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capitulo 1 memoria, Apuntes de Psicología del Aprendizaje

Asignatura: Psicología de la Memoria, Profesor: Angel Fernandez, Carrera: Psicología, Universidad: USAL

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 29/05/2017

gemamunoz21497
gemamunoz21497 🇪🇸

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TEMA 1. ¿QUÉS ES LA MEMORIA?
1. ¿POR QUÉ NECESITAMOS LA MEMORIA?
Clive, tras un padecer un virus del herpes, empezó a mostrar una amnesia profunda. Podía hablar a grandes rasgos
de su vida e incluso de sus recuerdos más antiguos. Era capaz de mantener conversaciones coherentes, pero esta
amnesia le incapacitó para todo. No podía leer un libro porque olvidaba de inmediato lo que acababa de suceder. Sin
embargo, un aspecto de su memoria permaneció intacto, el relacionado con la música.
A pesar de que nos quejemos de nuestra memoria, ésta es sorprendentemente eficiente y flexible a la hora de
almacenar la información que necesitamos y descartar la que es menos relevante. Muchos de nuestro lapsus de
memoria proceden de esta importante necesidad de olvidar a la hora de recordar.
2. ¿UNA MEMORIA O MUCHAS?
El hecho de que Clive mantuviese intacta la memoria musical demuestra que la memoria no es un sistema único ni
simple. Varios estudios han demostrado que pacientes con amnesia profunda conservan la memoria inmediata y
pueden adquirir habilidades motoras a un ritmo normal. Además, estos pacientes pueden llevar a cabo varios tipos de
aprendizaje aunque no recuerden la experiencia del mismo.
La memoria cambia desde la infancia a la edad adulta y a la madurez.
3. TEORÍAS, MAPAS Y MODELOS.
En los años 50, Clarck Hull estudió la conducta de ratones blancos con la intención de predecir la conducta de ratos
y humanos sobre la base de una serie de postulados y ecuaciones, siguiendo el ejemplo de Isaac Newton. En cambio,
Edward Tolman sostenía que los ratones generan “mapas cognitivos”, representaciones internas de su ambiente
adquiridas como resultado de su exploración.
Ambas perspectivas sostenían que era crucial reconocer la presencia de alguna representación que fuera más allá de la
simple asociación entre estímulos que condicionaba la respuesta al ratón y conducta de aprendizaje.
Una visión de conjunto acerca de las teorías asume que éstas son mapas que permiten resumir nuestro conocimiento
de manera simple y estructurada con el objetivo de entender lo que sabemos sobre algo. Además, éstas nos permitirán
platearnos nuevas preguntas.
En cuanto a las teorías y explicaciones psicológicas, son todas importantes y las debemos relacionar, ya que ninguna
puede definirse como la opción “correcta”. Este punto de vista contrasta con lo que se conoce como “reduccionismo”,
que supone que el objetivo de la ciencia es reducir cada explicación a sucesivos niveles inferiores.
Durante los años 60 del siglo pasado, los estudios sobre aprendizaje y memoria desplazaron su foco de interés desde el
análisis del aprendizaje en animales hacia el estudio de la memoria en humanos. Uno de los enfoque de más éxito
hundía sus raíces en los trabajos de Herman Ebbinghaus (filósofo alemán del siglo XIX) que demostró que era
posible un estudio experimental sobre memoria. La tradición ligada a Ebbinghaus se desarrolla en EEUU, centrada en
los factores y condiciones que afectan a cómo el nuevo aprendizaje interactúa con el conocimiento previo. Los
resultados se interpretaron en términos de asociaciones entre estímulos y respuestas, que se obtenían con
procedimientos que solían implicar el aprendizaje de listas de palabras o no-palabras. Esta aproximación se conoce
con el nombre de Escuela del “aprendizaje verbal”, que se desarrolla entre 1930 y 1960. Tras el fracaso de las
grandes teorías, se da paso a un enfoque empirista que se interesa por el estudio del aprendizaje y la memoria.
Un segundo paso importante se da en Europa y Norteamérica. En los años 30, el enfoque de la psicología de la
Gestalt empieza a aplicar ideas procedentes de los estudios sobre percepción al estudio de la memoria humana.
Contrariamente a los enfoques conductistas, éstos enfatizan en la importancia de las representaciones internas,
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¡Descarga capitulo 1 memoria y más Apuntes en PDF de Psicología del Aprendizaje solo en Docsity!

TEMA 1. ¿QUÉS ES LA MEMORIA?

1. ¿POR QUÉ NECESITAMOS LA MEMORIA?

Clive, tras un padecer un virus del herpes, empezó a mostrar una amnesia profunda. Podía hablar a grandes rasgos de su vida e incluso de sus recuerdos más antiguos. Era capaz de mantener conversaciones coherentes, pero esta amnesia le incapacitó para todo. No podía leer un libro porque olvidaba de inmediato lo que acababa de suceder. Sin embargo, un aspecto de su memoria permaneció intacto, el relacionado con la música.

A pesar de que nos quejemos de nuestra memoria, ésta es sorprendentemente eficiente y flexible a la hora de almacenar la información que necesitamos y descartar la que es menos relevante. Muchos de nuestro lapsus de memoria proceden de esta importante necesidad de olvidar a la hora de recordar.

2. ¿UNA MEMORIA O MUCHAS?

El hecho de que Clive mantuviese intacta la memoria musical demuestra que la memoria no es un sistema único ni simple. Varios estudios han demostrado que pacientes con amnesia profunda conservan la memoria inmediata y pueden adquirir habilidades motoras a un ritmo normal. Además, estos pacientes pueden llevar a cabo varios tipos de aprendizaje aunque no recuerden la experiencia del mismo.

La memoria cambia desde la infancia a la edad adulta y a la madurez.

3. TEORÍAS, MAPAS Y MODELOS.

En los años 50, Clarck Hull estudió la conducta de ratones blancos con la intención de predecir la conducta de ratos y humanos sobre la base de una serie de postulados y ecuaciones, siguiendo el ejemplo de Isaac Newton. En cambio, Edward Tolman sostenía que los ratones generan “mapas cognitivos”, representaciones internas de su ambiente adquiridas como resultado de su exploración.

Ambas perspectivas sostenían que era crucial reconocer la presencia de alguna representación que fuera más allá de la simple asociación entre estímulos que condicionaba la respuesta al ratón y conducta de aprendizaje.

Una visión de conjunto acerca de las teorías asume que éstas son mapas que permiten resumir nuestro conocimiento de manera simple y estructurada con el objetivo de entender lo que sabemos sobre algo. Además, éstas nos permitirán platearnos nuevas preguntas.

En cuanto a las teorías y explicaciones psicológicas, son todas importantes y las debemos relacionar, ya que ninguna puede definirse como la opción “correcta”. Este punto de vista contrasta con lo que se conoce como “ reduccionismo”, que supone que el objetivo de la ciencia es reducir cada explicación a sucesivos niveles inferiores.

Durante los años 60 del siglo pasado, los estudios sobre aprendizaje y memoria desplazaron su foco de interés desde el análisis del aprendizaje en animales hacia el estudio de la memoria en humanos. Uno de los enfoque de más éxito hundía sus raíces en los trabajos de Herman Ebbinghaus (filósofo alemán del siglo XIX) que demostró que era posible un estudio experimental sobre memoria. La tradición ligada a Ebbinghaus se desarrolla en EEUU, centrada en los factores y condiciones que afectan a cómo el nuevo aprendizaje interactúa con el conocimiento previo. Los resultados se interpretaron en términos de asociaciones entre estímulos y respuestas, que se obtenían con procedimientos que solían implicar el aprendizaje de listas de palabras o no-palabras. Esta aproximación se conoce con el nombre de Escuela del “aprendizaje verbal” , que se desarrolla entre 1930 y 1960. Tras el fracaso de las grandes teorías, se da paso a un enfoque empirista que se interesa por el estudio del aprendizaje y la memoria.

Un segundo paso importante se da en Europa y Norteamérica. En los años 30, el enfoque de la psicología de la Gestalt empieza a aplicar ideas procedentes de los estudios sobre percepción al estudio de la memoria humana. Contrariamente a los enfoques conductistas, éstos enfatizan en la importancia de las representaciones internas,

haciendo hincapié en el papel activo de individuo que aprende y recuerda. En Norteamérica se implanta una nueva teoría alternativa al aprendizaje verbal. Los trabajos de dos investigadores, George Mandler y Endel tulving, permitió sentar las bases de este nuevo enfoque.

En Gran Bretaña ganó terreno un tercer enfoque sobre la memoria.

Barlett , uno de los principales representantes, rechazaba el aprendizaje de material sin significado como método de estudio de la memoria, optando por material complejo y acentuando la importancia del “esfuerzo por el significado”. Este planteamiento pone de relieve la importancia de del estudio de los errores de memoria, que dependerían de representaciones internas que Barlett denominó “esquemas”.

Tras la Segunda Guerra Mundial, y gracias a la aparición de los ordenadores, se propone la idea de representar las teorías como “modelos”, utilizando los ordenadores para desarrollan éstos. Craik fue el primero en llevar a cabo experimentos de psicología basados en este idea.

Este enfoque de procesamiento de la información se convirtió en una perspectiva muy influyente. Dos libros importantes son: “Perception and Communication” y “Psicología Cognitiva”.

De esta manera, la memoria humana podría considerarse como metáfora de un conjunto o de varios sistemas de almacenamiento. Cualquier sistema de memoria requiere tres cosas: la capacidad para codificar o agregar información al sistema, la capacidad para almacenar y la de encontrar y recuperar la información. Estas tres funciones interactúan unas con otras de manera que la manera de registrar el material influye sobre qué información se almacena y cómo, lo que influye, a su vez, en lo que posteriormente puede recuperarse.

4. ¿CUÁNTOS TIPOS DE MEMORIA HAY?

Conforme la influencia del enfoque cognitivo iba creciendo en psicología, la mayoría de investigadores se orientaban hacia la asunción de dos, tres, o quizá más sistemas de memoria. La idea ampliamente aceptada en los años 70 asumía que la información procedente del ambiente se procesa gracias a una serie de sistemas de memoria sensorial (interfaz entre percepción y memoria). La información pasaría entonces a un sistema de memoria a corto plazo y por último a la memoria a largo plazo. Una versión de este modelo es la propuesta por Atkinson y Shiffrin: “el modelo modal”.

Respecto al tema de cuántas memorias hay, hoy en día se asume que necesitamos pensar tanto en términos de estructuras que funcionan a modo de almacenes como en procesos que operan sobre ellas.

Actualmente se ha desechado la idea que sólo existe un flujo de información procedente del medio y dirigido a la m.l.p.

Investigaciones recientes sugieren que la información se mueve en ambas direcciones: nuestra información del mundo almacenada en la m.l.p puede influenciar el tipo de información entra en la memoria sensorial, de qué manera se procesa y si se recordará posteriormente.

5. LA MEMORIA SENSORIAL.

En las películas se utilizan imágenes estáticas alternadas con imágenes en blanco, que dan la sensación de una imagen continua en movimiento. Esto sucede porque el sistema perceptivo almacena la información visual el tiempo

Una clasificación de la memoria a largo plazo distingue entre:

Memoria “explícita” o “declarativa”. Abarca situaciones que requieren almacenar y recordar información tanto de eventos específicos como de hechos o aspectos del mundo.

Según Tulving ésta, a su vez, puede dividirse en dos categorías:

  • semántica , que designa el conocimiento sobre el mundo. Va más allá del significado de las palabras, se extiende a atributos sensoriales e incluye conocimientos generales sobre el funcionamiento de la sociedad. Tiene naturaleza general aunque a veces pueda adquirirse de manera específica.
  • Episódica, que subyace a la capacidad de recordar eventos o episodios específicos. Se limita el uso de este tipo de memoria a situaciones en las que se reviven algunos aspectos del episodio original. Tulving denomina a esta capacidad que nos permite recopilar y revivir eventos específicos así como planear acciones futuras: “viaje mental en el tiempo”. Esta capacidad de adquirir y recuperar recuerdos sobre episodios específicos de nuestra vida la que tiende a perderse en pacientes amnésicos.

Un evento determinado puede estar representado en ambos tipos de memoria. Está claro que ambos tipos de memoria guardan una relación, interactúan el uno con el otro a pesar de ser sistemas diferentes. Una posibilidad es que la memoria semántica sea el residuo de muchos episodios, es decir, que la memoria episódica tenga un papel en la formación de la memoria semántica. Este hecho puede verse en pacientes amnésicos que muestran series problemas a la hora de construir su conocimiento semántico.

  • Memoria “implícita” o “no declarativa”. Hace referencia a situaciones en las que se ha producido algún tipo de aprendizaje que, sin embargo, se refleja en la ejecución más que en recuerdos conscientes.

Hay situaciones en las que pacientes amnésicos parecen aprender a un ritmo normal. Algunas de las formas de aprendizaje preservadas son el condicionamiento clásico, la capacidad para adquirir habilidades motoras y el aprendizaje de palabras. No recuerdan la experiencia de aprendizaje pero el hecho de tener la capacidad de aprender significa que algo se ha almacenado. Este fenómeno se conoce como facilitación o priming. Este fenómeno se capta en varias tareas perceptivas, visuales y auditivas, y subyace a la mejora gradual que se observa en la realización de tareas complejas como lectura o resolución de puzles.

A pesar de que todos estos ejemplos sobre aprendizaje y memoria implícita presenten características comunes, representan distintos sistemas de aprendizaje que se apoyan en áreas distintas del cerebro.

8. MEMORIA COTIDIANA.

A la hora de estudiar este tipo de memoria, hay dos posturas. Hay quien defiende que este estudio debe realizarse dentro de un laboratorio para poder lograr un mayor control y, por otro lado, están los que opinan que debe estudiar fuera de éste para observar cómo verdaderamente funciona la memoria en la vida real.

Aunque ambos enfoques son importantes, una de las ventajas que se deriva de la investigación fuera del laboratorio es que permite darse cuenta de aspectos de la memoria que no están contemplados por éstas. Este es el caso de la memoria prospectiva , la capacidad de recordar hacer cosas que hemos de hacer, que fue ignorada durante mucho tiempo porque implica una interacción compleja entre atención y memoria.

8.1. LA CONTRIBUCIÓN DE LA NEUROCIENCIA.

La neurociencia se ha centrado en conocer los sustratos neurales de nuestra capacidad de aprender y de recordar. Los estudios neuropsicológicos con pacientes se clasifican en dos grupos:

  • Estudios y comprensión de trastorno específicos, como el que subyace a la enfermedad del Alzheimer. No obstante, estos déficits rara vez son puros puesto que suelen ir acompañados de otros déficits cognitivos. Estos estudios son menos efectivos para desarrollar teorías y poner a prueba sus hipótesis pero sí pueden contribuir a entender el trastorno en sí, cómo diagnosticarlo, etc.
  • El otro tipo de estudios se llevan a cabo con pacientes que presentan un déficit más específico, que afecta sólo a determinados aspectos de la cognición. Éstos son los que más han contribuido a la comprensión de la memoria. Un ejemplo es el caso del paciente HM, que empezó a sufrir amnesia tras un accidente. Este caso permitió corroborar la importancia que tiene el hipocampo en la memoria. Además, sólo tenía dañada la memoria episódica. Investigaciones de este tipo han encontrado algunas generalidades respecto a qué áreas del cerebro tienden a desempeñar un papel importante en la memoria. Sin embargo, a pesar de que estos pacientes tengan un daño muy localizado, el cerebro es un sistema cuyas funciones no sólo dependen de una sola área. Además, una parte del cerebro permite compensar el déficit en otra.

8.2. NEUROIMAGEN Y MEMORIA HUMANA

Hay numerosas técnicas que han permitido estudiar la función del cerebro en tareas de memoria.

La más antigua es el “electroencefalograma ”, que permite detectar la actividad eléctrica del cerebro a través de una serie de electrodos colocados en el cuero cabelludo.

Los “potenciales evocados” permiten medir la actividad cerebral evocada por la presencia de determinados estímulos. Los PE se traducen en ondas que parecen estar asociadas a diferentes aspectos del procesamiento de la información.

Las técnicas de neuroimagen permiten monitorizar el funcionamiento del cerebro. Los primeros estudios de neuroimagen se llevaron a cabo por “tomografía por emisión de positrones” o PET, en la que cada sustancia radiactiva se introduce en el flujo sanguíneo. Las zonas más activas del cerebro absorben más sangre y muestran una mayor concentración de emisiones radioactivas. Este procedimiento, además de localizar la región más activa del cerebro, permite seguir la activad de los neurotransmisores. Tiene algunas limitaciones como que conlleva un coste elevado de dinero, está limitada por poder resultar perjudicial y es poco adecuada para seguir eventos que cambian muy rápidamente.

La “resonancia magnética funcional” ha superado estos inconvenientes. Se basa en el hecho de que cuando el cerebro se encuentra en medio de un fuerte campo magnético, diferentes núcleos atómicos se alinean con distintas orientaciones. Ésta no es invasiva ni perjudicial y permite monitorizar los niveles de oxígeno en la sangre a tiempo real.

La “magnetoencefalografía” detecta las minúsculas fuerzas magnéticas generadas por las neuronas y permite registrar en orden en el que varias zonas se activan de manera muy precisa.

CONCEPTOS CLAVE:

Reduccionismo: Perspectiva según la cual las explicaciones científicas deberían basarse en el nivel inferior de análisis posible: la psicología debería basarse en la fisiología; la fisiología, en la química; y la química, en la física.