Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


opinion publica, Apuntes de Periodismo

Asignatura: opinion publica, Profesor: Lourdes Vinuesa, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2012/2013

Subido el 29/08/2013

ssooffiis
ssooffiis 🇪🇸

5

(1)

2 documentos

1 / 22

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
BLOQUE 1: INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE OPINIÓN PÚBLICA
TEMA 1: LA OPINIÓN PÚBLICA: NOCIÓN,
IMPLICACIONES Y POLISEMIA
1. 1CONCEPTOS DE LA OPINIÓN PÚBLICA
a) Política: la opinión de los ciudadanos tiene una importancia crucial sobre el
poder que regenta las leyes. Los lósofos discuten sobre si la opinión de los
ciudadanos inuye realmente sobre la política (sistema democrático)
b) Comunicación. Menor atención por parte de los investigadores. Es a través
de los medios por lo que nos hacemos una visión de los asuntos públicos, es
decir, la política: los medios nos enseñan lo que los políticos dicen. La
comunicación también se puede producir en la dirección opuesta, es decir, de
los ciudadanos a los políticos.
c. Proceso social. Los procesos sociales afectan a las actitudes. La opinión de
los ciudadanos no está en el vacío, está en la sociedad.
La opinión pública es interdisciplinar: sociología, política, psicología... unidas en la
formación de actitudes ciudadanas sobre los asuntos públicos. El objeto de estudio de
la opinión pública es cómo se forman, comunican y miden estas actitudes, y esta
preocupación es tan antigua comom la misma democracia.
¿Por qué es importante la opinión pública para las ciencias sociales?
Porque en los sistemas democráticos la política debería basarse en la opinión
pública. El debate no es si los ciudadanos deben elegir a los políticos (cosa que se
da por supuesta), si no si una vez elegidos deberían decirles cómo hacer las cosas.
Existe una teoría que dice que si los votantes no confían en los políticos después
de ser elegidos y éstos no son receptivos a las demandas de los ciudadanos es que
la democracia ojea.
El respeto a la opinión pública impide que aore la demagogia y el populismo en
una democracia. La opinión pública puede ser vista como uno de los controles más
efectivos para evitar que surjan demagogos “dictadores”. La democracia es un
sistema de gobierno compartido y la opinión pública es la participación ciudadana
en el gobierno de la comunidad. Se concibe como un contrapoder que potencia la
disidencia.
La opinión pública proporciona atajos culturales, pistas eurísticas. La opinión
pública es crucial para estudiar la cultura. Los estudios culturales sobre la opinión
pública sirven para conocer un poco mejor la sociedad. Ej: la opinión de nuestros
familiares y amigos nos ayuda a formar la propia.
La opinión pública puede ser movilizada. Los políticos que quieran movilizar a las
masas deben saber movilizar a la opinión pública. Ej: el 11M.
La opinión pública dicta al menos en parte la política exterior de un país. La
opinión podría ser considerada la fuerza que determina el marco general de la
política exterior.
Una buena manera de saber lo que es la opinión pública es denir el concepto de
grupo a través de tres ideas:
a) Multitud: viene desde antiguo (sociología de las multitudes). Estudia cómo
los individuos pueden verse sugestionados al pertenecer a una multitud y cambiar
su opinión. Le Bon: “la sensación de anonimato que disfrutan los miembros de una
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16

Vista previa parcial del texto

¡Descarga opinion publica y más Apuntes en PDF de Periodismo solo en Docsity!

BLOQUE 1: INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE OPINIÓN PÚBLICA

TEMA 1: LA OPINIÓN PÚBLICA: NOCIÓN,

IMPLICACIONES Y POLISEMIA

1. 1CONCEPTOS DE LA OPINIÓN PÚBLICA

a) Política : la opinión de los ciudadanos tiene una importancia crucial sobre el poder que regenta las leyes. Los filósofos discuten sobre si la opinión de los ciudadanos influye realmente sobre la política (sistema democrático)

b) Comunicación. Menor atención por parte de los investigadores. Es a través de los medios por lo que nos hacemos una visión de los asuntos públicos, es decir, la política: los medios nos enseñan lo que los políticos dicen. La comunicación también se puede producir en la dirección opuesta, es decir, de los ciudadanos a los políticos.

c. Proceso social. Los procesos sociales afectan a las actitudes. La opinión de

los ciudadanos no está en el vacío, está en la sociedad.

La opinión pública es interdisciplinar: sociología, política, psicología... unidas en la formación de actitudes ciudadanas sobre los asuntos públicos. El objeto de estudio de la opinión pública es cómo se forman, comunican y miden estas actitudes, y esta preocupación es tan antigua comom la misma democracia.

¿Por qué es importante la opinión pública para las ciencias sociales?

  • Porque en los sistemas democráticos la política debería basarse en la opinión pública. El debate no es si los ciudadanos deben elegir a los políticos (cosa que se da por supuesta), si no si una vez elegidos deberían decirles cómo hacer las cosas. Existe una teoría que dice que si los votantes no confían en los políticos después de ser elegidos y éstos no son receptivos a las demandas de los ciudadanos es que la democracia flojea.
  • El respeto a la opinión pública impide que aflore la demagogia y el populismo en una democracia. La opinión pública puede ser vista como uno de los controles más efectivos para evitar que surjan demagogos “dictadores”. La democracia es un sistema de gobierno compartido y la opinión pública es la participación ciudadana en el gobierno de la comunidad. Se concibe como un contrapoder que potencia la disidencia.
  • La opinión pública proporciona atajos culturales, pistas eurísticas. La opinión pública es crucial para estudiar la cultura. Los estudios culturales sobre la opinión pública sirven para conocer un poco mejor la sociedad. Ej: la opinión de nuestros familiares y amigos nos ayuda a formar la propia.
  • La opinión pública puede ser movilizada. Los políticos que quieran movilizar a las masas deben saber movilizar a la opinión pública. Ej: el 11M.
  • La opinión pública dicta al menos en parte la política exterior de un país. La opinión podría ser considerada la fuerza que determina el marco general de la política exterior.

Una buena manera de saber lo que es la opinión pública es definir el concepto de grupo a través de tres ideas: a) Multitud : viene desde antiguo (sociología de las multitudes). Estudia cómo los individuos pueden verse sugestionados al pertenecer a una multitud y cambiar su opinión. Le Bon: “la sensación de anonimato que disfrutan los miembros de una

multitud les hace sentirse poderosos e invencibles”. Contagio de ideas y sentimientos entre los miembros de una multitud. Cambio rápido de comportamiento: las multitudes son capaces de sugestionar a sus integrantes hasta el punto de que los individuos apoyan comportamientos que no realizarían de no pertenecer a la multitud (unidad de experiencias emocionales). Ej: hooligans, nazis. b )Masa : individuos aislados y anónimos con escasa o nula interacción entre ellos y pertenecen a clases sociales distintas. Es un agregado heterogéneo de individuos que no se conocen entre sí pero reaccionan en respuesta a sus necesidades. Este concepto surge en el siglo XX. Tiende a desconectarse de su raíces familiares y terrenales. Ej: obreros que trabajan en el centro y no conocen a sus vecinos. Los individuos comparten experiencias comunes pero no son conscientes de ello. Esta desconexión puede tener consecuencias sociales.

c. Público : si las multitudes y las masas se basan en emociones compartidas, el

público se une en torno a temas concretos que son de su interés. Formar parte de un público conlleva pensar y razonar con los otros miembros del grupo. Cuando el público deja de ser crítico se convierte en multitud. A diferencia de la masa, el público tiene conciencia de que forma parte de él.

c.1. Se define como una serie de individuos con una inquietud sobre un tema.

c.2. Tienen diferentes puntos de vista sobre ese tema

c.3. Son capaces tanto de expresar como de recibir opiniones (a diferencia de

los otros dos)

1. 2. DEFINIENDO LA OPINIÓN PÚBLICA

Los grandes autores la han definido de cinco maneras:

1. La opinión pública es un agregado de opiniones individuales. Sirve para

justificar el mercado de las encuestas de opinión. Sólo los estudios cuantitativos miden la opinión pública.

2. En una sociedad puede haber varias opiniones, pero la opinión pública será la

de la mayoría. Esta perspectiva renuncia analizar si es moral o no. Se fija en lo que se puede decir en público sin aislarse, haciendo que las opiniones minoritarias caigan en una espiral de silencio.

3. La opinión pública es el resultado de la acción de los grupos de interés. Para

esta gente la opinión pública surge de la acción de lo que cultivan, procesan y maquinan los grupos de interés. En la política es un hecho probado que los grupos organizados movilizan el voto. La opinión pública es el resultado del debate entre grupos (que pueden ser grupos de presión). Desde este punto de vista se han criticado los métodos de realización de encuestas.

4. La opinión pública es la opinión de la élites sociales y los medios de

comunicación (líderes de opinión). Algunos se preguntan si la opinión pública pertenece realmente a los ciudadanos o procede de un líder. Si el líder es un periódico, algunos autores han dicho que la opinión pública se convierte en opinión publicada.

5. La opinión pública no existe, es una ficción, una construcción retórica usada

por políticos y periodistas para atacar las ideas de los contrarios: “lo que yo digo es lo que la gente piensa”. Los partidarios de esta visión sostienen también que aunque se tenga en la mano una encuesta rigurosa no podemos estar seguros de la solidez de esas opiniones.

Un paso importante para entender la expresión de opiniones es estudiar las tres dimensiones de la opinión:

2. Fase de la propuesta. Se formulan una o más líneas de acción como respuesta

al problema definido. Esta fase se caracteriza por una cierta ambigüedad: movimientos a tientas, rumores, presiones, desorganización...

3. Fase política. El centro e atención se traslada al propio debate. Se discuten

propuestas y alternativas y su viabilidad. Es la fase más fácil de localizar porque los miembros más activos buscan el consenso de los menos activos. Finalmente se toma una decisión y se pasa a la fase programática (dinámica de la acción)

4. Fase valorativa: evaluación de la acción. Puede llevar a modificarla o retirarla.

4.MÉTODOS DE ESTUDIO DE LA OPINIÓN PÚBLICA

a) Encuestas. Es la más utilizada y criticada. Las encuestas han revolucionado las ciencias sociales: anteriormente se contaba con fuentes como los censos y los resultados electorales, pero se desconocía lo que pensaba la gente. Este tipo de datos agregados sólo nos dicen el qué, mientras que las encuestas nos permiten conocer las verdaderas motivaciones de la gente. El impulso inicial de la creación de las encuestas procede del auge del consumo de medios de comunicación en EE UU en los años 20 y 30 del siglo XX. Los directivos necesitan conocer a sus audiencias y los políticos a los votantes. Las universidades pioneras son las de Chicago, Illinois y Michigan. En España el principal es el CIS. Problemas de las encuestas aleatorias:

  • Los individuos no eligen ser encuestados y por tanto muchos prefieren no participar (índice de mortalidad de la muestra)
  • Los que sí están dispuestos pueden ser sólo los más interesados en política, lo que da lugar a una encuesta sesgada.
  • Puede que el individuo encuestado nunca haya pensado sobre el tema preguntado, con lo que sus opiniones serán poco sólidas.
    • El tipo de preguntas y su colocación en el cuestionario puede variar los resultados.
    • Una encuesta será más representativa cuanto mayor sea el tamaño de la muestra. A menor dinero, menos encuestados y menor representatividad.
    • La interpretación de los datos plantea problemas ya que las encuestas no predicen, sólo son una “foto fija”.

b)Grupos de discusión. Es una técnica cualitativa (obtiene información muy amplia de un número reducido de casos). El objetivo es provocar una discusión abierta entre los miembros del grupo. Es importante seleccionar correctamente a los miembros. La discusión ha de ser lo más natural posible. La información se graba para que el investigador la procese posteriormente. Intenta captar las dinámicas de formación y cambio de opiniones, que surgen de una síntesis de información personal, interpersonal y mediática.

c. Métodos experimentales. Puede realizarse una gran variedad de experimentos dependiendo

de la imaginación de los investigadores. La única regla es que tenga potencial explicativo,

es decir, que midan aquello que pretenden medir.

d. Análisis de contenido de medios de comunicación. Seguimiento del contenido de los medios

en un periodo de tiempo determinado y sobre unos temas concretos, por ejemplo una

campaña electoral. Aportan a los investigadores cierto grado de evidencia sobre la dirección

la opinión publicada.

Lo ideal es una combinación de diferentes métodos, sobre todo a la hora de completar experimentos.

BLOQUE 2: HISTORIA DE LA OPINIÓN PÚBLICA

TEMA 2: LOS ANTECEDENTES MÁS

REMOTOS DE LA OPINIÓN PÚBLICA

(Versa de lo público, procede de la esfera privada).

Si entendemos los fenómenos de la opinión pública en un sentido amplio, existe desde los orígenes del hombre puesto que siempre ha habido grupos, comunidades, sociedades... cuyos miembros han establecido relaciones entre sí. Además, la mayor parte de las sociedades han contado con algún tipo de autoridad, lo que genera relaciones verticales y opinión sobre los que mandan. Incluso en los regímenes más autoritarios hay algún tipo de relación entre gobernantes y gobernados, no sólo desde la autoridad a la población sino también desde el pueblo hacia el poder. En un sentido estricto, el concepto moderno de opinión pública surge con la Ilustración y el liberalismo. Ya desde finales del siglo S.XVII se observan las primeras reflexiones y teorizaciones académicas sobre la opinión pública porque en el nuevo orden político, basado en un poder limitado y dividido y en un régimen de derechos y libertades, la opinión pública adquiere un papel cada vez más importante.

2. 1.LA EDAD ANTIGUA

Se suele considerar que los filósofos griegos fueron los primeros fundadores de un preconcepto de la opinión pública. El concepto de opinión pública va unida al desarrollo de la democracia y las libertades públicas, por lo que en Grecia podemos presumir una opinión pública activa y desarrollada en lugares públicos como el ágora. Protágoras se refiere al 'dogma poleon' o 'creencia de las ciudades', el parecer de la colectividad.

concepto moderno de opinión pública es incompatible con la sociedad feudal y estamental propia de la Edad Media. Los súbditos y fieles tenían muy pocas posibilidades de opinar y menos aún de elegir a sus gobernantes. No había ágoras, discusiones ni diálogos públicos, es decir, el pueblo no tenía derechos políticos y era un mero sujeto pasivo inhabilitado para expresar sus opiniones. Dentro de este panorama de oscuridad para la opinión pública podemos encontrar algunas referencias relacionadas con la opinión pública, si bien en el plano doctrinal (sus autores no son revolucionarios):

  • Juan de Salisbury introduce la idea de tiranicidio en torno al año 1559. Ante abusos de autoridad del monarca es lícito que sea depuesto o incluso asesinado. Con este autor se inicia la idea de que los derechos políticos hunden sus raíces en el pueblo. Santo Tomás de Aquino reconoce ciertos derechos al pueblo: si el poder deriva del pueblo, éste puede imponer al menos parte de sus pareceres. Introduce la consideración aristotéica del ciudadano con sentido común que puede opinar sobre política.
  • Otros autores como Juan de Paría, Guillermo de Occam o Massimo de Padua intentan justificar la secularización del poder político
  • Se dan ciertas prácticas sociales relacionadas con la publicidad y propaganda a través de los juglares, así como debates públicos organizados por las órdenes monásticas.

2. 3. EL RENACIMIENTO (S.XV-SVI)

Trae consigo aires de renovación y ruptura con la Edad Media; se abren nuevas vías de pensamiento y acción. El hombre sustituye a Dios como centro del universo y la razón se convierte en la mejor aliada para comprender y solucionar los problemas. No se trata de un movimiento que niegue el valor de lo trascendente, pero sí marca la frontera entre lo sagrado y lo secular, entre el poder político y el poder religioso. Este cambio es posible debido a las transformaciones sociales, económicas, políticas, tecnológicas y mentales que caracterizan este periodo. Se reivindica la racionalidad individual y esto amenaza a la unión de la Iglesia debido a la reforma protestante , que defiende el raciocinio individual al interpretar la Biblia frente al dirigismo del cura. Esta reforma propone una relación íntima y sin intermediarios con Dios, buscar por sí mismo y en conciencia la salvación. La Inquisición será la gran institución de la reacción contra este espíritu, para suprimir la libertad de conciencia y opinión. Esta represión no logra contener el avance imparable del pluralismo y la tolerancia, sobre todo en el mundo de la política, y por tanto se produce un avance de la opinión pública (bases para la aparición de la opinión pública en sentido estricto). Todas estas ideas se difunden gracias a la imprenta, inventada en 1450 por Gutenberg. La imprenta actúa como factor multiplicador y difusor de las ideas del Renacimiento. Los libros, y posteriormente las primeras publicaciones periódicas, se convierten en medios para cambiar el mundo a través de la formación de la opinión pública y los criterios individuales. Según la teoría marxista, el sujeto revolucionario de la época es la burguesía, una nueva clase emergente que será la principal consumidora e libros y periódicos y por tanto de las nuevas ideas. Los excedentes de la actividad mercantil favorecen el excedente de tiempo para la actividad intelectual. En esta burguesía alfabetizada surge por primera vez la opinión pública, especialmente en los países con mayores índices de alfabetización (Inglaterra, Países Bajos). Su motivación es la búsqueda del poder político. La autoridad establecida actúa de manera represiva con acciones como la quema de libros (y en ocasiones personas), por temor a la configuración de una instancia de lo privado con implicaciones públicas.

Los humanistas son los grandes teóricos del Renacimiento. Su objetivo es encontrar formas de rigor intelectual y desarrollo del espíritu crítico y profesan un gran respeto por la pluralidad de opiniones.

  • Erasmo de Rotterdam (1456-1533) es el primero en estudiar el comportamiento irracional desde un punto de vista racional.
  • Galileo Galilei (1564- 1642) defiende el método científico frente al dogmático, es decir, que la realidad responde a pruebas empíricas (precedente del materialismo).
  • Descartes propone la razón como el mejor camino para llegar a la verdad.
  • Maquiavelo (1469-1527). Se le considera el fundador de la ciencia política e introductor de la prehistoria de la opinión pública, a través de conceptos como Estado, reputación y comunicación política entre gobernantes y gobernados. Su gran preocupación es la imagen del gobernante, hasta el punto de ser el primer autor que sistematiza el uso de técnicas de propaganda y modificación de las opiniones. Expresa abiertamente lo que los hombres acostumbran a hacer, la ontología (ser o realidad) frente a la deontología (deber ser). La moral, por tanto, se separa definitivamente de la política. En su obra “El Príncipe” el poder político aparece totalmente secularizado y aunque no llega a formar una teoría sistemática del estado, éste ocupa un lugar central en su pensamiento. Reconoce el poder de la opinión pública e intenta construir una teoría de su manejo para que el príncipe logre perpetuarse en el poder. La opinión pública es maleable, sensible a la fuerza y relativamente fácil de engañar, aunque hay que tener cuidado porque tiene poder. Frente al posible apoyo de la nobleza, el príncipe necesita siempre del aprecio, la estima y el favor del pueblo. Para ello necesita una buena imagen y son importantes las técnicas para mantenerla, porque se puede construir, mejorar... Maquiavelo no se plantea la verdad de la opinión pública, sino que la une a la buena imagen: no importa que el príncipe sea bueno o justo, sólo que lo parezca. Vuelve sobre la idea de que el hombre sabio, pragmático e inteligente no ignorará a la opinión pública. En conclusión, en Maquiavelo queda perfilado el valor político de la opinión pública. Por tanto, rompe no sólo con la tradición medieval sino también con la clásica, abriendo paso a la modernidad; Aristóteles hablaba de la opinión rigurosa y éticamente cualificada de los ciudadanos, pero con Maquiavelo la opinión deja de ser verdadera y se convierte en opinión a secas.

En el Renacimiento no existe una teoría específica y sistemática de la opinión pública, pero se apuntan ya algunas líneas del concepto. Continúan las referencias a las ideas de Platón. Su visión peyorativa se confirma en el Barroco, que acentúa la idea de la desconfianza hacia la opinión del pueblo. Hay autores que creen que esto depende del país: en aquellos que están en decadencia el Barroco triunfa, mientras que en Inglaterra ocurre lo contrario.

TEMA 3: EL SURGIMIENTO DE LA

OPINIÓN PÚBLICA EN LA ILUSTRACIÓN

Durante el Renacimiento surgen las primeras grietas en el Antiguo Régimen, pero no será hasta la Ilustración cuando podamos hablar de opinión pública en el sentido moderno. A partir de la Baja Edad Media las ciudades cobran un importante papel

formado en Europa y EE UU una auténtica red institucional de difusión de ideas en cuyo seno se debate sobre literatura y política, se comentan las noticias y se critica la acción del gobierno. Es en este momento cuando surge por primera vez una opinión pública dotada de una incipiente influencia política. En estas instituciones se demostraba un claro interés sobre lo público y se creía que no había que dejar las mejoras políticas a la discreccionalidad del gobierno, sino que el público tenía algo que decir.

3. 2LA PRENSA Y LA OPINIÓN PÚBLICA

La prensa desempeña el papel de catalizador del proceso de la opinión pública. Sin una prensa libre hubiera sido imposible su aparición. Durante todo el s.XVIII en Inglaterra se vive el problema de la lucha de la prensa por mantener su independencia del poder político. En el “Bill of Rights” (1688) se recoge la libertad de expresión y debate. No parece explícita la libertad de prensa, que aparece siete años después. El punto de partida es la supresión en 1695 de la obligación de tener una licencia previa, es decir, la supresión de la censura previa. Atrás queda un alarga lucha por la libertad de expresión en el enfrentamiento del rey y los parlamentarios en el que la prensa jugó un importante papel. La prensa de partidos en el parlamento hace surgir la opinión pública que se perfila como un contrapoder al político. Y esto en la medida que surge un público preocupado por los asuntos públicos. A algunos partidos políticos les empieza a resultar ventajosa la publicidad de lo político. La opinión pública, pues, está ligada al surgimiento de un periodismo político independiente. Para hacer viable la prensa se empiezan a insertar los primeros anuncios. La independencia económica se asocia a la independencia política. En 1803 finalmente el speaker de las Casas de Parlamento dedica un espacio a la prensa (antes también se hacía pero no de manera oficial), de manera similar a las ruedas de prensa de periodistas autorizados. En Francia el periodismo es de tipo oficialista, por lo que había menos libertad y fue más díficil el surgimiento de la opinión pública. En la mayoría de los otros países de Europa esto no ocurre; por ejemplo, en Rusia la prensa estaba controlada por los zares. En España el principal problema (además de la falta de libertad, la censura y la Inquisición) era el escaso número de suscriptores y lectores. Se calcula que sólo un 1% de la población estaba en contacto con la Ilustración, frente al 4% de Francia. En nuestro país surge una opinión pública con dos rasgos: limitación de temas (política) y limitación de círculos en los que se fomenta el debate.

3. 3.LA APARICIÓN DEL TÉRMINO

Se va cambiando poco a poco la vieja idea platónica de opinión como algo inseguro y superficial. Con el paso de los años se va llegando a la conclusión de que los gobiernos deben cuidar la opinión sobre su gestión. La prudencia política aconseja tener presente lo que piensan los gobernados. La evolución se produce a través de un proceso histórico en el que la opinión del vulgo pasa a considerarse la reputación del gobernante. Este salto cualitativo es importante porque se incluye una connotación nueva: la capacidad de raciocinio del público. El concepto de opinión pública se ve sometido a un doble proceso: en cuanto conocimiento vulgar y no racional (concepto platónico) se va degradando mientras que se sobrevalora en cuanto opinión individual a medida que se fortalecen los criterios autónomos individuales frente a los criterios dogmáticos, especialmente de la Iglesia. La opinión pública cuaja definitivamente en

el contexto de los gobiernos representativos que se van instaurando en el mundo occidental. Por eso, el primer país en el que surge la opinión pública es Inglaterra.

  • John Locke (1632- 1704). En su “Ensayo sobre el entendimiento humano” pone junto a la ley divina y civil la ley de la opinión y la reputación, también llamada ley de la pasión, a la que se le atribuye gran poder por el temor al escarnio público. Rousseau (1712 – 1778) es el primer filósofo que emplea el término opinión pública, pero lo usa en su vieja acepción platónica.
  • Jacques Necker subraya el cambio de costumbres que implicó la revolución y la Ilustración:L el caudal de conocimiento generado, la expansión de la riqueza y el surgimiento de una autoridad inédita con la que los monarcas tienen que tratar: la de la opinión pública. Cuando en 1789 se convocan los Estados Generales y se inicia la Revolución Francesa, la opinión pública tiene ya un fuerte poder político.

TEMA 4: EL RÉGIMEN DE OPINIÓN EN EL

LIBERALISMO

4. 1EL CONCEPTO LIBERAL DE OPINIÓN PÚBLICA

En él convergen una serie de líneas de pensamiento, cambios políticos, sociales y económicos que van desarrollándose en la Europa de los S. XVII y XVIII, aunque habrá que esperar hasta el XIX para ver un tratamiento sistemático de la opinión pública. De ahí que la llamada teoría clásica de la opinión pública tenga una clara impronta liberal, ya que el liberalismo es el que hace una primera formulación teórica de la opinión pública. El liberalismo necesita a la opinión pública porque se trata de un régimen que comparte el poder. La sociedad estamental es sustituida por una sociedad individualista en la que el sistema de privilegios de nacimiento va desapareciendo para dejar paso a la igualdad formal de todos los ciudadanos ante la lay. La relación política se transforma como consecuencia del cambio de titularidad de la soberanía, que pasa a pertenecer al pueblo. Unido a este concepto de soberanía popular está el de poder constituyente, que por primera vez en la historia se le atribuye al hombre. Ello implica la posibilidad de cambiar la sociedad sin aceptar como irremediables las estructuras sociales impuestas. El liberalismo primigenio limita el derecho de sufragio, lo que garantiza el monopolio del poder político en manos de la burguesía. A pesar del progresivo aumento de derechos, la concepción que preside es la antitética del absolutismo porque se basa en un poder limitado y dividido. La finalidad es la libertad, frente a la gloria absolutista. Aparecen las ideas de control y responsabilidad del gobernante ( accountability ). Este control lo ejerce el Parlamento. Hay una nueva concepción de la vida económica: libertad de contratación y comercio, supresión de las barreras medievales... Se opta por suprimir la intervención del Estado (vigilante del libre juego entre individuos). El esquema liberal esconde como natural la dominación de la burguesía; la igualdad se limita a lo formal ya que el régimen censitario divide a los ciudadanos en dos categorías: los que poseen derechos políticos y los que no. la concepción liberal de la opinión pública se basa en el corazón del liberalismo:

  • Optimismo antropológico: el hombre es bueno y racional por naturaleza. La verdad se alcanza mediante el debate racional entre iguales.
  • Armonía preestablecida a la que necesariamente se llega cuando se quitan las trabas existentes en la sociedad. El liberalismo traslada la concepción del mercado económico al de las ideas: el libre juego del debate es capaz de alcanzar la verdad, acaso oculta por los prejuicios o

jurados populares. En el ejecutivo se manifiesta a través de la presión, v.g: presión en contra del envío de tropas a Irak.

Burke plantea que la opinión pública surge de la liberación del Parlamento. El modo liberal entra inmediatamente en crisis cuando el optimismo liberal choca con la realidad. Reflexiona sobre la Revolución Francesa atacando “el encumbre de la diosa razón”. Pretende demoler el sistema racional natural del liberalismo y se convierte en el padre del conservadurismo político. Acepta que la sociedad es artificial y que no es sólo fruto de la razón. Las pautas que rigen la sociedad son meras convenciones que se basan en propensiones, opiniones, instintos... En el plano filosófico Rousseau critica el racionalismo del sistema ilustrado liberal y propone en su lugar el sentimiento (Romanticismo). Será en Inglaterra donde tengan lugar las críticas más duras al racionalismo del Derecho natural continental. David Hume , en su “Tratado de la naturaleza humana” (1739), realiza un ataque furibundo a la raíz del Derecho natural. Su propuesta se basa en el positivismo, es decir, en las verdades contingentes. Se destruyen las leyes de moralidad eterna e inmutable que se supone garantizaban la armonía de la naturaleza y el orden social. Hegel : la armonía que proponen la Ilustración y el liberalismo filosófico no es real y por tanto no es racional. Cree que la característica del mundo es la contradicción, lo que da lugar al método filosófico de la dialéctica, usado por Marx como base del materialismo histórico. Hegel reconoce la fuerza de la opinión pública y la ubica en el ámbito del Estado, que para él constituye lo más elevado, el origen de la moralidad.

Liberalismo doctrinario Expresa el descontento con carácter clasista de la Ilustración y el liberalismo clásico desde el lado de la burguesía triunfante, porque el principio de libertad extendido a todos los ciudadanos hace que la burguesía pierda su posición dominante. Los liberales clásicos se comportan como aristócratas que se atrincheran en la amenaza de las masas. Las ideas de razón, juicio libre... son fórmulas que esconden el miedo a la mayoría numérica. Existe un recelo a la incipiente conciencia de clase de un proletariado que busca su lugar en la sociedad y será el protagonista de la próxima confrontación. El liberalismo doctrinario recoge este temor al incipiente peso del proletariado. Su principal objetivo será por tanto poner impedimentos al avance de la democracia. Para ello el principal instrumento es el sufragio censitario: sólo aquellos que posean propiedades pueden tener derechos políticos. La opinión pública debe reducirse a la opinión de las clases burguesas dominantes. Tocqueville puede ser considerado como liberal doctrinario ya que, desde su punto de vista burgués, contempla con disgusto el poder de las masas y la imposición de las mayorías que observa en EE UU y recoge en su obra “La democracia en América” (uno de los primeros estudios sistemáticos sobre un sistema político). Por otra parte, también se le puede considerar un autor realista ya que considera que la dinámica americana es el futuro porque la extensión de los derechos es imparable. Se trata de una especie de “realismo nostálgico”: es un aristócrata de sangre y espíritu que acepta la derrota de la burguesía porque se da cuenta de que los cambios, el empuje de las nuevas corrientes, son inevitables aunque se esfuerce por mitigar sus efectos. Tocqueville percibe el sistema americano como la “tiranía de las mayorías”: la mayoría tiene los gustos e instintos de un déspota, pero reconoce que la esencia del principio democrático es precisamente el imperio de las mayorías. El efecto de la dominación de las mayorías tiene tintes muy negativos y de ahí deriva una visión peyorativa de la opinión pública. Sostiene que los hombres no tienen fe unos en otros a causa de su semejanza, pero esta semejanza les da una casi ilimitada confianza en el juicio del público ya que se supone que todos están dotados de los mismos medios de juicio. La opinión pública tiende más a la conformidad que a la crítica. Por tanto ve la necesidad de que la monarquía de Luis Felipe se abra a las clases trabajadoras poco antes de la revolución de 1848.

El liberalismo doctrinal acaba en fracaso porque es de tipo clasista y no consigue construir un país, frente al liberalismo inglés que se convierte en doctrina oficial y no genera rechazo al identificarse con el bienestar nacional. En la actualidad Inglaterra sigue siendo un país liberal porque se pone en condiciones de responder a los nuevos retos sociales de incremento de los derechos, proponiendo al mismo tiempo la conservación de las libertades civiles y políticas y adaptándose a los cambios que proponen la Revolución Industrial y el nacionalismo.

Liberalismo inglés Se dirige a la comunidad en general, no sólo a los burgueses. Impera en Inglaterra desde el siglo XVII. Se pone en condiciones de responder a los problemas del momento. Conserva las libertades civiles separándolas de las políticas individuales y adaptándose a industrialismo y al nacionalismo. John Stuart Hill destaca la importancia de la opinión pública en el sistema político. Expresa brillantemente el peligro intelectual de la mayoría, que por su peso arrolla a las minorías. Sólo le sobrepasa Tocqueville. Es utilitarista. La obsesión en Inglaterra es que la mayoría tiranice a la minoría, y la obsesión europea es que el Estado tiranice al pueblo. Hill sigue la corriente de Inglaterra, es empirista y sensible a los nuevos cambios políticos. Protege a los herejes, a los que opinan diferente. La tiranía de las mayorías es el tema principal de “Sobre la libertad”. La sociedad ejecuta sus propios decretos y si dicta malos decretos ejerce la tiranía social más formidable que existe, ya que es prácticamente imposible escapar de ella. Por eso es necesario protegerse de los sentimientos prevalecientes. Hay que impedir que se desarrollen individualidades originales. Existe un límite de actuación de la opinión colectiva: la independencia individual. Hill es por tanto un teórico del derecho a la discrepancia. Este derecho legitima a toda minoría y obliga a las mayorías a aceptar la discusión sobre sus opiniones, si bien no a adoptarlas. Toda negativa a una discusión implica presunción de infalibilidad. La discusión es vista como un bien social, más que un derecho. Silenciar una opinión es ejercer violencia contra una persona. A medida que el liberalismo se va difundiendo, se va confirmando como régimen basado en la opinión. Es importante la difusión de la cultura, industria, educación... factores exógenos que posibilitan la definición del liberalismo. La ampliación del derecho al voto a mediados del siglo XIX será también determinante. A partir de la I Guerra Mundial se inicia la preocupación por la relación entre opinión pública y propaganda. Después de la II Guerra Mundial se desarrollan las ciencias sociales y se estudian concepciones y definiciones de la opinión pública.

TEMA 5: LA OPINIÓN PÚBLICA EN LA

ESPAÑA LIBERAL

5. 1EL SENTIDO/ CONCEPTO MORAL DE LA OPINIÓN PÚBLICA

Antes de que la opinión pública empezara a entenderse de forma generalizada como uno de los elementos fundamentales del Estado, ya existía una fuerza social que respondía a lo que se entiende como opinión pública a través de expresiones como fama, reputación... relacionadas con este sentido moral de la opinión pública. Cicerón concebía la opinión pública como un juez que decide qué conductas están bien y

Alberto Lista es uno de los primeros y más importantes teóricos de la opinión pública de la época isabelina, con una gran proyección en América Latina. Esboza un modelo ideal en el que sitúa la opinión pública en un terreno intermedio entre la enseñanza política y el poder ejecutivo. Hace una diferencia entre los sabios y la masa social, que nos dice quién es el portador de la opinión pública. El público lo constituyen las clases medias ilustradas, y dependiendo de quién lleve las riendas de la opinión pública estamos ante pueblos civilizados (ilustración y verdad) y pueblos incultos (tinieblas y error). La publicidad es otro concepto importante a la hora de hablar de opinión pública. Mediante ésta se conocen los asuntos públicos; para los liberales, es la publicidad lo que hace que la opinión pública se convierta en guía para los que gobiernan. Debe estar apoyada en la libertad de expresión y de prensa. A mayor publicidad, menor arbitrariedad. A. Flores Estrada es un político de esta época que es el máximo representante de la idea de un gobierno basado en la opinión pública (opinión pública como principio de legitimación política).

El liberalismo clásico, por lo tanto, sitúa en las clases medias el sujeto de la opinión pública. Estas clases medias mediarán entre las pasiones anárquicas del pueblo llano y las tendencias despóticas de los que están arriba. Por lo tanto se puede apreciar en los liberales españoles la presencia de las tesis ilustradas así como la tradición liberal británica. Para el liberal español la opinión debe ser libre, de manera que se asemeje a un sistema autorregulado (opinión = mercado libre de ideas que se insertan en el sistema representativo). Esto haría que se impusiesen las ideas más razonables y justas. Este debate debe hacerse mediante publicaciones y escritos y en ningún caso dándole al pueblo el derecho a intervenir en los actos del gobierno (visión paternalista). La verdadera opinión pública se distingue de la opinión popular. Las elites eran los ilustrados y las masas tenían que seguirles. Alcanzaremos una instancia reguladora de las relaciones entre clases sociales y un medio de interpretación de la acción del gobierno. A diferencia de las elecciones, forzosamente esporádicas, las publicaciones periódicas facilitan una comunicación fluida entre la sociedad y el poder. Mariano José de Larra compara el proceso de formación de la opinión pública con la construcción de un edificio en la que deben contribuir de manera especial la imprenta y cada español que sea capaz de formarse una opinión. Los periódicos de la época (como por ejemplo “El Español”, fundado en 1836) van definiendo una esfera de opinión pública ya que sirven como foros de debate y crean una política transparente frente al secreto y la intriga anteriores. La opinión pública puede ser definida tanto a través de su objeto, los asuntos de interés común, como por su sujeto, las minorías ilustradas. Una pista del creciente interés de la opinión pública es el dictamen para la reforma de la Constitución de 1812, propuesto a las Cortes en 1836 y que se basa en la opinión nacional. Con este dictamen se sostiene implícitamente que la labor de las Cortes Generales se hace de acuerdo a la opinión pública.

5.3 EL PLURALISMO DE LA OPINIÓN PÚBLICA Y SUS CRÍTICOS

Durante la era isabelina se continúa y profundiza el debate sobre la opinión pública, que todavía muchos consideran una instancia monolítica encarnada en los hombres de letras o en el conjunto del pueblo, pero se va extendiendo la idea de su irremisible pluralidad. Modesto Lafuente habla de una multitud de de opiniones “desafinadas y tan numerosas como los órganos que las soplan”, trasluciendo una cierta añoranza del estado anterior. La visión de la opinión pública como algo muy plural coincide con

el progresivo enfriamiento del entusiasmo liberal hacia la noción de opinión pública. Se acusa a la opinión del pueblo de no ser la verdadera opinión pública sino más bien un arma arrojadiza que cada partido o periódico utiliza al servicio de sus intereses particulares. También empiezan a ser frecuentes los reproches al gobierno por la supuesta manipulación sobre la prensa. Esta visión pesimista sobre el reinado de la opinión se combina paradójicamente con los lamentos reiterados por la inexistencia de un público capaz de opinar. En este sentido, para muchos liberales, hasta que las Luces no lleguen a la masa popular serán las minorías ilustradas las que deben regir sobre el pueblo. Balmes es un representante del conservadurismo. Defiende restringir el concepto de opinión pública a las clases ilustradas. “Contra el monstruo de la opinión, patrimonio de unos cuantos negociantes, que ha servido siempre de ariete de los revoltosos contra los gobiernos, que minan tronos de siglos de Historia”. La opinión pública es para él una especie de fantasma que no debería condicionar la acción de los gobiernos. Dentro del conservadurismo existe cierta contradicción entre esta visión (la opinión pública como monstruo) y una más tradicionalista que identifica opinión pública y tradición. Frente a la teoría liberal democrática que en última instancia reduce a términos electorales los mecanismos de intervención de la opinión pública en materia de gobierno, el escepticismo de parte de los liberales españoles hacia las muchedumbres avala la teoría de las “masas neutras”, esto es, las que son incapaces de formular sus opiniones y siguen los dictados de las minorías inteligentes. En ello se basa el sistema canovista o turnismo. Cánovas del Castillo considera la opinión pública como una agrupación amorfa de los menos conscientes, de aquellos que nunca se han tomado el trabajo de aprender a juzgar los negocios públicos. Contra esta opinión caprichosa y espúrea hay una alternativa, convocación de estabilidad y permanencia, que es la conciencia nacional, constituida por pocas pero fundamentadas ideas. El sistema canovista está destinado a tutelar la sociedad; se trata de un sistema liberal con elecciones y partidos, pero sin electores, ya que se desconfía de la sociedad por su inmadurez. El gobierno es quien fabrica las mayorías a partir de la autorización del monarca. La prensa en este sistema recibía frecuentes sobornos del gobierno, lo que hacía que se tuviera una imagen negativa de ella.

5. 4AUSENCIA DE UN ELECTORADO OPINANTE EN LA RESTAURACIÓN

Las elecciones son una forma de sustantivar la opinión pública, la forma suprema de manifestación de la voluntad popular. Sin la existencia del canal electoral es imposible la participación en la vida política. El régimen de la Restauración se estructura como un régimen liberal sin electores. Lanza el concepto de apatía y desmovilización del electorado. Emilio Castelar : la causa principal de la intervención en el proceso electoral son los continuos pronunciamientos militares durante el liberalismo. Defiende el turnismo porque genera estabilidad. La docilidad y falta de independencia de los votantes de la época es un rasgo evidente de la inferioridad española con respecto a otros países europeos. Esta falta de independencia constituye la enfermedad de la nación española y justifica la injerencia de los gobiernos en el libre discurrir de las elecciones. La política de la Restauración no se basa en la opinión ya que las elecciones no son su base real y la manipulación es parte del sistema. El clientelismo político es un sistema extraoficial de intercambio de favores en el cual los titulares de los cargos políticos regulan la concesión de prestaciones obtenidas a través del cargo que sustentan a cambio de apoyo electoral y así se asegura la pervivencia del sistema. El poder sobre las decisiones del aparato administrativo del Estado se usa para obtener un beneficio privado: el patrón toma las decisiones que favorezcan a sus clientes.

6. 1.TEORÍAS DEL IMPACTO DIRECTO

También llamadas teorías de “la bala mágica” o “la aguja hipodérmica”, se dan en una primera etapa de reflexión sobre los medios de comunicación, desde principios del siglo XX hasta los años 30. (A partir de la IGM, sobre todo en EE UU, se dan los primeros estudios de propaganda como consecuencia de la guerra). Se consideraba que los medios de comunicación ejercían una poderosa influencia sobre las actitudes y los comportamientos de la población. Bajo este modelo el receptor es comprendido como un ser pasivo que responde de manera mecánica a los mensajes de los medios, siguiendo el esquema conductista. El poder de los medios es total, absoluto y omnímodo. El receptor se concibe en términos de pasividad, homogeneidad, masificación y ausencia de respuesta diferenciada. Esta idea de la pasividad del receptor es acorde con la idea de “sociedad de masas” que acababa de emerger. Se trata de una transcripción exacta del esquema de Pavlov. Los medios son entidades todopoderosas capaces de una manipulación total. Por tanto, la comunicación de masas tendrá un efecto uniforme, directo y rápido sobre la opinión pública. Se cree que si el mensaje está bien construido la consecuencia habrá de ser inmediata. Este tipo de estudios pioneros se centran en los emisores; los individuos son átomos aislados unos de otros que reaccionan de manera directa y sin matizaciones a los estímulos de los medios. Las cinco premisas principales del modelo son:

  • Los mensajes se diseñan de manera sistemática y a gran escala para captar la atención de la mayor cantidad posible de receptores.
  • (^) La respuesta es masiva, no hay lugar para la individualización.
  • Contacto directo entre emisor y receptor.
  • Los receptores son iguales entre sí
  • Enormes posibilidades de éxito si se cumplen los cuatro puntos anteriores. La “mass communication research” es la primera escuela formuladora de esta teoría y Laswel l su jefe. De Laswell son conocidos sus estudios sobre la propaganda, que es un elemento central para la gestión gubernamental de las opiniones. Propaganda y democracia van inseparablemente unidas, ya que la propaganda es el único medio que tiene el poder para controlar la adhesión de las masas. A este primer esquema de la actuación de los medios de comunicación en la sociedad se llegó por la intuición, sin manejo de datos (el empirismo no comenzará hasta después de la IGM).

6. 2.TEORÍAS DE LOS EFECTOS MÍNIMOS

A partir de los años 30, el conductismo entra en crisis como resultado de las investigaciones empíricas que se llevan a cabo y cuya evidencia comienza a colisionar con las teorías anteriormente mencionadas (Watson, Pavlov, McDougal, etc). El comportamiento humano va más allá del instinto. Pese a que es evidente la existencia de algún tipo de comportamiento grupal, se comienzan a reconocer diferencias entre individuos. El foco se desplaza a las características individuales y poco a poco se irán abandonando las teorías del impacto directo como explicación de las características del ser humano. El concepto de instinto comienza a ser sustituido por el de actitudes, que surgen como consecuencia de la investigación científica que sustituye al paradigma conductista a partir de los años 30. El concepto de actitud procede de la psicología cognitiva (estudio de los procesos mentales por los cuales se construye el conocimiento). Pasa a dominar la escena de los estudios sobre la sociedad de masas. Es una tendencia psicológica que individualiza al recepto y que se expresa en le evaluación que una persona realiza

sobre un objeto o entidad particular. Del concepto lineal de E-----R se pasa a otro con variables intervinientes: E----V1, V2...----R. Se empieza a reconocer que los medios se dirigen a individuos que presentan prejuicios, actitudes, actitudes, creencias y disposiciones anteriores. Todo esto se dirige hacia los objetos que los medios tratan y que influyen en la recepción de los mensajes. En esta nueva etapa los medios no son recibidos por individuos aislados sino por personas que forman parte de grupos o comunidades más amplias que comparten cosmovisiones. La información y los mensajes influirán en los individuos según la forma en que sean interpretados por los grupos (v1). De la psicología cognitiva surge también el concepto de exposición selectiva : selección de los individuos ante los mensajes de los medios. Los receptores se exponen sólo a aquella información que resulta consistente con sus creencias previas. En relación a la selección de los individuos, otro enfoque a tener en cuenta es el de la disonancia cognitiva. Se trata de un esquema contrario al de la selección: cuando un individuo se enfrenta con mensajes tendentes a la disonancia o desequilibrio esto le provoca un desacuerdo que puede rechazarse o reinterpretarse de acuerdo a sus claves cognitivas. Esta reinterpretación e da para evitar el desequilibrio y la tensión y restablecer la consonancia. Los enfoques de los efectos mínimos establecen que la pertenencia a grupos, la selectividad, las predisposiciones... se han convertido en factores moduladores y que matizan la influencia de los medios. Por lo tanto, la importancia se traslada desde el emisor hasta las características individuales del receptor. Los medios se manifiestan como refuerzo y no como cambio. Los fundamentos teóricos serán el concepto de actitud, los mecanismos selectivos y la ubicación del individuo en conceptos más amplios (grupos). “Two step flow” : es una nueva corriente surgida en la escuela de Columbia. Se descubre la importancia de la influencia personal en la influencia de la comunicación de masas: se tiende antes al intercambio informal de ideas y opiniones que al uso directo de los medios. Las comunicaciones interpersonales comienzan a tenerse en cuenta como variables para estudiar las opiniones. La figura del líder es fundamental: MEDIOS---- LÍDERES-----PUEBLO. El hecho de discutir con amigos, familia, etc sobre política querría decir que el voto no estaba definido y por tanto el individuo es más permeable al cambio. La exposición directa a los medios se concentraba en poca gente con el voto ya definido y opinión formada. Críticas a la teoría en relación al progreso social:

  • Con la irrupción de la televisión la figura del líder pierde peso. Ver televisión y programas de noticias (aunque no haya intención de informarse) no requiere refuerzo como es el caso de la prensa. Lo escrito necesita interpretación mientras que para lo visual no es tan necesario.
  • Con el paso del tiempo las campañas tienen un efecto mayor. Las campañas anteriores se basaban en el refuerzo y en la actualidad los lazos se han debilitado en favor de la comunicación de masas. Marcus Prior estudia cómo descienden los niveles de información con el paso de la televisión generalista al cable. Su conclusión es que la especificación rechaza la información, sugiriendo tal vez una vuelta a la mediación de líderes. Popkin sostiene que las nuevas elites proceden directamente de los medios de comunicación.

6.3.COMUNICACIÓN PERSUASIVA

Dentro de la sociología funcionalista de los medios de comunicación se establece la pregunta: ¿cómo se redacta una noticia? Mediante las 5 W's que constituyen el paradigma de Laswell: quién dice qué, a quién, mediante qué canal y con qué efectos.