un verbo. Primero utiliza los complementos como objetos (“He visto a tu padre paseando”) y posteriormente como sujeto (“Que le guste me sorprende”). Por último, una cláusula de relativo o adjetiva es una proposición introducida por un pronombre, adverbio o adjetivo relativo que modifica a un sustantivo. Al principio muestran limitaciones en el procesamiento, especialmente las relativas cuyo antecedente tiene función de sujeto (“He hecho la cosa que acabas de hacer”).
Diferencias intralingüísticas:
Algunos aspectos de la adquisición del lenguaje parecen ser universales en todas las lenguas, por ejemplo, colocar marcadores negativos al principio o al final de los sintagmas parece ser una propiedad muy extendida, aunque menos frecuente en las lenguas escandinavas.
La adquisición infantil de ciertas expresiones relativas a la ubicación también parece ser universal, ya que adquirían en el orden indicado marcadores espaciales como: “ en, sobre, debajo, junto a, entre, enfrente y detrás ”.
No obstante, las diferencias intralingüísticas se observan en la gramática tardía, por ejemplo, los niños anglófonos tardan más en producir oraciones interrogativas. Los estudios intralingüísticos respaldan la adquisición en función de la complejidad formal de la estructura.
Apenas somos conscientes de la mayoría de las reglas gramaticales de nuestra lengua ni de las estructuras de procesamiento que utilizamos para comprender y producir el habla. La conciencia metalingüística, es la capacidad de hacer las formas lingüísticas opacas y prestarles atención en y por ellas mismas, es una forma especial de acto lingüístico. Los investigadores se preguntaron si los niños poseen habilidades metalingüísticas. Para ello Gleitman y cols 1972 realizaron un estudio en el que hicieron que varios niños de 2 años escucharan cómo sus madres leían al experimentador varias oraciones, algunas de ellas aceptables desde el punto de vista gramatical y otras no. Al final, los niños eran quienes corregían a sus madres y mostraron la capacidad de discriminar entre oraciones aceptables e inaceptables , pero, corregían las oraciones desde la semántica y no desde el punto de vista de la sintáctica. Este estudio demostró que los niños poseen ciertas habilidades metalingüísticas. Otro estudio, se centró en la naturaleza arbitraria de las palaras, es decir, se centró en la distinción entre las características de los objetos de las palabras: