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Condicionamiento clásico; fundamentos 3.1. Paviov y el origen del condicionamientd clásico Los reflejos condicionados Un experimento prolotípico 3.2. Elementos del condicionamiento pavloviano Estímulo incondicionado Respuesta incondicionada Estimulo condicionado Respuesta condicionada 3,3. Respuestas suscoptibles de ser condicionadas 3.3.1. Reacciones autónomas: los reflejos 3.3.1.1. Efectos de las drogas: psicofarmacología pavloviana 3.3.1.2. Efectos de ta insulina: glucemia condicionada 3.3.1.3. Psiconeuroinmunología: inrnunomudulación condicionada 3.3.2. Acciones esquelstales: el comporlarniento 3.3.3. Motivación y afectividad: impulsos y sentimientos 3.4. Algunos casos bastante especiales 3.5. El curso de ta asociación 3.6. Generalización y discriminación 3.7. Importancia de la disposición cronológica de los estimulos CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS PAVLOV Y EL- ORIGEN DEL CONDICIONAMIENTO CLÁSICO En el capítulo precedente veíamos cómo los reflejos innatos pueden cam- biar (cuando menos en lo que respecta a su intensidad y/o probabilidad) con la experiencia, lo que no deja de constituir una forma rudimentaria y Preasociativa, pero adaptativa, de apren je. Á partir de ahora intenta- remos ver cómo se adquieren enn la experiencia, a través del desarrollo de asociaciones, conductas nuevas —al menos, en lo concerniente « las cir- cunstancias que las producen. Se puede tratar de la emisión de conductas ya existentes cn el repertorio comportamental de los organismos, pero ahora generadas por circunstancias que antes no las provocaban, a bien se puede tratar del desarrollo de nuevas configuraciones conductuales ro- sultantes de la integración de otras más clementales ya existontes, o in- cluso de la aparición de conductas genuinamente nuevas, inexistentcs previamente. También nos ocuparemos de modificaciones en la probabili- dad y fuerza de actividades, si bien ahora de naturaleza «veluntaria». Estos cambios, aun limitándonos a los provncados por el desarrollo de aso- ciaciones mediante procesos de condicionamiento, constituyen formas más complejas y seguramente también más imporlantes de aprendizaje que las vistas hasta aquí. En lo que resta del libro nos ocuparemos, pues, de los principales tipos de aprendizaje conductual de naturaleza asocialiva. Aunque el asociacionismo alcanzó su cúspide en periodos pasados, Bs- Los últimos años se pudo comprobar que Ja asociación constituye un meca- nismo mental bastante más solisticado, complejo y versátil de lo que en principio sc ereía, Se han descubierto principios asociativos insospecha- dos hasta hace poco tiempo. Y, por supuosto, existen numerosos aspectos sin resolver de forma definitiva en torno al funcionamiento de las asocia- ciones, particularmente en la especie humana: el camino que ri pur recorrer es aún largo, De hecho, la investigación y los planteamientos asociativos, si bien dentro de una interpretación netamente cognitiva, pa- recen haber vuelto a cobrar un notable auge desde finales del siglo pasa- do. ¿Estamos asistiendo a un reflorecimiento del papel otorgado a las aso- ciaciones en el ámbito del aprendizaje? Probablemente. En cualquier caso, lu cierto cs que los procesos asociativos resultan, sin lugar a ningu- na duda, fundamentales cn el aprendizaje, habiendo dado lugar a lo que en psicología conductual moderna se conate como condicionamiento, tan- to clásico como instrumental. En ambos se trata fundamentalmente de la asociación entre dos eventos, aun cuando la naturaleza de estos SUCESOS es en parte distinta, según el tipo de condicionamiento. Mientras que en cl clásico ambos eventos consisten cn estímulos ambientales, en el instru- mental uno es una conducta del propio organismo. ¿STES-Paraninto 63 Figura 3. fatoriu.de Paviovs Ivan Petroviah rol eádo de vofaboradoros y perr: 2. * Laboratorio. 'aviois van Petrovi uegdo de volabóradoros y 'enómeno vhserval ual e rm. ente, ía que diseñar un nuevo informalmente, había q d £ eno observado casual b ora orja y dotarlo del nstrumental adecuado, que permi tiera realizar aborat d i y iguroso de las even- i ici ¿ precisos y un control riguro Lamiento y mediciones p control CA bee Le variables extrañas. Finalmente lograron constmuáxlo os oe bue o (Figura 3.2). La Figura 3.3 ilustra cl caco ra de si per is axterior: DS 'l bina experimental, fucrtemente aislada del exter zorra eotado con uN a cierto margen de maniobra, mientras es sujetado con un arnés gue le dej r E $85 Perro an:srnás con Instromental para rol strain la:salivación ante los estímulos: z igura Ú ES manejados en Sus experimentos: E MTES-Paraninió: CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS Cotas de saliva 0 10 20 20 20? 50 Ensayos Figura 3.4. Curves de salivación condicionada correspondientes a dos animales fa partir do Anrep, 1920). que una serie de instrumentos eléctricos permiten aplicarle diferentes es- tímules sensoriales y proporcionarle comida, a la vez que otros elementos conducen al exterior y registran permanentemente su salivación. El labo- ratorio no tardaría en proporcionar los primeros frutos interesantes, Con un experimento de uno de sus estudiantes (Anrep, 1920) se puede ilus- trar el método de trabajo característico de Pavlov. En una primera fase, para medir sus efectos no aprendidos, presentó varias veces un tono solo, que luego, en la segunda fase, fue emparejado repetidamente con comida. En este caso hacía sonar la señal acústica durante cinco segundos, y das segundos más tarde les proporcionaba a los perros una pequeña ración de comida. Estos emparejamientos se repetían cada pocos minutos (entre 5 y 25). En uno de cada dicz ensayos, como promedio, el tono era presentado sólo durante 30 segundos, para medir la salivación que producía por sí mis- mo. En la Figura 3.4 se representan los datos de dos animales, Se puede ver cómo la intensidad de la salivación en los ensayos de prueba aumenta gradualmente de cero al nivel máximo o asíntota (en torno a 60 gotas) en 30 emparejamientos, aproximadamente. Es de destacar en estos rosulta- dos, además del carácter progresivo de la fucrza de la respuesta de saliva- ción ante el tono, hasta alcanzar la asíntota, la regularidad y semejanza de ambas curvas, lo que apunta claramente a un principio explicativo común para las dos. Hi! desarrollo de semejantos patrones de sulivación en absolu- Lo parece producto de la casualidad. Por supuesto, Pavlov y sus colaboradores rcplicaron este Lipo de expe- rimentos con elementos distintos a los Lonos y la comida y con otras espe- ¡9 TES-Paraninfo 67 APRENDIENDO RELACIONES ENTRE EVENTOS 3.2 i similares cies, no sólo perros, obteniendo con frecuencia unos resultados 5 to de alos que acabamos de mencionar. Eso los llevó DN emo o i p i ore ebis . i siali asumido en buena medida po . la equipotencialidad, luego y 1 ng 10 e ás té hemos visto. Sin embargo, a y descartado más tarde, como 1 OS Duda hablar de leyes universales, estas ne astilali , sos y principios i ará neral de ciertos procesos y pl enos, un cierto carácter gene? o prin asocia eN De ahí que la investigación de cómo se produce este tipo ba pe e tas reflejas aprendidas se convirtiera en una de las líneas ñ lod a iscipli s erala » i E rgente disciplina que por entonces 1 roductivas de la emergen! : . RN ho habiendo cesado hasta la fecha —ahora que acaba de compis on tenario dol descubrimiento realizado por DEI la arramente me ó 27 más precisos y elaborados. > m0 e vos fenómenos, cada vez ; e Dd ción 16: i las primeras investigacio a : a exageración decir que e ones ndiciona- iniento de los reflejos constituyen los experimentos De conoci JA largo de la historia de la psicología, dentro y fuera de e o a de entrar en otras consideraciones lécnicas y teórica 5, COD sen IE " los elementos básicos que intervienen en el condicionamis ee pavloviano, y precisar algunas de sus peculiaridades más impor ELEMENTOS DEL CONDICIONAMIENTO PAVLOVIANO El sonida manejado en el experimento precedente es, cn lo ma e tímulo inocuo que por sí mismo no produce respuesta re) NÓ La SRA AN menos relacionada con aquélla objeto del condiciona o Dn comida, por su imporlancia biológica, es lo que aa cia de cal estímulo incondicionado (ED, que produce Una reacel i ebi- vación, entre vbras—, conocida como respuesta incondicionada (RD. D i ido y ide 'n momento arició iguz ctida de sonido y comida, llega u mer a alcIa adi 2 tos, por lo que cl elemento inicial- 1 asoci bos even: cia ue el organismo asocia am 1 € ciar mente cat acaba por dejar de serlo y se convierte eh estim alo condi o , Sí i e >: se ra nado (EC), capaz de desencadenar por sí mismo una sneción orto 5 imi 1 alimento, conoci es ió lar a la que produce e : _como 7 a cond ionada (RO) Sor tanto, podríamos definir el condicionamiento lá a ondiciona . » ' ndici tos ico como el proceso mediante el que un estímulo ea mo , i j on ci ido « reiterado emparcjamienta, ts nt vante se asucia, debido a su r a motivacionalmente importante, por lo que el primero acaba por al san e la capacidad de provocar también una reacción similar a la a a lo as el elemento importante. En un proceso de condicionamiento. a o Je o sE LC y 0 vienen fundamentalmente, pues, cuatro elementos: Er, RI, y RC, cus naturaleza precisamos algo más a continuación. 2 ITES-Paraninto: CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS Estímulo incendicionado, Como ya sabemos, el estímulo incondicio- ; nado (El) cs un evento que desencadena en el organismo una reacción refleja, no aprendida. Por lo general se trata de eventos biológicamente relevantes, en el sentido de que están relacionados con necesidades bási- cas: hambre, sed, integridad física, supervivoncia, reproducción. ete, Por tanto, en principio, el rango de posibles Kls puede parecer bastante limi- tado, Sin embargo, «unque la comida, agua y descargas eléctricas son los Els experimentales más normales, existen otros, como las sustancias tóxicas, agentes farmacológicos (drogas), estímulos con connotación afec- tiva, estética, ete., capaces de funcionar también como Els. Además, el condicionamiento elásica nu tiene lugar únicamente cuando estímulos neutros son emparejados con otros cuyas propiedades motivacionales son innatas. También puede producirse cuando aqueltos estímulos se empa- rejan con olros con propiedades motivacionales adqu: idas (es decir, pre- viamento condicionadas). En este vaso el elemento que funciona como El lo hace porque previamente ha sido convertido en EC. Es lo que se conoce como condicionamiento de segundo orden, que trataremos más adolante. Lógicamente, dado el papel central del El en el proceso de condiciona- miento, muchas de sus características afectan de manera importante a la formación y expresión de las asociaciones y, consiguientemente, a la na- turaleza e intensidad de la RC. Kn este sentido, una de las variables que lo hacen de manera más importante es, por supuesto, el tipo de El. Algo lógico, si tenemos en cuenta que la naturaleza de la RI viene determinada en gran medida por la del El, lo que suele determinar también en gran parte las características de la RC, aunque no siempre lo haga de forma directa, como veremos, No hay que olvidar que el EC señala la inmincn- cia probable del El, pero no es cl El. Y no siempre se reacciona de la mis- ma forma ante la scñal de un posible evento importante inminente, que ante el ovento importante «en persona», por decirlo de alguna manera, Otra variable del El que suele afectar de forma decisiva al condiciona- miento es su intensidad. Por lo general, cuanto más intenso es el EL, más fuerte resulta el condicionamiento (como ilustración de esta tendencia véa- sc más adelante la Figura 3.24, al hablar del miedo condicionado). Un ter- cer factor que alecta al proceso de condicionamiento es la duración del El. Aunque su efecto no resulta tan sisternático como en el parámetro prece- dente, habitualmente la duración del El opera en buena medida como su intensidad: cuanto mayor duración, más intensa la RC. De hecha, intensi- dad y duración muchas veces resultan intercambiables: la exposición total al El ticne que ver no sólo con su intensidad, sino también con su duración. Respuesta incondicionada. La respuesta incondicionada (RD es la reacción refleja generada automáticamente Por el El. Aparte de la saliva- 69 APRENDIENDO RELACIONES ENTRE EVENTOS de operar como señal del El. Algo parecido sucede también cuando, junto a los ensayos de emparejamiento de dos ECs con el El, se intercalan en- sayos de condicionamiento de una de las señales del compuesto. La otra señal sufre la consiguiente reducción de lo que sería sul nivel normal de condicionamiento, de no haber tenido lugar los ensayos adicionales «ántrusos»; se trata de un fenómeno parecido al del bloqueo, gue veremos en el capítulo siguiente. Es como silla capacidad de condicionamiento es- luvicra seriamente limitada, de modo que si gana fuerza un EC, lo hace a costa del otro, y vicoversa. Efectivamente, en una situación relacionada con la anterior, pero en cicrto sentido opuesta, se observa la tendencia contraria: se produce st- percundicionamiento. Si a los ensayos de condicionamiento del compuesto: se añaden, intercalándolos, otros en los que se presenta sólo uno de los: ECs, pero sin El, aumenta la fuerza de la RO generada por el otro EC. integrante del compuesto, Un experimento de Wagner (1969) ilustra las: dos idcas que acabamos de mencionar. Tres grupos de conejos fue: ron sometidos a 112 ensayos de condicionamiento palpebral? con un EC: compuesto de luz-tono. Mientras el grupo control no recibió más ensayos, un grupo (E) recibió ensayos adicionales intercalados de la Juz con el EL *. entrenamiento excitatorio para luz), y otro grupo (1) recibió en: sayos adicionales intercaladas de la luz sin el Mí (es decir, entrenamiento, inhibilorio para luz —algo más adelante tratamos las nociones de con: dicionamiento excitalorio e inhibitorio), A continuación se estimó la R ante cl tono. Como se puede ver en el gráfico de la Figura 3.6, en compa; ración con el 30% de ensayos cn los que el grupo control muestra KC pal pebral anze el Lono, el grapo E ve reducida esta cifra al 10% (el tono sulr ensombrecimiento a causa de los onsayos excitatorios adicionales de 1 luz), mientras que el grupo 1 muestra la tendencia contraria (supercondi cionamiento), subiendo la RC ante el tono al 50%, a causa de los ensayoti inbibitorios adicionales de la luz. En definitiva, la fuerza asociativa de uña EC depende no sólo de su propia relación con el El, sino también de 1 fuerza de otros ECa concurrentes. Cuando intervicnen dos ECs, si uno im: erementa su fuerza medianto ensayos suplementarios excitatorios, ol ot: se debilita, mientras que si aquél ve reducida su fuerza debido a ensay! inhibitorivs adicionales, el ubro se ve potenciado (para un análisis empí co y teórico detallado reciente del supercondicionamiento véase Willia y MeDevitt, 2002). (es deci Para una descripción a el apartado dedicado a) condicionamiento humano en el capítulo en el apartado dedicado a condicionamiento inconsciente. lo mús detallada del paradigina palpebral experimenlal vés iguiente, concrotamen [TES-Paranitl CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS sup 40) Porcentaje de RC palpebral Corral 1 Brupos Figura 3.6, Porcentaje medi , je medio de RCs palpebrales P : ante el tono por someto un ES compuesto tono, por pan A ES salados ensayos excitatorios adicionales tuno l: que ansayos inhibitorios adicionales de la a O apa! querelló Respuesta e i ondicionada. Lar i te . La respuesta condici Z esta . 1 re cionada (RC) es la reac- ón de sencadenada por el EC, similar a la RI. Hasta ahora casi sólo mo: s relerido a una respuesta, la salivació solivación ! est alivación. E y ivaci a an > . En esle caso la salivació oa Sempre bastante parecida, con independencia de la naturaloza condicion ada o incondicionada del estímulo que la provoca Natural. dos e esta peor: cabe preguntarse qué otras respuestas se I , Porque de su diversidad de u dida la pued con poz er cpende en buena medi iroportas cia y eeneralicad del condicionamiento clásico. Ademá, a .o 0 del . 5, COMA veremos MA Se E margen de meras dilerencias cuantitativas da o sucle ser menos intensa la no si daria s : que la innata), la RC no siem- ar a la RI correspondiente. En ocasiones, no sólo tienden ar diferentes, sino incluso opuestas. A continuaci nalizamos los Lipos y la , eluso up: AS. Ó . Á contin ón a naturaleza de las diferentes RCs potenciales .n RESPUESTAS SUSCE SESPUESTAS SUSCEPTIBLES DE SER Ta! como a ii cabamos alar, lai i PIN AAN la importancia del condicionamiento clási. Con ológico depende en bh ñ iversidad de actividades pst ' en buena medida de la diversid: PA e susceptibles de ser condicionadas. Carocería de interés, dde Madera nm reducido, si mediante enndicionamiento clásico sólo se guir que los organismos babearan ante estímulos que en 73 APRENDI ENDO RELACIONES ENTRE EVENTOS sucede también cuando, junto amiento de dos T Cs con el El, se iniercalan en- sayos de condicionamiento de una de las señales del compuesto. La otra señal sufre la consiguiente reducción de lo que scría su nivel normal to, de no haber tenido lugar los ensayos adicionales de condicionamicn! «intrusos»; se trata de un fenómeno parecido al del bloqueo, que veremos dad de condicionamiento es- en el capítulo siguiente. Es como si la capacid E tuviera seriamente limitada, de modo que si gana. fuerza un EC, lo hace 4 costa del otro, y Viceversa. de operar como señal del EL Algo parecido a los ensayos de emparej n la anterior, pero en traria: se produce su- nto del compuesto: a sólo uno de los el otro EC; situación relacionada co hserva la tendencia con de condicionamie los que se present: RC generada por de Wagner (1969) ilustra las Efectivamento, en una cierto sentido opuesta, SC 0 percondicionamiento. Sia los ensayos se añaden, intercalándolos, otros en ECs, pero sin El, aumenta la fuerza de la integranto del compuesto, Un experimento dos ideas que acabamos de mencionar. Tres grupos de conejos fue ron sometidos A 112 ensayos de condicionamiento palpebral” con un compuesto de luz-tono. Mientras el grupo control no recibió más ens un grupo (5) recibió ensayos adicionales intercalados de la loz con el E (es decir, entrenamiento excitatorio para Luz), y otro grupo (D recibió en: sayos adicionales intercaladas de la uz sin el El (es decir, ent namientes inhíbitorio para laz —algo más adelante tratamos las nociones re com: dicionamiento excitatorio € inhibitorio). estimó la RÉ ante el tono. Como se puede ver en el grál ración con el 30% de ensayos en los que el grup ¡(ra al 10% (el tono sufri pebral ante el tono, el grupo E ve reducida esta c1 ensombrecimient os excitatorios adicionales de o a causa de los ensay luz), mientras que el grupo 1 muestra la tendencia contra ria (gupercondi a cionamiento), subiendo la RC ante el tono al 50%, a causa de los ensay0! inhibilorios adicionales de laluz. En definitiva, la fuerza asociativa de EC depende no sólo de su propia relación con el El, sino también de fuerza de obros ECs concurrentes. Cuando intervienen dos ECs, si uno erementa su fuerza mediante ensayos 50 plementarios excitatorios, el oí se debilita, mientras que si aquél vo reducida su fuerza debido a en inhibitorios adicionales, ol otro se ve potenciado (para un análisis empl cu y teórico detallado reciente del supercondiciona miento véase Wilbi2 y MeDevitt, 2002). % Para una desoripción el apartado dedicado al con en el apartado dedicado a com «Ago más detallada del paradigens puipsbral experimental Y e usamiento humano en el capítulo siguiente, concretar «Aicionamiento incon aciente. 9 mEs-Para RESPUESTAS S CONDI A TIBLES DE SER Tal com: 0 acabamos ñ : Co como proceso Ree s eñalar, la importancia del condicionamiento clási actividades susce sicológica depende en buena medida de la di LO CLÁSI- sería banco septi Ne de ser condicionadas. Carecería de Iversidad de . Ñnve reducido, si medi AA e interés, o éste pudiera consegui , si mediante condicionami Sen sólo U 3 ani micnt ólo 8 guir que los organismos babearan ante dos, sólo se stimulos que en Paraninfo CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS e de 30 2 Porcentaje de RC palpebral Control ] Grupos Figura 3,8, Porcentaj .S,. Porcentaje medio de ROs pal Porsentaje med palpebralesánte el tono O in dos ensayos sxcitatoríos adicional AS Ga nisayos inhíbitarios adicionales de la luz ta ESE arueo quetrecibió Respuesta condicionada. L. pepe . La respuesta condicionada (RO ción de sencadenada, por e EC, similar a la RI. Masta ca colo mos la Sicrapre Lasian puesta, la salivación. En este caso la saliv Ñ ón e or: pasta pareció. con independencia de la cesuraleza o ndo de cala diciona la del estímulo que la provoca. Natural. pueden condicionar, porque desa dos o ac eodida r importancia y i i e las, Ade pe importancia, z a ON acico. Adomás, corno mos enserio 03 ? e meras diferenci: itativ id puirida e ser menos intensa que la nata) da. ón pa a Morones ng AE ” spondiente, En ocasiones, no sólo orden ae diferentes, sino in luso opuestas. Á continuación analizamos los tip : la s RCs potenciales. upos yla 73 APRENDIENDO RELACIONES El como se describía al event -mulos —incluido experiencias proceso de ca der algo así con compensatorio. Reacción com tentes con esta Wagner plo ilustrativo. ticiparon en el la inyección, el cialmente muestra wna € nojad: rían como EC puesta condicio más tarde (Subk nos acusada: to! ante la inpección tonces suponían que ponde a su tendencia a desencadenante, Provo de la reacción componsatoria. (Schall, 1979; Sie terpretación diferente, ese caso, el fortal repetidas sim mdicionamiento. Y lo cier! el uso reiterad sica con efectos contrapul los 80 comenzaron A ap: (1986) integrada por dos experimen' dos en los efectos reactivo bifásico A la reacción compens: recen representados la: cuerpo principal del grál que los inyeclarou ron una inyección 30 minutos antes de la im nifiesto que el € vel normal anterior y Con A decir verdad, yu Pav podía ser vista como un el la funcionarian Pomo Además, posibleme nada compensatori kov y Zálow, 193 aquí, observaron inyectado repetidamente NTRE EVENTOS el incremento progresivo de la contrarreacción Yes natural a fortalocerse a medida que se ejercita. Tal fenómeno de «habituación» esiva «sensibilización» Con posterioridad, numerosos autores gel, 1977; Wagner y Brandon, 1989) plantearon una in: según la cual el proceso oponente se liga a los estí- E el contexto— que señalan el elemento perturbador. En lecimiento progresivo de la reacción defensiva con las plemente reflejaría el curso característico de to es que muchas veces parece suce: una reacción bifá: lo de drogas que generan peración de un proceso alí, sería algo así como un cada por la prog! estos, indicativos de la o A partir de mediados d arecer cada vez más datos experimentales cons interpretación”. Una investigación de Paletta tos relacionados, ambos bas: e la tasa de actividad, aporta un eje En cl primer estudio observaron el caractorístico patri la morfina, para Juego proceder al condicionamiento de atoria, en ol siguiente estudio. En la Figura 3.7 api s resultados de ambos trabajos. Las curvas d de los animales que Bi primer exporimonto, tanto en el grupo experimental, aldl una dosis de morfina, como en el control, que recibi inocua, de suero salino. Este registro, realizado dé: e ceión hasta 24 horas después, pone de io de la morfina es de sedación. A parti? de las ratas del grupo experi mental mparación con Si recibió el placebo; pensatoria condiciona! última de la morfina sobr: ¿fico reflejan la activida fecto primar ] nivel de actividad aída (hipoactividad) en co el grupo control, que sólo Juv (1927) había sugerido que Ja administración de una nde los efectos de la sustanél de condicionamiento, da fentales inmediatamente anterior lo de ui a demostración del desurroll dos compatriotas suyos SV a los que vamos 2 msayo Bi y las señales amb «ute la primer a la hayan aportado En an disoño bastante parecido quela mera presencia de los condiciones experimentales on las que 2 perros una droga inductora de Le cordia (si hien cada Ye a suficiente para inducir una iuminución de la tasa cl una íltima sesión de prueba. . leruncia. m de una sustancia inocua en CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS cor 1 | o Salina 0 A, 0 E E y 3 g 2 2 g El E z E 3 Ni VA 30 4 30 36 Figura 3.7. embargo, cuatri ras é » v horas después (supuestamente cuando se encuent: 1 n compensalorie i es pleno apego pensaloria), los « ales A / pen: ria), animales drogados 5 dy del actividad significativamente mayor que E ña “dela invección y que el Enpo control, debiendo pasar algunas horas Da e : 2l de actividad normal i eaple vista ia rmal. Resulta evida i BN + vidente a s: ista et vidad efectos de la morfina: caída de la a Ñ EN o idad, antes de recuperar el nivel nor 1 ctividad, sesul- mal. pleno apogeo la reac inyi 120 Patrón bifásio , ed 0 y condicionami vidad mode cionamiento delós éféctos de la máríi acta la por únidad de tiempo. En ol gráfi la mórfina sóbra 6! nivel de ropresentado elcurso do lav gráfico de líneas apatece ran recibi ii ná sonalado Lomo .O ENgrético de de morfiña ú'de sueró' salino enel tina sésión de prueba a aras insertádo muestra la cavidad durante salina er los anima ina expórimontal coñ uná inyecció Palos 0 los de tre /1 ura Inyección i dosis de morfin s grupos: uno gue previ ón" de solución s a en la cabina experi previamente había recibid: ambiente dlstíntiv xparimental (m-5); quí Ibido 10 h tro grupo atal (mes), que para ellos constituí cabina habiteal ím que habia recibido lás rá A SI -ch) en da que viví ás mismas dosis en la recibido dosi en la que vivian, y un terci , pla Osio de solución sclina (al (A partir do Palalio y Wagnas. 1990) griar, 1986). Por otra parte, tal como reflej Ñ > > efle; a el á 4 gura, corres ñ ja el gráfico de barr. e ondicionarcionta: ls a los datos del segundo a, Este enla h iento ¡ ento sí ¿morfina rara DOI les a los que se les inyectó aid de se realizaba en el : hiperactividad sólo cuando la estimación E , daa morfina reiteradan me contexto distintivo en el que habían y ci ividad bara DRDS A con anterioridad, no cuando esa pru pescibido la to no distinti > eba se reali- to equiparable al del o distintivo, en el que exhibieron un com, Dorta pa las ratas sedad: | grupo control. Mientras que en el prima OO s sedadas habían recibido una sola dosis e nor experimen- Ñ rfina, en éste, 240 Periodo de medición (min) Pre y Postinyección idad de los animales de dos grupos; según que 77 Pe E APRENDIENDO RELACIONES ENTRE EVENTOS CONDICIONAMIENTO CLÁSICO: FUNDAMENTOS ¡o Emparejado | e Comtat para dar ocasión al condicionamiento, recibían esa misma dosis dicz ve- ces en una cabina experimental especial 1n grupo, Y en las jaulas de alo- jamiento habitual los otros dos, aunque el control lo que recibía era cn realidad una solución salina. Tovos los animales eran luego sometidos a la prueba de actividad dentro de la cabina experimental (equipada con un estabilímetra) después de haber recibido una inyección salina, sin más. Estos resultados indican que la hiperactividad most rada por el grupo que antes había sido inyectado con morfina en esa cabina especial era una RC aves del contexto (traslado a la cabina experimental e correspondiente al componente secundario de la reacción hifásica inducida por la morfina. Cuando en los ensayos de prue- ha se aplica una sustancia inocua como el suero (un placebo), si la hipóte- sis del condicionamiento es correcta deberíamos notar los efectos produci- dos por el proceso oponente en Su estado puro, ya que no hay reacción incondicionada provocada por la droga, habida cuenta que ésta no es ad ministrada. Y ése parece ser el caso, según los datos comentados. Un sistema orgánico en el que la morfina y otras dr suelen generar más claramente un patrón reactivo bil vascular. Por lo general la morfina produce inicialmente bradicardia: (reducción de la tasa cardíaca), seguida de una prolangada taquicardi antagónica de la segunda: (incremento de la tasa). Pues bien, Ja reacción fase también parece sensible a la contingencia EC-droga. Sehwartz-Ste vens y Cumingham (1993) administraron a un grupo de ralas 20 infusió: nes intravenosas de morfina precedidas desde 30 segundos antes por ul; EC compuesto de luz-y-sonido. Además, expusieron también a los anim: les de un grupo control al EC y la morfina, pero de manera desemparej da. Estimaron la taquicardia calculando el cambio medio de tasa cardíac durante los 5 segundos que preceden a la aplicación de la droga, con re pecto a la línea base. Pues bien, tal como muestra la Figura 3.8. inici mente los dos grupos muestran en estas cireunstancias una pequeña t o enntrol se mueve pronto hacia el niv quicardia. Pero mientras el grup: de la línea base, el grupo emparejado desarrolla pronto una notable ta quicardia condicionada —no se olvide que en los segundos previos a la inyección estos animales estaban expuestos al EC. Y, por descontado, ha observado condicionamiento de la reacción compensaloria en otros sige temas orgánicos y con otras drogas, como los opiáceos (Grisel et al., 1994 Kim, Siegel y Patenall, 1999; Mucha, Volkovsiks y Kalant, 1981: Ralf Porreca, 1986), cl evanol (Dunca, Álici y Woudworth, 2000; Larson y £ gel, 1998; Lé, Poulus y Cappell, 1979) o la cafeína (Androws, Blument y Flaten, 1998, Siegel y Sokolowska, 2003; para una revisión general Y se Sicgel el al., 2000). E x 3 producida por las cl: inyección) como EC, Cambio medio de tasa cardíaca (LPM) Ss. Os e 11-12 13-14 15-15 118 92 Ensayo de condicionamiento Figura 3.8. i , Condicionamionto compensatorio del efecto de la morfina'én el sist Srgulatorio: cambio modi def 1ass cardíaca ison respecto a lá lines de EC én el grupo mear aus precedán'a la droga y, por tanto, en presencia del jado, asi tomo en á B e y e ORO sonal Hasta ahora nus hemos referido al condicionami . - o cionamiento d ió O a o de : eos contextuales externos, como la dedo del labo: específica, Lipo od ministra la droga o alguna señal sensorial noloria y los efectos El las o y tacos. Datos recientes indican, sin cmbargo, que evidentes, como son Mort ambién so pueden condicionar a claves menos pias does o mor tos electos farmacológicos tempranos de las pro- riores (son , la a a operar como señales de sus cícetos mayores posle- Célerior et al 20m as asociaciones intradroga o intradministración baumer, 199 : Sololowea. Diaz y y Short, 1997; Mucha, Kalant y Bir- oceptivos generados 6 o Siegel y Kim, 2002), o algunos indicios inter- etal., 1 995: al po cod ninistración de las sustancias (Donny centraron, por je A nego , 2001). Estos últimos investigadores en- nal o heroína a pe d aL os animales que so «autoadministraron» eta- mostraban mayar to s del consumo de una solución de agua endulzada control oO que PONE a sus ofectos atáxicos (es decir, de pérdida de las mismas dosis de L 4 Ad «acoplado», que recibían paralelamente directamente al sist a droga, pero insuflada junto con la solución dulce consumo de los an nales anos: sin que dependiera de la conducta de cios de condicionamiento TAG también han encontrado indie e a e y Mcla O ITES-Paraiil TES-Paraninto : 79 APRENDIENDO RELACIONES ENTRI Luego Siegel (1984) terioridad han apa reci de las claves predroga cientes que la recibían mostraron menos resultados similares. de este aspecto). E EVENTOS diez antiguos adictos a la heroína que casi habían de la droga. En sietc casos informaron haber hoct bitual cuando sufrieron cl pere lugar nuevo, y otros informaro! do informes clínicos que sugierer bredosis con opiáceos sufri bolleda et al.. 1994). Por su p: (es decir, un diseño que aprovech condicionamiento de los sujetos), de unos resultados experimer rancia condicionada. Dieron a un grupo de personas 4 to familiar (cerveza en un bar simulado), y alcohol en una presentación y carbonada en un ambiente deterioro en la subsiguiente real nitivas y motrices que los del segundo. et al., 1992; Remington, Roberts y Glautier, diversas sustancias parece generar convertirse más fácilmento en sobred texto de administración mismas claves ambiental: humanos, Entrevistó a fallecido por sobredosis ho algo diferente a lo ha- ance. Algunos consumieron la droga en un m que habían ca mbiado la rutina. Con pos- n que la alteración puede haber sido la causa de algunos casos de so- das tanto por adictos a la droga como por pa- para combatir el dolor (por ejemplo, Gutierrez-Ce- arte, basándose en un «diseño oportunista» a las historias exiracxperimentales de MeKusker y Brown (1 990) informaron natales consistentes con el supuesto de tole- Icohul en un contex- a otro grupo dosis iguales de Jugar inusuales (alcohol mezclado con agua de oficina). Los integrantes del primer grupo ización de tareas cog- Otros invostigadores (Ehrman 1997) obtuvieron también clusión, el consumo de dosis crecientes de efectos más dramáticos (pudiendo, losis letales) cuando se altera su con- que si se administra siempre en presencia de las. es (véase Siegel, 2001, para una revisión actual extendió sus estudios a Jos En cor El condicionamiento de la Cunningbaro ( y cación dl conca resultados eonsistentes con esa Exa ción del condicionamiento lovi a ' pavloviano en el desarrollo slinencia y en la consiguiente pr 3Ó qe ind a . l guiente propensión al consumo de dora ENCINA ae la presencia de un estímulo acústico previamente 500 autoadministración de etanol pri Í nl y romovía en ratas i mento condicionado de su ti Ñ mental on. su temperatura y de la conducta ins moni mp cta instrumental en- can pl i so minada a la droga (véanse también Cunningham, 1998, y Wuod 0). Más recientemente, McDonald y Siegel (2003) informa- ton del desas sindr sia condicionada ante estímu- os químicos; y Szumlinski y colaboradores (2002), do recaída condici a da ante claves de lugar, en animales. o Ya e ampo htumnan: 'rujillo, se y V 95 ervar n cl camp o, Fuente ila (1995) obs on iporalgesia condicionada y otros índices del síndrome de abs inc ncia hi di d incdro de abst ante estímulos contextuales del consumo de hero ha en pacientes ya + 5 u de heroíía: t desintoxicados. Por su parte nie nsidera que esbe tipo e. s - t .P parte, Tom 995) consid: y o ( era que este tipo de con. dicionamiento pudiera jugar un papel notable en nuestro rrollo de en ble en stro desarrollo di rogadicciones, sobre todo cuando las claves a droga son los prupios di d es de la dro pror instrumentos usados para su consumo. Alg podría sucede: cundo € $ di 54 CONSUMO. 0 así podría utensilio y lugar utilizado. su roga sólo se Ñ mplean para 1 s para consumir una droga sól eso. Por ejemplo, si se consume alcohol en jarras y esp $, en , E cohal en 3 Í s y lugares especil vez de cn vasos y lugares comunos utilizados tamb: ra hel 2 y A do aid ién para beber agua emás esos clementos pueden llega r o clav di d d gar a funcionar como claves ertemento ligadas a la ingestión de ol, potenciand: SUM 1 alcohol, pote: , nel o su co: nO. Esto podria contribuir a explicar la alta incidencia de consumo compulsi- £ de ad vo de alcohol en paísos como rl e a ón con lo que So en de a] mo Irlanda, en comparació , ción c otros como Italia, pese a que los italianos consumen más alcoho! que. t: , Pes u nos á ta co los ir! endoso: Pero mientras que aquéllos suelen consumir bucna parte del alcohol a través del vino que loman en vasos comunes durante las comi Síndrome de abstinencia condicionado. reacción compensatoria podría contribuir también al desarrollo del sín: drome de abstinencia imperiosa necesidad de la droga. con numerosos des, los irlandeses ingieren el alcohol en jarras especiales en pubs dedica- Í casi exchusivamente a beber cerveza. Los estímulos asociados a la in sustancia, al inducir cuentran oposición, para comprendor esti conductas que la pro: cia especialmente 20 puestos hos individu gas, incluso después sintomas físicos y psicológicos, La presencia del conte: genera síndrome de abstinencia y el correspondiente: estado molivacional aversivo. Lo cual imp ciones debe operar cu os a los ECs habitualmente emparej ados con las de superada la dependencia física. cuando desaparecen sus efectos directo: xto y Jas claves predroga usuales en ausencia de la reacciones condicionadas compensatorias que no en; tica que la droga en tales condi mo un fuerle «refuerzo negativo» (véase Capítulo 5; a variedad de condicion amiento instrumental) de la porcionan. Por tanto, este modelo prevé una tenden: usada a recaer en el consumo y la adiec de largos periodos de abstinencia, cuando ya parecí «O 1TES-Paraninida 0 ITES-Paraninfo poctión de eo más distintivos y potentes en Irlanda que en , lo que posjblemente contribuye a g ; ieci ali . y generar una adicción al alcoh: más compulsiva y abusiva en el pri is. Se di nd J 3 primer país. Se diría qu E culiari dad cultural en el cons a opera umo de alcohol pucde llega a ' ar a promover la - ción en n incipi soñe l ent cn e Lon reno de aos principios básicos del condicionamiento >, 1990; mbién Powell, Symbaluk y Mi definitiva, el condici H o oras o: , cionamiento pavloviano puede sí e ser una de los pr que modulan los efectos de l; i Í dro a efe as drogas, incluida la tole: i í o d ] os de > rancia y el s de abstinencia y, consiguienlemente, su Consumo, ? tamos ” lan. nati Ds alternativa. Hasta ahora hemos «asumido que las s a las señales de las drogas con electos hifásicos son opuestas (adop- 83 APRENDIENDO RELACIONES ENTRE EVENTOS tan una naturaleza compensatoria) a las Rls primarias provocadas por esas sustancias. No vbstante, dilerentos autores (Dworkin, 1993; Fikel- boom y Stewart, 1982; Ramsey y Woods, 1997; Siegel et al., 2000) han ba- rajado una inte rpretación distinta. Según su concepción alternativa, tam- en estas casos las respuestas condicionadas serían similares a lag incondicionadas. El ofecto directo de algunas sustancias sobre el organis- mo, como puede ser, por poner un ejemplo, la reducción del nivel de gluca- sa en la sangre producida por la insulina, al ser detectado por el sistema nervioso centra) y los receptores del ccrebro, operaría en realidad como un El, que dispara las correspondientes reacciones defensivas compensa- torias: la auténtica RI. Los efoctos directos de las drogas (lo que hemos: llamado proceso a y el correspondiente estarlo A cuando predomina ese: proceso) no constituirían, pues, la RÍ, sino el EL Si ése es el caso, tanto lá: respuesta incondicionada como la condicionada consislirían propiamente: en las correspondientes reacciones defensivas compensatorias. Pensemos en un síwil, Cuando nos cortamos en un dedo, ¿podríamos considerar la sangre que brota una respuesta incondicionada? Según la interpretación que estamos comentando, más bien, ho. El hecho de sant; lo físico directo del corte, que funcionaría a modo di El, mientras que la RI deberá ser una reacción refleja mediada por el SNC para atajar la sangría, con vistas a no desangrarse. Lo mismo ocu rriría en el ejemplo de la insulina, que normalmente opera directament: sobre las células orgánicas, reduciendo el nivel de glucosa en la sangre, sin intervención alguna del SNC. Sólo una voz que la glucosa ha sufridó un bajón, esta caída es detectada por los receplores del cerebro, que pri mueve automáticamente un incremento compensatorio de glucosa. La claves presentes en el momento en que opera este mecanismo reflejo ac barían asociándose con él, tal como se ilustra en el esquema de la Figu: ra 3.10. Por tanto, según costa interpretación, las respuestas condicion: das mimetizarían a las incondicionadas también cuando los Els tien: que ver con drogas. grar sería un resultad La discusión a oste respecto no es tanto, pues, si los efectos de las dei gas se pueden o no condicionar (ambas posiciones coinciden en que sí Bt condicionan), cuanto si se debe considerar que el El propiamente dicho'es la droga o sus efoctos descompensadores de la homeostasis orgánica. EX presado de otra forma, ¿la RI viene constituida por los electos primari de las drogas u por la reacción correctora subsiguiente puesta en mar por el SNC del organismo? Obviamente, según ená! sea la solución a (El cuostión, sucederá que la RC es similar o no a la RI. Y aunque esta cunstancia tiene implicaciones teóricas y prácticas, que la psicold, actual todavía no está en condiciones de aclarar, el hecho empírico fun: O ITES-Pararil (a) Durante un tiempo, si se repite muchas veces la misma situación: py Eamertos especificos ¿lentos Essen elcorcmo de ladroga $ 9 la droga E ocios IS detectados componsatcras ES , E AE porel cerebro (Eb pensa e : > - (b) Finalmente puede llegar un momento en que: Flementas específicos quo oder olaaa Ola Uuga pe EG >” siones Á4N Orgánicas compansalorles deensivas (AC) y A Figura 3.10. Esquema según el cual la RC mimetiza a la Ri tembién «í se trata de E hs ando: ondicionamianto de los efectos de tas drogas, En este caso; la RE defensiva compensatoria es similar a la corraspondiento reacción incondicionada A Iproceso (bl, en tanto los efes á , afectos orgánico y estado que promusve) funcionaran corna El menta! < elec A ano los elictos de las drogas se pueden condicionar. Lo cual tos de muchas drogas. anno puedo jugar un papel notable cn los efea- abstinencia, así core. como os relativos a la tolerancia y al síndrome de al riesgo de recaídas a consumo abusivo, al éxito de los tratamientos adictivas. Adomás, la A de elementos asociados con sustancias limita a su participación ruención del condicionamiento pavloviano no se decir, aquellas que medi en los efectos de las drogas psicuactivas (es ñ alterar la mente yel estad. NE Activación o la inhibición del SNC pueden la influencia de aquellas , . Ñ ánimo), sino que también puede incidir en nico a nivel lisiológico; 5 sustancias que afectan al funcionamiento orgá- endocrino, que sólo de ¿o cjemplo, mediante los sistemas metabólico y el sistema nervioso. Ése es el más indirecta 0 remota están regulados por to del sistema inmunitario o caso de su intervención en el funcionamien- que, contra lo que se consideraba hasta r ema, Roy e a . » se sí ue son funciones fisiológic: gicas regulad: i por el SKC. 'guladas también en una medida apreciable . Efectos de la insulina: glucemia condicionada La insuli a sulima os ana hormona que normalmente reduce el nivel de azúcar gre, es decir, produce hipoglucemia. Pues bien, Siegel (1972) fue 85