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Asignatura: diplomatica mediveval, Profesor: , Carrera: Historia, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Ángel Marugán Ordóñez 5º Licenciatura Historia 51894840D
Introducción:
La Diplomática Pontificia como ciencia, no es muy antigua. Jean Mabillon (1632-1707) en su obra “ De Re Diplomática libris sex ”, ha tomado en consideración los documentos pontificios. En el Nuevo Tratado de Diplomática, publicado durante la segunda mitad del siglo XVIII, sus continuadores han concedido a los diplomas pontificios un lugar destacado, en concreto en el libro IV de la obra. Pero por desgracia, durante los siguientes cien años casi nadie ha continuado y desarrollado la Diplomática Pontificia. 1
Dejando aparte algunas descripciones ilustrativas sobre sellos pontificios, el verdadero estudio en este campo se inicia a finales del siglo XIX, teniendo como base el empuje de tres factores:
1 DE LA SALA F, RABIKAUSKAS P, “ Il documento medieval e moderno” Ed. Pontificia Universidad Gregoriana, Roma, 2003
Los investigadores se suelen hacer la misma pregunta, donde encontrar el documento pontificio que estamos buscando ¿?. La respuesta no es fácil, ya que hay que tener en cuenta los siguientes hechos:
Con la aparición del “ Regesta Imperii” de Böhmer, Ph Jaffe publicó los “ Regesta Romanorum Pontificum ” , en los cuales vienen presentados todos los documentos pontificios conocidos hasta Inocencio III. El autor pensaba que los registros conservados en el Archivo Secreto Vaticano, contenían prácticamente todos los documentos emanados de la cancillería pontificia.
Ph. Jaffe, no pudiendo como hebreo de estirpe , acceder a un puesto de profesor, estudio medicina licenciándose en el año 1853 , dedicándose al mismo tiempo al estudio de la edición de las fuentes, colaborando algún tiempo en la preparación de los “ Monumenta Germaniae Historica” , aunque rompe la relación con el director Pertz.
En el 1862 fue el primer hebreo en llegar a ser profesor de la universidad de Berlín, y publico la “ Bibliotheca Germánica” , que todavía sigue siendo muy apreciada y completo la primera edición de los resúmenes pontificios integrándolos con los últimos documentos encontrados. Por desgracia, se suicidó en el 1870 con apenas 51 años,
Ante todo, era necesario preparar un inventario completo de los documentos pontificios conservados en los archivos estatales y privados, pero sin incluir las colecciones canónicas y otros documentos, por lo tanto P.F.Kerh al principio, limitaba la búsqueda a los documentos con carácter únicamente jurídico, dejando aparte las epístolas y otros actos.
Una vez hecho el inventario, se debería proceder a la edición crítica de los documentos, el proyecto abrazaba también la publicación en facsímil de todos los originales conservados y pertenecientes al periodo que P.F.Kerh quería estudiar. Finalmente cada documento habría recibido una amplia y detallada descripción en modo de constituir una amplia Diplomática pontificia hasta los tiempos de Inocencio III excluidos.
P.F.Kerh y sus colaboradores se metieron rápidamente manos a la obra visitando los archivos de Italia, España y Francia y haciendo una relación de los documentos pontificios que encontraron, haciendo una recopilación de sus resultados en las publicaciones tituladas “ Papsturkunden in N. (Rom, Frankeich, Italien, Spanien, ecc ) ”, estando subvencionados y patrocinados los trabajos por la Academia de las Ciencias de Göttingen, quien llevo a efecto la edición.
Estas publicaciones todavía tienen gran valor hoy en día, porque en ellas se encuentra descrita la historia y la situación de cada archivo, indicando individualmente los documentos pontificios conservados y con importantes noticias de otros documentos, en el apéndice están publicados textos de documentos inéditos o de aquellos textos que no están bien editados.
Por lo tanto era necesario que fueran rehechos los resúmenes de Jeffe, sin embargo P.F.Kerh uso un método diferente, original, no una colocación general en sentido cronológico estricto, más bien siguiendo el criterio geográfico de los destinatarios. Usando este método Kerh consiguió mostrar una visión sintética de la documentación pontificia enviada a una institución individual, basta con abrir el libro en el lugar donde se trata de un determinado instituto, diócesis o monasterio y comparar la serie de documentos de los Papas que fueron enviados a aquellas instituciones.
Se necesita buscar en primer lugar la nación, después la región o provincia eclesiástica , diócesis, ciudad o villa, como consecuencia se vuelve en una búsqueda rica para la historia de las iglesias locales. Ademas P.F. Kerh añade una bibliografía, no solo las noticias preliminares sobre el origen y la historia de la diócesis y de los monasterios, para cada documento hay un resumen escrito con indicaciones, así pues los volúmenes has sido titulados; “Italia pontificia”, “Alemania pontificia”, “Hispania pontificia”, etc.
Han pasado más de cien años desde cuando P.F.Kerh presento su proyecto y su trabajo ha servido para numerosos estudiosos, y con su muerte en el 1944 no ha desaparecido su proyecto, de hecho, el Papa Pio XI, amigo suyo desde cuando era prefecto de la Biblioteca Ambrosiana, ha creado una fundación que se llama Piusstiftung , la cual debe seguir las huellas de P.F.Kerh.
Por lo que respecta al estudio de los diplomas emanados de la Santa Sede a partir del inicio del pontificado de Inocencio III (1198), el panorama seria: 2
2 DE LA SALA F, RABIKAUSKAS P, “ Il documento medieval e moderno” Ed. Pontificia Universidad
a. (^) La metodología de Mons. Baumgarten , estudioso de la curia romana y de sus varios apartados ( Cancilleria, Camara apostolica, Bullaria, etc ) , ha examinado los documentos originales, sobre todo las anotaciones al margen , redactando una ficha manuscrita por cada uno de los documentos, siguiendo el orden:
registros de Kerh Italia pontificia, para los del Alemania, los de Germania pontificia, si ser tarta de un documento entre el 1198 y el 1304 los registros de Potthast.
Cuando se trate de documentos posteriores a los años 1304, habrá que consultar los registros de Baumgarten , recabando información de los censos en los archivos de la región.
Para los documentos posteriores al siglo XIV , el único método será consultar el archivo, para Alemania el Repertorium Germanicum , para los documentos más importantes habrá que consultar el Bullarum Romanum , ed. Taurinensis.
Valor Histórico de los documentos pontificios:
El investigador que estudia los documentos pontificios, debe tener en cuenta no solo lo que está escrito en ellos sino también otras circunstancias, que ayudaran a entender los documentos para evitar las conclusiones erróneas.
Christopher R. Cheney, medievalista inglés y especialista en documentación sobre las relaciones entre Inglaterra y la Santa Sede escribió lo siguiente:
“ El camino de cada investigador de la Historia esta espolvoreado de emboscadas, las mayores trampas vienen no por los defectos de los documentos en si, sino por no haber comprendido bien su contenido y de la ignorancia de lo que sucedió en el pasado “. 3
Como consecuencia hay que tener presente que:
Por lo tanto en cada investigación histórica basada sobre los documentos pontificios, hay que tener en cuenta las circunstancias que condicionan el valor histórico de los documentos, y estudiar uno por uno cada beneficio para ver el resultado de cada concesión papal. 4
Periodización de la Diplomática Pontificia:
Para examinar ingente cantidad de documentación, primero es imprescindible dividirlo en periodos. Los autores del “ Nouveau Traite de Diplomatique ” han descrito los documentos según los siglos, usando el método analista típico de los centuriatores de escaso valor científico, en lugar de dividirlo basándose en los momentos más importantes de la historia de la documentación pontificia, íntimamente ligada a la historia de los pontífices romanos.
Algunos ejemplos de estos momentos serian:
A. Hacia mediados del siglo XI, los papas reformadores abandonar un modo de actuar familiar y se preocupan por consolidar la Curia Romana instaurando oficios y cargos determinados. Desde entonces solo se puede hablar del Colegio cardenalicio, la Cámara apostólica y la Cancillería apostólica en el sentido estricto del término.
B. Un segundo momento hacia finales del siglo XVI , tras el concilio de Trento , la Curia romana fue reestructurada (1588 Sixto V) , con la distribución del trabajo en varias congregaciones y la organización de los primeros fundamentos de la futura Secretaria de Estado. Siguiendo estos momentos se puede dividir el estudio en tres periodos:
4 Monique Maillard-Luypaert, “ A propósito del Gran Cisma de Occidente ”.
Tres apartados:
Todavía faltan muchas noticias de lo acaecido durante la edad antigua, se sabe poco sobre los documentos pontificios antes de que la Iglesia fuese reconocida públicamente ( durante los 3 primeros siglos) apenas se sabe algo, el Obispo de Roma sucesor de San Pedro, jefe de una Iglesia perseguida, no podía realizar una actividad regulada.
Del siglo IV al VIII , se sabe poca cosa , faltan para todo el periodo los documentos originales , sobre todo porque casi siempre se escribía sobre papiro, material muy frágil. Sin embargo se conoce una cierta producción diplomática de los Papas durante este periodo:
Tipología de los documentos durante el primer periodo (hasta el año 772):
De los tres primeros siglos de la vida del Iglesia, solamente han sobrevivido algunas copias auténticas de las diversas cartas de los pontífices romanos. De las copias antiguas que han sobrevivido, muchas son seguramente falsas. Entre las cartas auténticas, está la Epístola de Clemente a los corintios, escrita al final del siglo I, o algunos escritos del Papa Cornelio (251-253) dirigidos a Cipriano, obispo de Cartago. Estos son los documentos pontificios que se conservan de los tres primeros siglos.
Consideración particular merecen las cartas decretales del Papa Siricio (384-399) enterrado en el cementerio de Priscilla, junto a la Basílica de San Silvestre. Su primera decretal seria la enviada a Imerio, obispo de Tarraco. Se denomina decretal a una carta pontificia de interés general para toda la Iglesia, que corresponde en la mayoría de los casos a la disciplina eclesiástica. 6 Son las “ litterae decretales “ en el ambiente eclesiástico que correspondían a los edicto o constituciones de la autoridad civil. Los sínodos eclesiásticos emanaban decisiones siguiendo los usos de los “ senatus consultus” de los romanos.
Por lo tanto durante el primer periodo han existido al menos 4 categorías de documentos pontificios según el contenido. Las tres primeras (“ epistulae, responsa, litterae decretales” ) por lo que respecta a la composición, no hay casi diferencia entre ellas, sin embargo las “ litterae synodales” son diferentes a las tres anteriores.
Características de de las Litterae, Responsa y Litterae decretales:
No se conocen las características externas de las tres primeras categorías de documentos pontificios, debido a que no se han encontrado los originales. Se habría puesto la invocación simbólica en forma de cruz, tal y como se hizo en siglos posteriores. Se habría usado el sello de plomo, de los cuales existe algún ejemplar aislado del siglo VII, pero no el documento.
Por lo que respecta a las características internas, estos documentos tienen la configuración epistolar en uso de los ciudadanos romanos, forma similar a la de las
6 Ghislaine de Senneville-Grare, “ Diccionario Historico del Papado ”
incolumen custodiat , frater carissime” , “ Bene vale, fili dilectissime” , “ Bene valete ” , esta última fue la típica expresión durante el pontificado de Gregorio Magno ( 590-604), para la fórmula de los privilegios.
Por lo que respecta a la datación, durante este primer periodo no era obligatoria, ya que en la antigüedad no se ponía la fecha. Sin embargo para los documentos jurídicos la fecha era necesaria, de hecho la primera datación de un documento pontificio se encuentra en la decretal del Papa Siricio “ Data tertio idus Februarias Arcadio at Bautone consulibus ” = 11/feb/385, siguiendo el uso de de los escritos civiles romanos : día, mes y año ( según los cónsules elegidos al inicio del año). Esta fórmula está en vigor durante todo el primer periodo de la documentación pontificia con algunas modificaciones, ej hacia el final del siglo V se comenzó a meter al lado de los cónsules, la llamada griega o de Constantinopla que iniciaba el 1º septiembre , prescrito por Justiniano para todos los documentos del Imperio Romano y sus posesiones.
A partir de mediados del siglo VI fueron añadidos los años de los emperadores. El primer año de un emperador correspondía al primer año de su consulado y después se escribía “ post consulatum eius anno ”.
Características de las Constitutiones sinodales:
Las “ constitutiones sinodales “ forman un grupo separado. Tales constituciones eran emanadas por la autoridad pontificia y firmadas, por lo que se conservaban en la curia papal.
El texto se componía con la forma antigua verbal de los “ senatus-consultus” , el escribano refería con objetividad todo lo acaecido durante la consulta, citando con exactitud las palabras pronunciadas y transcribiendo los documentos que fuesen sido presentados en el sínodo.
Al inicio de los “ Acta Synodalia ” se encuentra una especie de protocolo similar al que más tarde usaron los notarios; algunas indicaciones del tiempo, lugar y personas presentes, al final firmaban todos los padres sinodiales con el propio nombre y el respectivo título, indicando la razón de tal suscripción.
La cancillería pontificia hasta el año 772:
Cuentan mucho las personas que han intervenido en la elaboración de un documento pontificio, a partir del autor jurídico, que en última instancia es el romano pontífice, si bien delegase en personas de confianza para la resolución de algunos casos.
En el primer periodo no existía una oficina en el sentido moderno, ni tampoco el nombre de “ cancellarius “. Por otra parte algunas personas desarrollaban el algún modo y con alguna regularidad el encargo de la elaboración de los documentos
pontificios, con seguridad lo sabemos de los tiempos de Gregorio Magno (590-604), porque existen muchas copias de sus cartas, las cuales proveen noticias sobre las personas cercanas al Papa.
Asi sabemos que en la curia romana había “ notarii s. ecclesiae romanae ” o “ notarii sedis apostolicae ” , los cuales en los tiempos de Gregorio I estaban ya organizados en una “ schola ”.
Un puesto reservado entre los notarios tenían los siete “ notarii regionarii ” que correspondían a las 7 antiguas regiones de la ciudad. El jefe de esta “ schola ” de notarios era el “ primicerius notariorum ” y su segundo el “ secundicerius notariorum ”.
El “ primicerius ” de los notarios era dentro de la curia romana una de las principales personalidades, era consultor del romano pontífice y después de la muerte del Papa, junto al arcipreste y al arcediano de Roma, tenía cuidado de la sede vacante, y preparaba la elección de un nuevo Papa.
Del siglo VIII los notarios operantes en la cancillería pontificia fueron denominados también “ scriniarii ” de scrinium que significa casa donde se conservan los documentos importantes y otras cosas preciosas o de valor.
En los registros de Gregorio I se encuentra el título de “ chartularius ”, este título proviene de la corte imperial donde puede tener varios significados, y probablemente se daba este nombre a las personas que se enviaban en las misiones diplomáticas o que tenían el encargo de administradores del patrimonio eclesiástico.
Se conservan 52 documentos de este periodo, de los cuales 3 son epístolas mientras los demás son privilegios. El más antiguo que ha llegado a nosotros en original es una carta de Adriano I a los “missi” de Carlo Magno, escrita en el año 788. El privilegio original más antiguo es el concedido por Pascual I, al arzobispo Petronacio de Ravenna en el año 819.
Tipología de los documentos del 2º periodo (772-1049)
La división de estos documentos pontificios desde el punto de vista de la Diplomática es bastante clara, se diferencian entre ellos ya sea en las características externas como internas.
Por ej los privilegios llevan por lo general:
El cuerpo se compone normalmente de: arenga, narración y disposición, tras esto las clausulas finales; el decretum (clausulas preceptivas o prohibitivas: “ Nulli ergo hominum …” y la sanción que puede ser un premio o un castigo.
El escatocolo se encuentra casi siempre con un inicio “ Scriptum per manum ”, con la indicación del nombre y titulo del escritor y la fecha breve, después sigue el Bene Valete. La datación “ Dat … per manum ” (el nombre y titulo de la perona que escribe la fecha, un dignatario de la corte papal), después el dia, el mes según el uso romano y el año.
El año podía estar indicado en tres o cuatro maneras diferentes en la datación:
1º El año del pontificado, muy usada en la mitad del siglo X
2º El año del emperador
3º El año de la Encarnación, no se usa con regularidad
4º A veces se agrega la llamada griega, como en el privilegio más veces citado, de Juan XIII.
La cancillería pontificia durante el 2º periodo (772-1049)
No se puede hablar tampoco durante este periodo de cancillería, se trata de algunas personas que intervienen en la elaboración y expedición de los documentos de la Curia pontificia. Se sabe algo acerca de estas personas, porque en los privilegios del Papa Adriano I se indica el nombre de quien lo ha escrito “ scriniarius o notaio” y de quien lo ha expedido “ datum per manum ”.
Era muy importante el titulo de “ Bibliothecarius ”, frecuentemente viene escrito el nombre del bibliotecario de la sede apsotolica ej: “ ….per manum Sergii bibliothecarii…”. Benedicto VIII en el año 1023 concedió el título al arzobispo de Colonia, un tal Piligrino, lo cual significa hasta que punto era importante el título de bibliotecario, un título más honorifico que practico, porque los titulares no residían en Roma y por lo tanto no participaban en la expedición de los documentos.
Fue entonces cuando apareció el título de “ Cancellarius ” también en la corte pontificia. La primera noticia proviene del siglo X, existía un canciller establecido en la curia pontificia, el cual trabajaba bajo las órdenes del bibliotecario pontificio.
Los “ scrinarii o notarii ” hacían un trabajo similar al de los “ tabellioni ”, notarios de la ciudad de Roma.
El “ primicerius y el secundicerius” , junto con el “ bibliothecarius ” eran los encargados de quedarse establecidos en la curia pontificia, para recibir las peticiones y encargarse de la correspondencia de los romanos pontífices, cuando aparece la figura del canciller asumen el encargo completo, es decir los negocios administrativos y políticos, junto con la correspondencia papal.
Los “ notarii palatini” eran los ayudantes del canciller, quienes se encargaban de las cuestiones canónicas y la elaboración de los documentos, serán estos los que más adelante formaran la cancillería pontificia.
El Liber Diurnus:
Pocos documentos demuestran en valor de la Diplomática pontificia como ciencia auxiliar de la historia. El Liber Diurnus es un códice con una serie de fórmulas destinadas a ayudar a la redacción de los documentos pontificios.
Se trata de un libro que hace parte de los “ adiumenta dictaminis ”, se trata de diversos códices con formulas pontificias e interés canonico y didáctico, recogen formulas litúrgicas, esquemas de aduanas monásticas y otro material propio de la cancillería papal, todo ello conservado en tres manuscritos del siglo IX, que ofrece noticias importantes sobre la administración y disciplina de la iglesia en los siglos VI-IX.
La mayor parte pertenecen al periodo comprendido entre el pontificado de Gregorio Magno (590-604) y de Adriano I (772-795).
Existen varios codices que hacen referencia al Liber Diurnus:
1º El códice “ claromontanus”, proveniente del colegio Clermont de los jesuitas de Paris.
2º El códice “ mediolanensis” , del monasterio de Bobbio.
El Liber Diurnus no habría existido si no fuese porque estaba en funcionamiento, desde los tiempos de Gregorio Magno, una cancillería pontificia, es decir un grupo de personas que se dedicaban a la elaboración de los actos jurídicos junto al Papa.
Las formulas usadas debían ser elegidas y exactas en la expresión canónica y literaria, la calidad de los documentos dependía mucho del modo de hacer de la cancillería, es decir lo que se denomina, “estilo cancilleresco”.
En los inicios de este periodo, la iglesia romana se encontraba en actitud de reforma. Los Papas no eran romanos, venían de lejos, ej: León IX nació en Alsacia, pariente
Las firmas de los Papas o de los cardenales comenzaron a ser regulares solamente hacia el año 1100, los cardenales firman antes que sea colgado la bola o sello de plomo al privilegio.
La datación:
Se usa la larga, típica de los privilegios del periodo precedente, escrita en el último lugar, tras la firma de los cardenales. Contiene el nombre del canciller y de un oficial superior de la cancillería. El año de la Encarnación aparece con regularidad, al inicio de este periodo, Nicolás II (1059-1061).
La terminología de la fecha crónica:
Indictio: hasta entonces se usaba la griega que iniciaba el 1º de sept, en los tiempo de Urbano II además de la griega se usaba la bedana que iniciaba el 24 de sept y la romana que iniciaba el 1º de enero o el 25 de dic. La referencia más segura es la del año del `pontificado.
Annus Incarnationis : hasta los tiempos de Urbano II (1088-1099) era usado el estilo de la Navidad (25 dic) después fueron usados contemporáneamente el estilo florentino (25 de marzo en adelante) y el pisano ( 25 marzo, pero contando el tiempo antes de aquella fecha)
Annus pontificatus : comenzaba con el dia de la coronación (no de la elección) del Papa.
Annus imperatoris : no se usó más en este tercer periodo, excepto en los privilegios de León IX y en algún privilegio de Pascual II del año 1111.
2º Privilegios simples:
Fueron escritos solamente durante el siglo XII, tienen las firmas del Papa y a veces de los cardenales, no tienen la datación larga y están privados de Rota y del BV, también falta la solemnidad de la primera línea, solo el nombre del Papa está escrito en letra alargada, y la expresión “ in perpetuum ” puede ser sustituida por “ salutem et apostolicam benedictionem ”
El “ privilegium exemptionis ”:
Exemptio se usa hoy en día para indicar que una orden religiosa (o también una diócesis) no está bajo ninguna otra autoridad (obispo, etc), fuera a la de la Santa Sede.
Pueden existir excepciones como la de una Abadía o cuando se concede a libertad de pedir a cualquier obispo la bendición del nuevo abad.
Por consiguiente en el caso que la Santa Sede conceda la libertad en el ejercicio de la potestad sobre los bienes temporales, tal privilegio se denomina “privilegium protectionis ”, si en su lugar la Santa Sede concede la libertad de cualquier tipo de jurisdicción, se trata de un “ privilegium exemptionis ”.
Uno de los ejemplos más antiguos que se conocen es del año 1000 concedido a la abadía de Cluny.
Las “ Litterae ” pontificie (1049-1331):
Se denominan lettere en italiano a todos los escritos emanados a nombre del Papa que no son privilegios, osea no contienen la Rota, el BV, la firma del Papa o de los cardenales, ni la datación larga, en su lugar aparece solamente una datación breve, la cual viene colocada al final del texto. A partir del año 1187, con Gregorio VII que era un hombre practico, se comienzan a añadir el lugar, el día y mes según el calendario romano.
Clemente III, sucesor de Gregorio VII, introduce el año de su pontificado. El cual ayudaba para datar exactamente los escritos, y se mantuvo hasta el 1431, en que se comenzó a escribir el año corriente, es decir, el de la Encarnación.
Tipología de las Litterae:
Litterae gratiosae e mandata (litterae executoriae): en el siglo Xi no se observa una clara diferencia entre los tipos de las lettera pontificie, pero a inicios del siglo XII se nota una diversidad entre:
a. Las lettere graziose por medio de las cuales venia concedida una gracia o favor, y el nombre del Papa estaba escrito en letras alargadas y el sello de plomo está pegado al pergamino por medio de los hilos de seda. Además estas letras tienen algunas cláusulas jurídicas, il decretum o clausula prohibitiva.
b. Las lettere di comando destinadas a trasmitir una orden o una disposición administrativa.
c. Las lettere mandata (litterae executoriae) son las más simples en las cuales el nombre del Papa es más grande, y el sello de plomo esta junto a los cordeles.
Las litterae solemnes:
Desde la mitad del siglo XIII a los tiempos de Inocencio IV (1243-1254) aparece una nueva especie de carta que Batteli y Rabikauskas denominan “ litterae