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Narración de documentos jurídicos

Como aplicar la narracion en la aplicacion de documentos juridicos
hace más de 6 años
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3 respuestas

hace más de 6 años
TeresaCarrillo-avatar
Si lo que quieres es mencionar un documento juridico dentro de una narración lo correcto es poner el texto entre comillas (" ") y después mencionar el manual, ley o sentencia de donde lo has sacado junto con el autor, año de publicación y fecha. El poner el año y la fecha puede parecer una tontería, pero esto puede cambiar mucho de una edición a otra, asi como la importancia de poner el numero y nombre de la sentencia y la ley.
hace más de 6 años
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La claridad y el orden constituyen dos condiciones indispensables para lograr una narración jurídica correcta y, en consecuencia, para lograr una buena comunicación. Hemos tratado el fundamento legal para que estas condiciones pasen del ideal a la práctica narrativa en el mundo del derecho. Hemos comprobado que, aunque las políticas públicas que optan por la mejora de la comunicación jurídica sufren oscilaciones en el tiempo, la calidad narrativa, en el marco de la mejora del lenguaje del derecho, se abre paso entre requerimientos ciudadanos e iniciativas provenientes de diversas instituciones tanto públicas como privadas, y desde aquí exhortamos a ambas a que no cesen en su promoción. Se han expresado los aspectos más relevantes a tener cuenta en la narrativa jurídica, con la exposición de lo que resulta tanto evitable como impeditivo de la claridad y del orden en párrafos y oraciones. También se han planteado supuestos prácticos de aquéllos escritos jurídicos en los que la narración debe resultar especialmente clara y ordenada, como son los trascendentales escritos de demandas y sus contestaciones por un lado, y las sentencias por otro, porque estos presentan recurrentes errores narrativos para los que se han ofrecido, igualmente, alternativas más naturales y menos complicadas que las originales. La narración, en síntesis, debe resultar: 1. Ajustada a lo acaecido de manera objetiva; 2. Completa en la enumeración de los sujetos intervinientes, los hechos ocurridos, y circunstancias; 3. Clara y comprensible, teniendo muy especialmente en cuenta el registro empleado para que resulte equilibrado en el marco de los posibles destinatarios; 4. Ordenada de manera lógica; y 5. Concisa. Es probable que la narración que se aparte de todas o de la mayoría de estas características resulte difícilmente comprensible e impida realizar una reconstrucción mental ajustada a lo que haya podido ocurrir. Esto supondrá un problema de interpretación de los acontecimientos que puede derivar en toma de decisiones incorrectas para el caso. Aunque los problemas narrativos en el mundo del derecho persisten tanto como las herencias de una educación con déficits narrativos en etapas anteriores, la solución es sencilla y solo requiere de voluntad y el tiempo necesario para dedicar a una narrativa especial, la jurídica, que merece esa claridad y ese orden para comunicar con mayor efectividad.