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Tipo: Monografías, Ensayos
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1. Haga un breve resumen de la profecía “El Efecto Pigmalión”. En la actualidad hoy ya sabemos que cuando alguien confía en nosotros y nos contagia esa confianza, nuestro sistema límbico acelera la velocidad de nuestro pensamiento, incrementa nuestra lucidez, nuestra energía y en consecuencia nuestra atención, eficacia y eficiencia. Si alguien que tenemos cerca nos apremia, nos motiva, nos anima, nos valora, y nos trasmite que, SI podemos conseguir ciertas metas, hará que generemos en nosotros mismos creencias potenciadoras, esto es, creencias positivas acerca de nosotros que nos ayudarán y nos impulsarán a alcanzar esas metas de verdad y que mejoran y potencian nuestro rendimiento final. Si alguien que tenemos cerca NO confía en nosotros, ni en nuestras habilidades o capacidades, hará que se formen creencias limitantes e incapacitantes que afecten de manera negativa en nuestra autoestima (aquí puedes encontrar todo sobre la autoestima) y por lo tanto en nuestra capacidad para poder alcanzar y conseguir lo deseado. Así que ahora que gracias a Pigmalión somos conscientes de que nuestras palabras, gestos, creencias y acciones influyen en el otro, ¿por qué no utilizarlo para reforzar sus capacidades y generar en él un sentimiento de valía y buena autoestima que le acompañe toda su vida? 2. ¿De qué forma cree usted que el efecto Pigmalión puede generar cambios en la actitud de una persona y por qué? Como explico en la pregunta anterior dependiendo de como se manifiesta la persona que te ayuda el resultado será eso, entonces en esta oportunidad hablaremos de una ayuda positiva, que tendrá una consecuencia motivadora, que se reflejará en la otra persona. Esta cumplirá todas sus metas porque esta empáticamente bien dirigido. 3. ¿Qué análisis obtiene usted de los estudios realizados en EEUU, según la lectura? Claro, tiene realeza pura, porque apirtir de los adjetivos acerca de tu persona o grupo uno se siente anímicamente preparado o desmotivado, llevando a concretar tus metas o como también a fallar en el intento. Y por último cuando uno confía en ti, hace que en tu persona evolucione y seas capaz de lograr lo que sea. 4. En el ámbito educativo, cree usted que un profesor debe convertirse en un Pigmalión. ¿Por qué? Exacto, porque los docentes son los moldeadores de los alumnos, depende de ellos el producto final, profesionales capaces de comerse el mundo, literal. 5. ¿Cuáles son los cuatro fundamentos de la autoestima?, según Walter Riso, Capítulo “Enamorarse de uno mismo”, explique brevemente cada uno. 1.- Autoconcepto (qué piensas de ti mismo) Tal y como explica Walter Riso, el autoconcepto se refiere a lo que piensas de ti, al concepto que tienes de tu persona y, como es lógico, tal concepto se verá reflejado en la manera en que te tratas a ti mismo: qué te dices, qué te exiges y cómo lo haces. Puedes autorreforzarte y mimarte o insultarte y no ver nada bueno en tu comportamiento, o también puedes ponerte metas inalcanzables y reprocharte luego por no alcanzarlas, como hace mucha gente. Somos
víctimas de nuestras propias decisiones: cada cual elige amarse a sí mismo o no, aunque no siempre somos conscientes del daño que nos hacemos. 2.- Autoimagen (cuánto te gustas) En casi todas las épocas y culturas, la belleza física ha sido admirada como un don especial, y la fealdad como una maldición de la naturaleza o de los dioses. La cuestión que debe preocuparnos es que el juicio estético que la cultura otorga a la apariencia física tiene enormes consecuencias para nuestro futuro. El éxito en diversas áreas de desempeño se ve afectado por nuestro atractivo físico. Los juicios hacia las personas hermosas son más benevolentes. El grupo de referencia más cercano y las relaciones que establecemos con las personas son determinantes para crear la idea que tengamos sobre nuestro cuerpo y las evaluaciones que hagamos de él (autoimagen). 3.- Autorreforzamiento (cuánto te premias y te das gusto) Si nunca te refuerzas ni te premias a ti mismo, si no te dedicas tiempo, si no te expresas afecto, tu autoestima será nula o insuficiente. Disponemos de tiempo para los hijos, la pareja, los padres, los suegros, los vecinos, los amigos, pero no se nos ocurre utilizar un rato libre en beneficio propio y ¡a solas! Es absurdo que el propio yo ocupe el último lugar en el afecto que somos capaces de dar. Vivimos postergando las gratificaciones que merecemos, y nos decimos: «Algún día lo voy a hacer», pero ese día no suele llegar. 4.- Autoeficacia (cuánta confianza tienes en ti mismo) Así como la autoexigencia desmedida destruye y castiga la autoestima, la falta de ambición destruye el crecimiento psicológico. Los retos y los propios desafíos son los principales alimentos de los que se nutre el autoconcepto e incluso le dan sentido a la vida. Si no pones metas, son demasiado diminutas o no afrontas los problemas, tu yo no podrá desarrollarse adecuadamente. Uno de los principales enemigos para crear un buen autoconcepto es la falta de confianza en sí mismo, la manía de crear expectativas de fracaso o pensar que uno no es capaz. A la confianza y convicción de que es posible alcanzar los resultados esperados se la denomina autoeficacia. Una baja autoeficacia te llevará a pensar que no eres capaz, y una alta autoeficacia hará que te sientas seguro de alcanzar tus objetivos, o por lo menos de luchar por ellos. ESTUDIANTE: LUIGGI RONALDO RIOS DIAZ ESPECIALIDAD: ED. PRIMARIA.