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Asignatura: Trabajo Social con individuos, Profesor: Julio Lorente, Carrera: Trabajo Social, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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No es absurdo afirmar, que en cada día de nuestras vidas suceden actos porque, consciente o inconscientemente, estamos respondiendo a lo que las personas que nos rodean esperan de nosotros, para lo bueno y para lo malo. Lo que los demás esperan de uno puede desencadenar un conjunto de acciones que nos lleven mucho más allá de lo que podemos imaginar, en lo mejor y en lo peor. Este principio de actuación a partir de las expectativas de los demás se conoce en psicología como el Efecto Pigmalión.
Cuenta una leyenda mitológica griega, que Pigmalion, antiguo rey de Chipre y hábil escultor, no encontraba a la mujer que se acercara a su ideal de perfección femenina. Cansado de buscar, esculpió en marfil a Galatea, su ideal de mujer. Su estatua era tan bella y perfecta que Pigmalión se enamoró de ella tanto que la besaba y la vestía con preciosas telas. Pigmalión suplicó a Venus, la diosa del amor, que su estatua cobrara vida para ser correspondido. Cuando volvió a casa, observó que la piel de la estatua era suave. Besó a Galatea y ésta se despertó y cobró vida, convirtiéndose en la deseada amada de Pigmalión.
Pigmalión” para describir el siguiente fenómeno psicológico: “El efecto Pigmalión es el proceso mediante el cual las creencias y expectativas de una persona respecto a otra afectan de tal manera en su conducta que la segunda tiende a confirmarlas. ” Aplicamos el efecto Pigmalión constantemente en nuestras vidas, algunas veces para bien ( confiando ) y otras para mal ( desconfiando ). Los profesionales de los servicios sociales, no escapamos de este efecto y creamos expectativas sobre las personas, que determinan en gran parte sus resultados o logros.
Los profesores también fueron advertidos de que esos alumnos serían los que mejor rendimiento tendrían a lo largo del curso. Y así fue. Ocho meses después se confirmó que el rendimiento de estos muchachos especiales fue mucho mayor que el del resto. Hasta aquí no hay nada sorprendente. Lo interesante de este caso es que en realidad jamás se realizó tal test al inicio de curso. Y los supuestos alumnos brillantes fueron un 20% de chicos elegidos completamente al azar , sin tener para nada en cuenta sus capacidades.
¿Qué ocurrió entonces? ¿Cómo era posible que alumnos corrientes fueran los mejores de sus respectivos grupos al final del curso? Muy simple, a partir de las observaciones en todo el proceso de Rosenthal y Jacobson se constató que los maestros se crearon tan alta expectativa sobre esos alumnos que actuaron a favor de su cumplimiento. De alguna manera, los maestros convirtieron sus percepciones sobre cada alumno en una didáctica individualizada que les llevó a confirmar lo que les habían avisado que sucedería.
“El Efecto Pigmalión” requiere de tres aspectos:
profesores y alumnos, trabajadores sociales y usuarios, educadores sociales y jóvenes, terapeutas y pacientes, cuidadores y personas en situación de dependencia… El por qué sucede, estaría relacionado con una energía sutil que las personas somos capaces de enviar a otras; también interviene la que” pone en marcha” la persona para adaptarse a lo que se espera de él y, así sentirse tenido en cuenta, positiva o negativamente. Conviene revisar nuestras expectativas, pues, a veces, actuamos de forma contradictoria. Por ejemplo, le decimos al hijo que estudie, pero creemos que no lo hará, dado que lo hemos intentado muchas veces. Ese proceso ha estado salpicado con frases del estilo: “Así no lo conseguirás; no haces más que ver la televisión”. Sin darnos cuenta, estamos colaborando en que el
Por último, pero no menos importante, tenemos que ser muy conscientes de que aplicamos el efecto Pigmalión, a menudo negativo, con otras personas. Como mínimo, deberíamos ser conscientes de ello, para intentar corregirlo. Vamos a ver un vídeo muy interesante que muestra muy claramente la respuesta negativa de alumnos de primaria con un efecto Pigmalión negativo. Fue un experimento que se hizo por primera en Estados Unidos en el año 1968. Lo ideó la maestra Jane Elliot, y tenía por objetivo concienciar a sus alumnos de los prejuicios raciales de su sociedad con un aprendizaje vivencial que se basaba en distinguir a los alumnos según el color de sus ojos. (Milgram, obediencia carcel, Asch, percepcion en grupo, lineas) http://www.youtube.com/view_play_list?