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PRACTICA 1 DERECHO ECLESIÁSTICO
Tipo: Ejercicios
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Carta de Plinio el Joven, Gobernador de Bitinia, al emperador Trajano, año 112 D.C
El autor de este fragmento de texto fue conocido como Plinio el Joven un abogado y escritor de renombre en la Antigua Roma. Plinio comenzó su carrera como abogado de forma muy temprana y fue adquiriendo gran fama hasta ocupar altos cargos como cuestor, pretor y gobernador entre otros.
La llegada al trono de Trajano, en el año 98 d.C. inauguró la era más gloriosa del Imperio, el siglo en el que Roma alcanzó su máximo esplendor y desarrollo. De hecho, el siglo II es conocido como el siglo de Oro del Imperio Romano.
El emperador Trajano se centró en la mejora y el fomento de la industria y el comercio. El arte y el aprendizaje resurgieron también durante su reinado. Destacaron durante su época importantes personalidades como Tácito o el joven Plinio con los cuales el emperador mantenía una frecuente correspondencia.
En aquellos tiempos también hubo un problema interno en el imperio a pesar del gran esplendor del momento, el cristianismo, esta nueva religión se estaba extendiendo por todo el Imperio Romano y suponía un conflicto con el orden fijado ya que el cristianismo rechazaba el culto a numerosos dioses cosa que chocaba con el principio de la religión romana, el politeísmo. Por lo que podemos deducir que fue una época dura para los cristianos ya que hasta la creación del Edicto de Milán quedaban muchos años.
En el fragmento citado se expone el dilema de Plinio, Gobernador de Bitinia ya que él nunca había realizado una investigación judicial de los cristianos, y por lo tanto consultó al emperador Trajano con el fin de asegurarse de que estaba obrando de forma correcta con sus acciones, basándose en la respuesta de Trajano.
En él afirma que ha recibido numerosas listas con infinidad de nombres a través de denuncias anónimas y que se encuentra confuso ya que no tiene instrucciones explicitas del poder. Plinio también afirma haber torturado a numerosas personas con el fin de obtener una confesión firme sobre su fe y que ha recibido confesiones de todo tipo. Desde personas que lo habían afirmado en rotundo desde un primer momento, gente que confesó haber sido cristiana pero que se había arrepentido y obviamente personas que lo negaron y se declararon seguidores de los dioses romanos. Los que afirmaron ser cristianos y no renegaron de ellos fueron castigados y los seguidores de la fe romana fueron liberados.
En estas confesiones consiguió obtener las actividades que realizaban los seguidores de la fe cristiana. Plinio ve el cristianismo como una superstición y a sus seguidores como unos supersticiosos y considera que es necesario acallar dicha superstición. Por último, propone al emperador que acepte el arrepentimiento de antiguos cristianos para que así puedan regresar a la que consideran los romanos como la verdadera fe.
Respuesta del emperador Trajano
Trajano fue un emperador romano que gobernó desde el año 98 d.C hasta su muerte en 117. Su reinado estuvo caracterizado por un gran número de éxitos en muy variados ámbitos, de hecho, es recordado como un exitoso soldado y emperador que presidió la mayor expansión militar de la historia romana, hasta el momento de su muerte. De hecho, el propio senado romano le concedió el título honorífico de “Optimus” debido a su gran popularidad y eficacia.
El Edicto de Tolerancia fue promulgado en el año 311 d.C bajo el mandato del emperador Galerio a escasos días de su muerte
Durante el siglo III Roma se hallaba sumida en el caos y su final parecía inminente. No obstante, Diocleciano se hizo con el poder imperial e inauguró su reinado con una serie de reformas que asegurarían la supervivencia del Imperio durante casi dos siglos más en Occidente y mil años en Oriente.
A comienzos del siglo IV d.C se llevaron a cabo numerosas reformas de tipo administrativo, militar y económico, aunque las que realmente destacaron fueron las disposiciones político-religiosas, y en primer lugar las que iban encaminadas a la cristianización del imperio.
Trajano a través de su carta responde a Plinio afirmando que está actuando de forma correcta frente al tema del cristianismo y deja claro las “reglas de persecución”.
El emperador Trajano consideraba la confesión del cristianismo como un crimen digno de la muerte, no obstante, prohibió la búsqueda de los cristianos y la aceptación de denuncias anónimas. Cualquiera que demostrara no ser cristiano al ofrecer sacrificio a los dioses romanos, era liberado. A quien se le probara la pertenencia al cristianismo en su lugar recibiría pena de muerto
El emperador en el fragmento deja claro su indignación e incomprensión hacia los declarados como cristianos ya que ve este acto como una traición a las costumbres y creaciones de sus propios antepasados. También se deja claro que mediante la tortura y a través de las amenazas muchos cristianos fueron obligados a volver a las antiguas religiones romanas. Sin embargo, el emperador indultó a aquellas personas que no procesaban ningún tipo de fe, ya fuese a los dioses romanos o al propio rey cristiano siempre y cuando esto no afectase al orden establecido en Roma.